Your address will show here +12 34 56 78

Sin sorpresas, Mariano Rajoy se ha convertido de nuevo en el presidente de España. Su mayor éxito se ha basado en la estrategia del silencio y la resistencia: mientras el resto de partidos cometen errores, Mariano Rajoy evidencia un diálogo sin fundamento para evitar cometer más equivocaciones, y aguantar a pesar de la que le está cayendo a su propio partido. Nunca antes España había tenido un partido imputado con su líder gobernando. Nunca antes una abstención había supuesto una traición a tantos millones de votantes, a tantos años de historia, de valores y principios. Nunca antes unos líderes políticos se habían alejado tanto de las ideas. Aunque se supiera lo que iba a ocurrir en el Congreso español, escuchar una a una la “abstención” en boca de los diputados socialistas ha resultado más duro aún de lo esperado.

Nunca antes la palabra “abstención” había sonado tanto a traición. Una traición imposible de reparar, como irreparables fueron las decisiones de José Luis Rodríguez Zapatero y que costaron las elecciones de 2011. Los votantes socialistas nunca antes se habían sentido tan heridos. El reto del PSOE a partir de ahora es doble: recuperar una confianza imposible interna y social, y ejercer una oposición efectiva cuando su propio grupo está dividido. Pero cuando se pierde la atención social, ya poco se puede hacer. Si el PSOE comete más errores, puede convertir a Unidos Podemos en el verdadero partido de la alternativa. Por el bien del país, el reto de la oposición es desenmascarar a Mariano Rajoy, proyectarlo socialmente como el peor presidente de la historia de España.

A pesar de que se rompe el bloqueo institucional con la elección de Rajoy como presidente, empieza un periodo de bloqueada legislatura. Sin mayorías, con escasa voluntad del dialogo, sin intención alguna de corregir los errores legislativos del pasado, y advirtiendo que continuará con las políticas que les convienen a quienes más tienen pero no a la mayoría de la sociedad española, se proyecta un periodo catalogado por Pablo Iglesias como de epílogo. La política presupuestaria, los acuerdos y los propios límites que Mariano Rajoy se ha impuesto serán los desafíos de los próximos meses. Sin romper España y sin romper Europa, caminando hacia un futuro ilustrado por Mariano Rajoy con la sombra de un electorado socialista humillado se intentará trabajar en algo a lo que no están acostumbrados: el diálogo.

Las grandes perspectivas que Mariano Rajoy ha anunciado para el futuro de España no dibujan ninguna esperanza. Tener el apoyo de los diputados socialistas que han anunciado “abstención”, pero no tener su confianza, resulta ser un argumento político pobre y carente de esencia presente y futura. Sin comunicación política, no hay política. El único que ha iluminado algún sendero alternativo político ha sido Pedro Sánchez que, dejando su escaño, ha metido un gol político. Un gol político de cara a la sociedad, pero no un gol político, digamos orgánico, de cara a su partido, en parte por aquellos que desean un nuevo rumbo con liderazgos nuevos y con un cambio significativo.

Si la sociedad no entiende las decisiones políticas de hoy y del mañana, los políticos de nuestro país fracasarán, una vez más, o seguirán fracasando. Entender la realidad española y hacerse entender será la principal tarea de un epílogo anunciado. Ya no hay tiempo posible porque se sigue sumando un tiempo perdido. Y a los españoles ya no les queda tiempo ni paciencia.

0

 

¿Puede decirnos Google quién va a ganar unas elecciones? O… ¿Sabe Google qué votaríamos en relación a nuestras búsquedas? Antes de sorprender con respuestas frente a cuestiones como estas, es importante decir que no es lo mismo que Google nos diga las probabilidades que tiene de ganar un candidato u otro a través de las búsquedas que realizamos en un determinado momento, a que Google sepa qué votaríamos a través de la relación de nuestras búsquedas. Él sabe de ti, pero… ¿él te deja saber del resto? Google puede tener respuestas, pero no va a dejar que le hagamos las preguntas que más valor tienen.

No pocos artículos se han publicado ya con la idea de que Google puede predecir quién ganará unas elecciones. Y la industria de la comunicación política se ha puesto a trabajar con nuevas métricas para obtener diagnósticos diferenciadores basados en el big data y en lo que los motores de búsqueda estén dispuestos a ofrecer al margen de la investigación cuantitativa y cualitativa convencional. Que la actual Alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, ganase en Google a Esperanza Aguirre poco antes de las elecciones municipales de mayo de 2015, quiere decir que la tendencia de búsqueda en la herramienta Google Trends daba como resultado que Manuela Carmena era más buscada que su adversaria del Partido Popular. La vencedora en Google coincidió con la vencedora electoral. A David Cameron, en 2015, no le acompañaban las encuestas. Pero sus búsquedas en Google también coincidieron con su victoria. Un mapa de las búsquedas por territorio lo demuestra.

