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DURANTE los días 14, 15 y 16 de junio se sucedieron diferentes ponencias en torno a la comunicación política en la Alhóndida, Bilbao, organizado por ACOP (Asociación Comunicación Política). Si hace dos años, para los que nos iniciábamos en este mundo entrando de lleno en lo profesional, el I Encuentro suponía un punto de inflexión y toda una oportunidad para ahondar en la parte más estratégica, este año ha supuesto una apertura de ojos, una gran película en la que se ven pasar frames entre luces y sombras.

Cada minuto supuso un reto. Y el objetivo fue compartir experiencias y enriquecer la profesión para, a su vez, enriquecer el entorno en el que vivimos. Para algunos dicho objetivo se consiguió. Para otros, francamente no.

El cartel era muy bueno: Evgeny Morozov, intentando aportar lo mejor de sí ante el desengaño de Internet; Michael Gazzaniga, entre la justicia y la libertad de las personas, no de los cerebros; Steven Dong y Wiebo, que no Twitter, y su no tan mala censura en China; Judith Torrea, haciendo de su voz la melodía mexicana que cuenta el relato de Ciudad Juarez, en la sombra del narcotráfico; Esteban Moro explicando los RT’s con consecuencia y software, y las ráfagas de la comunicación humana; Leandro Raposo, con su “joder” contundente en medio de su ponencia y la demostración de que las campañas que deberían estar desarrollando los políticos, las están haciendo las empresas. Cristina Gallach y Sergio Jellinek dieron duras ponencias en relación a Europa y al Banco Mundial. Manuel Campo Vidal trajo consigo su experiencia en la mesa de debate de los candidatos que quisieron ser un día presidentes a partir de tres premisas: liderazgo, confianza y preparación. Gianpietro Mazzoleni no habló de su política pop. David Redoli volvió a darnos pinceladas sobre discursos, pero con una novedad: un vídeo final que impactó sobre las palabras, esas que son capaces de cambiar el rumbo de nuestra historia. Christian Salmon y sus cuatro condiciones sistémicas (Storytelling, timing, marco conceptual y networking) no supieron sorprender; Margaret Scammell y su concepto analítico de la marca. Antonio Sola, y sus ¿400 campañas?, junto con Nagore de los Ríos y ese striptease,  para hablar de open government, que atrajo la atención para resto de la ponencia , fueron las exposiciones más valoradas por los asistentes. José Miguel Contreras (el catedrático que no es cómo los de antes), su bronceados, sus partidos de tenis a la hora de comer, el cómo ser empleado en esta profesión siendo el chico de los cafés, el porqué no cobrar la asesoría política, y aquello sobre lo que nos faltó tiempo para hablar, crisis, marcaron la jornada de la tarde. Roman Gubern (el catedrático de los de siempre) narró de historia y de cine, pero también preguntó, y se intentaba responder. Y, como colofón, Stanley Greenberg, el que fuera asesor de Clinton y Mandela, repitió en Bilbao y se convirtió en socio honorario de ACOP. Nos habló de elecciones en EEUU, Obama, Romney y, documentado, lo que decidirá esta campaña: clase media y economía.

Los talleres organizados para el sábado los dirigieron Joaquín Fernández, Jorge Santigo Barnés, Javier Puig, Jorge Rábago, Daniel Ureña y Yago de Marta.

Si hay algo faltó en este encuentro fue profundizar más sobre “la que nos está cayendo” y convertirse en un real laboratorio de tendencias en torno a esta crisis.

Ahora bien, si esto supone un punto de partida en relación a la mejora de nuestra profesión desde el pedestal profesional y académico, hay algo que debemos de trabajar por nosotros mismos para ser ejemplo de calidad y no de mediocridad:

  1. Antes de dar una ponencia, infórmate de quién es tu audiencia.
  2. No pidas un Mont Blanc a tu público como quien pide un boli bic.
  3. Cita SIEMPRE: no te lucres de las teorías de investigadores y académicos de las cuales no te acuerdas y que no conoces.
  4. Prepara tus exposiciones, que no se noten que son presentaciones anticuadas sin fundamentos.
  5. Adecua tu mensaje en relación al contexto.
  6. El protagonista es el mensaje, no tú mismo.
  7. No confundir conceptos técnicos y tampoco básicos: que la experiencia (o mala experiencia) no te juegue una mala pasada.
  8. Si te presentas para liderar un “taller” sobre un tema en concreto, no des una charla de más de tres horas sobre otro distinto. 

 

 


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ÁNGELA PALOMA MARTÍN | Madrid

La Asociación de Comunicación Política (ACOP) ha organizado, este fin de semana en Bilbao, el I Encuentro de Comunicación Política Internacional. Toda una oportunidad no sólo para los expertos en comunicación, sino para aquellas personas que ahora empezamos. Una oportunidad para esos novatos entusiastas, que han tenido la ocasión de poder charlar con verdaderos expertos de 15 países del mundo. Y no os lo perdáis porque, alrededor de 300 personas se dieron cita en tal evento.

Por primera vez en Europa, han sido ponentes más de 10 gurús de la comunicación política de todo el mundo, un dato que no hay que obviar teniendo en cuenta las dificultades existentes para hacerlos coincidir. Entre ellos, personalidades como Stanley Greenberg, asesor de Mandela y Clinton entre otros, Heather Simpson, asesora de la que fue primera ministra de Nueva Zelanda, Helen Clark, o George Lakoff, precursor de la lingüística cognitiva, docente de Harvard entre otras y padre de “No pienses en un elefante”.

Entre los días 17, 18 y 19 de junio, muchas ponencias se han celebrado y cientos de citas para ser recordadas. También se han sucedido cientos de conversaciones que serán el embrión de las relaciones entre los que ya están en este mundo y los que ya han aterrizado.

Y así, “entre los líderes [con los que se trabaja] que intentan convencer de que ellos traerán el cambio”, según Greenber; entre la escenografía política en los 20 tragos de Luis Arroyo; entre el Storytelling de Antonio Núñez; entre la revolución tecnológica y la llegada de la mujer a la política, que según Jaime Durán Barba han sido las principales tendencias del cambio; entre la afirmación de Philippe Maarek “no son los franceses los que han imitado a los americanos, sino al revés”; entre la complementariedad entre profesionales de la comunicación política y el mundo académico en el discurso de María José Canel; entre la destacada estrategia de Roberto Izurieta y el mensaje producto de la estrategia; entre los minutos de oro en los debates presidenciales estadounidenses de Alan Schreader; entre la teoría del framing de Robert Entman; y entre “los distintos tipos de centros entre las políticas progresistas y conservadoras” en el framing progresista de George Lakoff; así discurrieron tres días intensos, donde la diversión en el ámbito de la comunicación estaba asegurada.

Aquí os dejo con un intento de debate que mostró a la audiencia Schreader. Porque en esto de la política puede pasar de todo…

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