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Campaigns & Elections: VIENTOS DE CAMBIO EN ESPAÑA TRAS EL 22M

EN todas las batallas hay perdedores y vencedores. Pero no todas se recuerdan con la misma intensidad. El pasado 22M se recordará por muchos motivos y aunque se apague la llama produciendo la ceguera más absoluto, siempre cabrá un resplandor que haga observar de nuevo qué ocurrió, como se vivió y qué fue lo que alimentó ese resultado.

A Emilio le escribo esta carta. Una carta simplemente que quisiera que fuera a alguna parte, como mensaje en la botella que puede recorrer mares y océanos por días y meses pero quedando intacto su mensaje…

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Pág. 18. Número 19 Campaigns & Elections

Pág. 18. Número 19 Campaigns & Elections

 

 

VIENTOS DE CAMBIO EN ESPAÑA TRAS EL 22M

Madrid, 3 de junio de 2011

 

Mi querido Emilio,

Aquí me encuentro, sentada frente al ordenador en una pequeña habitación que, sin ir más lejos, es eso justamente lo que se me hace: pequeña. Está llena de cosas, de ropa, de libros, de recuerdos, de sensaciones… Al entrar, hay que ir dando zarpazos a lo que vas encontrando a tu paso, para apartar el desorden, hasta que encuentras un hueco donde sentarte. Y cuando encuentras una dichosa silla, te das cuenta de que también hay que desalojarla para hacer uso de ella. Nada fácil la tarea, créeme. Es ese mismo hueco el que buscaba el PSOE en España desesperadamente en estas elecciones. Finalmente he logrado apartarlo todo creando más desorden, he logrado sentarme y por fin he encendido el ordenador. Ellos no tuvieron tanta suerte el pasado 22 de mayo.

Mientras pienso en esos días, en los ya pasados, trazo palabras a lápiz sobre una hoja en blanco.  Mensajes, comunicación online, estrategia, participación, liderazgo, localidades, Comunidades Autónomas… Trazo palabras casi sin sentido y sin razón intentando encontrar, si cabe, alguna respuesta implícita, alguna respuesta oculta entre esas palabras. Los días de banderas ya pasaron, los días de música y ruido, (aunque siempre más música que ruido), los días de tensión y de escucha constante. Ya pasó el jaleo, el agobio, la tensión del momento, ¡y qué momento! Un día, el 22M, no tiene un solo momento a decir verdad. Ese día tuvo toda una colección de momentos. Hace algo más de un mes desde Miami, César Martínez (Mas Consulting), me preguntaba que cómo creía que serían las elecciones autonómicas y municipales de este año en España. Recuerdo que le respondí con una palabra: emocionantes.

Mi querido amigo, Internet se ha convertido en estas elecciones en una plataforma donde “estar” es el principal activo. Estar, y subrayo la palabra. La comunicación online ha tenido mucha relevancia en comparación con otros años y, efectivamente, con otras campañas. Ciertamente ha sido un punto de inflexión, una antes y un después. La austeridad ha sido el reloj que marcaba la hora ante este momento de crisis económica. Como decía el consultor de comunicación institucional Antoni Gutiérrez-Rubí, los políticos tienen que dejar sus sedes e irse a las redes. Sin embargo, no sólo vale con estar: también hay que saber estar. Si analizamos con detenimiento el comportamiento de los políticos en las redes, observamos que aún no se ha conseguido en su totalidad esa conversación, esa característica propia que define por origen la comunicación online. En muchas ocasiones, y generalizo quizás, se ha trasladado el mitin de calle a Internet. Efectivamente: un mitin en Internet. Continuamos con la pregunta de: ¿saben conversar los políticos en las redes sociales? ¿Saben comunicar? Julie Barko, ex directora del Institute for Politics, Democracy & The Internet en la George Washington University, decía que “los políticos que usen de una forma eficiente Internet van a ganar”. Cabe analizar en profundidad en España si se han empleado de una manera eficiente. Pero voy más allá, cabe analizar si se cree en ellas o no. Hay candidatos y candidatas que no sólo no creen, sino que los mensajes publicados en los perfiles se los hacen terceras personas en tan sólo el tiempo de las elecciones. Una vez finalizadas las elecciones, dichos perfiles no tienen otro futuro que la muerte.

Sin embargo, querido Emilio, se ha apostado fuerte y duramente por la comunicación online. Han tenido un gran protagonismo las webs electorales donde se ha competido con las de los candidatos y candidatas rivales por su accesibilidad, visibilidad y, sobre todo, por su contenido. A nivel local, muchos medios de comunicación castigan a partidos minoritarios que no pueden hacer frente al pago de la publicidad en ellos. En ese caso, se opta por la comunicación directa, la única carta que les queda por jugar. Producir contenido (foto, vídeo, texto, audio), relacionarlo y comunicarlo. Esta ha sido su jugada. No obstante, aunque la apuesta de la comunicación directa sea fuerte a través de Internet, hay que tener en cuenta algo muy importante: no todo el electorado está en las redes; hay una gran parte del potencial electorado que está en la calle y también hay que llegar a ellos, sobre todo en municipios donde la cultura de Internet aún parece una ilusión, donde la vida se desarrolla en el campo o “echando la partida”, no en un sillón frente a un ordenador. Conocer al electorado es fundamental para enfocar y proyectar la comunicación. Siempre: conocerlo.

