“Por lo demás suelen vaciarse las columnas como se vacía el saco de pienso en las granjas industriales, y la gente va al periódico con la sagrada misión de convencerse, no de informarse. Con todo, el periódico no solo se complace de convencer, sino que viene fabricándose para tal objeto y con una sensibilidad muy particular, como hacía Camba con sus artículos teniendo en mente a su admirador incondicional”.
EN plena crisis (o reconversión, o renacimiento, o como quiera que lo lleman hoy en día cientos de gurús de humo indio) de los medios de comunicación y, como no, de la prensa, esta cita extraída del libro del periodista gallego Manuel Jabois parece oportuna. Los que nos dedicamos a esto, ya no sabemos si se contrataba para informar o para convencer. Algunos lo tenemos claro, y se sigue defendiendo su fiel naturaleza por utópica que sea. Otros prostituyen la profesión haciéndo caer en un pozo sin retorno a una profesión que nace y se hace con amor.
CASTILLA – La Mancha tendrá la respuesta en poco tiempo. Sin embargo, los ríos de esta comunidad andan revueltos aunque el tiempo no lo quiera. Es la sociedad la que habla, es la gente la que comenta en la calle, la que pregunta y se pregunta. ¿Nos pagarán? ¿Pagarán a los funcionarios? Incógnitas fruto del comentario hecho por el hombre de confianza de María Dolores de Cospedal, Vicente Tirado, quien dijo sin datos justificables y cuantitativos que la comunidad estaba en “quiebra total”. Parece que la situación es complicada para empresarios que esperan ser pagados y funcionarios cuyas nóminas hay que cubrir. Sencillamente, esta información ha provocado en los castellanomanchegos una palabra: caos.
Antes de que Cospedal ganase las elecciones, era de esperar que si la cosa estaba complicada, achara la “posible ineficiencia” a los “números rojos” que le dejó el Gobierno socialista. No obstante, sin tomar aún posesión y sin aplicar aún ninguna medida popular para mejorar la tierra de Don Quijote, la alarma ya ha sido plantada en todos los viñedos.
La posición del PPes de “quiebra total”. El PSOE defiende el argumento de que esta afirmación es una excusa a futuros recortes. Con la esperanza de enterrar el caos, el veredicto se sabrá en poco tiempo…
HACER el amor con el Bolero de Ravel es una sensación muy difícil de transmitir con palabras. Sólo cuando uno lo hace, sabe realmente qué se siente… Felicidad, emoción, goce, deseo, plenitud, alegría, bullicio… Respirar, coger aire y volver a empezar. Son muchas palabras que no caben en un sólo instante aunque pasen melodiosas y fugazmente por la cabeza de uno cuando lo vive…
Pero no, Carme Chacón nos ha demostrado los últimos días que no ha hecho el amor con el Bolero de Ravel. En la fotografía tenemos a una ministra cansada, ojerosa, derrotada. Derrota hasta en las comisuras. Y derrotada sabiendo que el enemigo estaba en casa. Tenemos a una ministra con la mirada perdida hacia el vacío de las esperanzas, con la vista ya puesta en ninguna parte… Su gesto habla y parece decírnoslo todo, parece transmitirnos tantas cosas… “Lo intenté, pero no pudo ser”, ¿será eso lo que divague?
Muy a su pesar, Chacón dijo no el pasado jueves 26 de mayo. “Un paso atrás” para dar uno hacia adelante. Difícil situación cuando a esta mujer la ponen contra la espada y la pared, porque no es cualquier mujer. Comienza el debate entre si presentar a “candidatos o gestores”. De momento, ella no será candidata, aunque sea mejor “candidata” que Rubalcaba. Ahora el candidato es otro.
Alfredo Pérez Rubalcaba, SÍ. Rubalcaba ha hecho el amor con el Bolero de Ravel. Percibió el goce que se siente en el momento el que a uno le dicen, sí. En el momento en el que a uno le dicen que es el “mejor corredor de fondo” y que es capaz de ganar unas elecciones en diez meses. Rubalcaba mira a Chacón. La expresión del ministro es más espontánea: “Chacón no me dejes”. Así la mira, como queriendo que no se vaya, que se quede ahí, pero no arriba, ahí. Al final se apostó por la baza gestora, no la candidata. Se apostó por la persona segura para ganar el partido (o al menos ese supone ser el objetivo).