Malala, la comunicación de una líder social

Publicado en El País, blog Mujeres, el 14 de octubre de 2014 como “Lo que comunica Malala”

Malala Yusufzai, por Facundo Arrizabalaga (EFE)

Malala Yusufzai, por Facundo Arrizabalaga (EFE)

Un blog. Comunicar para muchos puede ser tan sólo una palabra, para otros un verbo que implica una gran profesión, para otros una oportunidad apenas sin merecerla. Esa es la verdad. Sin embargo, parece que en el caso de la paquistaní Malala Yousafzai es un don además de ser el único clavo ardiendo al que tuvo que agarrarse cuando todo empezó a torcerse, el único clavo al que agarrarse como método de protesta y dar a conocer fuera de las fronteras de un colegio o un autobús escolar lo que ocurría en su país y lo que les ocurría a mujeres, niños… bajo las zarpas talibanes. Con tan sólo 11 años, abrió un blog en la BBC y escribía en urdu, y lo hizo en el momento de máxima tensión en su país arropada tan sólo por la sombra del terrorUna bala quiso destrozarle el habla y la sonrisa, dos elementos imprescindibles para la comunicación, pero no lo permitió. Hoy su voz se oye más que nunca y su sonrisa es capaz de contagiar a un mundo con sed de paz y justicia.

Bastón inspirador. Malala es mujer, sí, y viene de un país que es Paquistán. Una mujer niña, porque en algún resquicio tiene que quedar algo de la niña que un día fue. Pero, ¿saben? Tuvo y sigue teniendo un gran apoyo. Y un apoyo masculino: su padre, compañero de viaje, de lucha, compañero de causa justa. Su padre inspirador, como ella lo llama. Su padre el sostén, el mismo que creyó que una niña podría cambiar el rumo de la historia de su país o que podría ser escuchada a través de las balas que atormentan a un pueblo. Su padre creyó en su palabra, en el volumen que podía alcanzar su voz.

Un libro. Y soñar también es parte de la comunicación. Y Malala soñaba, deseaba ser vampira cuando leía Crepúsculo. Crepúsculo, un libro como recurso para imaginarnos qué quería ser Malala. Y, después, ella misma dio nacimiento a un libro para contar su historia: “Yo soy Malala”. Pero aunque la imaginemos siendo una vampira, sabemos que quiere ser política, ahora sí, ahora cuando ya no puede dar un paso atrás y ha quedado atrapada en la red de la responsabilidad. Porque sabe que lo que se puede llegar a pensar, se puede hacer. Y ese hacer conlleva cambios inimaginables.

Un sueño y un mensaje. Pero ella no sólo quiere ser política. Le ha revelado a la gran Rosa Montero que quiere ser líder social. Ella entiende con esta afirmación que los políticos de hoy quizás hayan olvidado ser líderes sociales. O quizás tan sólo sea que Malala entienda que un político es gestor y sólo gestor. Pero con su contundencia está haciendo también un reclamo: políticos del hoy y del mañana, hay que ser líderes sociales, ¿qué si no es un político? Malala os da tres ideas para ser líderes sociales (o mejores políticos): i) haced que la educación sea la base del cambio. Educación como arquetipo de todas las desigualdades posibles, de un paso más en la cultura de una nueva actitud. Los parches no sirven para apostar por la desigualdad. Los parches son, al fin y al cabo, el objeto de tapadera ante cualquier problema que no se sabe o no se quiere resolver. ii) El verdadero poder está en la educación y el conocimiento, el verdadero poder es aquel que encierra un lápiz y un libro, dice Malala. Y, por último, iii) ella emplearía como escudo la unidad del pueblo.

Un discurso. Aquel 12 de julio de 2013, cuando pronunció su discurso en las Naciones Unidas, Malala no tenía el mejor escenario, o no era el mejor para una niña. Tras de sí, los dibujos infantiles, los parques y los niños desaparecieron para dar lugar a una colección de corbatas desconocidas para ella. Aquel no era el lugar para una niña, pero sí era el lugar en el que ella debía estar. Ese día, sí. Sus palabras son balas de paz llenas de mensajes que movilizan, una activista que da la vida perdonando a quienes la dispararon en pos de una causa: la educación para las mujeres, para los niños, para todos como motor del cambio. Apenas lee, se dirige a su audiencia a los ojos, los mira a los ojos, desde sus ojos, para sus ojos, desde aquel en el que le dispararon. Para ella lo importante es su audiencia, mirar a su audiencia, conectar con ella, que sientan lo que ella siente. Su voz es contundente, cada frase es corta y clara. No da lugar a dudas. Y sus manos acompañan y subrayan cada mensaje de una manera tan natural que es imposible no seguir con la mirada el ritmo de sus gestos.

Malala puede ser lo que quiera ser porque no interpreta, siente. No dice, reclama. No sólo comunica, alza su voz al mundo. Malala se ha convertido en la persona más joven con un premio Nobel de la Paz a sus 17 años porque desde su niñez comprendió el poder del activismo, el poder de la palabra y el de la comunicación. Porque nos transmite su convicción de que un grupo de personas comprometidas puede cambiar el mundo.

Electoras y elegidas

Publicado en El País, blog Mujeres, el 25 de septiembre de 2014

Eurodiputadas ataviadas con corbatas, bigotes y falsos currículos, en una protesta en 2009 contra la discriminación sexual en los puestos de poder de la UE (AFP).

Eurodiputadas ataviadas con corbatas, bigotes y falsos currículos, en una protesta en 2009 contra la discriminación sexual en los puestos de poder de la UE (AFP).

No resulta paradójico aceptar el hecho de que los mensajes de las mujeres en política pudiesen tener el poder de movilizar a una audiencia femenina, no por el mero hecho de ser mujeres, sino prácticamente porque en los inicios en España de la participación de la mujer en política era necesario. Necesario convencerse entre ellas mismas, de su poder, de su palabra y de su acción. “Para combatir el antisemitismo no hace falta ser judío, como para luchar contra el racismo no hace falta ser negro. Lamentablemente, a veces parece que para combatir la discriminación de la mujer hace falta ser mujer”, apuntó Soledad Gallego-Díaz. Pero esta “discriminación” que ella enuncia está enmarcada en el contexto de la desigualdad de derechos y oportunidades en la sociedad en la que vivimos. Es oportuna para introducir esta colección de palabras ya que, sin embargo, la mujer ha sido discriminada también en el ámbito de lo político como una voz capaz de hacerse escuchar para cambiar el mundo en pos de una sociedad más igualitaria.

