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SALAMANCA, ciudad de la sabiduría, de la oración y de la meditación. Salamanca fue el lugar donde se encontraron miembros de ACOP, estudiantes, académicos y profesionales el pasado 11 de marzo. En total, más de 100 personas y decenas de medios de comunicación para cubrir un Encuentro que sirvió para analizar los diferentes aspectos que marcarán el 22 de mayo, un día que muchos políticos esperan (o no). El día estuvo marcado por un tema fundamental que trataron no sólo los ponentes, también los receptores que participaron en el turno de preguntas: la desafección política.

En la primera mesa estuvieron presentes el vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, el ex ministro de Trabajo, Jesús Caldera, y el Diputado de IU, Gaspar Llamazares.

  • Jesús Caldera: los políticos deben centrarse más en la “acción” que en la comunicación. Esa fue una de las ideas que cabría destacar del ex ministro. Si los políticos hicieran más, las falta de acciones no estarían en el punto de mira de los ciudadanos. Siempre se tiende más a comunicar que a hacer (y a mal comunicar). Y puede que lleve razón. No obstante, hay gobiernos municipales que gobiernan en coalición. Lo minoritarios no tienen un problema de acción, sino de comunicación porque sus acciones no se les atribuye a ellos, sino a su colega de Gobierno o, incluso, a la oposición. Jesús Caldera comentó que estos casos son inexistentes en España, algo que demostró dos cosas: (i) que efectivamente hay gobiernos municipales con problemas de comunicación más que de acción; (ii) que los políticos dedicados a la política de primera línea desconocen lo que ocurre a nivel municipal o autonómico.
  • González Pons: Pons alegó a que Zapatero tuvo siempre un problema de comunicación, antes y ahora. Y el resultado, según él, ha sido la crisis económica. Según el participante del PP, Zapatero ha fallado porque en su discurso de investidura abogó por el cambio climático en vez de por la crisis económica. La comunicación política debe abandonar los titulares y la foto, pero lo cierto es que esa comunicación de titulares y foto es algo central en el Partido Popular.
  • Gaspar Llamazares: el representante de IU hizo la siguiente pregunta: “¿cómo hacer una campaña en este panorama paralizado entre PSOE y PP?”. Las próximas elecciones serán en el campo municipal y autonómico cuya protagonista es la crisis económica. Llamazares hizo hincapié en esto: no hay que irse de tema, la protagonista es la crisis económica. Trató tres puntos fundamentales, pero destaco uno principal: las municipales tiene menos participación que las generales. Sin embargo, la verdadera crisis económica ha nacido en los municipios, donde son ediles locales los que han contribuido a la guerra por la crisis debido a la corrupción urbanística. Es por ello que Llamazares puso el acento a la participación municipal, según él, origen de la verdadera crisis urbanística que salpica a la política de la cámara baja.

La segunda mesa estaba relacionada con los medios de comunicación. Participaron Javier Valenzuela (El País), Marco Schwartz (Público), Manuel Erice (ABC) e Iñaki Gil (El Mundo).

  • Marco Schwartz (Público): este periodista habló de que en las municipales se vota más a la persona que al partido, sin embargo ¿por qué votan menos personas que en las generales cuando se juegan más?
  • Javier Valenzuela (El País): este periodista, más que una intervención, hizo un monólogo enriquecedor a favor del periodismo. No le repugna que los medios se diferencien o denoten su color, pero sí le preocupa que los medios se conviertan en el plebiscito de la corrupción. Según Valenzuela, “hay candidatos que piensan que las urnas limpian sus pecados de corrupción”. Valenzuela, en casi una conversación con Erice, afirmó que el edificio (sistema político español) tiene grietas a pesar de que conserve el espíritu, porque no sólo hace falta tener espíritu, también hacen falta muebles en ese edificio. Con respecto a los periódicos de papel, asegura que no desaparecerán: “el ser humano no elimina lo que ama, sólo se recicla, porque no tiende a eliminar algo que le produce placer”.
  • Manuel Erice (ABC): Erice afirmó que estas elecciones serán el termómetro de las generales. Y en cuanto a los medios, dijo que estos coinciden o no con la opinión de quién gobierna, pero sí cree que debería ajustarse a líneas editoriales propias. Con respecto a Wikileaks: “hay que ser autocríticos cuando a algo le falta transparencia, y eso es lo que le ha faltado a Wikileaks”.
  • Iñaki Gil (El Mundo): este periodista, además de hacer propaganda del periódico para el que trabaja, también habló de otros candidatos que se presentan: “nosotros nos presentábamos a las elecciones. Y nos presentábamos cada día cuando competíamos en los quioscos. Ahora competimos a cada minuto.” También fue sincero cuando dijo que “es cierto que los medios recomendamos el voto; y también influimos en las municipales”.

