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De Cerca

Publicado en Beers & Politics en noviembre de 2018. Monográfico 9: Veinte autores básicos de la filosofía política

“Si no puedo bailar, tu revolución no me interesa”

-Emma Goldman

 

Adagio

-“Entonces era sorprendida, con la sonrisa benévola de mi padre, leyendo aquellos libros antes de saber leer y acuciándole un poco para que me enseñara a leer y poder leer” – María Zambrano

¿Cómo empezó todo? ¿Cuál es tu historia? ¿Qué historias vas a contarles a los que están ahí, dentro y fuera? ¿Cómo vas a convencer a tu partido? ¿Cómo nos vas a convencernos a los demás? ¿Por dónde hay que empezar?

-“(…) para una mujer, ésta era la mejor forma y tal vez la única que veía en esa época –a menos que fuera la reina de Inglaterra- de hacerse un nombre, de ser alguien, porque conocía mujeres que eran escritoras célebres. Se reunían, entonces, el gusto por la celebridad y el de la escritura propiamente dicha, que provenía de mi amor por la lectura. Hacia los dieciocho años, cuando leía El molino sobre el Floss, a la sombra de los castaños de Mérignac, soñaba que la gente un día se conmovería con los libros escritos por mí, como me había conmovido yo con la heroína del Molino sobre el Floss. Ésa era la clase de literatura que yo tenía ganas de hacer, una literatura que hablara íntimamente a las personas, y tal vez fundamentalmente, ya en esa época, a las mujeres” – Simone de Beauvoir

¿Queremos hacernos un nombre? ¿Qué políticas célebres han inspirado a otras mujeres? Dichoso sería que se reunieran el gusto por la celebridad, la ejemplaridad y la vocación de servicio público para inspirarse, decidirse, dar el paso. ¿Existe amor por la lectura, por las letras, por la ciencia, por la política en aquellas mujeres que no saben qué decidir, a quién preguntar o de quién inspirarse? ¿Son los libros fuentes de conocimiento o lo es el patriarcado que aún impulsa a las mujeres a participar bajo la batuta de quienes siempre fueron y estuvieron? ¿Qué clase de política quieren nuestras candidatas hacer? ¿Qué clase de acciones quieren llevar a cabo las mujeres para que las sienta verdaderamente la sociedad a la que representan? ¿Qué clase de políticas públicas quieren llevar a cabo aquellas que quieren decidirse para que las que vengan detrás puedan hacerlo sin someterse a los techos de cristal?

Andante

-“No se ha definido, como el hombre, intelectualmente, lógicamente; la mujer es criatura alógica, que crece y se expresa más allá de la lógica o más acá, nunca dentro de ella” – María Zambrano

“No” es el discurso del cambio para empezar a decir sí a todo lo demás. Son. Están. Llegaron. Cuando hablamos de candidatas, hablamos de lógica, intelecto, oportunidad, representatividad y justicia. Hablamos de transformación, dentro y fuera.

-“(…) Siempre he preferido las relaciones elegidas por oposición a las relaciones impuestas. Hay que destacar que a veces hay relaciones que están dadas y que uno elige al mismo tiempo. Por ejemplo, Helene es mi hermana, estamos vinculadas porque somos hermanas y al mismo tiempo la he elegido así como ella me ha elegido a mí. Pero esto es muy rato. Lo repito –lo he dicho ya muchas veces- nunca he lamentado no haber tenido hijos. Me gustan mucho más las amistades, me gustan mucho más las relaciones, sí, que he elegido, que las que me hubieran podido ser impuestas por la maternidad” – Simone de Beauvoir

¿Hasta qué punto las políticas han sabido relacionarse para generar espacios de influencia que hayan contribuido en positivo a su crecimiento profesional y personal? ¿Hasta qué punto el ámbito de los cuidados y los roles tradicionales han menguado sueños e ilusiones? ¿En qué momento las mujeres en política no se vieron apoyadas por su entorno? ¿Qué entorno es el que las hace actuar una vez que son candidatas? ¿De quiénes se rodean? ¿Qué tipo de liderazgo desarrollan? Si una líder crea líderes, ¿cuál es su equipo? ¿Se preparan nuestras candidatas? Una vez que toman decisiones, ¿profesionalizan sus actuaciones?

Allegro

-“Sartre: No hablaría de El segundo sexo, en el plano de las ideas, porque usted lo hizo con las de los otros, pero lo que es asombroso es que comenzó ese estudio de la condición femenina sin ideas preconcebidas. No se trataba de rechazo, de condenación, usted quería saber, porque era una mujer, qué era ser mujer. (…) Usted llegó a ser feminista mientras escribía el libro.

-S. de Beauvoir: Llegué a serlo sobre todo después de que el libro existió para otras mujeres”.

¿Son conscientes las candidatas de que su papel en la vida pública transforma la vida de toda una sociedad? Sobre todo porque sin mujeres participando de la vida pública no habría una sociedad justa, ni igualitaria, ni representada. ¿Quieren saber las candidatas? ¿Y qué quieren saber las candidatas sobre las candidatas? ¿Llegan a ser políticas las mujeres después de serlo? ¿O antes?

