“Cambiar la vida de las mujeres es cambiar la vida de la población”

Publicado en El País, blog Mujeres, el 4 de noviembre de 2014 

Alejandrina Castro, diputada en El Salvador

Alejandrina Castro, diputada en El Salvador

Tres mujeres alrededor de una mesa en Salamanca; Paola Berenice Pabón, asambleísta por Movimiento Alianza País en Ecuador, Alejandrina Castro Figueroa, diputada por Alianza Republicana Nacionalista en El Salvador y Gabriela Montaño, senadora por el Movimiento al Socialismo en Bolivia. Una sola frente a un ordenador en Madrid. Y una interesante conversación que la tecnología permite en una mañana que arrecia fría. La charla promete. El tema no podía ser otro que mujer, política y democracia, centrado sobre todo en Latinoamérica, con las particularidades de las experiencias de estas tres mujeres con ganas de dar su visión. Lo que parecía algo de poco más de 20 minutos, se convirtió en más de una hora. Pero un tiempo demasiado corto, creedme.

Mujer y política son términos que muchos han intentado separar a lo largo de siglos de historia. Ellas demuestran que están unidos. Escucharlas compartir sus impresiones sobre política y liderazgo es ya de por sí una experiencia. Y bajo la premisa de la experiencia hay que sumergirse no solo para entender más sobre política y mujer, o sobre jóvenes legisladoras en Latinoamérica como lo son ellas, sino también sobre construcción de más sociedad en función de la participación femenina.

Barreras. Empezamos a saltar puentes y cruzar barreras. Barreras con las que se encuentran las mujeres para acceder a cargos políticos. A pesar de que las mujeres en Latinoamérica son la más poderosas, bien es cierto que escalar no es fácil. ¿Y permanecer? Aún menos. Gabriela asegura que en Bolivia están en pleno avance legislativo, porque la primera barrera con la que se encuentran las mujeres son las firmadas a golpe de Ley. “Nosotros estamos en la construcción real de la paridad, dejamos de lado la experiencia de las cuotas porque no nos ayudó a avanzar”.

Pero hay dos barreras más con las que se encuentran, la financiación electoral y la “vinculación de las mujeres con ciertos temas que en algunas sociedades tienen que ver con lo social y no con otros ámbitos como pueden ser el económico, la seguridad ciudadana o la seguridad pública”. Paola opina que “seguir motivando la aprobación a través de las leyes electorales de cuotas para garantizar la participación política de las mujeres sigue siendo una tarea en confusión para algunos países. Nosotros estamos desde el 2008 ya en un modelo paritario, no solamente para cargos de elección popular en listas unipersonales sino para cargos de designación y creo que eso ha permitido un número importante de mujeres dirigiendo distintos espacios”.

Paola, además, añade dos barrera más: una tiene que ver con un tema mucho más cultural y “pasa por la construcción de una ciudadanía que valore la presencia de mujeres en política”; la segunda es que hay mujeres “que tienen que dedicarse de manera mayoritaria al cuidado de hombres, hijos, personas… Esto va en detrimento de la posibilidad de ocupar espacios públicos, formarse, capacitarse. Entonces, mientras no hay una corresponsabilidad del Estado, de la empresa privada, de la familia, como tal, de los compañeros, en asumir todo el tema del cuidado va a ser muy complicado que podamos tener una presencia permanente de las mujeres en política. No solamente es llegar. Sino permanecer”.

Educación. Una vez saltadas las barreras, las mujeres en política se encuentran con otra tarea: hacerse entender. Según Alejandrina, a pesar de hablar de política y mujeres, “no es un tema solo de mujeres. Es un tema de sociedad y de comprensión de que la democracia se pone más robusta y se hace más profunda mientras mayor participación de las mujeres existe en el ámbito político”. Y continúa: “Creo mucho en el papel pedagógico que tenemos además del papel de legisladoras, de administradoras… Creo en el papel pedagógico que tenemos las mujeres y los hombres convencidos de esta necesidad de profundizar la democracia para seguir avanzando”. A raíz de su reflexión, ejemplifica con una historia: “Un amigo tiene un hijo pequeño varón de 4 años, argentino, y ha crecido viendo a una presidenta mujer. Un día estaban hablando de las candidaturas, etc. en la televisión y entonces hablan de hombres candidatos y el niño dice: papi, ¿los hombres también pueden ser presidentes? Pongo este ejemplo porque es muy gráfico lo que implica la educación, la formación, y la experiencia de lo que uno vive en lo cotidiano y la presencia que las mujeres versan sobre todos estos temas”.

Paola Berenice Pabón, asambleísta en Ecuador

Paola Berenice Pabón, asambleísta en Ecuador

Sus vidas. Cuando a Alejandrina se le pregunta por sus inicios en política, ella empieza a contar su propia historia, su militancia y su primera campaña donde se enfrentó a no pocos desafíos, haciendo una campaña electoral “casa a casa”, diferente dice, centrándose en los jóvenes y en las mujeres. Pero hay una idea clara que extrajo de esa campaña: “La ciudadanía cree en las mujeres y en la necesidad de un relevo político”.

Paola, por otro lado y a pesar de su corta edad -36 años- dice creer tener muchos años en la tarea. Muchos porque lleva desde los 17 militando y participando en acciones políticas desde la Universidad. Pero hay algo que cambió su vida por completo: “Luego tuve, yo diría, la suerte, porque eso marcó mi carrera política, de poder estar en la ruralidad en mi país, donde tienes una población importante indígena, donde ha habido mucha marginación. Se ha pensado muy poco en el campo, donde ha habido la concentración de un modelo en dos o tres ciudades, condiciones de inequidad en el resto del país. Ser parte de la ruralidad marcó mi forma y mi enfoque de hacer política”.

Cuando Gabriela habla de sus inicios en política, cuenta que también empezó como Paola a los 17 años. Pero lo hizo por los cambios estructurales que se estaban dando en el país. Si no hubiera estado convencida de que esos cambios merecían el que la sociedad fuera partícipe de ese proceso, ella nunca se hubiese presentado:“Me siento profundamente feliz de ser una generación que cambia para siempre la historia de Bolivia y aporta un granito de arena”.

Conciliación. Según Alejandrina, entre políticas, suelen conversar de la entrega de las mujeres a la política “que requiere de muchos más sacrificios que los hombres por el tema de ser –algunas de ellas- cuidadoras en sus hogares. Y es realmente una entrega que una le da a su país, a su partido, pero especialmente al país.Sabemos valorar la calidad del tiempo no la cantidad del tiempo”. Al hablar sobre este tema, Paola ha sacado a colación las últimas encuestas que se hicieron en Ecuador donde “el 85% de las cuidadoras somos mujeres. Cuando hablamos sobre el uso del tiempo y la calidad de vida de las mujeres, la encuesta nacional nos arroja que las mujeres trabajamos 17 horas más que los hombres en la zona urbana y 22 horas más en la zona rural”. Ella dice tener un gran apoyo por parte de sus padres y de sus hermanas, pero también asegura que lo tiene más fácil al no ser madre. Gabriela es tajante: no le interesa y no quiere dar ese mensaje de “las mujeres tienen que ser “supermujeres” para estar en un espacio de toma de decisión o responsabilidad estatal. Todas las mujeres podemos construir esa posibilidad. Tenemos que romper el mito. Tenemos que animar a que otras mujeres quieran asumir el espacio político como un paso propio”.