Y finalmente le tocó el turno a profesionales de la investigación cuantitativa y cualitativa. Participaron Carlos Clavero, Dircom de DYM, José Luis de Zárraga, Sociólogo que hace encuestas para Público, Narciso Michavila, Director de GAD y Jose Juan Toharia, Presidente de Metroscopia.

Jose Juan Toharia:

  • “No creo en las encuestas”: no es una cuestión de fe, es una cuestión de utilidad.
  • “Las encuestas se equivocan”: las encuestas no se equivocan, son interpretables.
  • “Los entrevistados mienten”: no mienten, responden en función de lo que se le ha preguntado y que ellos acceden buenamente a decir.
  • “Las encuestas dicen lo que quiere el que las paga”: no. Lo que valen son las interpretaciones. Cuando ocurre esto es porque son malas encuestas.
  • Cada vez más, la gente ve a las encuestas como una posibilidad de hacerse oír, y cada vez más, son más aceptadas. Las encuestas son un instrumento para que la sociedad tenga un conocimiento de sí misma. Las encuestas no son un elemento descriptivo, son un elemento prescriptivo.
  • ¡Cuidado! No nos equivoquemos en la interpretación y en las conclusiones porque esto luego puede no relacionarse con la realidad.
  • “Prohibir las encuestas en periodo de campaña es una tontería”: se prohíbe sacarlas, pero no hacerlas y por tanto siempre habrá un sector de la sociedad que sí sepa más.

José Luis de Zárraga

  • Las encuestas son diferentes para cada cliente y pueden servir para varias cosas: son (i) materiales que sirven para diseñar estrategias, y (ii) sirven para hacer seguimiento, para saber qué es lo que está pasando a medida que avanza una campaña (en el caso de una campaña).
  • Ahora bien, para los medios lo que se hace es un pronóstico: la noticia. Lo que desea un medio de comunicación a la hora de encargar una encuesta es un producto que se ve materializado en “la noticia”. Es por ello que las encuestas no son iguales para los partidos que para los medios de comunicación aunque se trate de encuestas de intención de voto: la intención es diferente y el objetivo también. Cabe preguntarse entonces: ¿las encuestas de los medios de comunicación son propaganda electoralista para un fin concreto, como por ejemplo, la movilización?

Narciso Michavila

  • Según Narciso, el periodista “está hecho” para interpretar encuestas. El periodista se fija en lo más novedoso, en lo actual, en la noticia: en el que pierde, en los indecisos, en el fluctuante… Se centra en lo que crea más incertidumbre y, sobre todo, en el voto oculto. Aunque la probabilidad ha demostrado que el voto oculto suele quedarse en casa.
  • ¿Miente la gente? Según Narciso: NO. Esta opinión coincide con la de Carlos Clavero que además añade que ninguna persona dice no creer en las encuestas. La normalidad de las encuestas es ya una realidad en España.

Y varias dudas que resolver respondidas por José Juan Toharia y por Narciso Michavila:

  • Fenómeno de una sociedad de izquierdas cuyos resultados son más populares, ¿miente la gente? El votante de izquierdas es mayor que el de derechas, pero el comportamiento ante determinados factores externos, como la corrupción, hace que el votante de izquierdas castigue “a los suyos” y se quede en casa; mientras que el votante popular siempre va a votar.
  • ¿Se debe hacer ahora encuestas de intención de voto? El voto fluctúa a medida que pasa el tiempo. Aunque no sea determinante, sí cabe hacer encuestas de intención de voto ahora en función del electorado y del objetivo a conseguir.
  • Si se hacen varias oleadas, ¿es conveniente cambiar las preguntas adaptándose al contexto social-económico-cultural? Sí, es conveniente ir cambiando alguna pregunta para ver la reacción en función del contexto y otras no, para ver la evolución de esa pregunta.
  • ¿Cómo hacer una encuesta focalizando a sectores concretos? Pensando, sobre todo, en la cantidad de personas de ese sector que viven en nuestro municipio atendiendo a cuáles son sus preocupaciones y sus prioridades.
  • ¿Hay más encuestas que las de intención de voto? Sí, pero con objetivos particulares y en función del cliente. En estos meses las que se realizan principalmente son las de intención de voto.
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Fotografía de Flickr (LookMePlease!)LEJOS quedaron las cuartillas de la época industrial cuando la información, que estaba totalmente censurada, prohibida, negada, corría de mano en mano y de boca en boca. Tan sólo se pretendía dar a conocer la situación en la que en aquel momento se encontraban. En una época de opresión y de vergüenza donde la sociedad apenas se atrevía a demandar información. Apenas se sabía leer y escribir. En la mina, las noticias dejaron de ser cantadas. En las tabernas, las personas que “compartían” se escondían… Ignorante eran los ciudadanos, y esto suponía al poder un mayor margen de maniobra para la manipulación. Pero lejos han quedado ya esos años, lejos los siglos pasados, no olvidados, recordados. Quizás porque las mejores plumas aún siguen batiendo sus puntas con tinta en nuestra memoria… Esos periodistas que una vez fueron, en cierto modo lo siguen siendo. Ahí quedaron y ahí siguen estando.

