EDITORIAL publicada en Campaigns & Elections. Número 36, noviembre-diciembre 2013
Recopilar todo un año de campañas electorales no es nada fácil, pero en esta revista se ha intentado a lo largo de los últimos doce meses hablar sobre las prácticas, sobre estrategias, curiosidades, errores y aciertos en torno a las campañas electorales y sus consecuentes resultados. Muy especialmente, en este número, se ha intentado hacer un balance de aquellas que, quizás, han tenido una mayor repercusión. Les doy las gracias a todos los que han colaborado en esta edición y a todos aquellos colaboradores que siempre se muestran proactivos para dar lo mejor de sí. Así se cierra un verdadero año, un gran año para la consultoría política donde las técnicas innovadores siempre traen nuevas ideas con el fin de poderlas emplear en otros contextos y diferentes situaciones.
Creo sinceramente que de este año hemos aprendido mucho todos los profesionales que de alguna u otra manera nos dedicamos a entender la sociedad para ayudar a comunicar mejor. Desde un punto del globo terráqueo hasta el otro han sucedido diferentes gritos sociales con el fin de demandar algo que les falta, movimientos al fin y al cabo que lejos de ser una amenaza para los que gobiernan son una oportunidad. Hemos sido testigos del nacimiento de nuevos líderes que poco tienen que ver con la política y mucho con las gentes. Nos hemos dado cuenta de que la sonrisa funciona, al igual que el chiste y la ironía.
Estamos ante un mundo cambiante donde las formas de comunicación dan paso a otras formas en función de cómo cambie la sociedad y hacia a dónde vaya. La imposición por la creencia de que no hay alternativa ya no vale, vengamos del país que vengamos. La adaptación por la evolución siempre será el camino correcto para aplicar lo que sabemos o para poner en práctica nuestra experiencia más allá de las fronteras donde estemos acostumbrados a actuar. Es inútil llevar la contraria cuando la evidencia no se puede negar. Pero hay gobiernos y regímenes guiados por voces poco sabedoras que prefieren hacerlo sin tener en cuenta el largo plazo y las consecuencias que vendrán cuando ellos ya no estén.
Estas páginas van de eso mismo, de aprender, de compartir, de generar contenidos que susciten la curiosidad de la sociedad, de aportar experiencias que enriquezcan la formación y la profesión, de contar casos que ayuden a los políticos a encontrar nuevos caminos frente a dudas oportunas y de soltar globos al aire con el fin de que alguno, algún día, nos caiga entre las manos.
¡Felices fiestas y feliz año nuevo!
Publicado en El País, blog Mujeres, el 23 de mayo de 2013
En otro contexto, en cualquier otro lugar lejos del debate sobre el aborto, la expresión “decidir nos hace libres” cobraría sentido. Porque es cierta, lógica, coherente y razonable en un país democrático. Decidir nos hace libres. Y, entonces… ¿Por qué se cuestiona cuando hablamos del derecho a decidir de las mujeres? ¿Por qué se cuestiona cuando hablamos de madres ante una situación concreta en su vida? ¿Por qué la modificación de la ley del aborto la lidera un hombre?
Este post, estas palabras, deberían estar redactadas por cientos y cientos de madres cuyas historias causarían espinas entre los miembros de un Parlamento. Historias para remover asientos. Pero parece que estas historias sólo son escuchadas por unos pocos. Quiénes van a aprobar el endurecimiento de la ley, no sólo no escuchan, no sólo no atienden a comprensiones, sino que jamás se sentirán identificados con esos casos.
Este vídeo que ha lanzado la plataforma “Decidir nos hace libres” explica de manera contundente quiénes son las mujeres que abortan. Es un mensaje lanzado por personas conocidas por la sociedad española y que son un referente en diferentes ámbitos de la cultura, la política y la educación. En sus voces están las de miles y miles de mujeres que desean que su ley las proteja, que las ampare y que las trate igual que al resto de mujeres independientemente de su capacidad económica, de su situación laboral o su influencia social.
“Anticonceptivos para no abortar. Aborto legal para no morir”. Este es el mensaje de esta campaña para movilizar. Una comunicación directa para remover conciencias. Piden que no sean las mujeres, una vez más, quiénes paguen esta crisis. La batalla de esta crisis no pasa por retroceder en derechos modificando la ley del aborto. Se confundieron de rival.