Bajo esta reflexión, varias preguntas… ¿estaba representada toda la sociedad española en las pasadas elecciones europeas? ¿Lograron conectar las candidatas con el electorado femenino? El término general que se utiliza para resolver dudas de estas características es Gender affinity effect y, bajo esta premisa, se ha dado respuesta en el marco del III Congreso Internacional de Comunicación Política y Estrategias de Campaña bajo una investigación titulada Electoras y Elegidas: el baile español entre el electorado femenino y las candidatas en las elecciones europeas de 2014.

En España hubo 39 listas en las elecciones al Parlamento Europeo de 2014. Tan sólo 6, de las 39, las encabezaban mujeres. La distribución por edad y sexo del censo electoral, contando con los españoles residentes, y con los residentes ausentes que viven en el extranjero, era de un total de 18.671.546 mujeres y 17.538.875 hombres para las elecciones europeas. Había 1.132.671 mujeres más que hombres con capacidad para poder votar. Y tan sólo 6 mujeres cabezas de lista de 39 candidaturas: Elena Valenciano (PSOE), Laura Duarte (Partido Animalista Contra el Maltrato Animal), Juana María Santana Hernández  (Iniciativa Feminista), Nuria Suárez (Agrupación de Electores Recortes Cero), Pilar Távora (Partido Andalucista) y María Elena García San Segundo (Partido Solidaridad y Autogestión Internacionalista –SAIN). Elena Valenciano fue la única mujer que encabezaba un partido mayoritario y que tuvo representación parlamentaria.

Proporción de candidat@s por partido

Pero… más mujeres en lista no se traduce en más mujeres parlamentarias. SAIN fue el partido que representaba un mayor porcentaje de candidatas entre las elecciones de 2009 y 2014. No obstante, Falange aumentó la participación de mujeres en su lista un 10%, mientras que UPyD fue el único partido que disminuyó el número de mujeres de su lista en un 8%. Ahora bien, si Falange hubiese obtenido por ejemplo 3 escaños en el parlamento, ninguno estaría representado por mujeres. Las tres primeras personas de su lista fueron hombres. Finalmente, la izquierda es la que mayor representación tiene de mujeres en el Parlamento Europeo. Por otro lado, un caso a valorar es el de Podemos. Ellos siguieron la regla par/impar para hacer su lista y la encabezaba un hombre, Pablo Iglesias, impar. Y fueron alternando a los candidatos por sexo. Sin embargo, obtuvieron 5 escaños, y por tanto mayoría de hombres en el Parlamento Europeo: 3 hombres frente a 2 mujeres.

Incremento relativo

Resultados

La influencia de las campañas electorales de mujeres y su impacto en el voto femenino es algo que está por explorarse más aún. Para entrar a valorar lo que ha ocurrido en España y en las últimas elecciones europeas, se ha contado con los datos del CIS poselectoral al Parlamento Europeo. Con estos datos y en función de las respuestas que las mujeres daban en relación a la campaña de los candidatos y de los partidos políticos, se demuestra que la campaña personal y la apuesta personal de Elena Valenciano por el PSOE no consiguió movilizar suficiente electorado. No hay una diferencia clara entre la marca PSOE y la valoración que las electoras hacen de ella, aunque el recuerdo de voto se decante positivamente hacia su partido político.

Candidatos

El hecho de ser mujer, feminista y defensora de los derechos de las mujeres no ha hecho que despierte una mayor valoración positiva hacia su propia campaña personal. De hecho, la campaña de Miguel Arias Cañete es mejor valorada por las mujeres que la de la propia Elena Valenciano a pesar de las declaraciones del candidato popular después del “cara a cara” en una entrevista para Antena 3: “El debate entre un hombre y una mujer es muy complicado, porque si haces un abuso de superioridad intelectual parece que eres un machista que está acorralado a una mujer indefensa”. Un error del adversario suponía una oportunidad para Elena Valenciano de movilizar al electorado femenino, a su propio electorado y al electorado indeciso. Objetivo: captar electoras y luchar contra la abstención.

La candidata socialista respondió a las declaraciones con la publicación de untuit a las 9:33h del 16 de mayo: “Cañete: “debatir con una mujer es complicado, si la acorralas te acusan de machista”. Entonces?? Qué hacemos? Fuera mujeres del debate??”. Aprovechando la brecha que había abierto Miguel Arias Cañete, el 19 de mayo el PSOE lanzó un vídeo contra la reforma de la ley del aborto con el título “Empieza a recuperar tus derechos #NoAlMachismo”. Un vídeo con imágenes poco amables y que necesitaba de una explicación a posteriori. Un vídeo que no dejaba claro a quién se dirigía. El error es pensar que el tema del aborto es sólo una batalla de mujeres: es necesario un apoyo general, hombres y mujeres por una causa justa. Y una causa, por cierto, que ha llevado recientemente a dimitir al ministro de Justicia Alberto Ruíz Gallardón en su empeño por cambiar aquello que ahora Mariano Rajoy retira: su propia reforma de la Ley del aborto.

 

Si comparamos estos datos, con las campañas de las elecciones europeas de 2009 se observa que los candidatos obtienen una clara valoración por encima de la marca de su partido político. Además, es notable la valoración positiva que las mujeres hacen del candidato del Partido Popular, Jaime Mayor Oreja, sobre el candidato socialista, Juan Fernando López Aguilar, aunque luego se decantasen por el voto socialista, como también ocurrió en las pasadas elecciones de mayo de 2014.

Candidatos 2009

Esto lleva a la conclusión de que las estrategias de campaña electoral donde se da más importancia al candidato que a la marca del partido no están consiguiendo movilizar más electorado, o al menos no impacta significativamente entre las mujeres. Los nuevos partidos, como el fenómeno Podemos, están consiguiendo esa participación que cabía esperar, por ejemplo, de Elena Valenciano. Ni la brecha salarial femenina, ni la crisis económica, ni la modificación de la Ley del aborto, entre otros temas, han servido para despertar a un electorado que se viene centrifugando desde las elecciones del 22 de mayo de 2011 y que se profundizó en las pasadas elecciones generales de 2011. El hecho de que Elena Valenciano fuese mujer, pudo ayudar, pero no fue suficiente.