 

Google como termómetro predictivo

¿Siempre coincide? No. No siempre coincide. El pasado 20 de diciembre, Mariano Rajoy obtuvo más escaños que el resto de partidos políticos en España, pero no fue el más buscado por los usuarios en Google. Algo parecido está ocurriendo en Estados Unidos en la carrera hacia La Casa Blanca. Hillary Clinton sigue corriendo por el Partido Demócrata desbancando a Bernie Sanders a pesar de que Sanders es más buscado por los usuarios de Estados Unidos.

Según escribió Tim Fernholz para Quartz, Sam Wang, un neurocientífico de Princeton compartió un modelo que utiliza los resultados agregados de búsquedas en Google en Estados Unidos para predecir las elecciones primarias en Estados Unidos. Y, ¿qué utilizó? Otra aplicación de Google llamada Google Correlate que es la inversa de Google Trends: si se inserta un patrón general, como por ejemplo el porcentaje de votos en sus correspondientes Estados, devuelve los términos de búsqueda en relación a ese patrón. Y esto es lo que hizo Wang, obteniendo micro datos segmentados, pero cruzando también con encuestas de opinión pública.

“Google lo sabe todo de ti”, dice el periodista español Ignacio Ramonet. Y es verdad. Hacemos uso de cada una de sus aplicaciones ofreciéndole información a cada instante poniendo en jaque, incluso, los límites de nuestra libertad. “Ya no estamos solos frente a la pantalla de nuestro ordenador. ¿Quién ignora a estas alturas que son examinados y filtrados los mensajes electrónicos, las consultas en la red, los intercambios en las redes sociales?”, señala Ramonet. Estamos vigilados. Y aunque Google lo sepa todo de nosotros, nosotros no podemos saber todo lo que quisiéramos al preguntarle a Google. De ahí el que las interpretaciones de que en Google podemos ver lo que votaríamos resulten relativas. ¿Por qué? Porque el número de búsquedas son, al fin y al cabo, el número de veces que buscamos. Pero Google nunca sabe con qué intención o con qué interés específico buscamos. Si hay algo que Google nunca podrá saber es lo que sentimos, para qué o por qué queremos aquello que buscamos. En la tendencia de Google, podemos saber quién es más buscado, pero no quién busca o qué intención hay detrás de la búsqueda que realiza.

El voto hispano femenino en Estados Unidos

No obstante, hay algo que Google sí puede hacer: ofrecer información suficiente como para plantear estrategias de comunicación política efectivas para llegar a públicos objetivos y diseñar un posicionamiento real. En pleno periodo electoral, movilizar a las mujeres hispanas en Estados Unidos es un objetivo clave. Por tanto, es necesario conocer los intereses que tienen estas mujeres y qué problemáticas les afectan más, y de manera personal, en un tiempo determinado concreto. ¿Podríamos conocerlo a través de Google segmentando por sexo, territorio y edad en relación a las búsquedas que realizan? La respuesta es no. ¿Podríamos conocer la opinión pública de las mujeres hispanas en Estados Unidos a través de Google? Tampoco. ¿Podríamos conocer qué grupo etario de mujeres hispanas buscan más a los candidatos a las elecciones, en qué idioma, en qué territorio y el motivo por el que lo hacen? ¿Podemos saber a quiénes votarán? No. Y esto, en sí mismo, nos arroja la información de que, al fin y al cabo, debemos ir a métricas convencionales para arrancar con un diagnóstico con el que poder seguir trabajando a posterior con otras métricas, como la correlación de Google.

En base a esto… ¿qué sabemos sobre el voto hispano y el voto hispano femenino en Estados Unidos y qué más debemos conocer? Sabemos que las mujeres representan en Estados Unidos el 50,4% de la población. Sabemos que en las próximas elecciones presidenciales de Noviembre, en Estados Unidos tienen la oportunidad de votar 27,3 millones de latinos, pero existe la proyección de que lo hagan 13,1 millones, según NALEO. El censo de Estados Unidos nos ofrece datos demográficos con proyección del aumento de población en los próximos años. Sabemos los Estados que tienen mayor número de población hispana: Nuevo México (43%), Arizona (39%), y California y Texas (38%). Las mujeres hispanas representaban el 14,6% en 2013.

