¿Dónde termina y empieza la igualdad?

Constitución española. Artículo 14:

Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquiera otra condición o circunstancia personal o social.

¿Todos somos iguales?

¿Todos somos iguales?

ENTRAR y esperar. Y ver pasar. Gente. Gente que va, que entra y sale. Eso es lo que se ve en una sala de espera de un hospital mientras los segundos se asemejan a vidas eternas que no vivirás. Y en cada asiento, una persona. Distintas, todas distintas a ti. Ejecutivos enfundados en sus trajes sobrellevados con soltura para no arrugarlos. Padres de familia repeinados en esa calva que acaba en cuatro caracoles engominados a conciencia. Alguna mujer cruzada de piernas cuyos pies están arropados por unos zapatos ultimo modelo -chinos- que compró baratos para así poder pagar la factura de la luz. Algún hombre corpulentamente deportivo y demasiado moreno para permanecer interno en cualquier lugar. Alguna otra mujer inmigrante sola, sentada sin más, o del brazo de algún español con el arroz ya pasado. Más mujeres sobrepintadas escondiendo su gesto seco bajo el artificial barniz del maquillaje mal llevado…

Sale la enfermera. Dice tu nombre y entras. A la derecha una sala pequeña con una taquilla donde dejar tu ropa. Y sobre un pequeño banco de madera, el uniforme que te acompañará durante la prueba médica: un pijama azul de pantalón y camisa, un gorro para el pelo y dos fundas para tus pies. Una vez vestida, te miras al espejo antes de salir: te observas, te lavas las manos y te dices – que sea lo que quiera. Sales y pasas a una sala común donde esperarás esa prueba en la que no te enterarás de nada, donde el pinchazo del alma te llevará a un sueño profundo. Pero son inevitables los nervios de los que están en esa sala. Los nervios no entienden ni de clases sociales ni de edades. Todos igual vestidos, algunos sin pijama pero con esa pequeña bata azul que ridiculiza tu diminuta tu persona dentro de esas paredes. Y los hombres tapándose bien para no enseñar lo que ya les gustaría enseñar en otro momento. TODOS iguales esperando cada cual su “penitencia”. Allí la gomina del calvo con cuatro rizos no tiene marca, ni las batas, ni los pijamas. Antes de entrar no te preguntan a qué te dedicas ni en qué universidad estudiaste. Allí la aguja es la misma para todos y el oxígeno también. Allí la mujer de zapatos “chinos” podría ser la señora del ejecutivo que sale con la nuca ensangrentada y el pelo alborotado. No se dirigen a ti de manera distinta por ser Director o fontanero: no lo saben y no les importa. Todos somos pacientes. Y todos somos iguales ante su trabajo.

Te toca. Te pinchan. Te sedan. Despiertas. A tu lado queda el hombre de rizos que espera nervioso poder salir ya de una vez. Ya pasó. Mientras continúas adormilada, te dirige algunas palabras de alivio. Te sorprende, fuera de ese lugar no se hubiera dirigido a ti. De hecho, recuerdas que no dio las buenas tardes ni al entrar en la sala común de espera al principio de la prueba. Tampoco el ejecutivo ensangrentado que bromeaba mientras leía su informe una vez pasada la prueba: “sin signos de sangrado”.

Allí todos éramos iguales. Todos de la mano de la misma enfermera y del mismo doctor. Todos amarrados al mismo suero.

Te vas encontrando bien. Una vez fuera, das pasos torpes hasta dar con la salida donde te esperan tu madre, esa que te dio la vida y ahora la cuida, y ese chico que te regala “te quieros” cada mañana al despertar. A partir de ese umbral, sabías que se acababa la igualdad. Arrancan el coche para llevarte a casa y enciendes la radio: crisis económica, recortes, más desigualdades sociales, prima de riesgo, corrupción, bancos que pierden hasta su propia identidad… Y te preguntas una y otra vez: ¿dónde termina y empieza la igualdad?

Mujeres y… ¿políticamente incorrectas?

“Le cedería mi silla gustosamente, si no fuera porque estoy sentado en ella…” Groucho Marx.

ESTA cita salió de la voz de Mercè Pigem, diputada de CiU, el pasado 25 de abril, fecha en la que se celebró la Mesa Redonda Mujer y Política y cuya madrina fue la revista Yo Dona. A esta cita también acudieron la ministra de Fomento, Ana Pastor, Inmaculada Rodríguez-Piñero, secretaria de Economía de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE, Rosa Díez, líder de UpyD y Sandra Moneo, secretaria de Educación e Igualdad y diputada del PP.

