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Tengo que decirlo: no creía en el crowdfunding. Y me explico: no creía en el micromecenazgo como forma de financiación. Y, sin embargo, creí que Libros.com era la editorial más oportuna para publicar mi segundo libro, ojo, más por el cómo nacieron que por el método para poder publicarlo. Quería cerrar el ciclo narrativo de la propia historia del libro y lo único que no me convencía era la palabra «crowdfunding». Hasta que me convencieron. Una vez que finalizó la campaña de A Praga desde la Mitad del Mundo, reflexioné. No distaba mucho la campaña del libro de cualquier campaña electoral que hubiese trabajado a lo largo de estos últimos años y en distintos países. Y verán por qué:

1.- ¿Quién es esta persona y de qué partido viene?

Voy a poner el ejemplo de Libros.com, aunque puede ser parecido en el caso de otro producto que se ofrezca en crowdfunding. Al final, lo que tenemos encima de la mesa es un producto. Un producto con un contenido que hay comunicar: la propia historia. Escrita, además, por una o varias personas que dan un sentido específico al texto, del mismo modo que da sentido al texto la historia que hay detrás de la propia historia, el motivo que llevó a escribirla, dónde se escribió… etc. Saber de qué va el libro es importante porque es lo que da inicio al famoso marco. Y la creación del marco es vital en campaña electoral. Si no, que se lo digan al asesor César Martínez, quien ha trabajado este punto específicamente con el Partido Republicano en Estados Unidos. Cuando apareció Emmanuel Macron, todo el mundo quería saber quién era y de dónde venía, no sólo qué ideas representaba. El marco de comunicación que se creó en torno a él fue excepcional, aunque no sabemos muy bien si fue al principio. Cuando empezó a ser un “éxito de ventas” en su país, empezamos a hacerle caso en España. Y, oye, gustó. Igual que gustó María Dueñas a nivel internacional cuando “lo petó” en España con su Tiempo entre costuras. Una vez que conocimos el libro —Macron— quisimos saber quién había detrás, y empezó a ser noticia su esposa, Brigitte Trogneux, su mentora, su inspiradora —¿su autora? —.

2.- ¿Por qué apoyar?

Mariano Rajoy diría: «un libro es un libro; y una candidata es una candidata». Déjenme que ponga candidata y no candidato: nos hacen falta muchas, aunque él no sea muy consciente de ello. Efectivamente, un libro es un libro, y es un producto. Como la figura de un político o una política. Una figura formada por una trayectoria, una historia que contar, un motivo que vender y unas personas a las que llegar, por muy utópicas e inspiradoras que sean sus ideas. Los mensajes de Donald Trump en la campaña de Estados Unidos fueron breves y concisos. Y los repitió constantemente: todo el mundo recuerda que quería eliminar el «Obamacare», que quería un muro en México y que quería «hacer América de nuevo». ¿De qué nos acordamos de la campaña de Hillary? Escoger muchas ideas repetidas pocas veces puede fallar estrepitosamente en campaña. Responder a por qué apoyar a Hillary era vital y el mensaje debió ser contundente. Falló el mensaje central, no recordamos demasiado bien los eslóganes escogidos a lo largo de la campaña y no recordamos ya el motivo por el que debíamos votarla. Les invito a leer «las claves de la derrota demócrata en Estados Unidos». En una campaña de crowdfunding el mensaje es vital y debemos trabajar bien el motivo por el que apoyar el libro, un motivo que inspire junto a un mensaje que puedan recordar. Al final, les estamos ofreciendo algo que todavía no han leído, y queremos que compren, como un presidente que aún no ha gobernado… y tardará en hacerlo. Bernar Freiría, en Triple juego en Cuba, libro que por cierto ha publicado Libros.com, escribe: «Está utilizando la estrategia de un negocio en unas elecciones presidenciales. Tiene a un jefe de gabinete, Mark Hanna, que se encarga de disponer de todo lo necesario para mover la maquinaria. La novedad que están poniendo en marcha consiste en presentar la figura de un presidente como si se tratase de un producto que hay que poner en el mercado. Mientras su rival Bryan sigue confiando en los mítines para difundir sus ideas y recorre el país de punta a punta buscando votos, McKinley desde su casa en Ohio está presente en todas partes logrando que se asocie su imagen a la eficacia y la capacidad de dirigir un país».

