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Diario de campaña. Día 8: La videoteca electoral

Publicado en BEZ el 11 de Diciembre de 2015

Y casi llegar a abrazarlo. Eso es lo que pretenden los spots electorales: transmitir un mensaje que vaya directo a los sentidos del elector, provocarle la valentía de ser capaz de rozar el futuro con sus manos. De que todo lo que lucha, ama y siente está a su alcance. Hacer sentir para movilizar el voto, para provocar la decisión de actuar el día de las elecciones. Sentir para actuar. Sentir para hacer. Sentir para hacer creer. Sentir para influir también en los demás. En esta campaña electoral, el eje estratégico de los spots electorales es la comparación temporal: recordar el pasado para soñar el futuro.

Una conversación con Ralph Murphine sobre los spots electorales sería menos optimista y más inteligente. Él los llama en su libro Ideas en la comunicación política moderna, “el ritual de los comerciales políticos por televisión”. Y dice: “el fenómeno del ritual se ha llevado casi al estatus de culto en ciertas partes del mundo (…). El comercial puede verse en campañas políticas desde Río Colorado hasta la Patagonia. Muestra a masas de ciudadanos echando porras con muchas ganas, sonriendo, bailando, agitando banderas y pancartas. (…) El concepto básico de este tipo de comercial en español se llama triunfalismo”.

Posiblemente en España, y en esta campaña electoral, estemos siendo testigos de menos triunfalismo, menos masas y menos jingles. La videopolítica también evoluciona, aunque se siguen cometiendo errores estratégicos y de diseño al copiar lo que en otros países y partidos hacen sin tener en cuenta los contextos y los tiempos políticos. El vídeo del PP apelando a la recuperación fue muy criticado el pasado mes de octubre al existir una campaña parecida, con la misma historia y los mismos mensajes. Además de poder sentir, el elector también es crítico. Como crítico también ha sido el spot “piensa sin prejuicios” que ha lanzado el pasado 6 de diciembre el partido de Mariano Rajoy aludiendo a los tipos de personas que les votan, incluido los hipsters. Crítico pero viral, y con una historia bien construida.

Para abordar uno de los principales spots de campaña, los populares han aprovechado las críticas que reciben a propósito de que sólo hablan de “números”. Y así lo han llamado. En ese vídeo la alocución enumera cifras, las que repiten una y otra vez, y que justifican el crecimiento en el país. Y posicionan datos positivos de la creación de empleo: “dicen que en el partido popular siempre estamos ocupándonos de los números. Es verdad, porque nos importa mucho lo que hay detrás de cada uno de ellos”. El spot titulado “Despertador”, nos invitan a despertar en una España que ha cambiado 4 años después, y nos invitan también a seguir en esa línea, una línea futura, también llena de datos, que quieren alcanzar. Aquí se establece el compromiso como motivo.

El PSOE apuesta por la narrativa que acompaña a su slogan, un futuro para la mayoría, y por recuperar el orgullo de ser socialista para conseguir dicha mayoría. Han creado un spot donde lanzan la siguiente pregunta: ¿qué le pides a los próximos cuatro años? La segmentación electoral es clave en este vídeo: vemos diferentes personas de diferente sexo y edad, y que hablan diferentes lenguas, las que se hablan en España. En ese futuro para la mayoría, el PSOE se para especialmente en los jóvenes, lanzando un spot titulado “un futuro para los jóvenes”. Este vídeo demuestra que la creatividad gana la batalla de los spots electorales: es el que más visualizaciones tiene hasta el momento. ¿Y cómo se consigue un futuro para la mayoría? En ese eje transversal, de mirar el pasado para el conseguir el futuro, publican el spot “un proyecto de futuro para la mayoría”.

Ciudadanos lanzó su spot el pasado 5 de diciembre. Un Albert Rivera se sienta ante un folio en blanco para escribir una carta, una carta para ser leída también en el futuro por alguien que ya viva en ese país que propone Ciudadanos: su hija Daniela. Apela especialmente a las emociones y entra en coherencia con el eslogan que repite cada día en su campaña: la ilusión.