Mujeres en América Latina. “Creo que la región, después de muchos años de desasosiego, después de muchos años de producir recetas por varios modelos, encontró un camino propio. Creo que esa es una de las ventajas en un momento de crisis mundial, en un momento donde te encuentras con conflictos armados, crisis económicas en muchas potencias… Tú ves a una América Latina en crecimiento y en despunte. Y creo que eso es parte de haber encontrado un propio camino, con procesos además individuales”, dice Paola cuando hablamos del número de mujeres presidentas en el continente en comparación con el número de feminicidios. Y sigue: “creo que hay que trabajar los roles, y cómo este incremento de mujeres en la política tiene un efecto positivo en mejorar la calidad de vida de las mujeres. Todos los temas de violencia, todos los temas de discriminación… Seis de cada diez mujeres sufren de violencia física y psíquica son patrones que se van a modificar, con marcos legales, con política pública, pero también con una conciencia de una sociedad mucho más respetuosa”.

Alejandrina tiene una visión propia también sobre el tema: “No sólo nos ven como profesionales, sino como defensoras de valores. Hay muchos espacios ciudadanos para que las mujeres participen, no solamente en los partidos políticos, sino en la ciudadanía. Quisiera pasar de la legalidad formal a la legalidad sustancial. Que todo se ponga en práctica y que eso ayude a las mujeres a poder llegar a un tipo de igualdad que les permita actuar en igualdad de condiciones, y más en la política que es un mundo aún dominado por los hombres”. Gabriela también lo tiene claro: “Nosotros en Bolivia hemos pasado a aprobar una ley integral contra la violencia hacia las mujeres, es parte de una nueva ola de normativas en Latinoamérica que deja de ver la violencia contra las mujeres como un tema del ámbito privado para ponerlo en el ámbito penal público y genera mecanismos muy novedosos como la posibilidad declaratoria de denuncia en una región o municipio. La violencia, no sólo en Latinoamérica, sino en el mundo entero, la tenemos que ver como un tsunami, como una catástrofe en la que tenemos que actuar inmediatamente”. Asegura que este es su compromiso y el de muchas mujeres en política a pesar las diferencias ideológicas. Y termina diciendo que “no se trata sólo de poner leyes”, sino de poner operativas esas “normas en la realidad”.

Gabriela Montaño, senadora en Bolivia

Gabriela Montaño, senadora en Bolivia

Liderazgo femenino. Dos palabras que dan una charla de más de un café. Concepto profundo, aseguran que es, pero cada una de ellas tiene su propia opinión a la hora de definir qué es el liderazgo femenino. “Nos ven a las mujeres como personas correctas y creo que, en cierta medida, es responsabilidad que tenemos nosotras de responderle a la ciudadanía en la manera en la que ellos han depositado su confianza en nosotras. Eso es lo que marca un liderazgo femenino”, asegura Alejandrina. “Entiendo el liderazgo como la posibilidad de que tus acciones, tus pensamientos, tu vocería, puedan incidir en otras personas. Y ese liderazgo puede ser positivo o puede ser negativo, puede ser un liderazgo que se está ejerciendo por muchas mujeres con la posibilidad de comprender que la reivindicación de los derechos de las mujeres, de nuestros derechos, son reivindicaciones que no únicamente generan el cambio de vida de las mujeres. Y aunque se pueda ver como una exclusión, cambiar la vida de las mujeres es también cambiar la vida de la población”, reflexiona Paola, pero introduce una variante novedosa en la charla. “Hay que ir trabajando en la idea de generar liderazgos colectivos. El depositar la carga o la tarea en una o dos personas puede hacer que esos resultados no sean efectivos, creo que hay que compartir los liderazgos. Unos somos buenos en unas tareas, y otros mejores en otras”.

Gabriela, por su parte, está en desacuerdo a la hora de formular el liderazgo femenino como un liderazgo único porque es ahí precisamente donde “se pierde la riqueza y la posibilidad de profundizar la democracia”. Si se habla de liderazgo femenino únicamente, dice, se cuestionan las estructuras de poder establecido. Y comparte la tesis de Paola: “Creo que debemos verlo como liderazgos múltiples con múltiples posibilidades. Y creo que ese liderazgo puede ser de una mujer indígena, de una mujer profesional, campesina, de una mujer trabajadora. Y son liderazgos que no siempre se visibilizan en los medios de comunicación, que está muchas veces en los barrios, en las calles, deben tener canales claros de construcción, de avance… Y eso es tarea de quienes creemos en ello. Mientras más seamos los seres humanos capaces de construirnos, y las mujeres de reconocernos, seremos mejores seres humanos”.

 

*Nota: El pasado mes de marzo se celebró el Foro Internacional “Mujeres, política y democracia: Rompiendo los techos de cristal en América Latina” organizado por el Instituto de Iberoamérica de la Universidad de Salamanca. En ese foro participaron hombres y mujeres, entre ellas estas tres de la primera línea política:Paola Verenice PabónAlejandrina Castro Figueroa y Gabriela Montaño.

Jeff Jarvis, Google y una pizca de periodismo

Jeff Jarvis en Big Teng. Madrid. Fotografía de Xose Martín

Jeff Jarvis en las jornadas Big Teng. Madrid. 29.10.2014 Fotografía de Xose Martín

¿TODOS los gurús visten de negro? La verdad es que no lo sé… sobre todo porque no creo en los gurús. Pero es una pregunta que a lo largo de la jornada Big Tent Madrid 2014 algunos de los asistentes se hicieron. Jeff Jarvis viste de negro, pero no es un gurú. Es periodista, profesor y conferencista que tiene algo que decir y que aboga por algo más que una web abierta.

Empezó su exposición paseándose por el escenario cual sabio profesor de otra época que reflexiona para sí sabiendo que todo el mundo lo escucha. Y sí, desde la invención de la imprenta pasaron 150 hasta que se inventaron los periódicos. Durante 150 años no los imaginaron. Según Jarvis, la web es un momento Guntenberg de nuestra era y aún no sabemos lo que va a pasar. Necesitamos tiempo para experimentar, dice, para saber qué va a salir. “Es prematuro intentar regular el poder de Internet e imaginar los modelos de los medios e intentar reglamentarlos. No sé cuál es el futuro de la prensa, pero sí que hay muchas oportunidades”. Sin embargo, este discurso puede que no case bien. ¿Por qué? Porque seguimos debatiendo durante más de 15 años el futuro de la prensa, en mi opinión, obviando al presente. Y porque seguimos hablando sin parar acerca de lo que va a ocurrir, sin hacer mucho por el momento. El momento del periodismo es hoy y ahora, me hubiese gustado decirle a Jarvis. Nada nuevo bajo el sol… hasta el momento.