La gran mayoría de los candidatos apostaron por Internet porque creen que la Red hace su mensaje y su política en sí más transparente de cara al ciudadano. Transparencia al fin y al cabo. Pero también querido Emilio, utilizar las redes sociales y la comunicación online para despertar a los simpatizantes y militantes pero… ¿para qué? Para movilizar. Lo difícil venía después: ser capaces de convertir la movilización en votos.

Mi querido Emilio, no han sido unas elecciones fáciles. En absoluto. Desde el principio se tuvo la sensación de que estas elecciones municipales y autonómicas serían un termómetro de las elecciones generales que están previstas para marzo de 2012. Había territorios estratégicos donde el feudo socialista podía finalizar, como es el caso de Andalucía, Extremadura y Castilla – La Mancha. Los mensajes nada tenían que ver con ser de carácter localista o autonómico. En absoluto. Estaban muy enfocados a la política general, a los problemas que atañen al conjunto de los españoles a nivel, y valga la redundancia, España. Muchos políticos han estado más preocupados de criticar a banqueros, a políticos rivales y malas propuestas contra la crisis económica, que en hacer y comunicar un proyecto local que mejore la calidad de vida de sus vecinos y vecinas. Estas han sido unas elecciones más “macro” que “micro”, más grandes que pequeñas, más gordas que flacas.

España se ha convertido para el Partido Popular (PP) en una gran biblioteca donde reina el silencio más absoluto. Así es: el silencio como estrategia política. Nada de debates electorales, nada de ruedas de prensa (y por supuesto nada de preguntas), nada de “canuzatos” y de entrevistas. Sólo mensajes de ataque para desgastar al Partido Socialista Obrero Español (PSOE) influyendo directamente en el voto descontento de izquierdas. Ver pasar el cuerpo de un presidente desgastado por la crisis económica, y por la falta ya de credibilidad, es su pretensión. Su mensaje es la critica, no la propuesta, es inculcar un miedo consecuente de una crisis heredada. En sus monólogos, otro tema fundamental: el terrorismo. La izquierda abertzale consiguió estar en las elecciones a través de un partido político denominado Bildu. La novedad con respecto a otras convocatorias es que, en este caso, los independentistas rechazaron, al menos de palabra, el terrorismo. El Tribunal Constitucional, finalmente aceptó su entrada. El PP se opuso y lo criticó. Por otro lado, el Partido Popular, invitó una y otra vez a través de sus líderes, e incluso a través de contratos entre las personas de sus listas, a que gobernase el partido más votado. Su objetivo era evitar que gobernasen otros partidos a través de coaliciones y pactos electorales, algo que les deja fuera del escenario de gobierno.

El discurso de Izquierda Unida (IU) se centró en la corrupción. La corrupción de decenas de políticos implicados en casos con muchas preguntas pero con pocas respuestas. Corrupción: imputados del Partido Popular que han vuelto a optar por un puesto en los gobiernos autonómicos y locales. IU actuó a modo de guerrilla porque es clave en muchos territorios como partido bisagra como Asturias, Aragón o ciudades como Sevilla. El líder de Izquierda Unida animaba al voto una y otra vez: “Que voten con rebeldía, pero que voten”.

Querido amigo, desgraciadamente la corrupción en España no parece pasar factura. El informe publicado en abril por el CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) nos revelaba que a pesar de que lo socialistas eran las personas más preocupadas por los principales problemas de los españoles, veían a los populares más preparados para enfrentarse a ellos a pesar de sus ociosas actividades de corrupción. Un dato, para muchos españoles, desolador.

El PSOE se defendía como podía en estas elecciones de todo lo que le llovía. Sacaba a la luz todo lo hecho en estos años de crisis económica, todo lo propuesto, aunque fuese tarde, y los apoyos recibidos por parte de Europa. El PSOE repetía y repetía para que calase en la sociedad. Repetía. Recordaba y se defendía. Aunque también recordaba para defenderse. Exacto, esa es la similitud. Recordar sus políticas no sólo en materia económica. Recordaban también lo que no hicieron otros para así defenderse. Y defenderse también ante las criticas puesto que se les atribuyó la decisión del Tribunal Constitucional de aceptar la participación de Bildu en las elecciones.