3.- La estrategia de comunicación

Empezar la campaña de un libro, así tal cual, oye, ¡compra, es fantástico!: NO FUNCIONA. Obligar a comprar un libro no es eficaz. Obligar a votar a una u otra persona tampoco. La clave siempre estará en conectar —romántica de mí que yo aún apuesto por «conectar emocionalmente». — Debemos conocer y reconocer lo que tenemos —el libro y qué marco nos ofrece el libro—, delimitar un objetivo —fun-da-men-tal—, y a quiénes queremos llegar. Igual que en campaña electoral. Es posible que la palabra estrategia esté muy manida. Incluso yo he oído decir a grandes consultoras que han prohibido a su equipo mencionar la palabra «estrategia» en reuniones. Pero, ¿saben?, es el primer y peor error que se puede cometer en campaña electoral: no tanto diseñar la estrategia política y de comunicación errónea, sino olvidarse de ella en mitad de la misma. ¡Uys! Sí. Pueden leer este ejemplo, si quieren. Seguro que lo recordarán.

4.- El objetivo

No todas las campañas electorales están diseñadas para ganar, entendiendo ganar por «gobernar». Y seguro que no les estoy revelando ningún secreto. Algunos partidos políticos se ponen como objetivo, al menos, que el adversario no consiga mayoría absoluta; o ganar desmovilizando voto del adversario; o conseguir gobernar en coalición… Esto, evidentemente, nadie lo dice. Todos van a ganar y todos van a ser presidentes, diputados, alcaldes… etc. T-O-D-O-S. El objetivo de las campañas de crowdfunding no es conseguir los mismos mecenas; o la misma cantidad económica para la producción del libro. Igual que en política, se tiene en cuenta varios factores que se analizan con sumo detalle, como por ejemplo el producto (candidato); los costes de producción (coste de la campaña); costes distribución (campaña territorial, la ruta de mítines o como dirían en EEUU, los «rallyes»); o personas a las que queremos llegar para conseguir el mayor éxito posible (votantes, dónde están nuestros votantes y potenciales votantes). Por eso hay objetivos de 100 mecenas, 150 mecenas o 15.000 euros como objetivo. Tradúzcanlo a la política ;-).

5.- La movilización

La clave. La movilización acaba siendo eso que necesitamos innegablemente. Sin la movilización, sin la microsegmentación —territorial, etaria, por comunidades de intereses, sexo… y cruce de variables—, sin el uno a uno, Libros.com no sería posible, tampoco ninguna campaña electoral. En líneas generales, nos dirigimos a las personas para asegurarlas, también para convencerlas y, por supuesto, también para que personas convencidas convenzan a otros. Muchos partidos políticos se centran en el voto seguro para movilizar el indeciso, gestionando, después, el último periodo de la campaña para movilizar a favor voto indeciso. En el caso del Partido Popular es bastante diferente, porque sus campañas se han centrado en desmovilizar y dispersar el voto de la izquierda: eso asegura su voto fiel porque sabe que no necesita más para salir victorioso. En crowdfunding es vital la fórmula de los círculos concéntricos: la movilización de comunidades empezando por el entorno propio del autor. La honda que se expande a través del tiempo entre el entorno propio, comunidades de intereses, mensajes y canales hace que se consiga el objetivo esperado, incluso llegando a superarlo.  Cabe decir que, en ocasiones, la propia historia del libro suele ser una causa compartida: no es extraño esperar que surja un grupo espontáneo de personas que no sólo compren el libro sino que lo compartan entre sus comunidades de manera individual, ampliando, así, el ratio de éxito. Este fenómeno, en política, es conocido como grassroots. Un ejemplo es el famoso «carmenazo», o Efecto Carmena: contrariamente a lo que se auguraba, Manuela Carmena se convirtió en la alcaldesa de Madrid gracias a la creatividad y al apoyo cívico de cientos de anónimos; y de otras personalidades también no tan anónimas. https://twitter.com/elqaesar/status/601341202445824000

