Your address will show here +12 34 56 78

Publicado en Sesión De Control (30 de mayo de 2013)

Conceptos como ‘democracia líquida’ o ‘inteligencia colectiva’ empiezan a cobrar peso ante unos líderes perdidos y una ciudadanía apremiante. El cambio se articula en la Red.

La democracia está enredada. O más bien una circunstancia extrema y una gestión inadecuada, protagonizada por líderes perdidos, ha hecho que sea así. Ante tal situación, brotan movimientos cuya actuación invita a preguntarse una y otra vez si necesita un cambio el sistema. Curiosamente, muchos de los actores protagonistas por no decir todos, son hijos de la crisis. No nacen del seno de los partidos políticos. Y los partidos, en España, siguen perdidos intentando buscar la forma de encontrarse a sí mismos.

A partir de aquí surgen otras formas de debate, otras formas de participación, otras ideas políticas para hacer las cosas de una manera diferente. Más participativa, más democrática, más… en Red. Empiezan a aparecer nuevos conceptos para hacer cosas diferentes. Y, cómo no, empiezan a vislumbrarse nuevos discursos formados por otras palabras que no son las tradicionales y “mitineras”.

Democracia líquida

No son pocos los que ya han empezado a emplear este concepto. Curiosamente nace de los más jóvenes. Pero… ¿y qué es? En resumidas cuentas, y tal y como describe esta web, la democracia líquida es aquella democracia directa con delegación de voto. Es decir, el ciudadano es libre de implicarse en política y en el grado en el quiera.

Aquellos que prefieren mirar para otro lado tienen la opción de delegar el voto en otra persona que sí quiere participar de manera directa. Hablamos, en este sentido, de un parlamento virtual y de participación sin esperar cuatro años para cambiar de representante.

El que era presidente del Partido de InternetHéctor Pérez, ya dijo en su día que tenía por vocación “crear y mejorar las cosas”. No hablaba de liderazgos, hablaba de creer en lainteligencia colectiva. Este partido nació con esa intención, ser una herramienta cuyo objetivo sea trasladar las decisiones del Parlamento Virtual al Parlamento físico y real.

Democracia en Red

La democracia en Red requiere de otros discursos, y por tanto de otros formatos y otras formas de hacer las cosas. En este sentido, ya se ha empezado a trabajar partiendo de ideas colectivas y compartiéndolas con otras personas en talleres y en laboratorios, como en el de MediaLab Prado. Esta democracia en Red no sería posible sin internet y sin el surgimiento de las TICs. Con todo ello, nacen herramientas que hacen posible cosas que hasta el momento no imaginábamos.

Un ejemplo es Agora Voting, donde podemos experimentar los principios básicos de la democracia líquida. Voto tradicional, toma de decisiones, delegación de voto y discusiones sobre temas en concreto. Otro ejemplo es Loomio, foro de debate a un nivel menor (alrededor de cien personas aproximadamente), como por ejemplo agrupaciones de partidos políticos o simplemente grupos de personas con intereses comunes que debaten una misma cuestión. Hablamos de asambleas de la calle que se convierten en asambleas de la Red cuyo objetivo final es el consenso.

En el caso de Agora, la gran diferencia se refiere al voto y la delegación de voto por niveles de representatividad y participación, o no. Por otro lado, para la redacción de propuestas, ya se habla de Wikis para hacer trabajos colaborativos de manera estable, Pads, para trabajar colectivamente pero de manera dinámica y GitHub para la modificación de versiones y participaciones ya iniciadas o fusión de versiones de unos usuarios con otros.

Más democracia

Además de las herramientas para empezar a cambiar las formas y los fondos, surgen iniciativas con objetivos claros para influir en determinados aspectos concretos en política. Ese es al caso del Foro +Democracia (@mas_demo). Su discurso es el cambio, su intención el consenso y su ilusión la mejora. Su descripción puede resultar utópica, pero, ojo, van en serio: se trata de una iniciativa ciudadana impulsada por personas como Jordi Sevilla o Josep PiquéAntoni Gutiérrez-Rubí o Adela CortinaJoan Navarro o Rafa Rubio, pero hay muchos promotores más que se han sumado y se van sumando en este tren para un viaje, a priori, sin fin.

Su primer destino es reformar la Ley de Partidos. El siguiente… ya veremos. El viernes 24 de mayo decidieron explicar a los medios qué era y qué intenciones tenían. Y lo presentaron en La Central, lugar también intencionado con una doble lectura.

2

 

Publicado en el Blog de El País, Mujeres (29 de octubre de 2012)

El mundo que viene será con las mujeres o no será. Así es. Ese podría ser el resumen del título que tenemos ante nosotros: Tecnología y democracia: dos palabras con nombre de mujer. De repente se abre una ventana al mundo. Una ventana que nos da miedo abrir. Los cristales algo sucios se presentan ante nosotros dificultándonos la visibilidad. La pregunta que debemos hacernos es… ¿de verdad queremos abrirla?