Del hogar a la sociedad. Y de la sociedad a la política. Estas dos ideas las repito habitualmente en aquellos temas relacionados con el acceso de la mujer al ámbito político. Un terreno que no le pertenecía, que no le mostraban y del que la apartaban por carecer de voz y voto. Las mujeres mencionadas en el párrafo anterior han logrado sus puestos de trabajo por diferentes motivos. Y en cada protagonista, una historia.

En esta mesa redonda, unas cuantas ideas a destacar:

  • “No es tanto estar, como permanecer”: las mujeres llegan a cargos de responsabilidad política pero… ¿cuántas permanecen en comparación con los hombres? Las mujeres rotan más debilitando así su capacidad de decisión. (Inmaculada Rodríguez-Piñero, secretaria de Economía de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE)
  • Para un hombre, estar mucho tiempo en su cargo es un activo que refuerza. Si una mujer lo está, la percepción es de estar “caduca”.  (Mercè Pigem, diputada de CiU)
  • ¿Por qué rotamos? Porque entramos por captación, porque nos ponen los hombres. Y quién te pone, te quita. (Rosa Díez, líder de UpyD)
  • “A mí me decían: enfermera, ¿dónde está el médico?” Mujeres y políticas, pero con cualidades específicas: naturalidad, espontaneidad, lenguaje, humanismo… (Ana Pastor, ministra de Fomento)

Encontramos en esta mesa redonda, potente pero con falta de fuerza al final, a una ministra que sorprendió gratamente por su naturalidad, sus opiniones coherentes y sus respuestas cercanas, oportunas, y podríamos decir también divertidas. Sobre todo respuesta, porque a pesar de que se formularon tan sólo dos entre el público (una de un caballero que se refería la financiación de los partidos; y otra de esta que escribe en relación a este artículo basado en un análisis cualitativo a mujeres), Charo Izquierdo, moderadora y directora de Yo Dona, se disculpó ante tales y tamañas preguntas y dio la opción de no responder a las ponentes. La ministra sí respondió, a ambas. Prevaleció la agenda del evento así como la selección de algunas intervenciones en Twitter. Se olvidaron, quizás, por un momento, de que había público, y que hoy este público participa en política, es activo, lidera agendas de opinión y vota a estas mujeres para que lo representen. Se perdió la escucha… La participación del público no es una amenaza: enriquece la partipación y la comunicación. Como enriqueció la participación femenina a la política en otro siglo, en otra época, motivo por el que muchas mujeres son hoy POLÍTICAS.

Encontramos también, en esta mesa redonda, a mujeres que querían dar ejemplo y relataron su propio storytelling, su experiencia, cómo explicar a sus hijos las largas horas de trabajo, o cómo explicar a la sociedad que “una entra en la política porque hay que estar” (Rosa Díez).

Pocas veces podemos acceder a cargos políticos, verlos, escucharlos y preguntarles libremente. Este acto fue un ejemplo, aunque fuese escaso y con escasas oportunidades de participación. ¿Mujeres políticamente incorrectas? Ellas ya lideran, convierten su seguridad en su protección. Pero… ¿realmente son modelos para otras mujeres? ¿Realmente son accesibles? ¿Realmente son “humanas”, cercanas? Este es el reto que tenemos por delante aquellas personas que trabajamos en este terreno y creamos -aunque sea de manera utópica- en la accesibilidad a la política y en el liderazgo femenino como cambio político y social. Rosa Díez no puede cometer más veces el error de mandarte a hablar con prensa (como si con ella no fuera la cosa) si la invitan a un Café 2.0 en el Congreso de los Diputados con compañeros de escaño para promover, justamente eso, la accesibilidad.

Para que sean mujeres y políticamente correctas se debe llevar a cabo algo tan importante como la ejemplaridad. Si no, surgirán comentarios como el que compartió conmigo una señora mayor al finalizar el acto: “Nada más llegar, he sabido que este no era mi sitio”.

