Your address will show here +12 34 56 78

EL presidente del Gobierno español cree que ya ha hecho sus deberes. Deja la pelota en el tejado europeo. Pero Europa no le dice ni sí ni no, mantiene la respuesta en una incertidumbre estática cual padre que quiere que responda la madre ante la petición atrevida del niño chico.

¿Mariano Rajoy habla con Rubalcaba? Un Rubalcaba que espera pactos y que está haciendo bien sus deberes aunque no hable mucho en clase y pase más bien desapercibido. Dos líderes que dicen mantener el contacto a pesar de que ninguno tiene el número de móvil del otro, tal y como aseguró el líder de los socialistas en la última entrevista en la cadena SER. Raro, pero cierto, aunque según asegura el socialista, esto no suponga ningún inconveniente.

Ayer, Rajoy ofreció un discurso de altura física, mientras que Hollande emitió un discurso de altura política. Ahí quedo la fotografía. Y ahí quedó la diferencia entre ambos a pesar de que sea también ideológica. Al menos, lo que sí quedó fue esa aproximación que tranquiliza.

Del discurso de la austeridad hemos pasado al discurso del crecimiento. Eso es lo que estamos oyendo estos dos últimos días después del batacazo con los datos de la prima de riesgo, y de un banco, Bankia, que ha pedido ayuda a voces hasta que sus cuerdas vocales han dicho basta.  Falta de credibilidad en cuanto a la sostenibilidad de nuestro sistema financiero, falta de mensajes positivos oportunos en cuanto a las posibilidades de España para salir de la crisis, falta de coherencia política entre la Ejecutiva española y una marca España que decrece y decrece…

No hay fiabilidad, no hay fidelidad, no existe la credibilidad. La sociedad continua solicitando su derecho de ser escuchada: crisis social también. No hay presidente que baje a la plaza. Faltan mensajes y falta un discurso creíble a pesar de que se quiera dar un giro hacia lo positivo. Para dar ese giro, tiene que darse el contexto y demostrarlo.

El discurso, sigue sin convencer a España. Y sigue sin convencer a Europa.

7

“Le cedería mi silla gustosamente, si no fuera porque estoy sentado en ella…” Groucho Marx.

ESTA cita salió de la voz de Mercè Pigem, diputada de CiU, el pasado 25 de abril, fecha en la que se celebró la Mesa Redonda Mujer y Política y cuya madrina fue la revista Yo Dona. A esta cita también acudieron la ministra de Fomento, Ana Pastor, Inmaculada Rodríguez-Piñero, secretaria de Economía de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE, Rosa Díez, líder de UpyD y Sandra Moneo, secretaria de Educación e Igualdad y diputada del PP.

Del hogar a la sociedad. Y de la sociedad a la política. Estas dos ideas las repito habitualmente en aquellos temas relacionados con el acceso de la mujer al ámbito político. Un terreno que no le pertenecía, que no le mostraban y del que la apartaban por carecer de voz y voto. Las mujeres mencionadas en el párrafo anterior han logrado sus puestos de trabajo por diferentes motivos. Y en cada protagonista, una historia.

En esta mesa redonda, unas cuantas ideas a destacar:

  • “No es tanto estar, como permanecer”: las mujeres llegan a cargos de responsabilidad política pero… ¿cuántas permanecen en comparación con los hombres? Las mujeres rotan más debilitando así su capacidad de decisión. (Inmaculada Rodríguez-Piñero, secretaria de Economía de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE)
  • Para un hombre, estar mucho tiempo en su cargo es un activo que refuerza. Si una mujer lo está, la percepción es de estar “caduca”.  (Mercè Pigem, diputada de CiU)
  • ¿Por qué rotamos? Porque entramos por captación, porque nos ponen los hombres. Y quién te pone, te quita. (Rosa Díez, líder de UpyD)
  • “A mí me decían: enfermera, ¿dónde está el médico?” Mujeres y políticas, pero con cualidades específicas: naturalidad, espontaneidad, lenguaje, humanismo… (Ana Pastor, ministra de Fomento)

Encontramos en esta mesa redonda, potente pero con falta de fuerza al final, a una ministra que sorprendió gratamente por su naturalidad, sus opiniones coherentes y sus respuestas cercanas, oportunas, y podríamos decir también divertidas. Sobre todo respuesta, porque a pesar de que se formularon tan sólo dos entre el público (una de un caballero que se refería la financiación de los partidos; y otra de esta que escribe en relación a este artículo basado en un análisis cualitativo a mujeres), Charo Izquierdo, moderadora y directora de Yo Dona, se disculpó ante tales y tamañas preguntas y dio la opción de no responder a las ponentes. La ministra sí respondió, a ambas. Prevaleció la agenda del evento así como la selección de algunas intervenciones en Twitter. Se olvidaron, quizás, por un momento, de que había público, y que hoy este público participa en política, es activo, lidera agendas de opinión y vota a estas mujeres para que lo representen. Se perdió la escucha… La participación del público no es una amenaza: enriquece la partipación y la comunicación. Como enriqueció la participación femenina a la política en otro siglo, en otra época, motivo por el que muchas mujeres son hoy POLÍTICAS.

