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Comparto la entrevista que la periodista Carolina Góngora me hizo para By Women sobre el libro «Se llamaba Alfredo… Las claves de una derrota electoral inevitable». Siempre es un placer compartir con ella ratitos de café para charlar sobre política, mujeres y campañas electorales.

 

 

Por Carolina Góngora

Decidió escribir sobre la derrota. Como periodista sintió que debía recomponer esa campaña electoral y hacer algo por la sociedad, independientemente de su ideología. “Creí que había un gran vacío informativo, que no estaba todo dicho y que era un gran rompecabezas inconcluso” explica Ángela Paloma Martín, autora del libro ‘Se llamaba Alfredo’, con el que “pretende ofrecer las respuestas que en su día no se dieron”.

La ganadora de Victory Awards 2013 y editora de la revista de comunicación política ‘Campaigns & Elections’ cree que las derrotas pueden aportar mucho: “Sirven para analizarlas, para aprender de ellas y para que los mismos errores no se vuelvan a cometer”. Así no dudó en profundizar en la del PSOE de 2011, la decisiva. “No sólo no consiguieron su objetivo, sino que lograron los peores resultados de la historia socialista y no consiguieron la confianza de aquellos más de cuatro millones de personas que en el pasado sí confiaron en ellos”, cuenta la periodista con un ejemplar entre sus manos.

En este primer libro, que lleva dos ediciones en tan solo 5 meses de existencia, reflexiona sobre cada pata de la última campaña electoral de los socialistas. Disecciona cada paso que dieron en sus comunicados, en sus discursos, en los mensajes de las redes sociales, en cada parada de su campaña y cómo la sucesión de situaciones negativas fue mermando la seguridad de algunos. El candidato, sin embargo, se refleja firme, luchador y con ganas de sobreponerse. Y es que “hasta el día de las elecciones, nada está ganado o perdido de antemano”. Como dice la experta en comunicación política “la estrategia de una campaña hay que diseñarla en base a un diagnóstico previo, a análisis cuantitativos y cualitativos porque todo hay que analizarlo en todo momento, hasta el final de la campaña”.

Así, la autora revela un gran esfuerzo de todo el equipo por mejorar las estadísticas que les posicionaban como perdedores. En muchas ocasiones, no se siguió la estrategia marcada al pie de la letra. “A veces se actuó por impulso, no tanto por los nervios sino por los factores ajenos de la actualidad que irremediablemente afectaban a la campaña, al candidato y al partido, e incluso nuevas encuestas con resultados que quizás no esperaban”, dice Ángela Paloma, quien cree la movilización en las redes sociales es vital.

En una campaña, cada día se plantea de diferente forma pero sin modificar un ápice el mensaje. El partido socialista calificó el mitin de Burgos como el mejor y fue, precisamente, el más improvisado. “Se subió a una caja mientras cientos de personas lo escuchaban atentos. Fue natural”, opina la periodista, convencida de que la emoción fue la base de muchos de los discursos del socialista.

Hablar de crisis de liderazgo de Rubalcaba no es un tema que Ángela Paloma crea que está claro actualmente. Lo que sí ha podido observar es que tras la Conferencia Política del PSOE, el protagonista de su libro mostró un carácter desconocido y renovado. “Sin duda, el proceso de primarias que está impulsando el partido en estos momentos será el que legitime su liderazgo o bien el de una nueva persona”, opina la autora.