La mayoría de las personas mayores de 65 años son mujeres, y en 2013, casi el 14% de estas mujeres estaba trabajando. Y de ese porcentaje, el 20% son mujeres millennials (es decir, mujeres que tienen entre 16 y 34 años). Las mexicanas son las que representan el mayor porcentaje de inmigrantes sin título escolar (57,3%), seguidas por las mujeres de El Salvador (52,7%). Las mujeres dominicanas inmigrantes representan el grupo de mujeres con titulación superior en Estados Unidos entre las hispanas (15%).  Y, sin embargo, las inmigrantes hispanas más pobres en Estados Unidos son las dominicanas (30,3%), seguido de las mexicanas (30%).

Los issues para este grupo de población son: i) la pobreza y las oportunidades, ii) el trabajo y la familia, iii) la violencia y la seguridad, iv) los derechos reproductivos, v) la salud y el bienestar y, por último, podríamos incluir, vi) la participación política, siguiendo las investigaciones del Instituto de Investigación de Políticas de la Mujer (IWPR). Y cuyos porcentajes podemos indagar entre las hispanas.

Ya nadie duda de que las mujeres son la nueva mayoría en Estados Unidos. Es el voto decisivo aunque sea catalogado como de “minoría” al encontrarse infrarrepresentado. Ahora bien, se moviliza con mayor velocidad y con más efectividad. Es heterogéneo y complejo, añadiendo las diferencias culturales, de origen, Estado y situación particular. Y está poco segmentado, aunque es el primer paso que debería hacerse en campaña electoral. La segmentación es decisiva.

A través de estos datos, de las palabras clave que utilizan al buscar, de los que les afecta en su vida diaria y que conocemos a través de las encuestas, etc., se puede diseñar una estrategia de posicionamiento a través de Google cruzando datos con el objetivo de estar entre los resultados de las búsquedas que las mujeres hispanas en Estados Unidos realizan. Una de las herramientas clave que se utilizaría sería Google AdWords: Keyword Planner (planificador de palabras clave). Y se utiliza simulando una campaña publicitaria –que se podría ejecutar o no-, introduciendo palabras clave, analizando las relacionadas a la comunicación y estudiando el nivel de aceptación que tendría en el porcentaje de búsquedas de los usuarios localizados en una zona concreta.

A diferencia de Google, a través de Facebook y haciendo la simulación de la creación de una campaña publicitaria, podemos conocer los intereses de las mujeres en Estados Unidos, por grupo etario, y que hablan español, en función los temas que tratan.

Hagamos la prueba.

Basado en un presupuesto diario de $9999999999,00, dirigido a todas las mujeres que hablan español en Estados Unidos, de +18 a +65 años,  con intereses en “Donald trump”, nos encontramos 730.000 perfiles activos disponibles.

Basado en un presupuesto diario de $9999999999,00, dirigido a todas las mujeres que hablan español en Estados Unidos, de +18 a +65 años, con intereses en “Bernie Sanders”, nos encontramos con 1.100.000 perfiles activos disponibles.

Basado en un presupuesto diario de $9999999999,00, dirigido a todas las mujeres que hablan español en Estados Unidos, de +18 a +65 años, con intereses en “Hillary Clinton» nos encontramos con 220 mil perfiles activos disponibles.

 Además, en Facebook también se puede conocer los temas principales de los que hablan las mujeres en español que viven en Estados Unidos. 1.500.000 hablan sobre viajes, 1.400.000 habla sobre belleza, 890.000 sobre empleo, 160.000 sobre moda y 92.000 sobre empleo.

El pulso de la opinión pública en las redes sociales no es determinante, pero ayuda para empezar a construir estrategias claramente dirigidas a nichos concretos. Las personas hablamos en Internet o buscamos en Internet. Pero no siempre compartimos en las redes sociales o en el espacio online el sentimiento real de lo que pensamos. Y, por tanto, ni las redes sociales ni las búsquedas en Google pueden ofrecer datos a los que atenernos sin dudas. En Twitter, cuando compartimos una opinión política, por lo general esperamos que haya seguidores que la compartan, y por tanto esperamos una reacción positiva por la misma cuestión que compartimos. Hasta el momento, a Twitter también lo podemos medir de manera cuantitativa. Y también podemos construir hipótesis de comportamiento. Pero todavía no podemos medir el sentimiento o la verdadero opinión de lo que pensamos. Un dato que sí podemos medir todavía en la barra de un bar.