Electoras y elegidas. El baile español entre el electorado femenino y las candidatas en las elecciones europeas de 2014

A veces tan sólo hace falta que nazca una idea, dejarla escapar incitada bajo una interrogación que no se esconde, que palpita en la mente de una… Más que la duda, será siempre la curiosidad la que te empuje a buscar respuestas. Más que la casualidad el hecho mismo de ocurrir y querer saber qué ocurre y por qué ocurre.

El baile es movimiento, es girar rápidamente sobre un mismo eje. El baile a veces también es magia, es conexión y emoción, es sentirse bien. Es… sentir. ¿Y qué sintieron las mujeres en España con las campañas electorales de las mujeres candidatas para las Elecciones Europeas de 2014? ¿Se movilizaron? ¿Qué campaña valoraron más? A este baile, quizás un tanto lento por escaso movimiento, es al que intento dar respuesta. Así surge esta idea, como casi todas entre cafés, conversaciones y copas de vinos compartidas. Desde que Elena Barrios me invitó a participar en el III Congreso Internacional de ALICE (24 a 27 de septiembre de 2014 en Santiago de Compostela) tuve claro que quería investigar sobre algo distinto, diferente y relacionado con aquella parte de la profesión que necesita un poquito más de atención y profesionalidad, siempre con el fin mismo de mejorar. Aquellos que bien me conocen saben que con un ladrillo, incluso estando resquebrajado, intento construir un castillo sólido. En el ámbito de las campañas electorales y de las mujeres hay un gran vacío, un vacío por descubrir, por investigar y por explotar. Pero sobre todo, hay un mundo que necesita de atención necesaria e imprescindible para construir más y mejor sociedad.

Esta investigación es tan sólo un granito de arena más para ir tapando ese vacío. Sólo hay que ir poco a poco. Y con constancia. Las horas dedicadas han sido un regalo para quien ama y cree que hay que encontrar soluciones a problemas reales que existen pero que apenas se perciben. La foto está ahí, sólo hay que coger la cámara y poner el foco en el momento exacto en el lugar idóneo. Sólo deseo que esta fotografía relacionada con las campañas electorales de las mujeres españolas candidatas a las Elecciones Europeas de 2014 y el vínculo existente entre sus mensajes y el comportamiento del electorado femenino español en esas elecciones para con ellas sirva para reflexionar. Reflexionar para aprender. Reflexionar para comprender. Reflexionar para mejorar.

Mujeres y política no son dos conceptos. Es un hecho digno de más y mejor atención.

Por último, tengo que dar las gracias a Pablo Orduña. Él ha sido quien le ha dado la forma técnica con esta aplicación a toda la investigación. Por su experiencia y su profesión, sus preguntas nunca prometieron ser fáciles, pero a mí me permitían siempre pensar más y dar un paso más allá desde el que partía. Su curiosidad compartida y su habilidad han sido imprescindibles en este proyecto.

(des) Cambiando…

Cita hecha con Notegraphy

Cita hecha con Notegraphy

“Hay que cambiarlo todo para que nada cambie o, en un lenguaje menos solemne, conviene levantar un poco el pie del pedal, lo justo para engañar (…)”

Almudena Grandes

Las tres bodas de Manolita

 

FUE el pasado 18 de diciembre de 2012. Y aún lo recuerdo como si fuera ayer. Entré a La Central de Barcelona después del trabajo, y me encontré la sala contigua a la cafetería llena de sillas que esperaban el inicio de la presentación de un nuevo libro con el ansia de encontrarse con la mirada de sus lectores. Ese libro era Las leyes de la frontera, de Javier Cercas. No había mejor regalo que pudiera ofrecerme la tarde. Y me quedé. Me quedé a la presentación y me quedé con un mensaje que recordaré toda mi vida: Javier dijo que los protagonistas de sus novelas son héroes porque saben decir “no” a tiempo. Eso dijo Javier. Decir “sí”, para él, es de villanos. Cuando me acerqué para que me firmara el libro me preguntó a qué me dedicaba: -Una de mis tareas es trabajar para que haya héroes y heroínas en política que sepan decir “no” a tiempo. ¿Para cuándo la era de los héroes políticos Javier?  -El único que supo decir no fue Adolfo Suárez-, me respondió.

 

Sin novedad no hay cambio

Pedro Sánchez es el líder de un PSOE que dice haber cambiado. Triste metáfora la suya, la del partido, digo. Y aunque puedo tener el síndrome del yo lo vi primero”, lo cierto es que Pedro tiene muchas cualidades para ser un gran líder que ha confirmado su partido después de la contienda interna por la Secretaría General. No pareció ser una idea tan loca al fin y al cabo. Es buen candidato. Y lo sabe. Pero ahora toca demostrarlo. Sin embargo, en este momento y en este contexto actual político, merece la pena calibrar algún detalle más, como por ejemplo la estrategia interna de su equipo o el lema de su campaña, donde no paró de repetir la palabra cambio (Unidos por el cambio fue el lema) en la tarima de un ring que grita novedad, innovación, optimismo, diferencia y eficacia. El cambio no sirve de nada si no conlleva nada nuevo. Las preguntas que habría que hacerse son varias: ¿Pedro Sánchez es un líder que ha sabido decir “no” a tiempo? ¿Por qué “cambio” para que todo siga igual? ¿Por qué “cambio” cuando la gente, su partido, la sociedad en general se desgarra las cuerdas vocales pidiendo algo nuevo, limpio y sano?

Cambiando… (I)

“Cambiando el PSOE, cambiando España”, lema del Congreso Federal Extraordinario del Partido Socialista presentado por Óscar López el 24 de julio de 2014

“Cambiando el PSOE, cambiando España”, lema del Congreso Federal Extraordinario del Partido Socialista presentado por Óscar López el 24 de julio de 2014

Cambiando el PSOE, cambiando España, fue el lema del Congreso Federal Extraordinario del Partido Socialista. Y continuaron con la palabra cambio. El 24 de julio presentaron la filosofía que movería los supuestos días de transición del partido. Y lo presentó el que era entonces su Secretario de Organización, Óscar López, el mismo que acusaron de encabezar una rebelión a finales de mayo para tumbar al líder del PSOE en su tierra, Castilla y León. Una imagen que no cambió tras las primarias. Un acto que llevaron a cabo como si aún liderase Alfredo Pérez Rubalcaba. ¿Qué hay de cambio en esa imagen? ¿Y de nuevo? Fue una contradicción evidente, porque el mensaje no estaba acorde al contexto. Ni a la nueva era, ni a la nueva etapa del PSOE. Mezclar lo de siempre con lo nuevo no es cambio. Proponer algo nuevo manteniendo lo viejo, tampoco. Ponerle ruedas nuevas a un coche que no arranca, no lo va a hacer funcionar por mucho que el dueño se empeñe, aun siendo el líder de la carretera… Cambiar para que nada cambie…

 Cambiando… (II)

Y cambiando al portavoz. Pedro Sánchez anunció el uno de septiembre con la entrada del nuevo curso que Antonio Hernando sustituiría a Soraya Rodríguez como portavoz del grupo socialista en el Congreso de los Diputados. Cambiando… para que nada cambie. Cambiar por lo mismo no es cambio. No hay regeneración, ni nuevas oportunidades en un PSOE rico de gente formada y con mucho criterio político que está y hace política.

