Your address will show here +12 34 56 78

ESTA fue la novela que presentó el político en la pasada feria del libro de Madrid donde se congregaron no pocas personas en el Retiro. La luz crepuscular, una obra donde conviven la realidad de un momento de la historia y la ficción pasajera que alimentó la mente literaria del socialista cántabro.

Puede que, mientras se leen sus páginas en lugares públicos, como el metro, se dirijan a ti muchas miradas con desgana y desconcierto, e incluso con afán de desprecio. Quizás Joaquín Leguina no ha sabido cultivar o cuidar una reputación que cuesta mucho construir y se destruye en tan sólo milésimas de segundo. Y quizás sea por eso que los valores positivos se pierden en el olvido cuando la gente recuerda al político que formó parte de la historia de la comunidad madrileña.

Cierto es que no se puede estar de acuerdo en muchos aspectos a lo largo del recorrido histórico en el que Leguina hace perder al lector. Y es normal que muchos periodistas y consultores, ¡pero qué digo!; es normal que muchas personas que habitan este país echen de menos entre sus páginas palabras dedicadas a la vocación natural y la honestidad de un político: ¿por qué una persona se hace o se dedica a la política? Es la misma pregunta que un periodista podría hacerse: ¿por qué te hiciste periodista?

Aún así, la narración de la época y el posterior cargo que le tocó vivir a Leguina no tiene desperdicio. Es por ello que algunas citas de interés no pueden resultar indiferentes a nadie:

  • “A fin de sacudirme aquella inoportuna aprensión, recurrí al viejo razonamiento de Heráclito: ‘Mientras yo esté, la muerte no está y, cuando ella esté, ya no estaré yo’”.
  • “Él y su régimen conocían ese instante, el de su cuartelazo, y pretendían eternizarse y eternizarnos en ese preciso minuto. (…) Calles, plazas, hospitales recibieron el nombre de 18 de julio, cuyo santo del día –como nos lo habría de recordar Cela- era San Camilo de Lelis. Un día convertido en eternidad, como sueño de aquella Dictadura que parecía inamovible por disponer de un tiempo propio, de un arcano nacional, fuera del mundo. La historia, su historia, sólo tenía un sentido y disponía de un solo narrador: Francisco Franco”.
  • “(…) tener miedo no equivale a ser un cobarde. Los locos o los irresponsables son quienes pueden darse el lujo de no tener miedo; los demás mortales lo tenemos. Se trata sin embargo, de intentar no dejar que nos paralice. A quien, con el miedo dentro, es capaz de hacer lo que hay que hacer, a quien sabe cumplir con el deber impuesto, se le llama valiente”.
  • “Fue en una de esas sentadas donde conocí a un estudiante de Derecho que no procedía de Madrid, sino de Sevilla. Era un tipo alto, con notable acento andaluz, quien, desmintiendo el tópico, era corto de palabras… pero en hechos largo, como demostraría algunos años después. Se llamaba y se llama, Felipe González Márquez.
  • “Lo subjetivo y lo que uno mismo considera objetivo se retroalimentan poniendo en marcha un mecanismo en el cual confluyen y se mezclan la pasión y la razón, y ambas operan en forma multiplicativa, convirtiéndose en una máquina de autodefensa y, a la vez, en un impulso ofensivo. Quien no haya sentido estas sensaciones en sus carnes desconoce la emoción política”.
  • Baltasar Garzón entró en 1993 como número dos por Madrid en las listas del Psoe y pocos dudaban de que si los socialistas ganaban las elecciones sería nombrado ministro. Cuando, contra pronóstico, el Psoe ganó aquellas elecciones generales, Garzón quedó relegado. Otro juez, Juan Alberto Belloch, le madrugó, convenciendo a Felipe González de que Garzón era una nulidad política. Probablemente Belloch tenía razón, pero si González hubiera nombrado a Baltasar Garzón ministro del Interior (…) se habrían evitado muchos dolores de cabeza… Pero no lo hizo, frustrando las ambiciones de Garzón y dejándolo humillado…”
  • Rodríguez Zapatero no es el primer presidente del Gobierno que fracasa en una negociación con los etarras. Antes lo hicieron Suárez, González y Aznar y, por lo tanto, sería injusto pedirle más cuentas que a sus predecesores, pero lo malo en este caso han sido las grandes esperanzas que él ha depositado en el ‘proceso de paz’”.
4

