De Cerca
Más pasos en la nueva Ley del aborto…
QUIZÁS esta haya sido la Ley más discutida en los últimos meses. Ni el paro ni la economía de miles de españoles han hecho sombra a este texto del que tanto se está hablando en el Congreso de los Diputados. Un tema que, también, parece haber tomado protagonismo en las conversaciones de cientos y cientos de ciudadanos de nuestro país. Un “Sí al aborto” frente a un “Sí a la vida”.
El pasado 9 de diciembre, tanto el grupo parlamentario del PSOE como el de ERC-IU-ICV se pusieron de mutuo acuerdo para que la nueva Ley sobre Salud Sexual y Reproductiva e Interrupción Voluntaria del Embarazo garantizase la formación en educación sexual en todos los cursos educativos. Además, esta ley reconocerá “el derecho a la objeción de conciencia a los profesionales sanitarios directamente implicados en la interrupción del embarazo”.
Según el periodista parlamentario del periódico El País, Fernando Garea, esta es una Ley de amplio consenso:
– 1.- Cambio histórico del PNV.
– 2.- La izquierda minoritaria renuncia a algunas de sus posiciones a favor del acuerdo.
– 3.- Se asegura que será una ley integral y preventiva. Incluye educación, anticonceptivos e información.
– 4.- El aborto sale del Código Penal.
– 5.- España tendrá una ley como la del resto de países de Europa.
– 6.- La norma tendrá más consenso que la ley anterior.
– 7.- Sólo el Grupo Popular votará en bloque contra la ley.
– 8.- Incluso se han incorporado enmiendas de CiU, cuyos diputados dividen el sentido de voto entre el no, el si y la abstención.
– 9.- Y aporta muchas más garantías a mujeres y sanitarios.
– 10.- Se mantiene la capacidad de decisión de las mujeres.
– 11.- Será una de la ley más debatida, tras estudiarse en una subcomisión durante meses.
– 12.- La fórmula para las mujeres de 16 años es ambigua, pero ha primado la necesidad de incluir al PNV para aumentar el consenso. En la práctia sigue decidiendo la mujer.
– 13.- Artífices de la ley: Carmen Montón (PSOE), Gaspar Llamazares (IU), Joan Tardà (ERC), Olaia Fernández (BNG) y Joseba Agirretxea (PNV). Y Margarita Uría, vocal del Consejo General del Poder Judicial a propuesta del PNV.
– 14.- Y las gestiones de José Bono en la sombra para convencer al PNV y a parte de su propio partido en favor de la ley.
Por su parte, el PP mantiene su postura totalmente contraria a la del Gobierno. Según la diputada popular, y embarazada de siete meses, Sandra Moneo, la ley «atenta contra la dignidad de la mujer, privándola del derecho más inherente, el derecho a ser madre».

3 comentarios
luferura
Estimada Ángela, no tengo nada contra la ley y creo que debe estar, pero si lo tengo contra el aborto. Y esta ley, aunque repito creo que debe estar, no la veo como un avance social.
En este sentido tengo que hacer un ejercicio de coherencia y matemáticas:
– A todo el mundo le pareció una salvajada que muriesen 200 palestinos en un sólo día durante los combates entre Hamás e Israel al final del año pasado.
– Durante 2008 se realizaron, sólo en España, 115000 abortos (noticias de televisión), si dividimos 115000 entre 365 arroja la friolera de más de más de 315 abortos al día. Eso me parece otra salvajada, no un avance social.
Un abrazo desde 6.000 km.
J.L.Rioja
Como usted incluye el comentario del blog del Sr. Garea, me permito incluir tambien el mio por si a alguien le interesa la diversidad.
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No le veo partidario de defender conceptos sino más bien de justificar posturas en el tan manido concepto del consenso. Bien, me atrevo a citar un comentario de Jon Juaristi hablando de este tema desde el punto de vista del ser humano. Vino a decir que “Partimos del supuesto de que una mayoría electoral legitima a cualquier imbécil para decidir sobre cuándo y cómo una vida adquiere la condición de humana. Esta invasión por las convenciones democráticas del único ámbito sagrado que nos quedaba redondea la victoria del totalitarismo”. Este es su planteamiento al reducirlo todo al consenso parlamentario.
Pero sin querer salir del territorio de análisis que usted plantea le preguntaría si de verdad cree que este consenso parlamentario responde al mismo consenso ciudadano. Un asunto como el que se plantea que, tal y como bien dice Jon Juaristi es muy sensible al ámbito de la conciencia de los individuos, tiene una transversalidad tan evidente que no puede ser ni defendido ni justificado por un relativo “consenso” parlamentario. Usted apunta en primer término el cambio histórico del PNV y yo me pregunto y le pregunto si esa posición responde a la forma de pensar de sus votantes o a sus propios intereses del momento.
Usted busca justificación a esta ley aludiendo que “Será una de la ley más debatida, tras estudiarse en una subcomisión durante meses”. También le diría que ha sido la ley más cuestionada socialmente por una parte muy importante de la sociedad que en repetidas ocasiones he manifestado su oposición a la misma y que no ha sido ni considerada ni incluida en los debates y comisiones a los que usted alude. Si de verdad el gobierno tiene algún interés en conocer la postura de la sociedad en un tema que sin duda afecta a la conciencia individual, tendría que hacer un referéndum que, aunque no fuese vinculante, le podría aportar una visión objetiva de lo que esta opina.
Cierto que estamos en un modelo de representatividad parlamentaria al que no voy a descalificar pero me atrevo a apuntar algunas objeciones. Estamos aun conmovidos como sociedad con un problema, que la torpeza de unos políticos en el tema de la reforma estatutaria nos ha puesto sobre el tapete. Para solucionar un problema crearon otro mucho mayor y que al tocar sentimientos lo pone en terreno peligroso. En parte por su ignorancia y en parte por su soberbia, no midieron consecuencias y olvidaron la prudencia de garantizar la constitucionalidad de dichos textos legales y permitieron que los ciudadanos de Cataluña sancionaran el mismo en referéndum sin contar con dichas garantías. Es una irresponsabilidad que solo sirve para tensar las instituciones del estado. Aquí puede ocurrir algo parecido. Al parecer ya está anunciado un recurso ante el TC por parte del PP. Sería conveniente legislar desde la seguridad más que desde la presunción. El persistir en los errores no es síntoma de inteligencia sino más bien de prepotencia y de soberbia.
En el ámbito moral, seguro que el debate es diferente aunque presumo que nuestras posturas también serán discrepantes. Pero es otro debate.
Saludos.
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