POCAS presentaciones caben para dar paso a este vídeo. Lo he descubierto gracias a la persona que me ha dado la oportunidad profesional de vivir el momento que estoy viviendo. Un momento único, sin duda. Y mágico y real al mismo tiempo también. Algo por lo que le estaré siempre agradecida. Y más agradecida áun de que comparta conmigo su conocimiento y su sabiduría, su temple, su experiencia y su bagaje, su literatura y mente visual. Porque la voz es importante y puede ser poderosa, pero más importante puede ser aún si la sabemos hacer oír a los demás, algo poco fácil. Y menos fácil es si nos dedicamos a la política. Si los políticos transmitiesen como en este vídeo, el mundo sería un poquito mejor. Quizás no mucho mejor, pero sí un poquito más… Disfrutadlo.
ESTAS son las palabras en lainformación.com de Julie Barko, ex directora del Institute for Politics, Democracy & The Internet en la George Washington University y actual vicepresidenta de la consultora norteamericana, DCI Group. Las menciona en un momento clave y estratégico para España, donde cientos de candidatos municipales y autonómicos empiezan a calentar motores, algunos más que otros, para las próximas elecciones de mayo. La comunicación online como tema principal, la estrategia a seguir, cómo comunicar, por qué comunicar y un caso de estudio: Barack Obama.
El pasado 4 de febrero, ex alumnos del Máster de Comunicación Política y Corporativa (MCPC) de la Universidad de Navarra, y la George Washington University, nos reunimos en el edificio de Telefónica en Gran Vía, Madrid, para escuchar a Jose Lui Orihuela, a Rafa Rubio y a Julie Barko. La estrategia online fue la protagonista. La comunicación online como una herramienta más dentro de la comunicación política. Pero no la única, sino esencial para la transparencia de los que hacen buen uso de ella en una campaña política. Y, sí, es cierto que en «Internet no se ganan votos», pero como comentó Rafa Rubio, «se pueden ganar elecciones». Y bien es cierto que una campaña se puede perder por falta de organización. E, incluso, por falta de contenido en los soportes de Internet, por mal utilizar información bruta que no sirve para nada y por no entender la relación entre canales.
Repito la cita de Julie Barko: «Los políticos que usen de una forma eficiente Internet van a ganar». Sin embargo, hay que partir del concepto que tienen los políticos españoles sobre Internet: una amenaza más que una oportunidad. E incluso los partidos políticos. Cuando se externaliza a una empresa privada la estrategia de comunicación online, todo puede ser más productivo. El dilema principal que se plantea es cuando el partido/candidato rompe esa estrategia y se involucra, de manera inconsciente y personal, en una comunicación que puede ser contraproducente para él/ella. En España, lo puramente de partido choca con lo profesional y no hay una gran cultura de trabajo en equipo entre lo interno y lo externo. Algo que demuestra que aún queda mucho por hacer… Este sólo es el principio.