(des) Cambiando…

Pedro Sánchez y Susana Díaz a su llegada a la sede del PSOE en Madrid, el pasado día 14. / CARLOS ROSILLO / EL PAIS

Pedro Sánchez y Susana Díaz a su llegada a la sede del PSOE en Madrid, el pasado día 14. / CARLOS ROSILLO / EL PAIS

Descambiar para renacer. Renovarse, para no volver a equivocarse. El proceso interno en el PSOE no puede servir para ofrecer tan sólo un rostro nuevo con ganas de liderar un proceso donde no existe proyecto nuevo, aunque lo parezca. No vale modificar el viejo y venderlo como “Cambiando el PSOE…”, porque entonces España nunca cambiará. Ni vale rodearse de los mismos para hacer las mismas cosas. Aparentar no es Ser. A medida que avanzan los días de Pedro Sánchez, la sociedad no puede darse cuenta de que hay un nuevo líder en manos de los que ya estaban. Cambiar no supone que suban más arriba los que ya estaban arriba. Cambiar, jamás puede suponer estar al margen de la agenda social, porque si el PSOE se desmarca de la agenda social no le quedarán oportunidades para liderar con fuerzas ninguna batalla electoral. El “efecto Sánchez” tiene que ser más que una ilusión. Ah! Y por cierto… El “no” siempre ha sido el discurso del cambio. Entonces… en esta novela… ¿por qué conformarse con ser un villano cuando se puede ser un héroe?

Comunicación online para la gestión de la marca y el talento personal

UNA de las cosas que más me motivan de mi trabajo son los retos. En Cartagena, el pasado 11 de julio, tuve uno. Fui con la clara intención de compartir, escuchar y aprender y al final lo que viví al lado del Puerto, en ese bonito edificio que es El Batel, fue una experiencia inolvidable con casi 20 mujeres dispuestas a aprender y un único hombre por alumno. Cada un@ de ell@s venid@s de una profesión distinta y con objetivos diferentes, dispuest@s a conocer aquello que aún se vislumbra lejano para algunas personas: la comunicación online y las redes sociales para la gestión de la marca y el talento personal.

Nuevos escenarios, nuevas oportunidades y nuevas formas de afrontar una realidad.

El aprendizaje no sólo se gestó en el aula entre dinámicas y juegos de grupo para hacer pensar y reflexionar, sino también en una terraza con unas vistas espectaculares entre zumo natural y aroma de café. El final de la clase lo marcó la metáfora de querer vivir dos veces y una enriquecedora conversación que fue más allá de unas raciones compartidas.

Empezar por la actitud es lo más importante cuando se trata de apostar por lo nuevo y lo desconocido. Creer que se puede también, pero aún más creer que se puede hacer.

Comparto, por tanto, parte de la presentación para este curo. El curso de Organización de Eventos, Protocolo y Marca Personal que realizaron el Instituto Mediterráneo de Estudios de Protocolo y El Auditorio y Palacio de Congresos El Batel por segundo año consecutivo. Una presentación íntimamente relacionada con la impartida el pasado mes de marzo en Elche en el curso de Experto Universitario en Asesoría de Imagen, Coaching, y Gestión del Talento Personal.

Gracias de nuevo por la oportunidad y por la confianza.

 

Liderazgo femenino en Red y un Mundial de Fútbol

A propósito de la aparición con fuerza de Marina Silva como candidata de la coalición liderada por el Partido Socialista de Brasil (PSB) a las presidenciales de octubre, aprovecho la ocasión para compartir una de las presentaciones que trabajé para el pasado 21 de junio para los alumnos del Máster de Comunicación Corporativa e Institucional de la Universidad Carlos III de Madrid. Me gustó la conversación que tuvimos y cómo comparamos la actividad en la Red de las mujeres que presidían Latinoamérica y la evolución de su comunicación ante un evento de tamaña dimensión como fue el pasado Mundial de Fútbol de Brasil.

Creí oportuno escribir para Sesión de Control un artículo en enero que se ceñía a la comparativa  de la comunicación online de las presidentas de Latinoamérica hasta el momento. Posteriormente, y debido al mundial, actualicé los datos el 18 de junio con la curiosidad de descubrir cómo las mismas mujeres reaccionaban ante un evento deportivo de esas características y lo que suponía en sus países. Punto por punto y paso por paso, fue algo que conversamos entre todos en clase. Y no tardamos en llegar a varias conclusiones. Principalmente me quedo con una: Dilma Rousseff es una mujer influyente en su país, pero no supo afrontar la problemática social que crecía en sus calles. Las protestas iban en aumento, pero si tan sólo hubiésemos seguido los mensajes que compartía Rousseff en sus redes, jamás hubiésemos sabido la realidad de los acontecimientos. Obviar el problema no es ser estratégicos ni tener el control de la situación. Cuando un presidente está fuera de los problemas de su país, está prácticamente fuera de competencia para poder gobernarlo.  Y por tanto, demuestra falta de liderazgo.

La popularidad de la ecologista Marina Silva pone en riesgo la reelección de Rousseff, quien sufrió un duro golpe el pasado mes de junio. Hasta el momento del mundial, pocas personas conocían la realidad de un Brasil que crece, pero lento, mientras la pobreza y la desigualdad siguen siendo los palos de un carro que frenan su camino constantemente, siguen siendo una realidad incuestionable. Los medios de comunicación no tardaron en dar a conocer una realidad que va más allá de deportistas de élite y de mensajes positivos en pos de una política modelo.

Los errores de Dilma le pueden salir caros. La que pueda ser la primera presidenta negra de Brasil, se viste de verde para abanderar una política alternativa a su país basada, por el momento, en la no corrupción. Estaremos expectantes para analizar la estrategia de su comunicación.