La niña de Obama se llama Julia

The life of Julia

The life of Julia

TODOS conocemos a Barack Obama. Obama el Presidente. Y Obama el candidato. Candidato que quieren las mujeres. Presidente que hace de la “unión” su discurso de Estado. Candidato que ora. Presidente que cincela palabras, el de los 165 rostros. El presidente que no mata moscas con el rabo, el que se deja entrevistar por un niño de 11 años. El que toma decisiones sin estar a un lado. El candidato que supo transmitir lo que era el sueño americano. El político de filosofía y política, de estrategia oportuna en vez de la de siempre. La oportuna.

Y aprovechando esa oportunidad, apareció Julia. The life of Julia. Su mujer estratégica, su modelo, el anzuelo republicano. Esa que irrumpe en la campaña a pesar de ser ficción, esa que hace footing por la gran cinta de Internet. Un producto imaginario que no tocamos, pero con el cuál nos podemos identificar. Esa es Julia, la que no respira pero te toca el corazón. Porque Julia puedes ser tú, o puede ser tu madre. Julia puede ser tu esposa, hermana o tu tía. Julia puede ser incluso tu hija. Una Julia que vemos proyectada en los beneficios de lo que ha dado de sí, hasta la fecha, esa construcción del sueño americano. Una Julia que, con Romney, viviría de otra manera, su seguro sería de otra forma y el acceso a las oportunidades también… como tantas cosas.

¿Dónde radica el éxito de Obama? El éxito de Obama radica en el porcentaje de identificación por parte de la ciudadanía: cuantas más personas se identifiquen con Julia, más éxito tendrá el presidente y candidato demócrata a pesar de las campañas en contra que ya están apareciendo. Mientras que Romney diseña una estrategia sin ser sexista y sin que le suponga la baja de algunos cuantos votos por diferencias de género, el número de personas que se pueden identificar con esa Julia estratégica de los demócratas va en aumento. Como en aumento va su propagación por la Red. Ahora bien, ojo: cuidado con la astucia republicana. Los demócratas debe mantener los 5 sentidos (+ 1) bien atentos antes de que la niña de Obama se convierta en la niña de Rajoy.

Presidente, no amenace: escuche

HAY titulares que se entienden, otros que asustan, otros que informan, otros los hay que sorprenden, y otros que apelan. Y cuando ya se nos van acabando las tipologías de titulares que los periodistas van trazando con la pluma digital según les viene lo que ha de escribirse, aparecen los declarativos que transmiten amenaza.

El pasado domingo leíamos un titular en el periódico El País que nos sorprendió: Rajoy a los que protestan: “Cada viernes, reformas; y el que viene, también”. A decir verdad, lejos queda ya la sorpresa porque, cada viernes, miles y miles de ciudadanos esperamos con los ojos abiertos y los oídos bien atentos como quién espera un golpe más después de una larga paliza. Como dice Juanjo López, “cada viernes con Rajoy, es Viernes de Dolores“.

¿Siguen entendiendo los políticos a la ciudadanía? Esa es la cuestión que se plantea después del 20N y tras unos resultados históricos fruto del tan ansiado cambio. Ahora bien, después de más de 100 días de Gobierno, la sociedad española está profundamente desanimada y desconfiada. La estampida de recortes le va pisando los talones a quienes menos tienen y, cada viernes, un hachazo más ahoga el ánimo para seguir corriendo. No se animan los mercados, tampoco la confianza europea. Vivimos en una crisis monárquica empezando por el cabeza de familia… Y nuestras empresas sufren los reveses de países que están aprovechando la debilidad española para darle el tiro de gracia.

Y en todo ese puré y con la gente en la calle, llega Marano Rajoy para amenazar: “Cada viernes, reformas; y el que viene, también”. Una amenaza que lleva implícita la palabra recorte aunque no se mencione, que lleva implícita la palabra IVA, aunque no se mencione y que lleva implícita el desempleo aunque tampoco se mencione.

La sociedad está latente, viva, hablando y pidiendo, casi suplicando. Ese afán de supervivencia es el mayor activo con el juega este Gobierno. Sólo un consejo, un consejo que es consecuencia del éxito en comunicación: aprendamos a escucharla. A España le iría mucho mejor. Y al Gobierno, también.

De modo que… Presidente, no amenace: escúcheles.

