ESCASOS días faltan para arrancar la campaña. El próximos día 6 de mayo se dará el pistoletazo de salida. Y, justamente a escasos días, a muchos políticos se les olvida la estrategia a seguir siguiéndo pasos poco prudentes. Los ataques de unos políticos a otros serán constantes, pero en muchas ocasiones no necesarios. Hago un llamamiento a muchos políticos para animarles al éxito, a que no se incendien fácilmente ante una respuesta inoportuna de algún rival. Déjense ayudar por sus asesores, militantes o no, si quieren ganar porque…
ESTA mañana, Carles Francino mencionaba, en la cadena SER, el último discurso de Obama como de filosófico más que político. Quizás la intervención en Libia sea una intervención política, sea una intervención dura y arriesgada, ardua y posiblemente en muchos sentidos incomprensible. Pero lo cierto es que ese país está viviendo una situación insostenible donde un líder no se baja de su pedestal. Y no se baja porque se siente seguro: tiene el tesoro que todos quieren. Sin embargo, en muchas ocasiones es mejor escoger la estrategia oportuna a escoger la estrategia de siempre. Es mejor dar discursos de valores, discursos filosóficos más que políticos y cargados de ideas que no llevan a ningún sitio.
Libia no es vital para Estados Unidos, como no es vital para muchos otros países. Pero Estados Unidos tiene y siente la necesidad de intervenir no sólo por cuestiones políticas. El gigante americano no ve necesario la intervención cada vez que a un país le vaya mal, pero sí lo ve pertinente siempre y cuando el rumbo de las cosas puedan cambiar significativamente. ¿Qué hay detrás de estas palabras? Puede que muchos intereses no sólo con Libia. Pero en vez de rebuscar en el infinito de las interpretaciones, lo cierto es que ese discurso filosófico coherente y realista responde no a la estrategia de siempre, sino a la oportuna.
El periodista Jon Sistiaga decía, en su libro «Ninguna guerra se parece a otra», que la guerra de Irak fue, posiblemente, la guerra mejor contada. Una guerra que costó miles de vidas. Pero Obama descarta de nuevo una estrategia así. El liderazgo norteamericano tiene sus límites: «El liderazgo norteamericano no es cuestión de ir solos y asumir todos los riesgos. El verdadero liderazgo es crear las condiciones y las coaliciones que permitan que otros den también un paso adelante».
EMPIEZA la cuenta atrás en estas elecciones municipales y autonómicas. Y, cómo no, siempre acabamos topándonos con reportajes que son dignos de observar y estudiar una y otra vez. Como decía el profesor Ricarte, toda idea nueva es el resultado de muchas viejas, de modo que siempre será inteligente dar un paso y atrás y volver a observar para que las ideas nuevas empiecen a brotar. Comparto aquí este vídeo de RTVE que no tiene desperdicio sobre el debate entre Nixon y Kennedy, y sobre alguno más, que cuestiona muchos aspectos de la comunicación política en general, y de la estrategia en particular, en un escenario en concreto.