Por cierto: Laura Chinchilla dejó de ser presidenta de Costa Rica en mayo de este mismo año. Sin embargo, y a pesar de acumular menos fans y menos seguidores que el resto de presidentas de Latinoamérica, fue la que mejor ha continuado comunicando en Red. Actualizaba sus perfiles a lo largo del Mundial de Fútbol, personalizaba sus imágenes acorde al contexto deportivo y comunicaba de una manera más humana y natural. En eso mismo se basa el éxito de la comunicación. 

 

Tras el adiós de Alfredo…

En septiembre dejaré mi escaño en el Congreso y volveré a mi Universidad.

Han sido 21 años, 21, que son muchos, menos de los que algunos habéis dicho. No llevo 30 ni hice la Constitución, no. Llegué en el 93, han sido 21 años y sí quiero deciros una cosa y que es que el mayor honor que puede tener un político, el mayor, es ser diputado, no hay otro más importante, no hay otro puesto más relevante, no hay otro puesto más importante, no hay otro puesto más gratificante y por tanto han sido 21 años de un honor para mí, a los que pongo fin ahora.

Como también dije, me quedaré de secretario general hasta que el congreso decida el nuevo nombre y voy a seguir de secretario general y por tanto seguiré de presidente del grupo parlamentario. Por tanto, si hay plenos extraordinarios, pues haré lo que me toca, pero es verdad reitero que es el último pleno ordinario y por tanto el momento de decirlo.

Termino ya. Muchos lleváis, no sé si tantos años, pero muchos años conmigo. No es una insinuación, no lo entendáis mal. Lo único que deseo es que me echéis tanto de menos como yo os voy a echar de menos a vosotros.

Y nada más. Gracias por todo. Suerte.

 

Alfredo Pérez Rubalcaba

Congreso de los Diputados, 26 de junio de 2014

EL adiós de Alfredo Pérez Rubalcaba no ha sonado a derrota. Sus palabras huelen a un tiempo nuevo como nueva huele la lluvia al caer después de un tiempo seco que no se espera. Como nuevas son las iniciativas de aquellos del PSOE que están apostando por la secretaría general de su partido. Derrota es la palabra que más se ha empleado al referirse a él estos últimos años desde que Mariano Rajoy se hizo con las riendas de una España en crisis. O derrotas. Aludiendo a ese cuestionado liderazgo en la oposición y a las dos campañas electorales que ha protagonizado, primero la de 2011 y la aún reciente campaña para las europeas del 25 de mayo. Alfredo Pérez Rubalcaba ha dicho adiós sereno, incluso sonriendo a los periodistas. Tranquilo, como es él, como lo fue siempre. Ha cerrado una etapa dejando el debate abierto sobre si debió o no haberlo hecho antes. Pero ese es otro tema…

Curioso es analizar los artículos de los medios de comunicación, ahora elogiando a una persona que han desgastado paulatinamente. Y curioso es escuchar las palabras de aquellos políticos que han crecido con él en el oficio de representar al pueblo. “Me he enterado esta mañana con gran tristeza que nos va a abandonar en los próximos meses de su escaño don Alfredo Pérez Rubalcaba. Como presidente del Congreso, y creo que represento la voluntad de la inmensa mayoría de los diputados, quiero agradecerle su labor durante todos estos años, su labor en el escaño que ha dado categoría y altura a la función de diputado. Siempre serás recordado como una gran figura del parlamentarismo del siglo XXI. Muchas gracias”. Estas han sido las palabras de Jesús Posada. Y, tras ellas, todos los diputados que se encontraban en el hemiciclo han aplaudido de pie a lo largo de 39 segundos. Ha sido en este momento donde hemos encontrado a un Rubalcaba más emocionado, en su escaño, sentado y con las piernas cruzadas mientras el resto aplaudía.

Apoyo casi unánime cuando se dice adiós. Soledad absoluta cuando a uno le toca jugar las cartas que parecen no corresponderle, aunque se empeñe en jugarlas, como ocurrió al dar el paso de ser el candidato del PSOE para las elecciones de 2011. A Alfredo Pérez Rubalcaba se le pueden reprochar muchas cosas, pero fue un gestor que se entregó al devenir de muchas batallas. Alfredo el negociador. Alfredo el dialogante. Alfredo el orador. Alfredo el profesor. Alfredo también el político desconfiado, como lo califican algunos periodistas, ha sido una figura representativa de nuestro tiempo: ministro de Educación y Ciencia (1992-1993), ministro de la Presidencia (1993-1996), portavoz del grupo parlamentario socialista (marzo 2004-abril 2006), vicepresidente primero del Gobierno y portavoz (2011) y ministro del Interior (2006-2011). Alfredo Pérez Rubalcaba siempre ha sido una persona líder de sus propias ideas y de sus propias convicciones. Y muy valorado, aunque ahora muchas personas se empeñen en no recordarlo.

La campaña electoral del 20 de noviembre de 2011 fue la carrera más difícil para este político cuya vida personal apenas conocíamos. Poco o mucho tuvo que ver esa campaña con los 100 metros lisos que corrió en 11,1 segundos en 1975. Muchos metros en pocos segundos, mucho que perder y poco tiempo había para ganar un futuro que se le resistía. Esa campaña electoral Se llamaba Alfredo… porque de él dependía aminorar la caída. Una campaña electoral centrada en su persona: Alfredo… Una campaña, ahora sí, cuya derrota era inevitable. Se llamaba Alfredo… no es ahora sólo el título de un libro o la descripción de una campaña electoral, se convierte en una colección de palabras con un valor especial: su única oportunidad, la única vez que pudo optar a la presidencia del Gobierno de España.

Como periodista sentí que era justo recomponer las piezas de un rompecabezas inconcluso, las de esa campaña electoral de la que poco se conocía. Un acontecimiento único que queda para la historia. Un protagonista y su propia declaración. El 3 de julio de 2013 lo entrevisté en su despacho en Ferraz junto a Elena Valenciano. Y más que una entrevista fue una conversación. Quería que fuese así. Tenía claro que debía ser así. Tenía claro que quería que me contara qué ocurrió para después poder compartirlo con esa sociedad con sed de respuestas. Y así empecé: “Alfredo, cuéntanos…”. Y contó. Después varios periodistas me comunicaron el valor de esa entrevista porque es difícil que las suela conceder. Pero Alfredo se la concedió a esta periodista que se empeñó en escribir un libro por y para la gente, en su sentido más amplio, votase a quien votase en unas elecciones.