El juez de la Audiencia Nacional, Eloy Velasco, ha rechazado el cierre de los dos bares de Pamplona: en uno de ellos, el Ezpala, el propietario retiró las fotos de los presos etarras días despues del requerimiento de la Guardia Civil; y en el otro, en el bar Zurgai, fueron sustituidas por siluetas. El magistrado los mantiene imputados por un delito de enaltecimiento terrorista.

Según uno de los socios del Ezpala, retiraron las fotografías  el pasado día 12, fecha en que recibieron la notificación. También ha comunicado a los medios de comunicación que las camareras se negaron a quitarlas cuando la Guardia Civil se presentó en el local (día 4 de agosto) ya que ellas no poseen capacidad auotoritaria para decidir y él se encontraba en esos momentos de vacaciones. «Eran cuatro fotografías de vecinos del barrio, cuatro de la cuadrilla»: con estas palabras, el socio del Ezpala informaba a la prensa sobre las fotografías que se encontraban en su establecimiento.

Mientras tanto, en Bilbao, la Ertzaintza y los servicios de limpieza se emplean a fondo para retirar carteles y pintadas etarras. Además, en las últimas horas, los radicales han intensificado su actividad. Dos entidades bancarias han quedado totalmente destruidas en el casco antiguo bilbaíno después de que dos desconocidos lanzasen cócteles molotov. La ertzaintza también ha detenido la pasada noche a tres menores por realizar pintadas a favor de ETA en una estación de Bilbao.

El Gobierno vasco reitera que hay que desterrar la apologia del terrorismo de la vida cotidiana y de las festejos. Por eso, al igual que la fiscalía, ha pedido al Tribunal Superior de Justicia del Pais Vasco (TSJPV), que se prohíba una manifestación convocada por la izquierda abertzale el próximo viernes en Bilbao y que ya ha sido declarada ilegal por el juez Garzón.

1

 

El trío Rajoy – Aguirre – Gallardón parece estar más enfrentado que nunca… Ayer, la Presidenta de la Comunidad de Madrid hablaba. Y hablaba… Y hablaba… “No hay montada ninguna red de espionaje”, declaró. “El que tenga pruebas que las ponga sobre la mesa, que ponga en conocimiento de los jueces y de la Fiscalía”. ¿Y si no? “Tendrán que vérselas con el Gobierno regional en los tribunales. Aguirre también ha asegurado que pone “la mano en el fuego” por su equipo…

 

Alberto Ruiz Gallardón no tanto. El alcalde da credibilidad a los hechos y demanda investigaciones… Al igual que Rajoy. El Partido Popular ya ha advertido de las responsabilidades penales y políticas que pueden acarrear en el caso de que se confirme la red de espionaje. Rajoy no habla de tribunales. No. Rajoy habla de abrir una investigación interna “para aclarar hasta sus últimos extremos lo ocurrido y adoptar medidas pertinentes”.

 

Avisos que van y que vienen de Caja Madrid. El Mundo reveló el posible espionaje de miembros de esta entidad, allegados a Miguel Blesa, Presidente de la Caja de ahorros. Recordemos que Blesa es hombre de confianza de Gallardón. Y cuando las monedas chirrían, es porque dinero hay en el monedero. El controvertido caso de Caja Madrid puede ser mucho más importante en este conflicto interno de lo que pueda parecer.

 

De momento, el periodista de El País, Francisco Mercado, responsable del destape de las informaciones sobre la red de espionaje, ha sido citado por la fiscalía del TSJM tras las denuncias que se han sucedido a lo largo de estos cinco días.

 

Y, de momento, mientras los populares siguen echando tierra sobre su tejado, en el País Vasco se sigue vigilando. Y de cerca… A las tres de la mañana los medios de información recibieron un comunicado: “Golpe policial contra la dirección de Batasuna”. Esta madrugada, en la operación del juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, se han detenido a nueve personas relacionadas a la a la izquierda abertzale.

3