Estos días se ha hablado en San Sebastián de un cóctel tremendo: mujer, tecnología y democracia para el cambio social. Algo indispensable en nuestros días. Pues no sólo se trata de una cuestión de género. Probablemente sí, probablemente ocurra que “el día que se vaya la última mujer del pueblo, el pueblo se cierre” como dice Jesús Casas Grande. Pero lo cierto es que la mitad de la población son mujeres. Personas inteligentes cuya sociedad no puede permitirse el lujo de perderlas. Y menos aún en pleno desarrollo tecnológico, innovador, donde el monólogo da paso a la conversación. Donde la acción da paso a la participación. La competitividad pasa por un todo. Pero por un todo igual. El presidente de Fundación Cultura de Paz, Federico Mayor Zaragoza, tiene razón cuando dice que la educación es ser libre y responsable. ¿Y si cambiamos la fuerza por la palabra? Sí. Ya. Vamos. Hagámoslo ahora. La cuestión es que la crisis no sólo pasa por una crisis de palabra. En la red pueden abundar las palabras. Y el ruido también. La crisis sigue siendo una crisis de escucha, apunta Zaragoza. Tenemos voz. Las mujeres tienen voz. Los estudiantes tienen voz. Y los jóvenes tienen voz. Entonces… ¿por qué se siguen sintiendo perdidos? Sencillamente porque no se les escucha. La intención no basta. Tampoco la intuición. Según afirma María Silvestre, directora de Emakunde, “no somos libres si no somos iguales”.

Y en este nuevo paradigma, nos encontramos ante un cambio social. La tecnología ha venido para quedarse. Innovamos para mejorar. Herramientas que facilitan nuestra vida personal y profesional, nuestra comunicación, pero que nos permiten soñar, participar,vigilar, “en-redarnos”. Nos permiten emprender y ser capaces de llevar nuestra voz allá donde queramos.  ¿Podemos cambiar el mundo? La respuesta es sí. Pero el camino no es fácil. Michelle Bachelet sabe que “no existe el verdadero cambio si la mujer no participa en él”.

El empoderamiento implica democracia. Y no hay democracia si no hay Red, con mayúsculas. María Teresa Fernández de la Vega, hoy presidenta de la Fundación Mujeres por África, cree que el 40% de las mujeres en las plantillas de empresas de telecomunicaciones no es suficiente, cree que el 18% que existe hoy de ingenieras informáticas no es suficiente. Asegura que hay que seguir luchando. Y luchando con un valor indispensable: la confianza. Esa confianza que tenemos, la que somos capaces de aportar y también la que producimos. Y nos da la receta: “leyes políticas, inversión, participación y poder de decision”. Repetimos: poder de decisión.

Antes habíamos sido súbditos, ahora empezamos a ser ciudadanos, según palabras de Mayor Zaragoza. Y por eso, como ciudadanos, hoy en día tenemos la oportunidad y la ventaja de contar qué está ocurriendo, la oportunidad de opinar, participar, movilizarnos, reivindicar, denunciar y/o apoyar iniciativas, incluso económicamente, como elcrowdfunding. Pero hacerlo para que las TICs sean una potencia, no una impotencia. Se podrían citar muchos ejemplos donde las herramientas online en combinación con iniciativas han tenido un gran protagonismo en la lucha por verdaderos cambios sociales. La historia de Jolly Okot, directora de Invisible Children, es desgarradora. Esta mujer, que sabe lo que es la violación en primera persona, lucha cada día por la educación de los niños en Uganda. Quizás no conozcamos a estos niños, ni siquiera el cruel maltrato que reciben. Son niños soldados, niños invisibles. Pero la historia de Kony dio la vuelta al mundo gracias a la tecnología… El caso de Mari Kuraishi es distinto, pero con determinación y creyendo en el “todos podemos conseguirlo”. Ella ha fundado Globalgivingfruto del “crowdfunding”. Ella asegura que “si hubiera sido racional nunca lo hubiera hecho”. Esta emprendedora social lo hizo posible gracias a lo que llama “optimismo irracional”.

Hay cientos, miles de mujeres ahí fuera trabajando por ese cambio. Creyendo que las tecnologías pueden disminuir las desigualdades sociales y de género. Mujeres que luchan también por la paz utilizando estas herramientas, como Carmen MagallónGloria Bonder oManuela Mesa. Y hay mujeres, activistas, periodistas… que saben que las redes sociales son una herramientas de comunicación, una ventana al mundo con cristales limpios, saben lo que supone tener un blog y su poder de difusión, como Paula GonzaloLali SandiumengeJudith TorreaManal Hassan o Tsering Woeser.

El mundo que viene será con las mujeres. Hablamos de un esfuerzo humano, hombres y mujeres luchando y compartiendo por un bien común. No podría ser de otra manera. Esa ventana al mundo hay que abrirla, querer abrirla. Y después salir. Empecemos a ser conscientes de que somos capaces de ver, observar y… escuchar. Puesto que la comunicación también nos pertenece, contemos. Qué curioso, la tecnología puede ser democracia, dos palabras con nombre de mujer…

 

Imagen de la marcha de Las Damas de Blanco en enero. / A. ERNESTO (EFE). Publicado en El País Internacional. Pista para la foto de Manuela Mesa.

9