Tras el adiós de Alfredo me alegro de haber contribuido a escribir parte de nuestra historia y parte de la vida de un histórico de nuestro tiempo. De devolverle a la sociedad información que es suya y solo suya. Para una periodista no hay nada más gratificante que contar, que vivir para contarlo…

 

“Si yo hubiera dicho no, probablemente el Grupo Socialista hubiera votado no. Y Zapatero hubiera tenido que abandonar el Gobierno. Y eso hubiera supuesto una crisis tremenda. Hubiera sido la primera vez en la historia que el Partido Socialista abandona y dejar caer con una votación a su presidente del Gobierno. Yo creía que no podía hacerlo. (…) Yo acepté la candidatura porque creía que era mi responsabilidad. No daba un duro por mí mismo. Sabíamos que íbamos a perder. Lo que pasa es que creía que era el que estaba en mejor posición de hacer frente a la dificilísima situación por la que atravesábamos”

 

Entrevista de Ángela Paloma Martín a Alfredo Pérez Rubalcaba para

Se llamaba Alfredo… Las claves de una derrota electoral inevitable

 (Laertes, 2013)

La sonrisa de Letizia

Publicado en El País, blog Mujeres, el 21 de junio de 2014 como Letizia, reina sin palabras

Los reyes Felipe y Letizia, este jueves en el balcón principal del Palacio Real. / GORKA LEJARCEGI

Los reyes Felipe y Letizia, este jueves en el balcón principal del Palacio Real. / GORKA LEJARCEGI

Como un cuento de hadas, Letizia Ortiz llegó a la vida de los españoles más allá de altavoces, micros y cámaras de televisión. Doña Letizia, una reina con un pasado poco real y muy ciudadano, asentada ya en un espacio que no le correspondía, pero al que accedió por amor. Letizia, una periodista acostumbrada a los focos y a las palabras que implican más que una acción por contar. No nos sorprendió con ese “déjame hablar”cuando regañó a don Felipe en la pedida real porque fue un gesto natural, espontáneo, que nació de la necesidad de terminar una frase, como haría cualquier persona en una conversación interrumpida.

La rigidez protocolaria desaparece cuando lo natural se impone. Aquí se impuso como sello eso mismo, lo natural. Y por natural, creíble. Más de diez años han pasado desde este momento en el que Letizia estaba pendiente de enseñar los gemelos a la prensa de don Felipe y en el que la reina Sofía le cogió el brazo a su hijo para ver esos gemelos que le habían regalado. Gestos que se perciben y que nos transmite mensajes más allá de las barreras de la imposición protocolaria. Gestos necesarios que lideran situaciones, gestos cómplices, amables, amigos. Emociones que se leen, sentimientos silenciados pero impresos en sonrisas. Como la de la reina Letizia.

La sonrisa de Letizia no fue noticia únicamente en esta ocasión. Es ya un símbolo de identidad. Las formas juegan un papel protagonista perceptible. Más allá de elegir un vestido de corto, la comunicación de Letizia pasa por algo muy distinto dejando la vestimenta ya en un segundo plano. La elegancia no está únicamente en lo que se lleva puesto sino en cómo se actúa en una ocasión determinada. El día de la proclamación, Letizia se presentó ante los españoles manteniendo su estilo de princesa. Al contrario que su marido, ella no emitió ninguna palabra, ningún discurso. Pero no le hizo falta. Sus silencios hablan, si cabe, más. Desde el primer momento vimos a una reina correcta, acompañante de su marido siempre atenta.

En el primer acto del día en el Palacio de la Zarzuela, Felipe VI se presenta junto a su padre, nervioso, estático, frente a un ya viejo rey demasiado tranquilo a punto de hacer el único acto importante encomendado para él en ese día. Una vez que don Juan Carlos le impone la faja de general a Felipe VI, el recién estrenado rey besa a su familia: él no es sólo la noticia. Posteriormente, mientras esperan subir al Rolls Royce que los llevará al Congreso de los Diputados, intercambian palabras, gestos… Una situación que, frente al nerviosismo de su marido, supo controlar Letizia: acompañó a sus hijas al coche posterior y después ella vuelve para montarse con su marido. Una vez el coche arranca, Felipe se acomoda en el interior, ella le sonríe y le acaricia el rostro.

En el Congreso de los Diputados pudimos escuchar el discurso de un rey, de nuevo, nervioso. Un discurso más que preparado que no leyó de seguido, interrumpidos por pequeños errores de exposición, por silencios incentivados, por palabras emotivas hacia la Reina Sofía que quizás merecía el protagonismo que en el discurso de abdicación del rey Juan Carlos no se dio, y por aplausos a favor de la intención que sus palabras llevaban implícitas. Y de nuevo aquí también vimos la sonrisa de Letizia, un beso y una mano que acarició su rostro. Vimos la sonrisa de Letizia madre también, siempre atenta de sus hijas, de las dos, donde lo natural se vuelve a imponer. Pero hay que decir también que este acto estuvo lleno de gestos emotivos, donde la emoción jugó su papel esencial. “Estoy emocionada, mucho”, dijo doña Sofía, una mujer que al escuchar las palabras de su hijo le tiró un beso desde la tribuna de invitados desde la que estaba sentada.

Y después un balcón, el del Palacio Real, el mismo diez años después desde el que se asomaron tras el “sí, quiero”. Y, de nuevo, Letizia líder de su propia felicidad y la de su familia, nuevas sonrisas, nuevos gestos de emoción y de cariño que proyectan simpatía e incitan empatía.  Es ella la que ha pasado después de su marido al balcón, esperando a que éste saludase primero, dejándole el protagonismo a él. Un gesto simbólico que delata intención. Después él se gira y busca a su mujer.

Ella sale al balcón junto a él y saludan hasta que llegan sus hijas Leonor y Sofía. Leonor siempre a la derecha del padre. Un padre que no suelta la cintura de su mujer. 53 segundos ha tardado don Felipe en besarla. Y ella de nuevo, le acaricia el rostro en ese beso. Las formalidades se quedaron aparcadas en la trastienda ese día. Un minuto después, entran al balcón don Juan Carlos y doña Sofía, y de ella sale acercarse a su suegro para besarlo también. Doña Letizia ha demostrado ser reina sin palabras, con gestos maternales que delatan y sonrisas cómplices de un nuevo tiempo, líder de sus propios actos.