La comunicación de Las Trece Rosas

Carta de Blanca Brisac a su hijo Enrique. Fotografía de ElMundo.es

Carta de Blanca Brisac a su hijo Enrique. Fotografía de ElMundo.es

POSIBLEMENTE, el olor que desprende un libro al pasar las hojas rápidamente cerca del rostro se identifique con él mismo y con la historia que quiere contarnos a través de esa colección de palabras y puntos seguidos. Y si os preguntase… ¿a qué huelen las “Trece Rosas”? La obra de Carlos Fonseca huele a muchas cosas y todas no cabrían ni en 100 años de historia. Huele a eso mismo, a historia. Pero también a injusticia, a crueldad, a sangre fresca derramada tras un disparo, a sangre ya seca en la tierra que no desaparece. Huele a mentira, a amenaza, a sueños rotos y vidas destrozadas, a ilusiones asesinadas…

“Dionisia Manzanero Salas, natural de Madrid, de veinte años, era el enlace que Federico Bascuñada tenía para estar en contacto con las diversas ramas de las organizaciones en estos últimos días de trabajo clandestino”. Punto y final.

“Anita López Gallego, de veintiún años, natural de La Carolina, provincia de Jaén, es acusada de pertenecer a las Juventudes Socialistas Unificadas y a uno de los grupos de dicha organización formados después de la liberación de Madrid por las fuerzas nacionales”. Punto y final.

“Victoria Muñoz García, natural de Madrid, de dieciocho años, es acusada de ser de las Juventudes Socialistas Unificadas y formar parte de sus grupos clandestinos”. Punto y final.

Trece.

Punto y final. Después vino la muerte.

Fueron condenadas sin una comunicación coherente ni aparente. Silencio y más silencio. Estrategia. Silencio para una sociedada analfabeta (o eso creían ellos de todos…) que no se merecían ni el suelo que pisaban porque… ¿para qué iban a informarles si no era tal su derecho? No tuvieron opción a defensa alguna. ¿Cuáles fueron sus crímenes? Creer que el camino hacia la libertad era otro muy distinto. Centenares de mujeres fueron condenadas, también, sin pertenecer a ningún partido, organización ni grupo político. Y las asesinaron.

Ellas, al contrario, que el tan perfecto régimen franquista, sí emitieron mensajes claros, contundentes. Comunicaron e informaron con la sencillez de lo humano y con la vitalidad de la juventud.

(…) Yo estoy tranquila (y quiero que en vosotros entre esto también) porque el encontrarme en este estado no es ni por haber robado ni matado, sino que es por mis ideas políticas y esto se solucionará rápidamente, porque nuestro Caudillo no persigue las ideas, sino que sabe hacer justicia con aquellos que hayan cometido crímenes y robos, así que madre, no quiero que sufra usted por mí. (…)

Cuán equivocada estaba Dionisia Manzanero, pues la política del Caudillo era más cruel de lo que ella jamás pudo imaginarse. Julia Conesa, a sus 19 años, también fue contundente en sus palabras…

Adiós, madre querida, adiós para siempre.

Tu hija, que ya jamás te podrá besar ni abrazar.

Julia Conesa

Besos para todos, que ni tú ni mis compañeras lloréis.

Que mi nombre no se borre en la historia

Qué así sea.

La mala educación

MUCHOS de aquellos que nos dedicamos al mundo de la información, nos dedicamos por vocación. Y esa vocación, desgraciadamente, no se ve reflejada en otras profesiones. Reducir la ignorancia ciudadana a partir de información veraz es, creedme, vocacional. Y cuando a una sociedad, a una ciudadanía, le amputas de ese valor educativo, formativo e informativo, lo haces más ignorante y con ello más vulnerable para poder manipularlo. El poder hace ignorantes y lo aprovecha para manipular. Lo ha hecho durante años. Y siglos. Y sigue.

Mi herramienta es la palabra. Con ella cuento, narro, informo, comunico, asesoro y analizo. Decidí vivir de ella porque a ella me rindo y a ella sirvo. Y es la palabra la que me incita a escribir este post dedicado a la mala educación: la que ahora nos imponen y que poco tiene que ver con un film de Pedro Almódovar. Recuerdo cómo mi madre lloraba cuando entró a la Universidad de Navarra y vio donde su hija estaba estudiando el Master de Comunicación Política. Ese día lloraba porque no se creía que ella, una autónoma conductora de autobuses, junto con mi padre, también autónomo conductor, y junto con mi trabajo de años y años, y beca tras beca, pudiésemos haber ahorrado como para poder continuar con mi formación y mis estudios. A Washington no llegó porque, entre otras cosas, jamás ha tenido la oportunidad de coger un avión. Junto con mis sueños, también iban los suyos, los de mis padres… Pero… ¿tendrán mis sobrinos las mismas oportunidades? Ojalá Octubre, como decía Juan Cruz