Sea o no sea el próximo candidato socialista a la presidencia y ganen o no las elecciones, Ángela Paloma Martín le define como “resistente”. Una cualidad que comparte ella misma. Su carácter humilde y sensible se deja ver en cada instante de conversación con ella. Tanto que en la presentación de su libro en Madrid, se emocionó al recordar el esfuerzo de sus padres por lograr que su hija fuera lo que es ahora: una gran profesional con una capacidad de trabajo asombrosa

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Artículo de Lourdes Abad para el Máster de Comunicación Política y Corporativa (MCPC) de la Universidad de Navarra  que comparto con muchísima ilusión después de la charla-coloquio a los alumnos del Máster a la que fui invitada

 

La antigua alumna del Máster en Comunicación Política y Corporativa (MCPC) Ángela Paloma Martín desgranó los entresijos de la campaña electoral de Alfredo Pérez Rubalcaba en una sesión con la décima promoción delMCPC en la que presentó su libro «Se llamaba Alfredo…«. Ángela Paloma afirmó que en esa última campaña del PSOE se buscó desesperadamente y de muy diversas maneras conectar con el electorado socialista, el que ya había votado en 2008 al PSOE, pero fue inútil porque la derrota era inevitable. Martín incluye en su libro numerosas entrevistas con políticos, como Rubalcaba o Elena Valenciano, directores de comunicación como Carlos Hernández y con periodistas, como María Rey o Manuel Campo Vidal.

«Había que centrar la campaña en torno a Rubalcaba. Él era lo único que le quedaba al PSOE después de los recortes de 2010 y la reforma constitucional en 2011. Él era lo único positivo en las encuestas», manifestó Martín. La periodista expresó que el eslogan electoral socialista «Pelea por lo que quieres» –que fue decidido por Elena Valenciano- describe una campaña que estaba perdida, pero en la que los socialistas sintieron que había que hacer algo.

En relación al mensaje de campaña, Martín explicó que Rubalcaba se centró en prevenir a los ciudadanos de lo que pasaría si el PP gobernaba. Sin embargo, la consultora política aseguró que falló en no saber explicar por qué antes, cuando Rubalcaba formaba parte del gobierno de Zapatero, no había sido capaz de poner solución a la crisis económica y ahora sí sería capaz. Además, la periodista señaló que el debate entre Mariano Rajoy y Alfredo Pérez Rubalcaba favoreció al candidato popular porque salió reforzado al ser capaz de hacer frente al socialista.

«Se llamaba Alfredo…» recoge las prácticas de marketing electoral que se pusieron en marcha durante esa campaña como los «Diálogos con Rubalcaba» o la vuelta a los tradicionales mini mítines en ruta. Sin embargo, según Martín, pese a todos los esfuerzos fue imposible deshacerse del contexto desfavorable y movilizar a los votantes para evitar el debacle socialista. El PSOE obtuvo en noviembre de 2011 su representación más baja en el Congreso de los Diputados en la historia de la democracia, con 110 escaños.

 

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LA tarde del pasado viernes, 22 de noviembre, fue una tarde estupenda donde pude reconstruir con los alumnos del Máster de Comunicación Política y Corporativa (MCPC) de la Universidad de Navarra la derrota electoral inevitable, la peor derrota electoral de la historia socialista, desde el pedestal de la comunicación política.  La tarea no era nada fácil. Pero paso a paso fuimos desgranando la estrategia, las claves del contexto político y social que llevaron al PSOE a diseñar una campaña como la que se diseñó y que llevaron a emitir a Alfredo Pérez Rubalcaba un discurso como el que emitió el pasado 9 de julio de 2011. A pesar, como preguntaban ellos, de no haber una mínima esperanza de ganar las elecciones. Sus inquietudes eran enormes. Y subrayo que de las inquietudes, de las reflexiones y de las preguntas se extrae el mayor aprendizaje posible. 