Encontramos también, en esta mesa redonda, a mujeres que querían dar ejemplo y relataron su propio storytelling, su experiencia, cómo explicar a sus hijos las largas horas de trabajo, o cómo explicar a la sociedad que “una entra en la política porque hay que estar” (Rosa Díez).

Pocas veces podemos acceder a cargos políticos, verlos, escucharlos y preguntarles libremente. Este acto fue un ejemplo, aunque fuese escaso y con escasas oportunidades de participación. ¿Mujeres políticamente incorrectas? Ellas ya lideran, convierten su seguridad en su protección. Pero… ¿realmente son modelos para otras mujeres? ¿Realmente son accesibles? ¿Realmente son «humanas», cercanas? Este es el reto que tenemos por delante aquellas personas que trabajamos en este terreno y creamos -aunque sea de manera utópica- en la accesibilidad a la política y en el liderazgo femenino como cambio político y social. Rosa Díez no puede cometer más veces el error de mandarte a hablar con prensa (como si con ella no fuera la cosa) si la invitan a un Café 2.0 en el Congreso de los Diputados con compañeros de escaño para promover, justamente eso, la accesibilidad.

Para que sean mujeres y políticamente correctas se debe llevar a cabo algo tan importante como la ejemplaridad. Si no, surgirán comentarios como el que compartió conmigo una señora mayor al finalizar el acto: “Nada más llegar, he sabido que este no era mi sitio”.

13

EL pasado miércoles en la tertulia de Líderes en Gestiona Radio aposté por lo que bauticé la “batalla Fernández” cuando Rubén Gil nos preguntó sobre la contienda asturiana que dará lugar mañana 25 de marzo (#25M) al hilo también de Andalucía. Probablemente Francisco Álvarez-Cascos se equivocase al convocar elecciones después de fracasar en su intento por consensuar los presupuestos con el resto de fuerzas políticas. O quizás no, eso lo sabremos mañana con certeza. Sin embargo, los 45 escaños parecen repartírselos entre el PP de Mercedes Fernández y el PSOE de Javier Fernández, este último concebido como la gran esperanza de los socialistas si Griñán pierde rotundamente en Andalucía, como así vaticinan las encuestas.

El “relato del miedo” ha sido lo más escuchado en Asturias por el PSOE aludiendo a las medidas impopulares de Mariano Rajoy, algo que ha funcionado bien, pero que en este momento y, a pesar de la crisis, por el desgaste social no está teniendo mucho calado. Foro Asturias aboga por el “cambio seguro haciendo un llamamiento puerta a puerta, un lema del PP en el resto de Comunidades a pesar de que no quiere nada con ellos y a pesar de que la lucha interna ha hecho aflorar los sinsabores de un líder desencantado y enfadado con el Padre, de rebeldía y pataleta. La líder del PP nombrada por Génova dice ser “diferente”, justo lo que Asturias necesita, según ella. Y por eso ha optado por la palabra “compromiso” en su campaña. Una palabra que también ha funcionado bien el algunas campañas frente al lema de la “promesa” de los rivales. Y Jesús Iglesias, de IU, quiere el Estado del Bienestar aunque ni él ni Javier Fernández anuncien públicamente de dónde recortarían para mantenerlo.

Y a esto se enfrenta mañana Asturias. A dos partidos en la derecha que nada y todo tienen que ver, «que si no me quieres me voy yo solo…» Y dos partidos de la izquierda que quizás se necesiten para Gobernar en caso de conseguir los 23 escaños suficientes entre los dos. Javier quizás sea no la esperanza que le queda al PSOE sino la única esperanza… A menos que Cascos sorprenda en la batalla Fernández y de el último golpe. Y será entonces cuando tendremos que pagarle a Rubén Gil ese café prometido…

5

POSTS ANTERIORESPágina 19 de 37POSTS SIGUIENTES