Mientras Rajoy pide unos pocos euros, muchos jóvenes que quieran tener acceso a la Universidad, no podrán. Vivimos en un cuentagotas en el que cada céntimo es recogido del suelo si vemos que alguno ronda la acera. Reducir las universidades supone “quitar educación” y reducir oportunidades. Que las tasas sean 540 euros más no sólo supone un esfuerzo, supone que no sólo cuentan con el coste de los créditos, hay que pensar también en el material diario, fotocopias, libros, transporte (y más aún si se vive fuera de la comunidad), transporte que ha subido un 11% en la Comunidad de Madrid, comida, vestirse, el vivir el día a día y el alquiler (más gastos) para aquellos que viven fuera de sus poblaciones. No son 540 euros, es todo lo demás…

Esos 540 euros más se suman a los impuestos, a la reforma en Sanidad, a la subida del transporte, al aumento de la cesta de la compra, al aumento del gasoil, de las facturas… Pero, cuando seamos todos ignorantes nos harán ver que lo que eran impuestos, eran apuestas; que lo que eran recortes eran reformas; que lo que era apretarse el cinturón, era estilizar la figura… Y nos convencerán. Pasaremos de la mala educación, a la mala comunicación. Hasta que llegue un punto en el que a todos nos falte el aire suficiente como para aportar más palabras que ayuden a incentivar nuestra economía, y ya no podamos gritar más eso de… “señores, no nos hagan más pobres ni nos traten como a ignorantes”.

En 100 días, cómo perder la credibilidad con elegancia

“Cuando un nuevo Gobierno estrena su periodo de mandato se acostumbra a hacer referencia a sus cien primeros días. Es una referencia a lo que llamamos días de gracia”. Así arranca el libro de Pau Canaleta100 días, 1 imagen” donde las 50 claves para mejorar esa primera percepción de cara a la ciudadanía no resultan suficientes si nos centramos en los 100 primeros días de Mariano Rajoy.

DESPUÉS de que comenzase la etapa mariana, todo han sido sorpresas. Las personas que querían ese cambio y que hablaron en las urnas el pasado día 20N, tanto votando como si no lo hicieron, han ido generando una imagen a lo largo de estos cuatro meses… Cabría hacer un análisis cualitativo de la situación para escoger la palabra adecuada e incorporarla en este texto. Pero sin duda, el sentir de la ciudadanía española era y sigue siendo de angustia.

100 días le han bastado al nuevo Ejecutivo para llevar a cabo una serie de medidas que no han gustado: la desviación presupuestaria y más impuestos, la actualización de las pensiones del 1%, la subida del IRPF, el recorte de 8.900 millones en los Ministerios, una reforma laboral inhumana… Y ahí no queda todo, porque el debate está servido con el ministro Gallardón por las reformas a la Ley del Aborto y sus declaraciones sobre “la violencia estructural contra la mujer”. Este paso que ha dado el PP en solitario le ha pasado factura cuando más poder abarcaba y cuando más seguro estaba de creer saber lo que podía hacer. Una factura territorial perdiendo las elecciones en Andalucía y Asturias; y una factura social: la huelga general más pronta de la democracia convocada tras unas elecciones.

Le Figargo dijo de nuestro ex presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que era una presidente “chic” al ganar en elegancia. Pero lo cierto es que Zapatero perdió la credibilidad, un detalle que lo sepultó como político. Claro ejemplo de que se puede ser elegante y perder la credibilidad. Ahora bien, los populares pasan por ser elegantes si preguntamos al ciudadano medio a pie de calle, más elegantes que los socialista y que visten mejor. No cabe duda de que el Gobierno de Mariano Rajoy ha sabido perder la credibilidad con elegancia en estos 100 días de Gobierno, donde ya se cuestiona hasta el contarle a los ciudadanos sobre cómo están las cosas (planteamiento en el artículo en El País publicado por Carlos E. Cué).

Angustia es lo que sigue existiendo entre los ciudadanos por una simple ecuación: facturas que aumentan,  precios que no paran de subir y situaciones laborales que no paran de infravalorarse. Situación insostenible, como el ánimo, que sumado a las presiones de Bruselas da como resultado la imagen de unos 100 primeros días de angustia.

