Your address will show here +12 34 56 78

  

 En Europa andan preocupados por el sector del automóvil. El que sea una industria global y, posiblemente, el sector más importante del mundo en términos de impacto económico, se está haciendo notar. Sin embargo, no lo suficiente. Desde Bruselas ya se ha publicado un plan: el Banco Europeo de Inversiones (BEI) limitará hasta 4.000 millones de euros los “créditos blandos” al automóvil, el 10% de lo que pedía el sector. Es decir, no más de 4000 millones en un crédito que se concede a largo plazo y a un interés muy bajo para favorecer la inversión.

 

En España, el presidente del Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero ha comparecido en el Congreso, de forma extraordinaria, para informar sobre la situación económica y sobre las nuevas medidas. Allí, no se ha olvidado de anunciar que el Gobierno destinará 800 millones de euros al que considera el “principal pulmón” exportador del país, el sector del automóvil. Un sector que emplea a más de 300.000 personas en nuestro país.

 

El “principal pulmón”

La industria automovilística representa, sólo en Europa, el 10% del PIB y emplea, directa e indirectamente, a 10 millones de trabajadores. La característica principal de este sector en los últimos años ha sido el aumento de alianzas y fusiones entre las empresas. En España, la revolución del automóvil comenzó en los años 50, concretamente con SEAT y representa también el 10% del PIB nacional. Actualmente hay 18 plantas industriales y 11 empresas. El Grupo PSA (Peugeot – Citroën) es la pionera en nuestro país, según el ranking de empresas por volumen de facturación.

2

La Fundación de las Cajas de Ahorros (FUNCAS) no parece optimista después de publicar, el pasado 21 de noviembre, un informe con las previsiones económicas para España, de 2008 a 2010. Asegura que la tasa de crecimiento media anual, el PIB, a pesar de haberse elevado una décima, situándose en un 1,2%, y de haber experimentado un alto crecimiento durante 2006 y 2007, en los años correspondientes a 2009 y 2010, tenderá hacia la baja en un punto porcentual, hasta el -1,5% y el 0,5% respectivamente.

 

Esto significa que el impacto de la crisis financiera internacional está repercutiendo muy negativamente en la economía mundial. Puede que los Gobiernos hayan empezado a tomar medidas para recuperar parte de la confianza perdida. Sin embargo, los resultados están siendo muy lentos. La causa: el profundo deterioro en los últimos meses de la economía mundial.

 

FUNCAS no sólo alude al PIB en este informe. También asegura que, en el caso de España, el ajuste del sector de la construcción está adquiriendo un mayor dramatismo. Por este motivo se está viendo obligado a analizar previsiones económicas poco optimistas. Y es que el consumo de los hogares ya está experimentando tasas negativas. Sin embargo, se obtendrá un avance positivo en un 0,4% para este año. Pero por poco tiempo. Durante el 2009, este avance se contraerá en un 2%. Lo mismo ocurre para la inversión residencial. Este año se verá reducida en un 10% pero su caída será larga hasta situarse en los años 2009 y 2010 en tasas del -20,5% y del -15% respectivamente.

 

Analizando factores

En cuanto a las aportaciones del crecimiento, la demanda nacional será 2,9 puntos inferior. Las exportaciones, debido a las condiciones desfavorables del entorno exterior, se van a ver reducidas. Su ritmo de crecimiento será sensiblemente más lento. El recorte de las importaciones también será consecuencia de la débil posición competitiva de la economía española. Por este mismo motivo, la balanza por cuenta corriente reducirá su déficit desde un 9,6% del PIB en 2008 hasta un 6,1% en 2010. ¿Y el empleo? Los españoles rezan y rezan. Y lejos de los deseos, retrocederá durante todo el periodo. Actualmente, la tasa de desempleo media anual se sitúa entorno al 11,2%. En 2009, según FUNCAS, aumentará hasta el 15,9%. Y eso no es lo peor. Apunta que durante 2010 esta variable, desgraciadamente, alcanzará el 18%.

2

  

 

   El sector energético en España no parece conciliar el sueño. Tan sólo una semana después de que la empresa rusa Gazprom quisiese echar el lazo a Repsol YPF cual jinete del oeste, lo intenta su homóloga privada Lukoil. El búfalo español, resiste. Un total del 29,9% es lo que quiere la energética extranjera: el 20% del grupo constructor Sacyr Vallehermoso y casi un 10% de accionistas minoritarios.

 

En España, el pasado 13 de noviembre, los jefes de la tribu se negaron a la operación de la gasística pública rusa argumentando que era empresa semipública controlada por Moscú. El padre de La Moncloa fue contundente: el tema “desaparecerá del debate a la misma velocidad que ha aparecido”. Mientras tanto, el tesorero mayor meditaba… Hasta que por fin habló: a Pedro Solbes le “chirríaba” la idea de que Gazprom, organización pública y extranjera, quisiese comprar el 20% de Repsol.

 

Con las primeras heladas de noviembre, las cosas parecen haber cambiado. Esta vez, la reacción del Jefe Mayor ha sido muy distinta. José Luis Rodríguez Zapatero ha declarado frente al interés de la energética rusa Lukoil afirmando que «el Gobierno entiende que es bueno que Repsol tenga bandera española». Y marca diferencias: el principal accionista de la petrolera rusa es estadounidense. No obstante, asegura mostrarse respetuoso por los intereses que puedan tener cada una de las partes de la operación. Cristóbal Montoro, portavoz monetario del grupo opositor, ha denunciado la «pasividad e incluso complacencia del Gobierno».

 

El sector energético en España

Cuidado con el ganado. Si la gasística privada Lukoil compra el 29,9% de Repsol, se quedaría con el 20% de la inmobiliaria Sacyr. Y a Sacyr le interesa vender puesto que tiene que pagar los 6.525 millones de euros que le costó el porcentaje de la petrolera española. Una deuda que debe en un momento de crisis donde el mercado inmobiliario está estancado: no vende bienes y tampoco puede construir. Si la rusa comprase el 30% de Repsol, lanzaría una OPA.

 

Cuidado, y cuidado con el ganado español. Todas las empresas que forman el panorama energético en España tienen participaciones de dueños extranjeros. A Total S.A,  grupo privado francés del sector petroquímico, le pertenece el 30% de Cepsa. El 65% de Endesa es de ENEL, empresa pública italiana. El 12,4% de Iberdrola, en concreto ACS, constructora española, se intenta negociar con EDF, eléctrica pública francesa.

 

En tiempos de epidemias, el jinete ruso parece astuto. El mercado es grande. Tan grande como la ambición. Si la empresa Lukoil se hace finalmente con el 29,9% de la petrolera española, no se queda sólo con participaciones de Repsol. No olvidemos que al búfalo español le pertenece el 30% de Gas Natural. Y Gas Natural compró en julio de 2008 el 45,3% de Unión FENOSA, un porcentaje que le pertenecía a ACS. Por tanto, si Lukoil se queda con Repsol, se queda con el 30% de Gas Natural.

 

Dicen de ellos que son los dos sectores que mueven la economía mundial: el sector financiero y el sector energético. Si el sector energético español está en manos de empresas públicas y privadas extranjeras, ¿hasta qué punto nuestro sistema energético está en peligro en periodo de crisis? Recordemos la situación actual que vive España en este momento: nuestro grado de dependencia energética se eleva al 80%.

3

POSTS ANTERIORESPágina 10 de 11POSTS SIGUIENTES