El trío Rajoy – Aguirre – Gallardón parece estar más enfrentado que nunca… Ayer, la Presidenta de la Comunidad de Madrid hablaba. Y hablaba… Y hablaba… “No hay montada ninguna red de espionaje”, declaró. “El que tenga pruebas que las ponga sobre la mesa, que ponga en conocimiento de los jueces y de la Fiscalía”. ¿Y si no? “Tendrán que vérselas con el Gobierno regional en los tribunales. Aguirre también ha asegurado que pone “la mano en el fuego” por su equipo…
Alberto Ruiz Gallardón no tanto. El alcalde da credibilidad a los hechos y demanda investigaciones… Al igual que Rajoy. El Partido Popular ya ha advertido de las responsabilidades penales y políticas que pueden acarrear en el caso de que se confirme la red de espionaje. Rajoy no habla de tribunales. No. Rajoy habla de abrir una investigación interna “para aclarar hasta sus últimos extremos lo ocurrido y adoptar medidas pertinentes”.
Avisos que van y que vienen de Caja Madrid. El Mundo reveló el posible espionaje de miembros de esta entidad, allegados a Miguel Blesa, Presidente de la Caja de ahorros. Recordemos que Blesa es hombre de confianza de Gallardón. Y cuando las monedas chirrían, es porque dinero hay en el monedero. El controvertido caso de Caja Madrid puede ser mucho más importante en este conflicto interno de lo que pueda parecer.
De momento, el periodista de El País, Francisco Mercado, responsable del destape de las informaciones sobre la red de espionaje, ha sido citado por la fiscalía del TSJM tras las denuncias que se han sucedido a lo largo de estos cinco días.
Y, de momento, mientras los populares siguen echando tierra sobre su tejado, en el País Vasco se sigue vigilando. Y de cerca… A las tres de la mañana los medios de información recibieron un comunicado: “Golpe policial contra la dirección de Batasuna”. Esta madrugada, en la operación del juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, se han detenido a nueve personas relacionadas a la a la izquierda abertzale.
Episodios de espionaje… Una Comunidad… La de Madrid… Una Presidenta… y rubia… Muchos hombres y… Un destino…
Esto parece el “intro” de una serie de televisión. Una serie mediocre pero muy vista. Y es que el acontecimiento merece todas las atenciones… Según publicaba el periódico El País los días pasados, en Madrid se han estado llevando a cabo presuntos espionajes. ¿Las víctimas? Parece ser que los espiados han sido Ignacio González, Vicepresidente de la Comunidad de Madrid y “mano derecha” de esta nuestra Presidenta, Esperanza Aguirre; y Manuel Cobo, Vicealcalde y gran amigo de este nuestro alcalde, Alberto Ruiz Gallardón.
El interés por esta polémica se ha suscitado después de saberse que González “había sido seguido e, incluso, grabado con cámara oculta durante un viaje a Cartagena de Indias (Colombia)”. Del mismo modo, Cobo “fue sometido a diversos seguimientos por la capital durante abril de 2008”. Las miradas de culpabilidad apuntan hacia Francisco Granados, Consejero de Presidenta, Justicia e Interior y secretario general del PP de Madrid.
Según El País, “la Consejería del Interior de la Comunidad de Madrid, presidida por Francisco Granados, cuenta con su propio servicio de espionaje”; “se trata de un equipo dirigido por el ex inspector de policía Marcos Peña -fichado por Granados en julio pasado como asesor para temas de seguridad”. Por su parte, Granados ha negado ya en reiteradas ocasiones haber ordenado el espionaje de los distintos cargos de la Comunidad.
El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, ha participado en la comidilla madrileña tras hablar anoche en el programa de TVE “59 segundos”. Declaró que llevar a cabo espionajes con un “equipo parapolicial” es una acción “ilícita e ilegal y si se ha financiado con fondos públicos, un delito”. Así de rotundo declaró. No obstante, Gallardón mostró especial interés en saber “quién se encargó de investigar, quién ordenó estas vigilancias, si se pagaron con dinero público y a quién se dio cuenta de ellas”. Es “un hecho gravísimo que merece una investigación y la depuración de responsabilidades de quienes la hayan ejecutado, ordenado y financiado”.
¿Quién será el culpable?
¿Quién financió estas acciones?
¿Los hombres de Esperanza protegen su Gobierno para que permanezca en el altar por los siglos de los siglos? O por el contrario, ¿pretenden derrocar su el Gobierno?
Y… ¿por qué también los hombres de Gallardón? ¿Pretenden hundir al alcalde de Madrid?
Quizás estas preguntas sean contestadas en los siguientes episodios de esta serie policiaca. O no. Lo que sí sabemos es que los hombres de Aguirre no se están portando bien… Nada bien…