CUANDO en política se dice «cambio» una de las imágenes que nos viene a la cabeza es la imagen de Felipe González con esa americana de pana. Pero puede ser que tenga más interpretaciones, cómo no. Sin embargo, muchas de ellas puede que se la adjudiquen a la comunicación del PSOE.
En este vídeo, de la convención del Partido Popular (PP) de 2011 que se inaugura hoy en Sevilla, vemos plasmadas las preocupaciones que hoy atormentan al ciudadano medio de este país. Hasta ahí bien. Lo más llamativo es que no se encuentra en ese vídeo al ciudadano medio en casi ninguno de los capítulos: el único que se escape puede que sea el estudiante. Pocas personas tenemos una casa como la que ahí aparece… Y, seguramente, las características de los más de 4 millones de parados no sean como la chica que aparece feliz por haber sido contratada. Se olvidaron del trabajador medio… Y, en comunicación política, también hay que ser realistas… Seguramente, estudiaron bien a la audiencia y a quién querían llegar con ese vídeo.
HOY ha sido el día de Dilma Rouseff. Un uno de enero muy importante para Brasil, pero también para el género femenino. La candidata de Luiz Inácio Lula da Silva ya se ha hecho mayor, ya es presidenta. Ahora es ella la que caminará en pos de una nueva Brasil. ¿Su prioridad? Lo ha trasladado en un mensaje inferior a un tweet: “acabar con la miseria”.
Y mientras Brasil celebraba la llegada de esta nueva madre, el Partido Popular (PP) en España, andaba preocupado. El que fue un día vicepresidente del Gobierno y secretario general del PP se siente solo. Francisco Álvarez Cascos se siente solo. Tan solo que ha decidido escribir a Rajoy como en la antigua usanza para comunicarle su baja. Ahora, los populares temen que él baile solo también por tierras asturianas. Un gran caso de estudio dentro de la política. Un movimiento estratégico que muchos políticos a nivel nacional, autonómico y municipal tendrán en cuenta.
Y, así es, Lula se sentía orgulloso de su hazaña en estos últimos ocho años mientras escuchaba a su discípula hablarle a un pueblo al que le queda todo y mucho por hacer. Y, mientras ocurría esto, Egipto estrenaba el año con un cruel atentado en una iglesia copta de Alejandría. 21 personas han perdido la vida y 79 han resultado heridas. ¿De nuevo Al Qaeda? De nuevo el terror en 2011…
VIERNES noche. Conducía por las calles, concentrada. Aparcó el coche justo enfrente de casa. Gira la llave, desconecta el motor de arranque. Recoge sus cosas y sube a casa. Librarse de las cosas que llevaba encima era su prioridad, pero sonó el teléfono.
– Sí, sí. Lo estoy viendo ahora mismo en la televisión. Acabo de encenderla
– ¡He cogido el último avión en Barcelona! ¡Antes de que pasara! Poquito ha faltado para que no llegase a Madrid…
Primera impresión, primer pensamiento: -Ufff… A Zapatero esto no le conviene… Paso A: creación de gabinete de comunicación y gestión de crisis.
Sábado, 8:00 AM. “El Gobierno piensa comunicar el Estado de alarma si la situación no se controla”. Se pasó, prácticamente, todo el día conduciendo hasta llegar a su destino. La única conversación que escuchaba era la de la radio: noticias, comentarios, comentarios y noticias, mesas de debate, llamadas telefónica de oyentes; la historia narrada de viva voz por los periodistas que se iban turnando en sus puestos de trabajo para “dar lo último” de una situación aparentemente ingobernable, de una desesperación incontrolada.
Estado de alarma: “es un régimen excepcional que se declara para asegurar el restablecimiento de la normalidad de los poderes en una sociedad democrática”.
Estado de alarma: la primera vez que sucede en la democracia de España.
Sábado noche, 22:00 PM. Segunda impresión: Rubalcaba sale y comunica. Salgado sale y comunica. Blanco sale y comunica. AENA sale y comunica. ¿Y dónde está Zapatero? Mal, Zapatero no sale. Pero lejos de venirle mal, lo está reforzando: la gente afectada, miles de víctimas en contra de los controladores; el Gobierno, criticando la actuación de los controladores y respondiendo con mano dura; el PP, en contra de los controladores (y Granados apoyando la gestión del Gobierno).
Consecuencias: millones de euros perdidos en una situación económica nacional de declive, miles de personas desesperadas víctimas de las falsas bajas masivas de un colectivo que, a priori, no tiene por qué quejarse cuando hay más de cuatro millones de parados en este país quejándose, pero aguantando la situación y luchando, como pueden, por sobrevivir. ¿Qué pasaría si ellos se levantasen y empezasen a arremeter con todo lo que encuentran a su paso? ¿Habría ejército suficiente para pararlo?