Contenidos y periodismo social

En relación a los contenidos en Internet, cree firmemente que no sólo son contenidos, sino un servicio. Y un servicio que puede ayudar a las personas a que organicen mejor sus propios contenidos. ¿Verborrea? No. Un ciclo permanente basado en una nueva cultura. Internet abre la puerta a nuevas herramientas para contar historias o para poner personas en contacto. Es en este punto donde enlaza con su labor en la Universidad y cómo han enfocado una titulación llamada “periodismo social”, dándole la vuelta al propio periodismo. ¿Por qué? Porque se trata de formar a futuros profesionales para que ayuden a las personas a conseguir sus propios objetivos. El éxito de esos alumnos, dice Jeff Jarvis, dependerá de si las personas consiguen sus objetivos.

La masa y la relación

“La masa en sí no sirve de nada. Hay que tratarnos como un ente único”. Afirma que cada uno tiene sus necesidades. Y hay que pensar en la masa como personas. “Google sí me ve como una persona. Una app me ve como una persona. Un estanquero me va a ofrecer siempre lo que al resto”. Y el resto no es otra cosa que la “masa”.

Por otro lado, el poder de la relación es vital. “En los medios tenemos que cooperar mucho más con los demás. El único valor que tiene la exclusiva son los 3 primeros segundos. El valor ahora está en el compartir y en la colaboración”.

Más periodismo, mejor periodismo

“El periodismo sigue siendo necesario, y ahora más que nunca”. Hay una cantidad ingente de información, y los periodistas son los que tienen que aportar el valor añadido, dice. El periodismo social tiene que enseñar a los periodistas colaborativos y colaboradores. Y, por otro lado, asegura que hay que convencer a las comunidades para que compartan y así ofrecer un valor añadido.

“Los medios tienen que pensar en las personas y eso es lo que ha hecho Google”

El artículo

¿Somos narradores de historias? Nos preguntamos. Él dice no estar tan seguro. La historia, cuenta, es que nosotros controlamos la narrativa y nosotros tenemos que aportar valor a ello. Antes la información estaba estructurada en pirámide invertida. “Ahora les digo a mis alumnos que el párrafo final está desaprovechado, porque quien empieza a leer algo sobre Siria, nadie va a entender qué está pasando”. ¿Qué hay que hacer entonces? Enlazar a Wikipedia. Open source.

Sobre los precios que se imponen a los contenidos, opina que si a él le cobran, se impide que haya un periodismo mejor y eso separa al público como lector. El precio, cree, será siempre una barrera. Más que fan de la arquitectura de Google, dice que ellos tienen una base de datos con información de cada persona y en base a esa información, y de las necesidades, desarrolla aplicaciones.

Los clicks siempre han sido un valor. Y él lo anuncia, “pero el tiempo de atención vale muchísimo más que simplemente una ojeada rápida o una impresión”. Y eso también tiene que ver con la calidad. El 35% de lo que aparece en la web se descarta en 15 segundos. Irse permanentemente de las web no es la solución. Permanecer ayuda y aumenta el valor de los contenidos y los espacios. “Los usuarios tienen que saber lo que quieren y los medios ofrecérselo”.

El futuro

Jarvis está convencido de que la publicidad no debe estar focalizada en ell número de clicks. Debe focalizarse hacia lo que le interesa a las personas. “Los jóvenes, cuando vean el muro de pago, no van a pagar. Hay que mostrarle el nuevo periodismo, abierto. Y es difícil, no es fácil, porque se busca la eficiencia económica. No hay que hacer todo para todos, sino tender a la especialización”.

Y anuncia una evidencia a gritos aunque a veces sorda: “no podemos predecir el futuro. Pero sí podemos imaginar futuro y construirlo. Mis amigos de medios convencionales me dicen que tienen que digitalizarse antes de acabar con lo impreso. Pero, sí se hace esto, se llega tarde. Hay que ir más allá, hay que imaginar futuro y construirlo”.

Google y el tecnopánico

Jeff Jarvis ha escrito un libro donde muestra sus afectos hacia Google. Y en este sentido, augura un proteccionismo consecuencia del “tecnopánico” existente en relación a “lo abierto”. En base a ese tecnopánico, cree que se construirá una mala legislación que lleva irremediablemente hacia un terreno hostil.

“Se critica mucho a Google, pero Google ha sido lo más abierto y debe ser todavía más abierto en la lucha de nuestras libertades”. Y continua: “el problema de las tasas no es problema de Google, sino de los diplomáticos”.  Está convencido de que lo que está haciendo Google es invertir en el futuro de Europa. “Y Europa tiene que estar abierta a ese futuro. Pero hay un tecnopánico por la privacidad”.

¿El derecho al olvido?  Bien, dice, antes de terminar su conferencia, pero el derecho al recuerdo también es un derecho. Y es capaz de ver el “miedo en la tecnología que puede cambiar el mundo”.

Primarias. Maquillaje de la vieja política

Publicado en Beers&Politics el 28 de octubre de 2014

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CUALQUIER tarde puede ser idónea para hablar de política. Más aún si hablamos de una tarde andaluza, como la malagueña del pasado 3 de octubre, donde tan sólo unos pocos locos decidimos levantar la mano para pedir una cerveza o una copa de vino entre palabras que suenan siempre a consejos para arreglar el mundo. Imma Aguilar llegó a Alea como quien llega a poner orden en una casa. Eso quiso hacer ella en esa campaña de primarias cuyo candidato, conociéndola, no podía ser otro que Edu Madina. Quiso coger el timón de un barco desgastado y girar hacia un rumbo nuevo, quizás desconocido, pero al menos el nuevo que muchos demandaban. Quiso poner orden en el caos, luz donde no la había, creatividad en lo nimio y pasión en el desgaste de muchos años.

Pero era absurdo que Antonio J. Guzmán o yo la presentáramos en el estreno de Beers & Politics Málaga. Los dos conocemos bien a esta gran profesional, pero quien mejor podía hablar de ella era su candidato.

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Así la presentó Edu. Así trasladamos sus palabras aquella tarde. Y entre la sonrisa de quien recuerda un cercano pasado que pudo ser mejor, Imma Aguilar compartió su experiencia como directora de la campaña de este político vasco.

“Vamos a hablar de democracia radical”, dijo, “¿hubiésemos podido hacer lo que queríamos? No lo sé”, se sincera. Porque sí había grandes intenciones de transformación hacia lo que parece obvio en nuestro tiempo pero que ningún partido de los de siempre quiere ver. Arrancó su charla hablando del 15M y de la consecuencia del nacimiento de la nueva política. También del escaso apoyo que tuvieron del partido a lo largo de la campaña. Y una frase para reflexionar: “las primarias son la gran esperanza de los ciudadanos para que ellos piloten la transición”. Imma es de las que piensan que la gente no quiere participar, “lo que quiere es influir y cambiar, con su aportación, las cosas”.