Cabría subrayar una y otra vez la frase con la que Pau cierra su libro para que la imagen de la etapa mariana realmente cambie, como evocaba su lema de campaña: “Preocúpate, el fin de tu ciclo está a la vuelta de la esquina”.

Enlaces Relacionados

Campaigns & Elections. WOMEN IN BLACK: entre la soledad y la elegancia

MUJERES y políticas que visten de negro. Políticas y mujeres que abren su armario de cada día, repasan la agenda y eligen en función de los quehaceres, de los actores de la función y de la escena a interpretar. Atributos y significados en función del cargo que ostentan. Un contexto único en España. Un luto que no debería celebrarse. De eso tratan las siguientes palabras publicadas en el número 25 de la revista Campaigns & Elections.

Campaigns & Elections. Pág. 27. Número 25. Edición marzo-abril 2012

Campaigns & Elections. Pág. 27. Número 25. Edición marzo-abril 2012

#25M. Asturias: la batalla Fernández y el rebelde Cascos

Fotografía de ElPaís.com. 24 de marzo de 2012

Fotografía de ElPaís.com. 24 de marzo de 2012

EL pasado miércoles en la tertulia de Líderes en Gestiona Radio aposté por lo que bauticé la “batalla Fernández” cuando Rubén Gil nos preguntó sobre la contienda asturiana que dará lugar mañana 25 de marzo (#25M) al hilo también de Andalucía. Probablemente Francisco Álvarez-Cascos se equivocase al convocar elecciones después de fracasar en su intento por consensuar los presupuestos con el resto de fuerzas políticas. O quizás no, eso lo sabremos mañana con certeza. Sin embargo, los 45 escaños parecen repartírselos entre el PP de Mercedes Fernández y el PSOE de Javier Fernández, este último concebido como la gran esperanza de los socialistas si Griñán pierde rotundamente en Andalucía, como así vaticinan las encuestas.

El “relato del miedo” ha sido lo más escuchado en Asturias por el PSOE aludiendo a las medidas impopulares de Mariano Rajoy, algo que ha funcionado bien, pero que en este momento y, a pesar de la crisis, por el desgaste social no está teniendo mucho calado. Foro Asturias aboga por el “cambio seguro haciendo un llamamiento puerta a puerta, un lema del PP en el resto de Comunidades a pesar de que no quiere nada con ellos y a pesar de que la lucha interna ha hecho aflorar los sinsabores de un líder desencantado y enfadado con el Padre, de rebeldía y pataleta. La líder del PP nombrada por Génova dice ser “diferente”, justo lo que Asturias necesita, según ella. Y por eso ha optado por la palabra “compromiso” en su campaña. Una palabra que también ha funcionado bien el algunas campañas frente al lema de la “promesa” de los rivales. Y Jesús Iglesias, de IU, quiere el Estado del Bienestar aunque ni él ni Javier Fernández anuncien públicamente de dónde recortarían para mantenerlo.

Y a esto se enfrenta mañana Asturias. A dos partidos en la derecha que nada y todo tienen que ver, “que si no me quieres me voy yo solo…” Y dos partidos de la izquierda que quizás se necesiten para Gobernar en caso de conseguir los 23 escaños suficientes entre los dos. Javier quizás sea no la esperanza que le queda al PSOE sino la única esperanza… A menos que Cascos sorprenda en la batalla Fernández y de el último golpe. Y será entonces cuando tendremos que pagarle a Rubén Gil ese café prometido…

#25M. Entre el cambio y el relevo. Entre la fidelidad y la impopularidad

Según la RAE (Real Academía de la Lengua), este el significado de las siguientes palabras:

  • Cambio: 1. m. Acción y efecto de cambiar. 2. m. Dinero fraccionario de billetes o monedas de mayor valor.
  • Relevo: 1. m. Acción y efecto de reemplazar a una persona con otra en cualquier empleo, cargo, actividad, etc.
  • Impopular: 1. adj. Que no es grato al pueblo o a una parte importante de él.
  • Fidelidad: 1. f. Lealtad, observancia de la fe que alguien debe a otra persona. 2. f. Puntualidad, exactitud en la ejecución de algo.
Cuadro generado según fuente: Sondeos de (El País) Metroscopia y (El Mundo) Sigma Dos para las elecciones andaluzas del 25 de marzo de 2012. Encuestas publicadas el 18 de marzo de 2012. Total de Parlamentarios andaluces: 109.