-“La revelación a que sentimos estar asistiendo en los tiempos que corren, es la del hombre en su vida, revelación que sale de la Filosofía, con lo cual la Filosofía misma se os revela (…). La pasión solo ahuyenta a la verdad (…). La sola razón no acierta a sorprender la caza. Pero pasión y razón unidas, la razón disparándose con ímpetu apasionado para frenar en el punto justo, puede recoger sin menoscabo a la verdad desnuda (…). Tal sentimos ante la revelación que nos ofrece la razón desde su nuevo sentido. Camino, cauce de vida” – María Zambrano

La feminización de la política. ¿Qué tiempos corren y a qué estamos asistiendo? ¿Tiene una candidata pasión? ¿Pasión por lo que ha hecho, por lo que representa, por lo que hará, por lo que decidirá? ¿En qué medida queda la pasión y hasta qué punto empleamos la razón? ¿Influye la pasión en el liderazgo femenino?

Presto

-“He vivido verdaderamente en la medida en que quería escribir” – Simone de Beauvoir.

Cuando hablamos de políticas, ¿podemos decir que han vivido verdaderamente en la medida en que querían?

-“Cada día sentimos más aversión hacia las interpretaciones patológicas de las grandes vidas” – María Zambrano

Para la desigualdad y el sistema patriarcal que impide que haya más mujeres y mejores mujeres en política no cabe interpretaciones patológicas.

Sintamos cada día más admiración hacia políticas y candidatas que hacen y quieren hacer grandes cosas por la sociedad a la que representan desde la vocación de servicio público.

Políticas para otra política.

 

Nota: Es un texto que invita a la reflexión a partir de reflexiones. Las respuestas es todo aquello a lo que me dedico. Las citas están recogidas en “Por ella misma” de Simone de Beauvoir y en las investigaciones publicadas por Alicia Berenguer Vigo de María Zambrano.

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Publicado en El Telégrafo de Ecuador el 8 de Marzo de 2016

Vaya… El día internacional de la humanidad no existe. Búsquenlo… Sin embargo se celebra el día internacional de la mujer. Y se equivocan los que piensan que este día es para acordarse de las mujeres, de lo que somos, de lo que representamos, los sueños que nos mueven con ilusión, las razones por los que luchamos, o los motivos por los que alzamos nuestras voces. Porque por mucho que las mujeres defendamos nuestros derechos y nuestras libertades, nuestro hueco en la sociedad no es otro que el que nos corresponde… El no conseguirlo en los términos en los que se espera, independientemente del país en el que vivamos o la religión a la que adoremos, no se equivoquen, no es un fracaso femenino, sino un fracaso de la humanidad.

“Dediquemos una financiación sólida, una valiente labor de promoción y una férrea voluntad política a alcanzar la igualdad de género en todo el mundo. No hay ninguna otra mayor inversión en nuestro futuro común”, dice Ban Ki-moon, el Secretario General de Naciones Unidas. Y, quizás, no podremos estar más de acuerdo. Pero qué bonito sería hablar de todo lo que ganamos todos empleando términos más humanos, más humildes y más igualitarios; qué bonito sería aparcar tanto término macroeconómico para empezar a construir sociedades más justas e iguales desde la base de la educación. Porque… si seguimos empleando este día para reivindicar lo que reivindicamos cada día avanzaremos poco, menos aún si no empezamos a anteponer el valor de la igualad desde la escuela. No se equivoquen, esta no es la queja de siempre de unas cuantas feministas. Para avanzar necesitamos algo más que ruido momentáneo, necesitamos algo que también –y, menos mal- incorpora Ban Ki-moon: voluntad. Voluntad no sólo por parte de las mujeres, voluntad y comprensión por parte de toda la humanidad.

Y a veces es necesario escribir palabras como estas para “mover el piso” porque “escribir es siempre protestar, aunque sea de uno mismo”, como dijo Ana María Matute. Y Miguel Forcat Luque la animaría y seguramente le diría: sí Ana, protestemos, porque “luchar en defensa de los derechos de las mujeres es luchar por los derechos de todos nosotros”. Y, posiblemente, sobre el dibujo de nuestra propia imaginación donde recreamos un mismo café de tarde entre geniales, Petra Karin Keller le añadiría a Forcat: “Estamos tan condicionados por los valores masculinos, que hemos cometido el error de emularlos al precio de nuestro propio feminismo”. Y Simone de Beauvoir le diría: es que “una no nace mujer, se hace mujer”. Mary Wollstonecraft, pendiente de las palabras de Simone, alegaría con contundencia: yo “no deseo que las mujeres tengan poder sobre los hombres, sino sobre sí mismas. Rigoberta Menchú, que podría estar escuchando atenta, de pronto alzaría la voz para decir: puede ser, mi querida Mary, pero “una mujer con imaginación es una mujer que no sólo sabe proyectar la vida de una familia, la de una sociedad, sino también el futuro de un milenio”. Soledad Gallego-Díaz no llegó tarde a la cita, ella hablaría sin hacer ruido mientras remueve una taza a la que ya no le queda café. Hablaría sin hacer ruido como siempre lo hace, elegante, presente en la razón y ausente en el espacio y, sólo cuando hablase, todos se voltearían para mirarla: “Para combatir el antisemitismo no hace falta ser judío como para luchar contra el racismo no hace falta ser negro. Lamentablemente, a veces parece que para combatir la discriminación de la mujer hace falta ser mujer”.

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