¿Son las primarias una estafa? Bajo su experiencia, era consciente de que oía los disparos, iban tras ellos, tan sólo porque diseñaron una campaña radical cuyo objetivo era romper con los esquemas del convencionalismo. “Y en este escenario toman protagonismo las primarias abiertas, esas votaciones para que el electorado escoja a quien cree que puede ser el mejor candidato para ganar las elecciones. Esa fue precisamente la gran promesa socialista, todavía por cumplirse. Ese producto, uno de los más valiosos e importantes de su escaparate, generó una enorme ilusión entre el electorado progresista, y no solo entre la militancia del PSOE, porque significaba el primer paso hacia un proceso de regeneración democrática”, escribe Imma en El Confidencial. Era consciente de que la intención de la sociedad había que medirla también en términos cualitativos, no tanto de cuánta gente iba a ir a votar, sino de qué quería la gente.

Diseñaron dice, una campaña basada en el amor, pilotada por profesionales ajenos al carné del partido, liderada por una mujer, basada en la movilización, abriendo puertas y ventanas para que todo aquel que quisiese se sintiese libre para ayudar. Era la primera vez que se hacía esto, independientemente de errores o no estratégicos en función de la audiencia que escogieron para movilizar. Según Imma, Edu decía: “Tenemos que hacer una campaña bella, no podemos engañar a nadie. Que sea pura, de verdad y para cambiar España”.

Lo intentaron. Como también se intentó en el 20N y no se logró, al menos, el objetivo que se marcaron. Pero en campaña electoral, siempre se aprende más de las derrotas que de las victorias. Y de esta campaña todavía hay que aprender muchas cosas.

 

Malala, la comunicación de una líder social

Publicado en El País, blog Mujeres, el 14 de octubre de 2014 como “Lo que comunica Malala”

Malala Yusufzai, por Facundo Arrizabalaga (EFE)

Malala Yusufzai, por Facundo Arrizabalaga (EFE)

Un blog. Comunicar para muchos puede ser tan sólo una palabra, para otros un verbo que implica una gran profesión, para otros una oportunidad apenas sin merecerla. Esa es la verdad. Sin embargo, parece que en el caso de la paquistaní Malala Yousafzai es un don además de ser el único clavo ardiendo al que tuvo que agarrarse cuando todo empezó a torcerse, el único clavo al que agarrarse como método de protesta y dar a conocer fuera de las fronteras de un colegio o un autobús escolar lo que ocurría en su país y lo que les ocurría a mujeres, niños… bajo las zarpas talibanes. Con tan sólo 11 años, abrió un blog en la BBC y escribía en urdu, y lo hizo en el momento de máxima tensión en su país arropada tan sólo por la sombra del terrorUna bala quiso destrozarle el habla y la sonrisa, dos elementos imprescindibles para la comunicación, pero no lo permitió. Hoy su voz se oye más que nunca y su sonrisa es capaz de contagiar a un mundo con sed de paz y justicia.

Bastón inspirador. Malala es mujer, sí, y viene de un país que es Paquistán. Una mujer niña, porque en algún resquicio tiene que quedar algo de la niña que un día fue. Pero, ¿saben? Tuvo y sigue teniendo un gran apoyo. Y un apoyo masculino: su padre, compañero de viaje, de lucha, compañero de causa justa. Su padre inspirador, como ella lo llama. Su padre el sostén, el mismo que creyó que una niña podría cambiar el rumo de la historia de su país o que podría ser escuchada a través de las balas que atormentan a un pueblo. Su padre creyó en su palabra, en el volumen que podía alcanzar su voz.

Un libro. Y soñar también es parte de la comunicación. Y Malala soñaba, deseaba ser vampira cuando leía Crepúsculo. Crepúsculo, un libro como recurso para imaginarnos qué quería ser Malala. Y, después, ella misma dio nacimiento a un libro para contar su historia: “Yo soy Malala”. Pero aunque la imaginemos siendo una vampira, sabemos que quiere ser política, ahora sí, ahora cuando ya no puede dar un paso atrás y ha quedado atrapada en la red de la responsabilidad. Porque sabe que lo que se puede llegar a pensar, se puede hacer. Y ese hacer conlleva cambios inimaginables.

Un sueño y un mensaje. Pero ella no sólo quiere ser política. Le ha revelado a la gran Rosa Montero que quiere ser líder social. Ella entiende con esta afirmación que los políticos de hoy quizás hayan olvidado ser líderes sociales. O quizás tan sólo sea que Malala entienda que un político es gestor y sólo gestor. Pero con su contundencia está haciendo también un reclamo: políticos del hoy y del mañana, hay que ser líderes sociales, ¿qué si no es un político? Malala os da tres ideas para ser líderes sociales (o mejores políticos): i) haced que la educación sea la base del cambio. Educación como arquetipo de todas las desigualdades posibles, de un paso más en la cultura de una nueva actitud. Los parches no sirven para apostar por la desigualdad. Los parches son, al fin y al cabo, el objeto de tapadera ante cualquier problema que no se sabe o no se quiere resolver. ii) El verdadero poder está en la educación y el conocimiento, el verdadero poder es aquel que encierra un lápiz y un libro, dice Malala. Y, por último, iii) ella emplearía como escudo la unidad del pueblo.

Un discurso. Aquel 12 de julio de 2013, cuando pronunció su discurso en las Naciones Unidas, Malala no tenía el mejor escenario, o no era el mejor para una niña. Tras de sí, los dibujos infantiles, los parques y los niños desaparecieron para dar lugar a una colección de corbatas desconocidas para ella. Aquel no era el lugar para una niña, pero sí era el lugar en el que ella debía estar. Ese día, sí. Sus palabras son balas de paz llenas de mensajes que movilizan, una activista que da la vida perdonando a quienes la dispararon en pos de una causa: la educación para las mujeres, para los niños, para todos como motor del cambio. Apenas lee, se dirige a su audiencia a los ojos, los mira a los ojos, desde sus ojos, para sus ojos, desde aquel en el que le dispararon. Para ella lo importante es su audiencia, mirar a su audiencia, conectar con ella, que sientan lo que ella siente. Su voz es contundente, cada frase es corta y clara. No da lugar a dudas. Y sus manos acompañan y subrayan cada mensaje de una manera tan natural que es imposible no seguir con la mirada el ritmo de sus gestos.

Malala puede ser lo que quiera ser porque no interpreta, siente. No dice, reclama. No sólo comunica, alza su voz al mundo. Malala se ha convertido en la persona más joven con un premio Nobel de la Paz a sus 17 años porque desde su niñez comprendió el poder del activismo, el poder de la palabra y el de la comunicación. Porque nos transmite su convicción de que un grupo de personas comprometidas puede cambiar el mundo.

Electoras y elegidas

Publicado en El País, blog Mujeres, el 25 de septiembre de 2014

Eurodiputadas ataviadas con corbatas, bigotes y falsos currículos, en una protesta en 2009 contra la discriminación sexual en los puestos de poder de la UE (AFP).