El vídeo de Podemos es sencillo pero efectivo e identitario con ellos mismos. Lo han titulado “maldita casta, bendita gente”. Apela también a las emociones porque visualiza la situación de muchas familias en España. Y verse identificado es lo que mueve a la acción. El ataque es frontal contra el PP y el PSOE.

El videoclip electoral de Izquierda Unida para las elecciones a la Comunidad de Madrid titulado “El corazón de la izquierda”, donde Joaquín Sabina le puso la música, fue muy logrado. En esta ocasión, titulan al spot “venimos de muy lejos”. Pocos planos, y la voz de Alberto Garzón describiendo el nuevo país que ellos dibujan en estas elecciones, el que repiten a diario. Aparece solo, de espaldas, pero no lo está. En el minuto uno lo enfocan a él acompañado de muchas personas más y, al final, un espacio a recuerdos emotivos: muestran el pasado reciente que debe justificar el voto a IU en el presente.

Recordando a Murphine, los spots de estas elecciones de 2015 son poco triunfalistas. No pueden serlo en un panorama donde nada está claro. Pero en un panorama donde todos tienen algo en común: desear el futuro, pero el futuro inmediato.

DIARIO DE CAMPAÑA

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Ángela Paloma Martín | Washington DC

Y así ha comenzado este día en Washington, donde el calor ya desde la mañana acompaña, donde no sale al amanecer un atisbo de frescor.

Una sobrevista de caminos para descubrir lo que los ciudadanos están pensando políticamente. Así hemos arrancado en la George Washington Unversity, en la Graduate School of Political Management.

Ralph Murphine ha sido asesor de Rafael Correa en Ecuador y de Pepe Lobo.  Él ha llegado hasta Washington DC, hasta el VI Taller Internacional de Gerencia Política para hacer un análisis del entorno político, una sobrevista de caminos par descubrir lo que los ciudadanos están pensando políticamente.

Ralph arranca su discurso con escasas dificultades en español, pero con el humor de un viejito lleno de ternura. “Voy a hablar de estadísticas”. En los países latinoamericanos ocurre que el 50% de los ciudadanos no les importa el voto. No cuentan para nada.  “Debemos centrarnos en cómo convencer a la gente para votarnos”, participar. ¿Y cómo animamos a la gente a participar? ¿Cómo lo movemos? El problema que se plantea es: ¿qué está pasando con los votantes?, ¿cómo los entendemos? Este entorno es muy complejo, no es fácil entender a los votantes. Es muy difícil descubrir en qué piensan los votantes.

Ralph aconseja hacer una foto del entorno político. Y en un paréntesis lanza la pregunta del millón: ¿cuántas personas de las que están aquí piensan que los políticos son honestos? Él afirma que muchos políticos son honestos, pero la gente no cree que sean honestos. ¿Trabajadores? Muchos. Pero las personas no tienen conexión con esta idea racionalmente.

Según Murphine, Gobernar no es comunicar. Gobernar es gobernar, después comunicamos.

Y finalmente ha dicho: ¿después de toda esta información, sabemos en lo que piensan los votantes? «NO». Todo esto son herramientas, las llevamos a cabo porque pueden ayudar, pero no nos descubre en lo que piensan los votantes.

La siguiente actuación ha venido de la mano de Jeff Conklin, quien ha abordado el tema de los problemas políticos y de cómo trabajarlos a través de las ideas y a través de lo que llamó el «entendimiento compartido». Y,  ¿Cómo se crea el entendimiento compartido? La respuesta es sencilla, pero no fácil: el diálogo. Conlleva a dos cosas: escuchar y ser transparente.

La herramienta en relación con la teoría de Jeff, la trajo Michael Randel. Nos hizo, a los participantes, a colaborar en un campo de debate para llegar a la conclusión respondiendo a la siguiente pregunta: ¿Cómo podemos involucrar a los ciudadanos en la formulación de políticas públicas?

Chris McGoff ha cerrado el día de manera espectacular con su manera de ver al político sobre y dentro de la institución, dos conceptos que él diferencia claramente. Hizo ver a los asistentes como los líderes políticos de hoy no tienen visión ni proyctos futuros, tampoco ilusión.  Navegan en aguas del pasado haciendo traer el presente las pesadillas de antaño más ocultas.

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