Ahora bien, no cabe duda de que son un termómetro necesario para saber actuar en nuevos espacios. Nuevas métricas –y el conocimiento de las herramientas de monitorización y escucha activa- frente a nuevos lenguajes en nuevos espacios donde estamos de manera activa y a diario. Son útiles, sí, y ya necesarias.

Conclusiones  

Quien gana en las tendencias de búsquedas de Google, gana en las tendencias de búsquedas de Google. Nunca podremos interpretar que sería sinónimo de una victoria electoral, aunque pueda haber indicios de que así sea porque evaluemos también un histórico de otros datos que no sean Google. Trump lidera la tendencia de búsquedas en estos momentos, pero desconocemos el motivo por el que los usuarios buscan (¿mofa, entrenamiento, generar burla o por interés real por la política que propone el candidato…?). Tampoco conocemos qué hacen realmente los usuarios con la información que recogen en Google o el destino de la información que usan cuando encuentran información sobre Trump.

Si queremos ir más allá de las tendencias de las búsquedas de Google y empezamos a emplear correlaciones de búsquedas, necesitamos más datos que puede ofrecer Google –como Google Analytics- o que no puede ofrecer Google, por lo que también es necesaria la investigación convencional, cualitativa o cuantitativa. Debemos aceptar que Google siempre nos dejará con las ganas de saber más, como por ejemplo quiénes nos buscan o desde donde nos buscan, qué edad tienen, etc.. Pero sí podemos “aprovecharnos” de Google para hacer un buen trabajo de comunicación, ya que ofrece información suficiente como para conectar con los intereses de los usuarios, ganarnos su atención, y hacer que acaben consumiendo y compartiendo los contenidos que generamos. El voto hispano femenino en Estados Unidos sigue siendo un objetivo clave.

 

*Investigación presentada en el marco de la Cumbre Mundial de Comunicación Política en Buenos Aires, Argentina, el 9 de junio de 2016

*Artículo publicado también en BEZ, el 2 de julio de 2016: Google y el voto hispano femenino en Estados Unidos

0

Publicado en BEZ el 21 de Febrero de 2016

“Mientras la habitación se iba llenando con el oro de las ofrendas, Atahualpa se iba poniendo cada vez más callado y más melancólico; Hernando de Soto le enseñó a jugar al ajedrez y el rey alcanzó a igualar con él algunas partidas, hasta que la certeza de que sus captores de todos modos lo matarían apagó su voluntad de hablar con ellos”, escribió  en “El País de la Canela”. Y es que el ajedrez siempre ha estado presente en las estrategias y en las negociaciones, en los diálogos y en los pactos, así nos remontemos a fechas en las que muchos españoles ni se reconozcan. El ajedrez es estrategia, y la estrategia también es política.

De Zúrich a Quito pasando por Madrid para hablar con Leontxo García, ajedrecista con larga trayectoria y periodista imprescindible en términos estratégicos que ya me contó un día que las mujeres estaban tan capacitadas o más que los hombres para jugar al ajedrez, alguien a quien Arturo Pérez-Reverte no duda en consultar cuando tiene que escribir “El tango de la guardia vieja”. Y nadie mejor que él para hacer el símil ajedrecista sobre la partida política que se está jugando en España en estos momentos.

 ¿Quién es quién?

Si empezamos a imaginar la partida… ¿qué pieza sería Rajoy dentro del tablero? Leontxo reconoce, localiza y dice: “desde luego me resisto a llamarlo rey. En realidad el verdadero poder no lo tiene Rajoy, está más arriba de él. Sería más una dama que un rey. Una dama con mayor poder de movilidad, como un Presidente del Gobierno. Pero el que toma las decisiones no es él. El poder fáctico dicta que Rajoy, además, no puede seguir siendo el líder del Partido Popular en este momento”. Y Pedro Sánchez, ¿qué sería? “Pedro Sánchez sería una figura intermedia entre el rey y la dama. Tiene mucha movilidad al ser Secretario General del PSOE, pero ahora mismo también tiene poder real, aunque no todo. Provisionalmente es el rey, pero un rey con una vida limitada si no gana la próxima partida”. ¿Y Pablo Iglesias? “El alfil le cuadra bastante bien porque es muy incisivo y los alfiles pueden ser peligrosos en diagonales abiertas. La metáfora que yo suelo emplear cuando analizo una partida en la que uno de los bandos tiene dos alfiles muy activos, y con diagonales abiertas, es que estos alfiles cortan como cuchillos muy afilados. Podemos no representa un alfil, sino a una pareja de alfiles en una posición muy abierta que cortan al influir mucho en política”. Y, por último, ¿qué sería Albert Rivera? “Rivera podría ser un peón pero que ha llegado hasta la séptima fila y le falta sólo un paso más para convertirse en dama”.