Eurodiputadas ataviadas con corbatas, bigotes y falsos currículos, en una protesta en 2009 contra la discriminación sexual en los puestos de poder de la UE (AFP).

No resulta paradójico aceptar el hecho de que los mensajes de las mujeres en política pudiesen tener el poder de movilizar a una audiencia femenina, no por el mero hecho de ser mujeres, sino prácticamente porque en los inicios en España de la participación de la mujer en política era necesario. Necesario convencerse entre ellas mismas, de su poder, de su palabra y de su acción. “Para combatir el antisemitismo no hace falta ser judío, como para luchar contra el racismo no hace falta ser negro. Lamentablemente, a veces parece que para combatir la discriminación de la mujer hace falta ser mujer”, apuntó Soledad Gallego-Díaz. Pero esta “discriminación” que ella enuncia está enmarcada en el contexto de la desigualdad de derechos y oportunidades en la sociedad en la que vivimos. Es oportuna para introducir esta colección de palabras ya que, sin embargo, la mujer ha sido discriminada también en el ámbito de lo político como una voz capaz de hacerse escuchar para cambiar el mundo en pos de una sociedad más igualitaria.

Bajo esta reflexión, varias preguntas… ¿estaba representada toda la sociedad española en las pasadas elecciones europeas? ¿Lograron conectar las candidatas con el electorado femenino? El término general que se utiliza para resolver dudas de estas características es Gender affinity effect y, bajo esta premisa, se ha dado respuesta en el marco del III Congreso Internacional de Comunicación Política y Estrategias de Campaña bajo una investigación titulada Electoras y Elegidas: el baile español entre el electorado femenino y las candidatas en las elecciones europeas de 2014.

En España hubo 39 listas en las elecciones al Parlamento Europeo de 2014. Tan sólo 6, de las 39, las encabezaban mujeres. La distribución por edad y sexo del censo electoral, contando con los españoles residentes, y con los residentes ausentes que viven en el extranjero, era de un total de 18.671.546 mujeres y 17.538.875 hombres para las elecciones europeas. Había 1.132.671 mujeres más que hombres con capacidad para poder votar. Y tan sólo 6 mujeres cabezas de lista de 39 candidaturas: Elena Valenciano (PSOE), Laura Duarte (Partido Animalista Contra el Maltrato Animal), Juana María Santana Hernández  (Iniciativa Feminista), Nuria Suárez (Agrupación de Electores Recortes Cero), Pilar Távora (Partido Andalucista) y María Elena García San Segundo (Partido Solidaridad y Autogestión Internacionalista –SAIN). Elena Valenciano fue la única mujer que encabezaba un partido mayoritario y que tuvo representación parlamentaria.

Proporción de candidat@s por partido

Pero… más mujeres en lista no se traduce en más mujeres parlamentarias. SAIN fue el partido que representaba un mayor porcentaje de candidatas entre las elecciones de 2009 y 2014. No obstante, Falange aumentó la participación de mujeres en su lista un 10%, mientras que UPyD fue el único partido que disminuyó el número de mujeres de su lista en un 8%. Ahora bien, si Falange hubiese obtenido por ejemplo 3 escaños en el parlamento, ninguno estaría representado por mujeres. Las tres primeras personas de su lista fueron hombres. Finalmente, la izquierda es la que mayor representación tiene de mujeres en el Parlamento Europeo. Por otro lado, un caso a valorar es el de Podemos. Ellos siguieron la regla par/impar para hacer su lista y la encabezaba un hombre, Pablo Iglesias, impar. Y fueron alternando a los candidatos por sexo. Sin embargo, obtuvieron 5 escaños, y por tanto mayoría de hombres en el Parlamento Europeo: 3 hombres frente a 2 mujeres.

Incremento relativo

Resultados

La influencia de las campañas electorales de mujeres y su impacto en el voto femenino es algo que está por explorarse más aún. Para entrar a valorar lo que ha ocurrido en España y en las últimas elecciones europeas, se ha contado con los datos del CIS poselectoral al Parlamento Europeo. Con estos datos y en función de las respuestas que las mujeres daban en relación a la campaña de los candidatos y de los partidos políticos, se demuestra que la campaña personal y la apuesta personal de Elena Valenciano por el PSOE no consiguió movilizar suficiente electorado. No hay una diferencia clara entre la marca PSOE y la valoración que las electoras hacen de ella, aunque el recuerdo de voto se decante positivamente hacia su partido político.

Candidatos

El hecho de ser mujer, feminista y defensora de los derechos de las mujeres no ha hecho que despierte una mayor valoración positiva hacia su propia campaña personal. De hecho, la campaña de Miguel Arias Cañete es mejor valorada por las mujeres que la de la propia Elena Valenciano a pesar de las declaraciones del candidato popular después del “cara a cara” en una entrevista para Antena 3: “El debate entre un hombre y una mujer es muy complicado, porque si haces un abuso de superioridad intelectual parece que eres un machista que está acorralado a una mujer indefensa”. Un error del adversario suponía una oportunidad para Elena Valenciano de movilizar al electorado femenino, a su propio electorado y al electorado indeciso. Objetivo: captar electoras y luchar contra la abstención.

La candidata socialista respondió a las declaraciones con la publicación de untuit a las 9:33h del 16 de mayo: “Cañete: “debatir con una mujer es complicado, si la acorralas te acusan de machista”. Entonces?? Qué hacemos? Fuera mujeres del debate??”. Aprovechando la brecha que había abierto Miguel Arias Cañete, el 19 de mayo el PSOE lanzó un vídeo contra la reforma de la ley del aborto con el título “Empieza a recuperar tus derechos #NoAlMachismo”. Un vídeo con imágenes poco amables y que necesitaba de una explicación a posteriori. Un vídeo que no dejaba claro a quién se dirigía. El error es pensar que el tema del aborto es sólo una batalla de mujeres: es necesario un apoyo general, hombres y mujeres por una causa justa. Y una causa, por cierto, que ha llevado recientemente a dimitir al ministro de Justicia Alberto Ruíz Gallardón en su empeño por cambiar aquello que ahora Mariano Rajoy retira: su propia reforma de la Ley del aborto.

 

Si comparamos estos datos, con las campañas de las elecciones europeas de 2009 se observa que los candidatos obtienen una clara valoración por encima de la marca de su partido político. Además, es notable la valoración positiva que las mujeres hacen del candidato del Partido Popular, Jaime Mayor Oreja, sobre el candidato socialista, Juan Fernando López Aguilar, aunque luego se decantasen por el voto socialista, como también ocurrió en las pasadas elecciones de mayo de 2014.

Candidatos 2009

Esto lleva a la conclusión de que las estrategias de campaña electoral donde se da más importancia al candidato que a la marca del partido no están consiguiendo movilizar más electorado, o al menos no impacta significativamente entre las mujeres. Los nuevos partidos, como el fenómeno Podemos, están consiguiendo esa participación que cabía esperar, por ejemplo, de Elena Valenciano. Ni la brecha salarial femenina, ni la crisis económica, ni la modificación de la Ley del aborto, entre otros temas, han servido para despertar a un electorado que se viene centrifugando desde las elecciones del 22 de mayo de 2011 y que se profundizó en las pasadas elecciones generales de 2011. El hecho de que Elena Valenciano fuese mujer, pudo ayudar, pero no fue suficiente.