6.- Los votantes

Si los partidos políticos tienen encuestas, Libros.com tiene datos. La herramienta que utilizamos para poner a disposición los libros y gestionar todos los mecenas que han comprado, es tremendamente potente. Partidos políticos, estad atentos. Tenemos una base de datos de más de 25.000 personas. Yo me enamoré de ella como me enamoré de Vote Builder, software que utilizó el Partido Demócrata para organizar sus bases, llegar así a su electorado y movilizar, sobre todo al votante seguro e indeciso. Uno a uno. Sí, requiere mucho esfuerzo, pero es lo más efectivo. Repito: uno a uno. Increíble cuando nos pusimos a trabajar con él, en mi caso desde Virginia. El Vote Builder del partido ya no está disponible, pero lo desarrolló ngpvan. ¿Quiénes son los mecenas? Personas. Personas con las que se conecta para que compren el libro por anticipado, incluso antes de tener el libro entre las manos y saber si nos gustará o no. Personas, también, que vuelven a comprar más libros después de haberlo hecho anteriormente. Repiten: vaya, les gustó. ¿Quiénes son los votantes? Personas. Personas que votan a una figura que en muchos casos aún no ha gobernado, ni conocemos muy bien, ni sabemos cómo lo hará. Personas que también repiten candidato o candidata después de haber vivido una legislatura. Repiten candidato o candidata, como esa persona que se vuelve a hacer mecenas. Y, aunque no lo creamos y no nos lo digan, el libro lo acaban comprando. De la misma manera que un votante se levanta por la mañana ese domingo y va a votar, aunque haya dicho en las encuestas que no lo haría, o que votaría por otro partido, o que no volvería a votar a los mismos. En fin. Podría haber detallado mucho más y haber abierto varios epígrafes adicionales, sobre todo uno con el título «equipo». Porque, al final, son los equipos los que trabajan para que una elección sea posible. Las campañas no las ganan los candidatos, las ganan los equipos. Al igual que el trabajo de Libros.com no sería posible si no existiese un grupo de personas con roles perfectamente definidos trabajando bajo un engranaje espectacular.

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Publicado en Elecciones USA 2016, el 14 de abril de 2015 

Shirley Chisholm fue la primera congresista negra en Estados Unidos y activista por los derechos de las minorías, especialmente por los derechos de las mujeres. En 1972 se presentó a las primarias presidenciales por el Partido Demócrata. Desde 1971 empezó a trabajar en su campaña, pero lo anunció el 25 de enero de 1972 en una iglesia Bautista en el distrito de Brooklyn por el que era Congresista. Siempre quiso que en su campaña se la viese como a una candidata seria, no como a una actriz simbólica. Y perdió. Le faltaron apoyos. Le faltaron personas a su alrededor, pero “alguien tenía que hacerlo primero”. Sólo había un motivo que la empujaba: “la gente me quería”. Perdió y cuando perdió dijo: “He sido más a menudo discriminada por ser mujer que por ser negra”. “Los hombres piensan que estoy tratando de tomar su poder. El hombre negro debe dar un paso adelante, pero eso no significa que la mujer negra deba dar un paso atrás”, sentenció.

Y ahora Hillary. Era un secreto a voces, un anuncio esperado. Sólo falta el cuándo lo anunciaría… Y lo ha hecho. Pero, a diferencia de Chisholm, el anuncio de la candidatura de Hillary Clinton a la presidencia de los Estados Unidos ha sido a través de las redes sociales. El 12 de abril, el día escogido. Y dos mensajes en Twitter. Uno en inglés a las 21:27 y otro en español a las 22:28, justo una hora y un minuto después del primero.

