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Publicado en El País, blog Mujeres, el 23 de mayo de 2013

En otro contexto, en cualquier otro lugar lejos del debate sobre el aborto, la expresión “decidir nos hace libres” cobraría sentido. Porque es cierta, lógica, coherente y razonable en un país democrático. Decidir nos hace libres. Y, entonces… ¿Por qué se cuestiona cuando hablamos del derecho a decidir de las mujeres? ¿Por qué se cuestiona cuando hablamos de madres ante una situación concreta en su vida? ¿Por qué la modificación de la ley del aborto la lidera un hombre?

Este post, estas palabras, deberían estar redactadas por cientos y cientos de madres cuyas historias causarían espinas entre los miembros de un Parlamento. Historias para remover asientos. Pero parece que estas historias sólo son escuchadas por unos pocos. Quiénes van a aprobar el endurecimiento de la ley, no sólo no escuchan, no sólo no atienden a comprensiones, sino que jamás se sentirán identificados con esos casos.

Se pide el aborto legal, seguro, libre y gratuito. No una ley que sea un viaje al pasado, no una ley para contentar a unos pocos electores, no una ley para aumentar desigualdades, no una ley con diferencias de acceso a las oportunidades. Hablamos de seguridad, hablamos de oportunidad y hablamos de igualdad.

Este vídeo que ha lanzado la plataforma “Decidir nos hace libres” explica de manera contundente quiénes son las mujeres que abortan. Es un mensaje lanzado por personas conocidas por la sociedad española y que son un referente en diferentes ámbitos de la cultura, la política y la educación. En sus voces están las de miles y miles de mujeres que desean que su ley las proteja, que las ampare y que las trate igual que al resto de mujeres independientemente de su capacidad económica, de su situación laboral o su influencia social.

“Anticonceptivos para no abortar. Aborto legal para no morir”. Este es el mensaje de esta campaña para movilizar. Una comunicación directa para remover conciencias. Piden que no sean las mujeres, una vez más, quiénes paguen esta crisis. La batalla de esta crisis no pasa por retroceder en derechos modificando la ley del aborto. Se confundieron de rival.

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“Cuando un nuevo Gobierno estrena su periodo de mandato se acostumbra a hacer referencia a sus cien primeros días. Es una referencia a lo que llamamos días de gracia”. Así arranca el libro de Pau Canaleta100 días, 1 imagen” donde las 50 claves para mejorar esa primera percepción de cara a la ciudadanía no resultan suficientes si nos centramos en los 100 primeros días de Mariano Rajoy.

DESPUÉS de que comenzase la etapa mariana, todo han sido sorpresas. Las personas que querían ese cambio y que hablaron en las urnas el pasado día 20N, tanto votando como si no lo hicieron, han ido generando una imagen a lo largo de estos cuatro meses… Cabría hacer un análisis cualitativo de la situación para escoger la palabra adecuada e incorporarla en este texto. Pero sin duda, el sentir de la ciudadanía española era y sigue siendo de angustia.

100 días le han bastado al nuevo Ejecutivo para llevar a cabo una serie de medidas que no han gustado: la desviación presupuestaria y más impuestos, la actualización de las pensiones del 1%, la subida del IRPF, el recorte de 8.900 millones en los Ministerios, una reforma laboral inhumana… Y ahí no queda todo, porque el debate está servido con el ministro Gallardón por las reformas a la Ley del Aborto y sus declaraciones sobre “la violencia estructural contra la mujer”. Este paso que ha dado el PP en solitario le ha pasado factura cuando más poder abarcaba y cuando más seguro estaba de creer saber lo que podía hacer. Una factura territorial perdiendo las elecciones en Andalucía y Asturias; y una factura social: la huelga general más pronta de la democracia convocada tras unas elecciones.