La comunicación no verbal se percibe, se siente. Lo emocional siempre queda en el recuerdo por eso mismo, por emocional. El “nada me honraría más que los españoles se sintieran orgullosos de su nuevo rey” eran palabras que Felipe VI necesitaba emitir, así como marcar el inicio de una “monarquía renovada para un tiempo nuevo” en un momento en el que la monarquía es cuestionada por buena parte de la sociedad. Palabras y verbos que no quiere que caigan en el saco roto de aquellos que piden un referéndum, de aquellos que quieren dar su opinión en las urnas porque nunca se les dio la oportunidad. Para convencer y llegar a conquistar también a esa parte de la ciudadanía, a Letizia no le hace falta hablar: le basta con su sonrisa.

Historias difíciles de contar

Publicado en Sesión De Control (13 de junio de 2014)

Las elecciones europeas mostraron que el ciudadano demanda otros códigos, otras formas y otros mensajes. Y también la abdicación real.

Juan Carlos I, Felipe VI y la princesa Leonor (Fuente: Zarzuela)

Juan Carlos I, Felipe VI y la princesa Leonor (Fuente: Zarzuela)

Si Truman Capote o John Hersey vivieran en este preciso instante, posiblemente empezaran a rellenar páginas y páginas  de hechos plasmados con el más puro estilo periodístico entre humo de tabaco y ruido. Porque eso tendrían que hacer precisamente, bucear entre el ruido para contar, para construir una historia que nos atrajera tanto que al mismo tiempo que la leemos nos convirtiera inconscientemente en actores de un mismo escenario que apenas molestan: sólo sienten, escuchan y temen.

Aunque después de que Capote escribiera ‘A sangre fría‘ y tachase a Hersey de ser “un simple mecanógrafo” tras escribir Hiroshima’, lo cierto es que este tiempo echa de menos más mecanógrafos que describan la realidad de los hechos y más mecanógrafos que escriban palabras que conecten y no ahuyenten. Necesitamos más historias que historietas y trabajar esa otra forma de comunicación cuyo efecto sea engordar las ansias de conocer. O más bien las ansias de creer, y creer que se puede. Pero para contar y aprender a contar, primero hay que escuchar.

Y si sólo existiera una manera para calificar la crisis política, económica e institucional que se está viviendo, podríamos resumirlas en una profunda crisis de escucha.

Unas europeas muy locales

Los políticos para las elecciones europeas que culminaron el pasado 25 de mayo tenían un único cometido: construir un liderazgo capaz de excitar. En varios ocasiones advertí que aquél que se hiciera con el voto huérfano y con el perezoso ganaría las elecciones. Y los resultados no se hicieron esperar. Nuevas formas de comunicación, nuevas formas de liderar y, sobre todo, nuevas formas de conectar le ganaron la batalla al discurso rancio de siempre del “y tú más” que tanto alimenta el hartazgo social. España necesitaba entender más a Europa y el impacto de ésta en nuestras vidas. Y no se explicó, ni se contó, ni se molestaron en hacerlo. Mientras unos políticos querían recuperar el sueño europeo, a otros les da sueño explicar cómo recuperarlo.

Los dos partidos políticos mayoritarios de nuestro país se enzarzaron en la batalla de machacar a aquel que cometiera un error, como ocurrió con la falta de tacto de Cañete. Y mientras esto ocurría, partidos minoritarios empezaron a escuchar más, a comunicar más, a conectar más. La recién pasada campaña electoral fue la precampaña de las elecciones municipales de 2015. Pero tanto el PSOE como el PP se equivocaron de obra de teatro, de escenario, de personajes y de guión. Ellos seguían cantando sin público creyendo que gritando más lograrían captar su atención. Pero el patio de butacas, vacío…

El PSOE, con esta, suma ya su segunda derrota electoral inevitable. La primera ‘Se llamaba Alfredo…

Tras el desangre electoral, el líder socialista anunció su retirada y la celebración de un congreso extraordinario. Y el baile empezó, eso sí, con más sombras que luces. Las redes sociales echaban humo solicitando participación en el proceso. Primero un militante, un voto; después un ciudadano, un voto.  Y más tarde los rumores de pasos hacia adelante y pasos hacia atrás de los que ansían el futuro del partido. Pero difícil es bailar cuando la pista está llena de gente, cada uno baila al compás de su propia canción y cuando hablas al de enfrente y apenas te entiende (o no te quiere entender). El PSOE no necesita un “simple mecanógrafo”: necesita al mejor. Al mejor para escuchar y reescribir sobre folios nuevos con tinta fina y con una letra, por fin, comprensible para todos.

Abdicación real

Real porque sucedió. Un 2 de junio, lunes, y un Rajoy que convoca a la prensa a las 10:30. Y tras la convocatoria, un rumor y el discurso del presidente del Gobierno con cuatro mensajes: abdica el Rey, se celebra Consejo de Ministros extraordinario el martes, es necesario una Ley Orgánica que permita la abdicación, elogios a la figura histórica del Rey estrecha a la democracia, la cual no se entiende la una sin la otra. Poco después, hablaba el Rey. Un discurso de poco más 5 minutos para despedirse después de 39 años de reinado.

 

Y en ese discurso, algunas notas sobre el papel: colocó palabras en positivo como libertad, estabilidad y progreso; reconoció su propio trabajo: “he querido ser Rey de todos los españoles”; alusión a lo construido: “conciencia orgullosa de lo que hemos sabido y sabemos hacer y de lo que hemos sido y somos: una gran nación”; el motivo de su adiós: “hoy merece pasar a la primera línea una generación más joven, con nuevas energías, decidida a emprender con determinación las transformaciones y reformas que la coyuntura actual está demandando y a afrontar con renovada intensidad y dedicación los desafíos del mañana”; el papel de la mujer queda en un segundo plano: “y mi gratitud a la Reina, cuya colaboración y generoso apoyo no me han faltado nunca”. Punto. Ninguna mención más a ella.

El Rey escoge así a su propio mecanógrafo: “Mi hijo Felipe, heredero de la Corona, encarna la estabilidad, que es seña de identidad de la institución monárquica”.

Pero a partir de este momento, el discurso social entra en acción solicitando un referéndum y abriendo más que el paso al concepto de república. Sin embargo, no es tanto la demanda por una república que por el hecho mismo de decidir qué se quiere o a quién se quiere. De permitirse, posiblemente Felipe VI ganara la batalla y eso lo convertiría en el único mecanógrafo capaz de escribir un libro nuevo: el de su propia monarquía apoyada para el pueblo y por el pueblo.