Bien es cierto que la traducción en español de la presentación de su candidatura en Twitter carece de pasión. La palabra “champion” en inglés cobra más fuerza que la palabra “defensora” en español. No obstante, ¿qué necesita la comunidad hispana en Estados Unidos? ¿Una campeona o una defensora? Veremos… Veremos qué es lo que le demandan los hispanos, si defensa o pasión, si el ser una campeona para una comunidad campeona en los Estados Unidos.

En el caso de la composición de los tweets, Hillary ha elegido una fórmula sencilla: primero el texto, después la firma que identifica que esos son los tweets que ella genera personalmente “-H” y finalmente enlace a la web, en el caso del tweet en español, a la página en español.

Otro elemento importante es su avatar, el icono que la representa en Twitter y en el site de candidatura: su propia inicial en azul, H, jugando con una flecha roja transversal hacia la derecha en señal de futuro, de guía hacia dónde está el camino para seguir avanzando, para seguir creciendo. Ella señala anuncia que esto empieza, señala el camino, ¿la siguen?

Hillary Clinton ha anunciado su candidatura en las redes sociales porque sabe que en una campaña electoral el elemento central no es el candidato, tampoco es el equipo de campaña… son las personas, el público objetivo, los electores. Cuando se diseña una campaña electoral, el primero elemento a analizar es la sociedad a la que se representa. Si no se conoce a la sociedad a la que se quiere representar, nunca se la representará bien. Si no se escucha, si no se comprende, si no se entiende dónde y con quiénes se está, nunca habrá oportunidad de atraer al electorado, de enamorarlo. Si no se siente, es imposible hacer sentir a los demás. En las redes sociales Hillary Clinton sabe que están sus electores, sabe quiénes hicieron ganar al presidente Obama y sabe quiénes pueden hacerle ganar a ella.

Las mujeres y las familias serán una prioridad para ella en La Casa Blanca. Y así lo ha demostrado en el vídeo que ha presentado junto con el mensaje de su candidatura. Un vídeo titulado “Getting Started”(empezando). Un vídeo en el que se muestran diferentes personas mientras empiezan… ¿Y quiénes son? Diferentes familias, diferentes formas de familia, diferentes formas de vivir, diferentes formas de empezar, diferentes características de diferentes lugares, blancos, negros, mujeres, parejas de homosexuales e interraciales. Y todos… empezando: plantas que empiezan a nacer, una niña que embala para después abrir, hermanos que anuncian en español el empiece de un negocio, un bebé que espera empezar una nueva vida… Todos empiezan, de alguna manera, a construir una nueva etapa de sus vidas, o a prepararse para ello. Y todos parecen saber el camino, la dirección, esa que quizás marque la flecha que adelanta la marca de la candidata Hillary Clinton. Y finalmente, ella… de rojo y azul, evocando que Estados Unidos necesita una campeona y ella quiere serlo. Es la presentación del vídeo de una gran campaña que se dirige a ti, a lo más pequeño, a lo micro, a cada uno de los americanos para llegar a su corazón, para iniciar juntos esa carrera.

Todo campeón empieza una carrera con una señal de salida. Por eso el título de su web no es casual: Esto empieza contigo”. Todo, el lema, la web el vídeo, el icono… forman parte del relato que ya ha empezado a construir. Y en la cabecera de su web, una imagen que aparece en su vídeo en el minuto 1:33. Sentada alrededor de una mesa toma un café con personas mayores. Y un detalle en esa imagen: ella no habla, escucha.

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Hillary también quiere ser una candidata seria, como Chisholm. La convicción con la que dice “Everyday Americans need a champion, and I want to be that champion” es más natural que evidente. Y eso es lo que lo que marcará la diferenciación no sólo de su campaña, sino de su persona como única opción real para ser la presidenta de los Estados Unidos. Chisholm lo intentó. Buena parte de Estados Unidos quiere que Hillary lo consiga. Toda su estrategia estará enfocada a diferenciarla, a posicionarla como la gran campeona de una América campeona que nada tiene que ver con dinastías. Tiene que ver con liderazgos renovados, femeninos. Antes, todos estaban preparados para Hillary. Preparados… listos… Y ahora sí: ya, la carrera ha empezado… contigo.

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