Electoras y elegidas. El baile español entre el electorado femenino y las candidatas en las elecciones europeas de 2014

A veces tan sólo hace falta que nazca una idea, dejarla escapar incitada bajo una interrogación que no se esconde, que palpita en la mente de una… Más que la duda, será siempre la curiosidad la que te empuje a buscar respuestas. Más que la casualidad el hecho mismo de ocurrir y querer saber qué ocurre y por qué ocurre.

El baile es movimiento, es girar rápidamente sobre un mismo eje. El baile a veces también es magia, es conexión y emoción, es sentirse bien. Es… sentir. ¿Y qué sintieron las mujeres en España con las campañas electorales de las mujeres candidatas para las Elecciones Europeas de 2014? ¿Se movilizaron? ¿Qué campaña valoraron más? A este baile, quizás un tanto lento por escaso movimiento, es al que intento dar respuesta. Así surge esta idea, como casi todas entre cafés, conversaciones y copas de vinos compartidas. Desde que Elena Barrios me invitó a participar en el III Congreso Internacional de ALICE (24 a 27 de septiembre de 2014 en Santiago de Compostela) tuve claro que quería investigar sobre algo distinto, diferente y relacionado con aquella parte de la profesión que necesita un poquito más de atención y profesionalidad, siempre con el fin mismo de mejorar. Aquellos que bien me conocen saben que con un ladrillo, incluso estando resquebrajado, intento construir un castillo sólido. En el ámbito de las campañas electorales y de las mujeres hay un gran vacío, un vacío por descubrir, por investigar y por explotar. Pero sobre todo, hay un mundo que necesita de atención necesaria e imprescindible para construir más y mejor sociedad.

Esta investigación es tan sólo un granito de arena más para ir tapando ese vacío. Sólo hay que ir poco a poco. Y con constancia. Las horas dedicadas han sido un regalo para quien ama y cree que hay que encontrar soluciones a problemas reales que existen pero que apenas se perciben. La foto está ahí, sólo hay que coger la cámara y poner el foco en el momento exacto en el lugar idóneo. Sólo deseo que esta fotografía relacionada con las campañas electorales de las mujeres españolas candidatas a las Elecciones Europeas de 2014 y el vínculo existente entre sus mensajes y el comportamiento del electorado femenino español en esas elecciones para con ellas sirva para reflexionar. Reflexionar para aprender. Reflexionar para comprender. Reflexionar para mejorar.

Mujeres y política no son dos conceptos. Es un hecho digno de más y mejor atención.

Por último, tengo que dar las gracias a Pablo Orduña. Él ha sido quien le ha dado la forma técnica con esta aplicación a toda la investigación. Por su experiencia y su profesión, sus preguntas nunca prometieron ser fáciles, pero a mí me permitían siempre pensar más y dar un paso más allá desde el que partía. Su curiosidad compartida y su habilidad han sido imprescindibles en este proyecto.

(des) Cambiando…

Cita hecha con Notegraphy

Cita hecha con Notegraphy

“Hay que cambiarlo todo para que nada cambie o, en un lenguaje menos solemne, conviene levantar un poco el pie del pedal, lo justo para engañar (…)”

Almudena Grandes

Las tres bodas de Manolita

 

FUE el pasado 18 de diciembre de 2012. Y aún lo recuerdo como si fuera ayer. Entré a La Central de Barcelona después del trabajo, y me encontré la sala contigua a la cafetería llena de sillas que esperaban el inicio de la presentación de un nuevo libro con el ansia de encontrarse con la mirada de sus lectores. Ese libro era Las leyes de la frontera, de Javier Cercas. No había mejor regalo que pudiera ofrecerme la tarde. Y me quedé. Me quedé a la presentación y me quedé con un mensaje que recordaré toda mi vida: Javier dijo que los protagonistas de sus novelas son héroes porque saben decir “no” a tiempo. Eso dijo Javier. Decir “sí”, para él, es de villanos. Cuando me acerqué para que me firmara el libro me preguntó a qué me dedicaba: -Una de mis tareas es trabajar para que haya héroes y heroínas en política que sepan decir “no” a tiempo. ¿Para cuándo la era de los héroes políticos Javier?  -El único que supo decir no fue Adolfo Suárez-, me respondió.

 

Sin novedad no hay cambio

Pedro Sánchez es el líder de un PSOE que dice haber cambiado. Triste metáfora la suya, la del partido, digo. Y aunque puedo tener el síndrome del yo lo vi primero”, lo cierto es que Pedro tiene muchas cualidades para ser un gran líder que ha confirmado su partido después de la contienda interna por la Secretaría General. No pareció ser una idea tan loca al fin y al cabo. Es buen candidato. Y lo sabe. Pero ahora toca demostrarlo. Sin embargo, en este momento y en este contexto actual político, merece la pena calibrar algún detalle más, como por ejemplo la estrategia interna de su equipo o el lema de su campaña, donde no paró de repetir la palabra cambio (Unidos por el cambio fue el lema) en la tarima de un ring que grita novedad, innovación, optimismo, diferencia y eficacia. El cambio no sirve de nada si no conlleva nada nuevo. Las preguntas que habría que hacerse son varias: ¿Pedro Sánchez es un líder que ha sabido decir “no” a tiempo? ¿Por qué “cambio” para que todo siga igual? ¿Por qué “cambio” cuando la gente, su partido, la sociedad en general se desgarra las cuerdas vocales pidiendo algo nuevo, limpio y sano?

Cambiando… (I)

“Cambiando el PSOE, cambiando España”, lema del Congreso Federal Extraordinario del Partido Socialista presentado por Óscar López el 24 de julio de 2014

“Cambiando el PSOE, cambiando España”, lema del Congreso Federal Extraordinario del Partido Socialista presentado por Óscar López el 24 de julio de 2014

Cambiando el PSOE, cambiando España, fue el lema del Congreso Federal Extraordinario del Partido Socialista. Y continuaron con la palabra cambio. El 24 de julio presentaron la filosofía que movería los supuestos días de transición del partido. Y lo presentó el que era entonces su Secretario de Organización, Óscar López, el mismo que acusaron de encabezar una rebelión a finales de mayo para tumbar al líder del PSOE en su tierra, Castilla y León. Una imagen que no cambió tras las primarias. Un acto que llevaron a cabo como si aún liderase Alfredo Pérez Rubalcaba. ¿Qué hay de cambio en esa imagen? ¿Y de nuevo? Fue una contradicción evidente, porque el mensaje no estaba acorde al contexto. Ni a la nueva era, ni a la nueva etapa del PSOE. Mezclar lo de siempre con lo nuevo no es cambio. Proponer algo nuevo manteniendo lo viejo, tampoco. Ponerle ruedas nuevas a un coche que no arranca, no lo va a hacer funcionar por mucho que el dueño se empeñe, aun siendo el líder de la carretera… Cambiar para que nada cambie…

 Cambiando… (II)

Y cambiando al portavoz. Pedro Sánchez anunció el uno de septiembre con la entrada del nuevo curso que Antonio Hernando sustituiría a Soraya Rodríguez como portavoz del grupo socialista en el Congreso de los Diputados. Cambiando… para que nada cambie. Cambiar por lo mismo no es cambio. No hay regeneración, ni nuevas oportunidades en un PSOE rico de gente formada y con mucho criterio político que está y hace política.