Cuadro generado según fuente: Sondeos de (El País) Metroscopia y (El Mundo) Sigma Dos para las elecciones andaluzas del 25 de marzo de 2012. Encuestas publicadas el 18 de marzo de 2012. Total de Parlamentarios andaluces: 109.

SABEMOS que Javier Arenas suele ganar en los sondeos. Lo que no está tan claro es que suela ganar en las urnas. De ahí a que su coletilla sea: “No me fío del color de la orina del enfermo”.

Según las encuestas lanzadas por los medios de comunicación en el ecuador de la campaña andaluza, el PP se haría con el poder rompiendo ese matrimonio histórico de 30 años que guardaba con celo el PSOE. Y una vez Arenas en el poder, candidato que ya ha perdido en tres ocasiones, sería la tercera victoria de los populares en menos de un año… Ahora bien, ¿ganarían por méritos propios? ¿Ganarían por éxitos conseguidos? ¿Ganarían por valientes, por retos y objetivos conquistados?

En este sentido, la respuesta es no. La estrategia del silencio empleada desde las elecciones autonómicas y municipales del 22 de Mayo (22M) del pasado año continúa hasta el último momento. Y esto les ha llevado a tener dos grandes victorias electorales, la última, la del 20N, donde Mariano Rajoy se hizo con el poder más absoluto, a pesar de haber perdido las dos campañas anteriores contra José Luis Rodríguez Zapatero (2004 y 2008). Victorias que han sido una oportunidad por dos factores principalmente: una crisis económica que merma el ánimo generando desconfianza y descrédito por las consecuencias durante los últimos años (31% de paro anda menos); y por algo tan fundamental como los errores del contrario (gestión, ERE). Así es, los errores del PSOE. Y por esos errores, otro partido político puede ganar.

El líder socialista, José Antonio Griñán, intenta por todos los medios movilizar a ese 25%, más de medio millón de indecisos. Y lo hace no pidiendo el voto, sino directamente apelando tal verbo: “movilizaos, movilizaos”. Mientras que el PP de Arenas pide cambio (y esperemos que no se refieran a las segunda acepción que la RAE da a esta palabra), el 52% de los que votaron a los socialistas en 2008, según Metroscopia, quieren el relevo. Pero cuidado, porque cambio no es lo mismo que relevo emanado de actores diferentes.

Y si Arenas quiere al votante desencantado con el PSOE, y por tanto captar la atención de este 52%, Diego Valderas, el líder de IU, quiere al votante socialista avergonzado. Pero Griñán, siempre querrá ir a por el indeciso dejándose la piel y su aliento hasta que su relato a favor de la herencia les ametralle los tímpanos emocionales que hace calar directamente en el corazón de cada uno de los andaluces en esa misma situación.

Y a pesar de la llamada impopular gestión del nuevo presidente de España, el PP en Andalucía se haría con un nuevo liderato porque el 76% de quienes votaron a Arenas en 2008 volvería a repetir. Un comportamiento de fidelidad mutua, algo que no caracteriza al votante de izquierdas en ninguna de sus vertientes en España.

El PP ha apostado por “el cambio andaluz” en su lema: corto, contundente y sencillo. El PSOE prefirió “Andalucía, por el camino seguro”, pero no se identifica con la gestión de los últimos años ya que la crisis y el fondo de reptiles para pagar prejubilaciones a trabajadores, es decir, la horquilla de la corrupción por el tema de los ERE, es la mayor factura que pagará Griñán a pesar de que fue el último que cerró la puerta al entrar y, según Felipe González, no se pilló ningún dedo (minuto 13:13 del vídeo). Quizás por eso siga manteniendo el color verde en su cartelería, de esperanza y de Andalucía, combinándolo con el rojo del socialismo, para que nadie vea que la identidad está perdida. Todo lo contrario que Arenas, que mantiene el azul nacional, ese mismo que llevó a Rajoy hasta La Moncloa el pasado mes de noviembre: identidad también, pero con el partido que gobierna España.

Aún así, tanto si gana Arenas, como si gana Griñán (con la vaga hipótesis de formar tripartido e incluso cuarteto), según el sondeo de El Mundo-Sigma Dos, Andalucía estará gobernada por líderes que suspenden: Arenas 4,82; Griñán 4,74. A partir de aquí cabe preguntarse, ¿cuál es el verdadero cambio o relevo que debería producirse en esta tierra?