La jugada de Mariano Rajoy

A partir de aquí, arrancan unas jugadas envueltas por la sensación de hacerlas sin cuidar demasiado el tiempo. Pero no tanto por el tiempo descuidado de espera entre el respeto que se puedan tener los contrincantes, como el que les puedan tener los contrincantes a sus espectadores. No es bueno hacernos esperar… tanto. Pero, como apunta Leontxo, “en ajedrez, al igual que en la vida no puedes hacer casi nunca lo que tú quieres sino lo que la situación te permite. Hay que tener en cuenta siempre la objetividad, el análisis frío de la posición, y el sentido común”.

Por tanto, “choca ante el sentido común y la objetividad que alguien como Rajoy que está implicado en corrupción –con eso no pretendo decir que él se haya llevado dinero a su bolsillo- pero políticamente, y sin duda alguna, está implicado, quiera seguir insistiendo en ser Presidente del Gobierno”. Y sigue: “En esta posición, Rajoy y el PP en su conjunto, no pueden jugar a ganar, pero sí pueden jugar a conseguir tablas”. ¿Y qué significaría conseguir tablas? “Existe una figura en ajedrez que es que, cuando estás casi perdido, a veces puedes conseguir una posición de fortaleza, es decir, una posición defensiva, que es claramente inferior, pero en esta posición tu rival no te puede ganar al crear esa fortaleza defensiva. El PP tiene esa jugada a su disposición al tener esa mayoría en el Senado”, confirma. Leontxo está convencido de que el PP tiene esa estrategia en sus manos porque podría aceptar una investidura de Pedro Sánchez apoyado por Ciudadanos a cambio de hacer un pacto de legislatura en aquellos temas clave y de carácter más ideológico. Al hacer esta jugada, dice, “el PP debería apartarse de la partida durante tres o cuatro años para limpiarse. Porque, en términos de corrupción, desde el Caso Naseiro en 1989 el PP no lo ha hecho”. Con esto, dice, el PP podría limpiarse por dentro de una manera muy digna dando una imagen de responsabilidad, “incluso de patriotismo”, mientras afronta ese proceso de limpieza. Además, “esta situación haría el país más gobernable”.

Para Leontxo, que esta jugada situara a España como más gobernable significa que “en los asuntos que encajan bien con la ideología del PP, el Gobierno obtendría el apoyo del PP. Y en los asuntos que sean claramente progresistas, el PP votaría en contra pero se supone que los de Podemos, por responsabilidad, aunque estuvieran muy enfadados por no estar en el Gobierno, no tendrían más remedio que votar a favor, porque de vez en cuando tendrán que dar una imagen de coherencia con sus propias ideas”, enfatiza.

La jugada de Pedro Sánchez

La situación de Pedro Sánchez es más compleja al tener dos frentes abiertos. Una sería el formar Gobierno, la otra su propio partido. Por lo tanto, y ante la situación que le deja el Rey, Leontxo García cree que está en una situación muy delicada porque la estrategia que debe elegir es mucho más difícil que la de Rajoy. Y es curioso. Rajoy siempre parece tener un único camino frente a sus rivales. Sólo tiene un camino con Pedro Sánchez, y también sólo tuvo un camino para escoger cuando tuvo de rival a Rubalcaba, el camino que lo llevó a la presidencia sin hacer prácticamente nada.

Pedro Sánchez, dice, tiene más de una estrategia, pero todas tienen sus riesgos: “recuerdo una partida del ex campeón del mundo, Tigrán Petrosián, y cuando el comentarista resaltó en su texto que la jugada fue algo así como “amagar por la izquierda y dar por la derecha”. Y esto lo identifico con la situación actual de Pedro Sánchez. Él en este momento tiene que dar la impresión de que puede atacar de la misma manera por el flanco izquierdo que por el flanco derecho, o por el centro. Tiene que dar la sensación de que no ha elegido el lado del tablero por el que tomará la iniciativa. Y eso es bueno para él para mantener el mayor número de posibilidades abiertas”.