(des) Cambiando…

Pedro Sánchez y Susana Díaz a su llegada a la sede del PSOE en Madrid, el pasado día 14. / CARLOS ROSILLO / EL PAIS

Pedro Sánchez y Susana Díaz a su llegada a la sede del PSOE en Madrid, el pasado día 14. / CARLOS ROSILLO / EL PAIS

Descambiar para renacer. Renovarse, para no volver a equivocarse. El proceso interno en el PSOE no puede servir para ofrecer tan sólo un rostro nuevo con ganas de liderar un proceso donde no existe proyecto nuevo, aunque lo parezca. No vale modificar el viejo y venderlo como “Cambiando el PSOE…”, porque entonces España nunca cambiará. Ni vale rodearse de los mismos para hacer las mismas cosas. Aparentar no es Ser. A medida que avanzan los días de Pedro Sánchez, la sociedad no puede darse cuenta de que hay un nuevo líder en manos de los que ya estaban. Cambiar no supone que suban más arriba los que ya estaban arriba. Cambiar, jamás puede suponer estar al margen de la agenda social, porque si el PSOE se desmarca de la agenda social no le quedarán oportunidades para liderar con fuerzas ninguna batalla electoral. El “efecto Sánchez” tiene que ser más que una ilusión. Ah! Y por cierto… El “no” siempre ha sido el discurso del cambio. Entonces… en esta novela… ¿por qué conformarse con ser un villano cuando se puede ser un héroe?

Comunicación online para la gestión de la marca y el talento personal

UNA de las cosas que más me motivan de mi trabajo son los retos. En Cartagena, el pasado 11 de julio, tuve uno. Fui con la clara intención de compartir, escuchar y aprender y al final lo que viví al lado del Puerto, en ese bonito edificio que es El Batel, fue una experiencia inolvidable con casi 20 mujeres dispuestas a aprender y un único hombre por alumno. Cada un@ de ell@s venid@s de una profesión distinta y con objetivos diferentes, dispuest@s a conocer aquello que aún se vislumbra lejano para algunas personas: la comunicación online y las redes sociales para la gestión de la marca y el talento personal.

Nuevos escenarios, nuevas oportunidades y nuevas formas de afrontar una realidad.

El aprendizaje no sólo se gestó en el aula entre dinámicas y juegos de grupo para hacer pensar y reflexionar, sino también en una terraza con unas vistas espectaculares entre zumo natural y aroma de café. El final de la clase lo marcó la metáfora de querer vivir dos veces y una enriquecedora conversación que fue más allá de unas raciones compartidas.

Empezar por la actitud es lo más importante cuando se trata de apostar por lo nuevo y lo desconocido. Creer que se puede también, pero aún más creer que se puede hacer.

Comparto, por tanto, parte de la presentación para este curo. El curso de Organización de Eventos, Protocolo y Marca Personal que realizaron el Instituto Mediterráneo de Estudios de Protocolo y El Auditorio y Palacio de Congresos El Batel por segundo año consecutivo. Una presentación íntimamente relacionada con la impartida el pasado mes de marzo en Elche en el curso de Experto Universitario en Asesoría de Imagen, Coaching, y Gestión del Talento Personal.

Gracias de nuevo por la oportunidad y por la confianza.

 

Liderazgo femenino en Red y un Mundial de Fútbol

A propósito de la aparición con fuerza de Marina Silva como candidata de la coalición liderada por el Partido Socialista de Brasil (PSB) a las presidenciales de octubre, aprovecho la ocasión para compartir una de las presentaciones que trabajé para el pasado 21 de junio para los alumnos del Máster de Comunicación Corporativa e Institucional de la Universidad Carlos III de Madrid. Me gustó la conversación que tuvimos y cómo comparamos la actividad en la Red de las mujeres que presidían Latinoamérica y la evolución de su comunicación ante un evento de tamaña dimensión como fue el pasado Mundial de Fútbol de Brasil.

Creí oportuno escribir para Sesión de Control un artículo en enero que se ceñía a la comparativa  de la comunicación online de las presidentas de Latinoamérica hasta el momento. Posteriormente, y debido al mundial, actualicé los datos el 18 de junio con la curiosidad de descubrir cómo las mismas mujeres reaccionaban ante un evento deportivo de esas características y lo que suponía en sus países. Punto por punto y paso por paso, fue algo que conversamos entre todos en clase. Y no tardamos en llegar a varias conclusiones. Principalmente me quedo con una: Dilma Rousseff es una mujer influyente en su país, pero no supo afrontar la problemática social que crecía en sus calles. Las protestas iban en aumento, pero si tan sólo hubiésemos seguido los mensajes que compartía Rousseff en sus redes, jamás hubiésemos sabido la realidad de los acontecimientos. Obviar el problema no es ser estratégicos ni tener el control de la situación. Cuando un presidente está fuera de los problemas de su país, está prácticamente fuera de competencia para poder gobernarlo.  Y por tanto, demuestra falta de liderazgo.

La popularidad de la ecologista Marina Silva pone en riesgo la reelección de Rousseff, quien sufrió un duro golpe el pasado mes de junio. Hasta el momento del mundial, pocas personas conocían la realidad de un Brasil que crece, pero lento, mientras la pobreza y la desigualdad siguen siendo los palos de un carro que frenan su camino constantemente, siguen siendo una realidad incuestionable. Los medios de comunicación no tardaron en dar a conocer una realidad que va más allá de deportistas de élite y de mensajes positivos en pos de una política modelo.

Los errores de Dilma le pueden salir caros. La que pueda ser la primera presidenta negra de Brasil, se viste de verde para abanderar una política alternativa a su país basada, por el momento, en la no corrupción. Estaremos expectantes para analizar la estrategia de su comunicación.

Por cierto: Laura Chinchilla dejó de ser presidenta de Costa Rica en mayo de este mismo año. Sin embargo, y a pesar de acumular menos fans y menos seguidores que el resto de presidentas de Latinoamérica, fue la que mejor ha continuado comunicando en Red. Actualizaba sus perfiles a lo largo del Mundial de Fútbol, personalizaba sus imágenes acorde al contexto deportivo y comunicaba de una manera más humana y natural. En eso mismo se basa el éxito de la comunicación. 

 

Tras el adiós de Alfredo…

En septiembre dejaré mi escaño en el Congreso y volveré a mi Universidad.

