EL pasado viernes me llamó la atención un tweet de Enrique Dans. Una persona que escribe, entiende y habla de redes sociales, además de muchas otras cosas, y que no tiene pelos en la lengua a la hora de posicionarse políticamente a favor de una ideología concreta en España. Una persona que es citada por reconocidos profesionales de la consultoría online en este país y que tiene el reconocimiento también de muchas personas que admiramos la forma de comunicarnos a través de Internet.
El tweet de @edans comunicaba su postura con respecto a la decisión del Ministerio del Interior de abrir un usuario en Twitter para «incluir notas de prensa y convocatorias de actos públicos». Además, el Ministerio «no establecerá conversaciones con los usuarios». Enrique Dans no lo vio bien y decidió bloquear al usuario y marcarlo como spam. Al ver el tweet, reaccioné.
Ciertamente Twitter es una plataforma no sólo que incita a la conversación y que tiene su propio lenguaje, sino que es un intercambio de información continua entre los diferentes usuarios que habitan en él. Por su propia naturaleza conversacional es por ello que @edans reaccionó de esa manera. Ahora bien: a pesar de que esa herramienta naciera con un fin propio, no menos cierto es que debe ir adaptándose a medida que los usuarios le dan un uso u otro. Las empresas se han colado en el chiringuito digital donde los colegas tomaban una cerveza y conversaban. También se han colado en ese chiringuito de playa los políticos, literatos, directivos, profesores, etc. Y muchos de estos últimos no conversan: emiten, sólo emiten. Y han sido aceptados como tal. Es más, muchos usuarios de Twitter empiezan a «seguir» a usuarios políticos, corporativos o medios de comunicación por el mero de hecho de informarse a través de las alertas que ofrece TweetDeck, por ejemplo: algo bastante útil.
Lo cierto es que @interior_prensa debería haber aceptado las reglas del juego de Twitter para que, quizás, @edans no hubiese bloqueado de entrada a un usuario que a priori da información interesante y relevante que a muchos usuarios interesa. Sin embargo, el Ministerio ha optado por la postura de la no conversación, pero hay personas que no quieren conversar con él, sólo estar al tanto de lo que ocurre: información, al fin y al cabo, que ha sido negada por siglos y siglos manteniendo a la sociedad en el desconcierto y la ignorancia, algo que hacía alimentar las ansias de poder a quién lo ostentaba para manipular al pueblo de una manera más fácil. Ahora se da información, de una manera u otra, pero información. Aceptarla o no es decisión de uno mismo.
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Han pasado dos meses desde que un familiar cercano me comunicó que habían despedido a un gran número de personas de la empresa para la que trabajaba, incluida ella. Han pasado algunos meses más desde que me formularon la gran pregunta, entre el calor del verano – Ángela, ¿tú crees que hay crisis? – Esto es el principio, pensé en silencio…
Afectado el mundo, afectado el sector financiero, afectado el sector energético, afectado el sector automovilístico. Afectados nosotros, nuestro país. Nuestra economía, afectada. Y nuestro ánimo. Y preocupados, también. Y 3.128.963 de personas llamando angustiados y desesperados a las puertas del Inem.
Y, como dicen en mi pueblo, “si no quieres caldo, dos tazas…” Grandes problemas han surgido en el transporte aéreo (y también terrestre) debido al temporal de nieve que asoló Madrid el pasado día 9. Y no sólo por el temporal. También por la ineficacia, la desinformación y la incompetencia. Tras este problema, vienen las reacciones, preocupantes y contundentes, entre la sociedad y entre los políticos de la oposición. El Gobierno, Fomento, AENA e Iberia se llevan las críticas y los reproches.
– ¿Y los responsables…?
– ¿Qué responsables?
Hoy, el periódico El País publicaba unas palabras en la sección de Opinión – Cartas al director. Palabras de un ciudadano de Madrid llamado Raúl Maside Rodríguez bajo el título “La otra nevada”: ¿Qué hace el presidente? No sólo no hace nada, sino que sus ministros sólo se limitan a decir que la situación seguirá empeorando y, de vez en cuando, echan alguna cortina de humo alentando que en unos… dos meses podría de nuevo estabilizarse el paro, y de empezar la recuperación” .
Quizás, mientras Raúl Maside escribía esas palabras, José Luis Rodríguez Zapatero estaba grabando un vídeo, para Internet, donde comunicaba sus medidas anticrisis… Un vídeo “colgado” en una página, llamada Plan E, dividida en cinco “ejes de actuación”: familias, empresas, empleo, financiero y modernización de la economía. Unas medidas anticrisis en Internet que muchas personas de la tercera edad no podrán conocer, tampoco algunas otras que vivan en pueblos o aldeas, tampoco las que carezcan de conocimientos tecnológicos… Medidas que mucho ciudadano medio no podrá conocer, entre otras cosas, porque no tiene empleo, entre otras cosas, porque no puede seguir pagando la factura que le daba acceso a una conexión. Si alguna vez la tuvo…