Un comienzo algo curioso para hablar de la ruptura de ciertas políticas de clausura y la siguiente apertura a la ventana de la información. Un comienzo algo curioso para hablar de uno de los Nuevos Paradigmas de la Comunicación, un decálogo de alguien que se define como profesor universitario, conferenciante y bloguer, José Luis Orihuela. “De la información al conocimiento” es el décimo y último paradigma de ese decálogo. Un paradigma con dos palabras que reinan en la era de la sociedad de la información: información y conocimiento.

Porque los periódicos impresos se siguen vendiendo en los quioscos, la radio se sigue escuchando y la televisión sigue siendo el aparato favorito dentro de los electrodomésticos que decoran nuestras casas. Sin embargo, algo ocurre cuando llega Internet. Las tecnologías se desarrollan y la sociedad, ante el cambio, se adapta. Ya no falta el ordenador o el portátil como compañero de viaje en los países desarrollados. Nace Internet y con él las nuevas formas de comunicarse y, cómo no, de hacer periodismo.

Con el surgimiento de las nuevas tecnologías las formas tradicionales de información ya no siguen los parámetros tradicionales. El debate comienza: ¿vamos sustituyendo unos medios por otros a medida que evolucionan las nuevas tecnologías?

Efectivamente, y tal y como dice Orihuela, “la superabundancia de información, característica de la era digital, revela la importancia estratégica de los medios como gestores sociales del conocimiento”. Los medios deben convertirse en gestores de la información, algo que pasa también por el gremio documentalista, para que  ésta pase a ser conocimiento. Todo lo que se encuentra en esta llamada web 2.0 es un conglomerado, una abundancia extrema de códigos de datos donde la pantalla del ordenador puede suponer para el usuario una ametralladora de información.

No hace mucho que se publicó un «Manifiesto por Internet»: 17 puntos redactados por 15 periodistas alemanes. El punto número 11 señala que “Más es más – nunca la información es demasiada”. Cierto que ha llegado un momento en el que lo usuarios tenemos la libertad para acceder a la información, para consultar blogs, periódicos digitales, comunicarnos a través de Twitter y redes sociales etc., interacturar al fin y al cabo, pero… ¿dónde está el límite entre información y el conocimiento? La clave está en buscar nuevos géneros narrativos, en saber demandar y ofrecer en Internet., en gestionar. En definitiva, en saber buscar e interpretar el lenguaje que hoy prevalece, el lenguaje digital.

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Esta mañana escuchaba en la radio una y otra vez la llamativa rectificación de Zapatero. Los desempleados están descontentos con una medida que no cubre las necesidades de todos. Y la oposición le dispara acusándolo de despertar falsas ilusiones. Su rectificación pasa porque 100.000 parados más cobren los 420 euros mensuales que ha fijado el Gobierno. Sin embargo, esto no es suficiente. Los expertos aseguran que para garantizar este pago, el Gobierno tendrá que aumentar los impuesto: ¿tanto de dónde?, se preguntan…

Para salir de esta crisis y de esta recesión no hay otra fórmula que crear riqueza. “Y se crea riqueza creando empleo”. Esas eran las palabras a destacar de los tertulianos. Ya me da igual la condición ideológica de la cadena radiofónica: todos los expertos y comentaristas de esta mañana han coincidido. El presidente del Gobierno, en su condición de socialista, parece haber olvidado el factor de “creación de empleo”. Parece contentarse con presentar, en papel mojado, una medida que no convence, como tantas otras: una pequeña paga para hacerse con la confianza de los que carecen de más recursos. El Gobierno de Zapatero parece fomentar el aumento de parados cuando la solución pasa por crear políticas que motiven la creación de empleo.

Él sabe que esto no es suficiente. Como sabe también que tanto del saco público es imposible…

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