Si Pedro Sánchez elige ir por la izquierda, Leontxo ve el problema de que deba depender de la abstención o el voto a favor de partidos independentistas catalanes “cuyas fuerzas son incontrolables”. Y aclara: “unos partidos, como CiU o ERC, que pretenden forzar una situación tan irracional en Cataluña -y que reclaman la independencia sin tener siquiera el apoyo del 51% de la población, cuando lo deseable sería el 66% o incluso el 75%-, pueden comportarse de manera irracional en el Parlamento español en un momento dado para justificar posturas ante sus votantes o para lanzar nubes de humo que tapen sus verdaderas vergüenzas. Lo que está en juego no es sólo la legislatura, es la gobernanza. Si una gobernanza de tres o cuatro años tiene que depender de unos partidos que están en una situación irracional, la estabilidad del Gobierno es más que discutible”. ¿Por eso Pedro Sánchez debe saber jugar también en el flanco derecho? “Con independencia de que Podemos esté más o menos maduro para gobernar, el problema es otro. Por eso debe jugar por la izquierda y por la derecha. Incluso la jugada que creo que debe hacer Rajoy le daría a Pedro Sánchez la excusa perfecta para poder rechazar a Podemos”.

La reina del PSOE

¿Y si gana Pedro Sánchez perdiendo a “la reina” de su partido? “Pedro Sánchez estaba obligado a huir hacia delante y lo ha hecho bien. Ahora nadie puede frenarle, a menos a corto plazo, al menos mientras duren los intentos de formar Gobierno. Una vez más, en esa posición interna del PSOE, he visto una falta de sentido común por parte de los barones. Cuando se ha elegido democráticamente a un líder, el sentido común indica que no se puede poner zancadillas a ese líder justo cuando está intentando ser el Presidente del país”. Con esto, se puede interpretar que los barones dieron la sensación de no comprender bien cuál era su papel en la jugada tras las elecciones. O sí, pero jugando mal de manera intencionada, aunque posteriormente parece que dieran la sensación de entenderlo, como apunta Leontxo. “Si Pedro Sánchez fracasa después tendrán toda la legitimidad para buscar otras vías. La única actitud lógica que tiene el PSOE es apoyar a Pedro Sánchez”.

La jugada de Podemos y Ciudadanos

“Lo que aplaudo de Podemos es el sentido de la oportunidad. Podemos tiene la habilidad de hacer la jugada que más molesta a su rival en cada momento”. Parte de la afirmación de Leontxo García en este sentido está basada en el reconocimiento de su aparato de comunicación política. Hay jugadores, dice Leontxo, “que pueden no ser geniales, pero sí son capaces de hacer la jugada que más molesta a su rival, y eso puede ser tremendamente eficaz, sobre todo si el rival llega a perder el control de los nervios”.

La alegoría ajedrecista que hace con Ciudadanos es reflexionada pero contundente: “Ciudadanos está practicando un ajedrez para el que la derecha de este país todavía no está preparada. Un ajedrez demasiado sofisticado”. Cree que hay varios millones de españoles que tienen su cabeza llena de porquería alimentada por lo que él llama telemierda y que insufla aún más una gran ignorancia política que ya existe, en el sentido más teórico de la palabra. Frente a esto Leontxo se pregunta: “¿con qué criterio van a votar si no tienen ninguno?”. Y él cree que buena parte de estas personas han estado votando al partido de Mariano Rajoy contra todo pronóstico, “especialmente resulta sumamente llamativo que el PP siga ganando elecciones en Valencia a pesar de todo lo que ha ocurrido”. Por eso piensa que las personas conservadoras con un nivel cultural medio alto son las que tienden a votar a Ciudadanos, “y tal vez si España eleva su nivel cultural, que es la parte de la transición que nos falta, Ciudadanos podría ser un partido con más futuro que presente”, puntualiza.

Jaque mate

“La partida terminaría en tablas si Rajoy aplica la inteligencia: ceder, marcharse o ceder antes de marcharse”, dice Leontxo. Por lo tanto, “el PP quedaría como un partido que estaría haciendo un servicio al país al facilitar el Gobierno y al llegar a consensos razonables. Además, un partido que debe limpiarse por dentro no lo puede hacer mientras gobierna”.

Pero… ¿y si los que pierden son los espectadores en vez de los jugadores? “Podemos perder todos mucho si los jugadores lo hacen mal. Depende de Rajoy, y de los poderes fácticos que están por encima de Rajoy, el que todos salgamos ganando”.

 

Entrevista también publicada en El Telégrafo de Ecuador.
0

POSTS ANTERIORESPágina 2 de 12POSTS SIGUIENTES