Le Figargo dijo de nuestro ex presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que era una presidente “chic” al ganar en elegancia. Pero lo cierto es que Zapatero perdió la credibilidad, un detalle que lo sepultó como político. Claro ejemplo de que se puede ser elegante y perder la credibilidad. Ahora bien, los populares pasan por ser elegantes si preguntamos al ciudadano medio a pie de calle, más elegantes que los socialista y que visten mejor. No cabe duda de que el Gobierno de Mariano Rajoy ha sabido perder la credibilidad con elegancia en estos 100 días de Gobierno, donde ya se cuestiona hasta el contarle a los ciudadanos sobre cómo están las cosas (planteamiento en el artículo en El País publicado por Carlos E. Cué).

Angustia es lo que sigue existiendo entre los ciudadanos por una simple ecuación: facturas que aumentan,  precios que no paran de subir y situaciones laborales que no paran de infravalorarse. Situación insostenible, como el ánimo, que sumado a las presiones de Bruselas da como resultado la imagen de unos 100 primeros días de angustia.

Cabría subrayar una y otra vez la frase con la que Pau cierra su libro para que la imagen de la etapa mariana realmente cambie, como evocaba su lema de campaña: “Preocúpate, el fin de tu ciclo está a la vuelta de la esquina”.

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QUIZÁS esta haya sido la Ley más discutida en los últimos meses. Ni el paro ni la economía de miles de españoles han hecho sombra a este texto del que tanto se está hablando en el Congreso de los Diputados. Un tema que, también, parece haber tomado protagonismo en las conversaciones de cientos y cientos de ciudadanos de nuestro país. Un “Sí al aborto” frente a un “Sí a la vida”.

El pasado 9 de diciembre, tanto el grupo parlamentario del PSOE como el de ERC-IU-ICV se pusieron de mutuo acuerdo para que la nueva Ley sobre Salud Sexual y Reproductiva e Interrupción Voluntaria del Embarazo garantizase la formación en educación sexual en todos los cursos educativos. Además, esta ley reconocerá “el derecho a la objeción de conciencia a los profesionales sanitarios directamente implicados en la interrupción del embarazo”.

Según el periodista parlamentario del periódico El País, Fernando Garea, esta es una Ley de amplio consenso:

– 1.- Cambio histórico del PNV.

– 2.- La izquierda minoritaria renuncia a algunas de sus posiciones a favor del acuerdo.

– 3.- Se asegura que será una ley integral y preventiva. Incluye educación, anticonceptivos e información.

– 4.- El aborto sale del Código Penal.

– 5.- España tendrá una ley como la del resto de países de Europa.

– 6.- La norma tendrá más consenso que la ley anterior.

– 7.- Sólo el Grupo Popular votará en bloque contra la ley.

– 8.- Incluso se han incorporado enmiendas de CiU, cuyos diputados dividen el sentido de voto entre el no, el si y la abstención.

– 9.- Y aporta muchas más garantías a mujeres y sanitarios.

– 10.- Se mantiene la capacidad de decisión de las mujeres.

– 11.- Será una de la ley más debatida, tras estudiarse en una subcomisión durante meses.

– 12.- La fórmula para las mujeres de 16 años es ambigua, pero ha primado la necesidad de incluir al PNV para aumentar el consenso. En la práctia sigue decidiendo la mujer.

– 13.- Artífices de la ley: Carmen Montón (PSOE), Gaspar Llamazares (IU), Joan Tardà (ERC), Olaia Fernández (BNG) y Joseba Agirretxea (PNV). Y Margarita Uría, vocal del Consejo General del Poder Judicial a propuesta del PNV.

– 14.- Y las gestiones de José Bono en la sombra para convencer al PNV y a parte de su propio partido en favor de la ley.

Por su parte, el PP mantiene su postura totalmente contraria a la del Gobierno. Según la diputada popular, y embarazada de siete meses, Sandra Moneo, la ley «atenta contra la dignidad de la mujer, privándola del derecho más inherente, el derecho a ser madre».

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