EN todas las batallas hay perdedores y vencedores. Pero no todas se recuerdan con la misma intensidad. El pasado 22M se recordará por muchos motivos y aunque se apague la llama produciendo la ceguera más absoluto, siempre cabrá un resplandor que haga observar de nuevo qué ocurrió, como se vivió y qué fue lo que alimentó ese resultado.
A Emilio le escribo esta carta. Una carta simplemente que quisiera que fuera a alguna parte, como mensaje en la botella que puede recorrer mares y océanos por días y meses pero quedando intacto su mensaje…
(Pincha para leer el artículo)
7