A medida que íbamos avanzando en los elementos de esa campaña de principio a fin, y que cuento de manera exhaustiva en este libro, se iban abriendo los debates… Debates que podríamos haber continuado tranquilamente sin minutero en el reloj. Entre ellos, sobre los porcentajes que salen en los titulares de los medios de comunicación inmediatamente el día después del debate electoral y por qué considero que esos porcentajes no son la esencia imprescindible que marque el ritmo de la noticia porque… ¿qué es noticia? ¿qué es los más responsable como medio de comunicación tras un debate electoral? ¿qué es lo que esperan los ciudadanos de esa noche?  Otro tema que se abrió fue acerca del lema de campaña “Pelea por lo que quieres” y la campaña de publicidad que echó por tierra Elena Valenciano con aquel “Hagamos que suceda” porque, según ella, pelear por lo que querían era lo que estaban haciendo cada día en aquella campaña electoral. Un mensaje negativo decían los compañeros del Máster… ¿necesario? También se intentó responder al por qué es más conveniente, quizás, que en los perfiles de los candidatos que se especifiquen las personas que llevan dicho perfil en el caso de que el candidato no lo gestione únicamente… En esta campaña electoral, sobre todo, cuando ni Mariano Rajoy ni Alfredo Pérez Rubalcaba tenían posicionamiento en la red ni credibilidad en ella para afrontar tamaña campaña. Un tema más surgió a raíz del porcentaje de engagement en Facebook y sobre la relación entre el número de seguidores frente al número de seguidores a los que le interesa lo que se publica. En este sentido, les traslado este artículo del momento y además les recomiendo que sigan a Mari Luz Congosto y a David Álvarez.

MUCHAS fueron las inquietudes, muchos los comentarios y muchas las cuestiones que se abrieron en relación a esa campaña electoral heroica, como dijo Teodoro León Gross en la presentación de Málaga, donde el objetivo nunca estuvo en cambiar ningún voto, ni en mover a los indecisos, sino sencilla y llanamente a conectar con su propia militancia y con su propio electorado, el que sí votó en el 2008 y el que decidió muchos meses antes de las elecciones de 2011 que no iría a votarles aunque no supieran a quiénes fueran a votar. Más 4 de millones de votos se centrifugaron en esas elecciones. Y mucha ilusión me hizo contarles todo esto a alumnos y compañeros que estaban sentados donde un día yo lo estuve no hace mucho. Y se lo estaba contando a aquellos que también, no dentro de mucho, diseñarán campañas electorales, a quienes, desde mi humildad, tendrán que aprender más de las derrotas que de las victorias. Imaginaos el reto…

PERO es cierto que me faltó tiempo el pasado viernes en esa charla-coloquio para compartirles algo que me parece importante resaltar en el hoy. Y aprovecho este pequeño espacio para que las palabras no se queden en el olvido deseando con toda ilusión que esto que les cuento les sirva de algo. El escritor Ambroise Bierce dijo un día que para que los sueños se hagan realidad, había que estar despiertos. Soy consciente –creo, porque un día también lo sentí- de que los alumnos del MCPC sueñan con salir de ese Máster con una mochila lo suficientemente cargada como para afrontar los retos profesionales y personales del mañana. Tienen ilusiones, esperanzas, compromisos consigo mismos y con lo que se les viene. Mi consejo es sencillo… Mi consejo es que gestionen muy bien las expectativas. Mi consejo es que un “título” únicamente no aporta la suficiente diferenciación si se trata de conseguir un trabajo o si se trata de conseguir aquello que cada uno desee. Pero por el contrario, cada uno, consigo mismo, con sus valores, con sus sueños, con las personas que le rodean –familiares y amigos, pareja…- y con sus actitudes va marcando, pasito a pasito, ese camino que le llevará a conseguir todo aquello que se proponga. La formación que cada uno elija, o en el caso de este Máster en concreto, sus contenidos, la formación, la academia, las relaciones… son un instrumento. No es el fin único. Pero sí es un grandísimo instrumento para aquellos que tienen la gran suerte y la grandísima oportunidad de poder estudiarlo, de poder participar en él, de poder ser parte de él, de poder aprovecharlo, de poder aprender de él… Un instrumento. El fin está en vosotros mismos y en todo lo que os envuelve, en cada estudiante. El fin está en vosotros mismos, en la paciencia, en la perseverancia, en los sueños de cada uno y en el no rendirse nunca para hacerlos realidad. El reto está en saber escuchar a los demás y, ante todo, aprender a escucharse a sí mismos…

“El futuro pertenece a quiénes creen en la naturaleza de sus sueños”

Eleanor Roosevelt, la primera dama del mundo

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