Your address will show here +12 34 56 78

Publicado en el Blog de El País, Mujeres (11 de febrero de 2013)

“Por la mañana, cuando veo cómo visten a mis niños”, ese es el momento preferido de la ministra Ana Mato. Raro concepto de una persona que representa a la mayoría de los españoles, porque la mayoría de los españoles, le podría decir a Ana Mato que, no es que no puedan ver vestir a sus niños, es que les preocupa llegar a fin de mes por si al mes siguiente no pueden vestirlos. Le damos las gracias al periodista gallego Manuel Jabois por recordarnos el sentimiento tan profundo de Mato.

Decía Lincoln que “no se puede engañar a todo el mundo todo el tiempo”. Oportuna cita en los tiempos que corren. No sólo hay rumores de presunta corrupción en el PP, sino que también la ministra Ana Mato se ve salpicada por las actividades de la Gürtel. Ella niega haber recibido 50.000 euros en viajes, productos Louis Vuitton, y disfrutado de las fiestas de los cumpleaños de sus hijos por valor de hasta 11.800 euros. A pesar de que la policía confirme viajes y obsequios que se han entregado a Ana Mato, ella niega haber tenido vinculación alguna. ¿No es un poco extraño que una mujer no se entere de las actividades de su marido mientras empresarios siguen abriendo interrogantes?

Hay políticos en su partido que defienden su integridad: como el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, Gallardón, Soraya Sáenz de Santamaría… Pero no todos en el Partido Popular están por la labor de defenderla. El presidente gallego, Nuñez Feijóo le pide “explicaciones contundentes” a la ministra para que defienda su honorabilidad. Y Esperanza Aguirre “aseguró también que ella habría destituido a la ministra de Sanidad, Ana Mato, a la que una unidad policial identifica con gastos y pagos de la trama Gürtel”.

Así las cosas, en la calle la gente pide que no se les engañe a todos todo el tiempo…

Si bien la feminización de la política es necesaria, parece que el de Ana Mato no es el mejor ejemplo. Hay mujeres a las que les cuesta mucho tener puestos de envergadura: pero cuando se llega a tener, hay que defenderlo. El talento de las mujeres en política se debe aprovechar, pero para mejorar la política, no para enriquecer bolsillos masculinos ni femeninos. Tenía razón Michelle Bachelet, ex presidenta de Chile: «Cuando una mujer entra a la política cambia la mujer, pero cuando muchas mujeres entran en la política, cambia la política”.

 

Foto: Ana Mato, por Juanjo Martín (Efe)

0

 

“(…)  solo un ciudadano bien informado de los asuntos públicos puede comprometerse con el desarrollo político y social de su país. Sólo un gobierno radicalmente transparente puede ofrecer a los ciudadanos suficientes datos de su gestión como para  que estos puedan opinar y participar con conocimiento de causa y criterio”.

 

ESTAS son las palabras que César Calderón escribió en el libro Otro Gobierno. Unas palabras cada vez más presentes en los ciudadanos de éste país aunque jamás hayan leído este libro ni esta cita en ningún lugar.

Así es, no es lo mismo seguridad que soberbia. Y aunque Soraya Sáenz de Santamaría quiera proyectar seguridad en sus palabras, lo que interpreta la sociedad es una soberbia grandilocuente. Un liderazgo con apetito a más para que sus palabras no sean pisadas. Hoy la veíamos en el Congreso responder con soberbia. Un Gobierno “que informa y reforma, pero, sobre todo, dice la verdad”. Ole. Eso ha respondido al banco de la oposición. Y lo ha dicho con soberbia a pesar de que la prima de riesgo esté en los más de 530 puntos, a pesar de que negó saber la cuantía que el Estado pagará por el banco de los populares y se supiera horas más tarde, a pesar de que callan a Ordoñéz cuando quiere hablar de Bankia, a pesar de que el mismísimo presidente, Mariano Rajoy, haya reconocido los errores de comunicación en su Gobierno…

Soraya tiene apetito y lo muestra ante una sociedad con más apetito aún, pero de hambre, no de poder. La seguridad confidente a Soraya le viene pequeña últimamente al dar la noticia cada viernes de dolores, algo que no controla ni en el tono de su voz, ni en la proyección de su propia imagen. Quién sí se muestra segura es la sociedad. Segura de lo que quiere, segura de que cada vez más va quedando un poco menos. A pesar de que hayamos dejado de soñar, tal como reconocía ayer la filósofa Adela Cortina.

Atrás quedó la Soraya luchadora por el sueño, la joven política con carrera brillante, con un compromiso social y madre primeriza. Su papel en estos tiempos lo está jugando con la soberbia que no le corresponde y no le ha de pertenecer. Y de negro. Sólo la crisis puede reconvertir su comportamiento. Pero en ella está el identificar lo que es la seguridad para afrontar el gravísimo problema que padecemos, o elegir el comerse son soberbia hasta a sus propios electores.

7

LA era del cambio se tiñe de luto, sí. En esta crisis ha muerto el ánimo de los más de 47 millones de españoles… Y quizás, por este motivo, no es casualidad que la estrategia de las políticas de nuestro país al escoger la ropa coincidan.  El nuevo estilo de las mujeres y líderes de nuestro país es oscuro…

  • Soraya Sáenz de Santamaría, vicepresidenta, ministra de la Presidencia y portavoz del actual Gobierno popular escogió el color negro para jurar su cargo. No iba a ningún entierro. Pero para ser el día más importante de su carrera hasta la fecha, no escogió tonos que iluminasen su felicidad. Escogió tonos que pronunciasen su profesionalidad. Ahora bien, quizás no quería ilusionar a los españoles, sino hacerles saber que el futuro más cercano, aún con el nuevo Gobierno del PP, seguiría siendo negro, muy negro.
  • Ana Botella, la nueva y primera alcaldesa de Madrid, el día que tomó posesión, también anunció, con el color más oscuro a los madrileños, que ella era la líder del Ayuntamiento de la capital con un futuro inmediato también muy negro. En el momento en el que más esperanzas necesita los ciudadanos de Madrid, se descartan tonos más esperanzadores. Quizás la mujer del ex presidente español quiera dejarle los tonos más ¿alegres? a la presidenta la Comunidad, Esperanza Aguirre.
  • La ex ministra de Defensa, Carme Chacón, también vistió de negro el día que le cedió la cartera al nuevo ministro, Pedro Morenés. Para ella era un día de luto, sí, porque cedía el cargo que le ha dado poderío y valor en su carrera política. Sin embargo, es un color que impera debido a la responsabilidad que ostentaba y que representa respeto frente a los militares que han caído mientras estaba al frente. Por lo tanto, la pregunta sería… pero, ¿era un día de luto para los españoles más cercanos a este Ministerio? La respuesta es clara…
  • Y, por último, Trinidad Jiménez, la política de Zapatero que ha pasado por dos Ministerios también ganando puestos en el ranking de valoración: Sanidad y Exteriores. Jiménez eligió el negro para la cesión de su cartera al popular José Manuel García Margallo. Para ella también fue un día de luto al perder su cargo, Ministerio que la ha hecho madurar y crecer como política. Negro, por la responsabilidad también que ostentaba. Pero quizás escogió mal la estrategia sobre el día en el que debía llevarlo…

Sea casualidad o no, nuestras mujeres y políticas están de luto como el país que han gobernado unos y que ahora gobiernan otros.

11

POSTS ANTERIORESPágina 3 de 4POSTS SIGUIENTES