Han sido 21 años, 21, que son muchos, menos de los que algunos habéis dicho. No llevo 30 ni hice la Constitución, no. Llegué en el 93, han sido 21 años y sí quiero deciros una cosa y que es que el mayor honor que puede tener un político, el mayor, es ser diputado, no hay otro más importante, no hay otro puesto más relevante, no hay otro puesto más importante, no hay otro puesto más gratificante y por tanto han sido 21 años de un honor para mí, a los que pongo fin ahora.

Como también dije, me quedaré de secretario general hasta que el congreso decida el nuevo nombre y voy a seguir de secretario general y por tanto seguiré de presidente del grupo parlamentario. Por tanto, si hay plenos extraordinarios, pues haré lo que me toca, pero es verdad reitero que es el último pleno ordinario y por tanto el momento de decirlo.

Termino ya. Muchos lleváis, no sé si tantos años, pero muchos años conmigo. No es una insinuación, no lo entendáis mal. Lo único que deseo es que me echéis tanto de menos como yo os voy a echar de menos a vosotros.

Y nada más. Gracias por todo. Suerte.

 

Alfredo Pérez Rubalcaba

Congreso de los Diputados, 26 de junio de 2014

EL adiós de Alfredo Pérez Rubalcaba no ha sonado a derrota. Sus palabras huelen a un tiempo nuevo como nueva huele la lluvia al caer después de un tiempo seco que no se espera. Como nuevas son las iniciativas de aquellos del PSOE que están apostando por la secretaría general de su partido. Derrota es la palabra que más se ha empleado al referirse a él estos últimos años desde que Mariano Rajoy se hizo con las riendas de una España en crisis. O derrotas. Aludiendo a ese cuestionado liderazgo en la oposición y a las dos campañas electorales que ha protagonizado, primero la de 2011 y la aún reciente campaña para las europeas del 25 de mayo. Alfredo Pérez Rubalcaba ha dicho adiós sereno, incluso sonriendo a los periodistas. Tranquilo, como es él, como lo fue siempre. Ha cerrado una etapa dejando el debate abierto sobre si debió o no haberlo hecho antes. Pero ese es otro tema…

Curioso es analizar los artículos de los medios de comunicación, ahora elogiando a una persona que han desgastado paulatinamente. Y curioso es escuchar las palabras de aquellos políticos que han crecido con él en el oficio de representar al pueblo. “Me he enterado esta mañana con gran tristeza que nos va a abandonar en los próximos meses de su escaño don Alfredo Pérez Rubalcaba. Como presidente del Congreso, y creo que represento la voluntad de la inmensa mayoría de los diputados, quiero agradecerle su labor durante todos estos años, su labor en el escaño que ha dado categoría y altura a la función de diputado. Siempre serás recordado como una gran figura del parlamentarismo del siglo XXI. Muchas gracias”. Estas han sido las palabras de Jesús Posada. Y, tras ellas, todos los diputados que se encontraban en el hemiciclo han aplaudido de pie a lo largo de 39 segundos. Ha sido en este momento donde hemos encontrado a un Rubalcaba más emocionado, en su escaño, sentado y con las piernas cruzadas mientras el resto aplaudía.

Apoyo casi unánime cuando se dice adiós. Soledad absoluta cuando a uno le toca jugar las cartas que parecen no corresponderle, aunque se empeñe en jugarlas, como ocurrió al dar el paso de ser el candidato del PSOE para las elecciones de 2011. A Alfredo Pérez Rubalcaba se le pueden reprochar muchas cosas, pero fue un gestor que se entregó al devenir de muchas batallas. Alfredo el negociador. Alfredo el dialogante. Alfredo el orador. Alfredo el profesor. Alfredo también el político desconfiado, como lo califican algunos periodistas, ha sido una figura representativa de nuestro tiempo: ministro de Educación y Ciencia (1992-1993), ministro de la Presidencia (1993-1996), portavoz del grupo parlamentario socialista (marzo 2004-abril 2006), vicepresidente primero del Gobierno y portavoz (2011) y ministro del Interior (2006-2011). Alfredo Pérez Rubalcaba siempre ha sido una persona líder de sus propias ideas y de sus propias convicciones. Y muy valorado, aunque ahora muchas personas se empeñen en no recordarlo.

La campaña electoral del 20 de noviembre de 2011 fue la carrera más difícil para este político cuya vida personal apenas conocíamos. Poco o mucho tuvo que ver esa campaña con los 100 metros lisos que corrió en 11,1 segundos en 1975. Muchos metros en pocos segundos, mucho que perder y poco tiempo había para ganar un futuro que se le resistía. Esa campaña electoral Se llamaba Alfredo… porque de él dependía aminorar la caída. Una campaña electoral centrada en su persona: Alfredo… Una campaña, ahora sí, cuya derrota era inevitable. Se llamaba Alfredo… no es ahora sólo el título de un libro o la descripción de una campaña electoral, se convierte en una colección de palabras con un valor especial: su única oportunidad, la única vez que pudo optar a la presidencia del Gobierno de España.

Como periodista sentí que era justo recomponer las piezas de un rompecabezas inconcluso, las de esa campaña electoral de la que poco se conocía. Un acontecimiento único que queda para la historia. Un protagonista y su propia declaración. El 3 de julio de 2013 lo entrevisté en su despacho en Ferraz junto a Elena Valenciano. Y más que una entrevista fue una conversación. Quería que fuese así. Tenía claro que debía ser así. Tenía claro que quería que me contara qué ocurrió para después poder compartirlo con esa sociedad con sed de respuestas. Y así empecé: “Alfredo, cuéntanos…”. Y contó. Después varios periodistas me comunicaron el valor de esa entrevista porque es difícil que las suela conceder. Pero Alfredo se la concedió a esta periodista que se empeñó en escribir un libro por y para la gente, en su sentido más amplio, votase a quien votase en unas elecciones.

Tras el adiós de Alfredo me alegro de haber contribuido a escribir parte de nuestra historia y parte de la vida de un histórico de nuestro tiempo. De devolverle a la sociedad información que es suya y solo suya. Para una periodista no hay nada más gratificante que contar, que vivir para contarlo…

 

“Si yo hubiera dicho no, probablemente el Grupo Socialista hubiera votado no. Y Zapatero hubiera tenido que abandonar el Gobierno. Y eso hubiera supuesto una crisis tremenda. Hubiera sido la primera vez en la historia que el Partido Socialista abandona y dejar caer con una votación a su presidente del Gobierno. Yo creía que no podía hacerlo. (…) Yo acepté la candidatura porque creía que era mi responsabilidad. No daba un duro por mí mismo. Sabíamos que íbamos a perder. Lo que pasa es que creía que era el que estaba en mejor posición de hacer frente a la dificilísima situación por la que atravesábamos”

 

Entrevista de Ángela Paloma Martín a Alfredo Pérez Rubalcaba para

Se llamaba Alfredo… Las claves de una derrota electoral inevitable

 (Laertes, 2013)