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“No soy triunfalista, soy optimista”. Éstas han sido las palabras que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha emitido durante la entrevista radiofónica, esta mañana en el Palacio de La Moncloa, al plantear su postura de cara a la crisis económica en la que estamos inmersos. Asegura que, para afrontar este “año malo”, espera que el catálogo de medidas del famoso Plan E, ayude a relanzar la economía  y ayude también a las familias con más dificultades: “lo que me importa subrayar es que vamos a recuperar la economía de nuestro país”. No obstante, ha hecho hincapié en que su principal compromiso es la reactivación del empleo. Y pide a los ciudadanos a que “tengan confianza y sigan consumiendo de forma normal”.

 

El ejecutivo ha anunciado que en marzo estarán en marcha entorno a 28.000 obras públicas promovidas por el Estado. Los ayuntamientos tendrán como objetivo mejorar la red urbana y crear empleo directo e indirecto: “250.000 puestos del fondo municipal”. “Hay que dar alternativas a las personas que se han quedado sin empleo y vamos a intensificar la formación de los trabajadores”. “Vamos a trabajar para que no se produzcan los 4 millones de parados”.

 

El Presidente del Gobierno continúa mostrando su confianza hacia el vicepresidente económico Pedro Solbes: “Solbes no es pesimista”; “es un momento en el que administrar las cuentas públicas es muy importante y Pedro Solbes da solvencia y seguridad”. Confía en que su ministro de economía responde ante inversores y ante gobiernos europeos a pesar de los datos negativos publicados en los últimos días. Y no sólo confía en él. También en las medidas que se aprobaron en Washington tras la cumbre del G-20.

 

Entre Obama y Bush

 

“Tenemos que mejorar nuestra competitividad y apostar en lo sectores de futuro”. El Presidente del gobierno se refiere a la inversión en energías renovables: “si seguimos apostando por ahí, podremos ver una recuperación económica más rápida”. Un sector y un país, España, que el presidente electo a La Casa Blanca, Barack Obama, ha puesto como ejemplo.

 

Zapatero tiene esperanzas en la administración de Obama y está seguro “de que va a haber buenas relaciones” con el nuevo Presidente de los Estados Unidos. En cuanto a la figura de George Bush, ha subrayado que considera haber sido uno de los presidentes del Gobierno que más crítico ha sido con su política: “tanto es así que no he tenido ningún encuentro con él”. “Esperemos que no vuelva a haber una política neoconservadora”.

 

Financiación y elecciones

 

El Presidente del Gobierno ha asegurado que pretende mejorar la financiación y espera que haya un pronto acuerdo. “Mejorar la financiación autonómica es mejorar los recursos para la educación y para la sanidad” ya que casi el 70% del gasto de las comunidades va a parar a estos dos sectores.

 

En cuanto a las elecciones vascas y gallegas, Zapatero ha dicho que en Galicia aspira a “revalidar el Gobierno” con Emilio Pérez Touriño y en el País Vasco, con Patxi López, aspira a “ser la alternativa” de Ibarretxe, del PNV. El Ejecutivo cree “que es el momento de otro tiempo en el País Vasco” porque Patxi López representa con “seriedad y sencillez”.

 

Conflicto en Oriente Medio

 

El Presidente del Gobierno ha asegurado con respecto al conflicto en Oriente Medio que “Israel ha tenido una presión internacional fuerte para que el alto el fuego se consumara”. Explica que este acuerdo ha sido fruto de las negociaciones que ha se han estado llevando a cabo en el foro internacional y, en concreto, ha resaltado la tarea del ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos. “Hay una abismo en la necesidad de un entendimiento entre Israel y Palestina”. “La paz en Oriente Medio es también la paz del mundo”. Sobre si la diplomacia española pesa, el Presidente ha recalcado que la posición de España en el mundo es una posición que “hay que preservar” y, de la cual, “estar orgullosos”.

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Ayer por la tarde escuché por la radio que George Bush estaba de visita. Para concluir sus viajes oficiales como presidente de los Estados Unidos, ha decidido ir al país  que invadió de manera ilegal en 2003. Se encontraba en Bagdad, en Irak.

Bien entrada la noche, consulté los diarios digitales. En la portada de todos ellos reinaba un vídeo del presidente en funciones. Y no es de extrañar lo que ocurrió.

Mientras se celebraba una rueda de prensa en el despacho del primer ministro irakí, Nuri al Maliki, un periodista de la televisión Al Bagdadía se levantó de su asiento de manera repentina y lanzó sus dos zapatos al dirigente de los EEUU al mismo tiempo que gritó: “¡Toma tu beso de despedida, pedazo de perro!”.

El presidente estadounidense logró esquivar ambos zapatos y seguidamente aseguró que “no se había sentido amenazado en lo más mínimo”. El hecho, sin duda, tendrá graves consecuencias ya que lanzar zapatos, así como insultar con la palabra “perro”, está considerado como actos graves entre los árabes.

Tras la visita a Irak, George Bush ha hecho un viaje sorpresa esta madrugada hasta Afganistán. El objetivo era encontrarse con sus tropas, desplegadas en este país, y encontrarse con su homólogo Hamid Karazi.

Con mal sabor de boca se despide. Estos viajes oficiales serán los últimos que protagonice el aún presidente de los Estados Unidos. El 20 de enero será cuando diga definitivamente adiós al cargo.

 

Vídeo del zapatazo

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A pocos días de su salida, el presidente en funciones de los Estados Unidos, George Bush, ha concedido una entrevista a la cadena estadounidense ABC. En ella, ha reconocido que el mayor error que ha cometido en los últimos ochos años,  siendo el padre de la Casa Blanca, ha sido pensar que había armas de destrucción masiva en Irak: «El mayor arrepentimiento en toda esta presidencia consiste en el fallo de información en Irak».

“No estaba preparado para la guerra”. Así de contundente ha sido durante la entrevista. Una entrevista que se emitirá esta misma noche en el país americano. «En otras palabras, yo no hice campaña diciendo: ‘Vóteme, seré capaz de manejar un ataque’. En otras palabras, yo no preveía la guerra”. A la pregunta de ¿qué hubiese hecho si los servicios de espionaje le hubiese confirmado la inexistencia de las armas?, Bush respondió: «Es una interesante pregunta, pero es una vuelta al pasado que no puedo hacer. Es difícil para mí especular».

El número de soldados americanos fallecidos en Irak alcanza los 4.000. Pese a ello, George Bush asegura que se siente orgulloso de no haber retirado las tropas de manera anticipada. Añade, “si pones en peligro a niños, vas [a la guerra] para ganarla. La retirada hubiera comprometido mis principios». Bush desea ser recordado como el presidente que tomó decisiones con principios, “sin vender su alma a la política”.

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