Aquellos que no votaron en el 78 quieren hacerlo, quieren tomar parte de su propio futuro. Porque, como decía el mismo Rey Juan Carlos, son una generación nueva, más joven y con otra energía. De permitirse, en la imagen de la Corona empezarían a desaparecer las manchas. De lo contrario, se acumularán. Curioso es que una semana antes de lo sucedido los políticos llamasen a los ciudadanos a votar para las elecciones europeas y ahora los obvien como si nunca hubiesen existido. La falta de coherencia nunca se premia en positivo.

El pasado 11 de junio en el Pleno del Congreso, un Cayo Lara impulsivo, reflexivo, seguro y decidido entró en campaña -por fin-. Tocaba debatir un único artículo de esa Ley Orgánica que permite a Don Juan Carlos abdicar y la sucesión en la Corona a su hijo. Y aunque no tocara, prefirió trasladar el sentir del calor social.  Alfredo Pérez Rubalcaba ofreció argumentos al “sí” de su grupo, porque decir que “no” sería obligar al Rey a serlo aunque él no quiera. “Los españoles no somos súbditos, somos ciudadanos de pleno derecho”, dijo. Pero pesó más la norma ya escrita, la ley y la Constitución que la palabra social que puede cambiarla, por mucho que Rajoy dijese también que sintonizaban con todos los españoles, con los de 1978 y con los de 2014. La cuestión aquí es si los de 2014 quieren sintonizar con ellos.

Este proceso ha permitido un mecanógrafo rápido, que no ágil. Demasiado rápido. Y los renglones torcidos nunca se han entendido con el paso de la historia. Sepan cuantos esta carta vieren que no es tiempo de paleografía.

 

Firma de “Se llamaba Alfredo…” en la Feria del Libro de Madrid : Viernes, 13 de junio en la Caseta 62 a partir de las 11h.

Firma de “Se llamaba Alfredo… Las claves de una derrota electoral inevitable” en la Feria del Libro de Madrid: Viernes, 13 de junio. Desde las 11 hasta las 14 h. Caseta 62 de SIN TARIMA (entre el Florida Park y la salida de la calle Alcalá).

se llamaba alfredo La idea de escribir Se llamaba Alfredo… Las claves de una derrota electoral inevitable nació hace mucho tiempo. De un sentimiento… Y sentía que debía hacerlo mientras corría ya por esos jardines de Londres a las 6 de la mañana en esos políticos meses fatales que fueron octubre y noviembre de 2011. Empecé a hablar con diferentes personas de mi locura a lo largo de 2012, sobre todo para saber que podría llegar a ser una locura palpable y real. En diciembre de 2012 recopilé toda la información que tenía y que fui acumulando a lo largo de la campaña. Y en marzo de 2013 empecé a hacer las entrevistas que necesitaba y a escribir… A escribir mientras lo compaginaba con mi trabajo, con la revista, con los artículos, con el doctorado… Con mi vida… A escribir en huecos del día, trenes, aviones, horas nocturnas y silencios llenos de palabras que me hablaban sólo a mí. Como periodista, sentí que debía hacerlo, y así lo hice… En mayo empecé a contactar con diferentes editoriales. El día 20 en concreto escribí a Laertes. Y el hoy de hace justamente un año firmé el contrato con ellos. El 15 de julio entregué todo el texto con el prólogo del periodista y amigo Fernando Garea. Y entre revisiones y vueltas de hoja llegamos al 23 de septiembre, día que se lanzó la web y cuya idea nació pocos días antes en una conversación de tarde cerca del Retiro, y cuyo boceto dibujé en una servilleta que aún conservo. Trabajé día y noche durante los días 20, 21 y 22 para que estuviese lista y nunca me faltó ayuda técnica. El día 9 de octubre Se llamaba Alfredo… llegó a las librerías. Y el día 17 de octubre pude compartirlo por primera vez en Madrid, en Fnac de Castellana, con todos vosotros, siempre arropada de mi familia, amig@s, colegas de profesión y al público al que siempre me dirijo, para el que escribo y por el que escribo. Y, cómo no, de los que me acompañaron esa tarde, el prologuista y Carlos Hernández. Estaba muy nerviosa, muchísimo, como nunca. Pero ya no había vuelta atrás: colección de valeriana en mi cuerpo y alma, respiración profunda y… pa’lante. Junto a ellos me sentía muy chiquitita…

La Feria del Libro del año pasado la recorrí como una amante de la palabra llena de sueños, loca por conseguir la confianza de una editorial que diese apoyo a este proyecto. Recuerdo que iba caminando caseta por caseta, apuntando editoriales que desconocía para después contactar con ellas. Recuerdo que compré “Cómo se hace un trabajo de investigación en Ciencia Política”, de Elisa Chuliá y Marco V. Agulló, un libro creí útil para mi tesis doctoral. Y que tras la compra marché a urgencias por una infección que acumulaba hacía un par de días.

Eso recuerdo y parece mentira… Mentira parece que un año después pueda cumplir el sueño de vivir una experiencia tan ficticia pero real al mismo tiempo como es el estar dentro de una caseta firmando un libro que pretende dar a conocer un trocito pequeño de nuestra historia… Una historia que siempre creí que merecía ser contada. Una historia que pasará a la Historia y que hoy está viviendo su propia historia. Momento histórico, momento de excitación social entre elecciones europeas, abdicación real y la transición del propio Partido Socialista Obrero Español. Emocionante y tremendo momento para el sentir periodístico.

No ha sido fácil hacerse un hueco en la Feria del Libro, nada fácil. Pero me alegra saber que siempre hay un número al que llamar, una dirección a la que escribir o una persona con la que contar. Cuando todo parece imposible, las casualidades pueden alinearse para que al final todo sea posible. Por eso, un millón de gracias a Laertes, a Juan Cruz, a Sin Tarima Libros y a los organizadores de la Feria del Libro. Pero sobre todo, gracias a Isabel Gómez Rivas, profesora de carrera, amiga y mejor periodista que ha puesto todo su empeño para que fuera posible.

¡Os espero!

Viernes, 13 de junio. Desde las 11 hasta las 14 h. Caseta 62 de SIN TARIMA (entre el Florida Park y la salida de la calle Alcalá).