Emilio, recordarás las palabras del presidente Barlet en esa serie que tanto nos gusta, The West Wing: “Nunca dudes de que un grupo de ciudadanos comprometidos pude cambiar el mundo”. Estas palabras, años después, siguen cobrando sentido. El mundo está cambiando, lo hemos visto estos meses de atrás con Egipto, con Túnez, con Libia… gracias al compromiso de un grupo de ciudadanos. España, el 15 de mayo, fue testigo también del compromiso de un grupo de personas que fue aumentado no sólo a lo largo de las horas en las redes sociales o en las plazas, sino a lo largo de los días posteriores incrementando su participación tanto física como virtualmente. Ese grupo de personas resultaron ser el conjunto de miles de acampadas en las ciudades más estratégicas de este país. ¿Deseos? Muchos. Son la resaca de la desafección política, del tercer problema de las españoles (los partidos políticos). Son la resaca de la desigualdad laboral, la resaca de los casi cinco millones de parados. Con padrino político o no, se han hecho oír en cada rincón del mundo porque se han agarrado a un altavoz muy potente además de a la vía pública: Internet. Democracia real ya! es la resaca de una crisis económica que parece interminable, de una situación casi insostenible alimentada por la actitud de la clase política más que por sus mensajes. Es el resultado de un hartazgo del discurso político, del “y tú más”. Una situación alimentada también por un tratamiento de los medios de comunicación que no roza de muy adecuado porque ellos no tienen el poder, pero sí la capacidad de influir. El 22 de mayo continuaron las acampadas en toda España cuyo núcleo fue y es la Puerta del Sol de Madrid. ¿Influyó en las elecciones? La respuesta es sí a pesar de la diversidad de opiniones y de la diversidad de propuestas que le exigen al Gobierno. Unos defendían la abstención, otros el voto en blanco, otros el voto sí, pero a los partidos minoritarios. Repito la pregunta: ¿influyó? La respuesta, Emilio, es sí. El 22 de mayo IU potenció su imagen de partido bisagra, y entró en actuación y con mayor representación UPyD (Unión Progreso y Democracia).

Y llegó el 22 de mayo. En los titulares, una declaración del ministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba: “La democracia no es sólo votar, pero sin votos no hay democracia”. Un día radiante, sin duda. Desperté, amigo mío, con la ilusión de quien espera a los Reyes Magos en Navidad. Un día tremendo lleno de gente en las calles, en las playas españolas, gente en las terrazas, en los parques, gente en el campo, con la familia… A pesar de las circunstancias, ese día soleado había gente que paseaba y sonreía. “El día acompaña”, me dije.

Este 22M pareció transformarse, como una naranja partida en dos trozos, una dulce y otra ácida. Como un día observado desde el horizonte, barro y cielo. Como el ánimo de las personas, euforia y calma. Hasta las 14 h. la participación había aumentado con respecto a la de 2007, de modo que España recobró, aunque fuese un poquito, la ilusión. Del 34,15% al 35,87%. Apenas un rayo de luz en un momento en el que se necesitaba de la presencia de los 35 millones de ciudadanos llamados a las urnas. El segundo avance, hasta las 18 h. fue más tranquilo y eso hizo calmar los ánimos o esa euforia levantada. En 2007 la participación fue del 49,03%. En 2011 del 49,91%.

Las urnas se cerraron y empezó el recuento. Nervios. Érase una vez un mapa decorado con colores rojos y azules. Érase una vez un mapa convertido prácticamente en parte del mar, donde el color azul predominaba en todas partes. El Partido Popular ganó rotundamente las elecciones municipales y autonómicas. Pero cuidado, lo que ganó fueron 600.000 votos más. El PSOE fue el militar herido en guerra:  perdió 1,5 millones de votantes, el número mágico que decide las mayorías. Votos socialistas descontentos que: o se quedaron en casa, o votaron a IU o que optaron por UPyD.  Los independentistas de Bildu se llevaron 300.000 votos.

Mi querido Emilio, así han transcurrido las elecciones del 22M. Tras una resaca llena de conmoción, el PSOE tiene la intención de reconvertirse o renacer. Reflexión tras la derrota y actuar en consecuencia de la manera más rápida posible y evitando las primarias. Rubalcaba es en estos momentos el hombre fuerte del partido frente a un desgastado ya presidente del Gobierno que quiere enterrar el PP más vivo que muerto antes de tiempo. El hombre fuerte de los populares sigue siendo Mariano Rajoy, aquel que espera la cabeza del presidente pasar y el que pide elecciones anticipadas. Ahora bien, tras la victoria  – sobre todo en la Comunidad de Madrid y en la Comunidad Valenciana – cabe preguntarse qué ha ocurrido con aquellos votos que han ido a parar a listas con candidatos imputados. ¿Consecuencia de un problema del sistema, de un problema del partido o un problema de interpretación social?

Como ves, son muchas preguntas las que quedan abiertas, querido Emilio, y que se irán respondiendo a medida que el PSOE renazca con un nuevo enfoque de partido y con un nuevo liderazgo, o bien se haga más fuerte el que acaba de ganar las elecciones.

Sigo en esta habitación que se me hace pequeña. El viento entra oxigenando estas cuatro paredes que piden cambio. Los rayos del sol se han ido apagando y apenas se dejan ver tras la ventana. Entran y se van tímidos, como temiendo a entrar del todo para quedarse e iluminar por entera la habitación. Así se siente el PSOE en estos momentos.

 

Un beso muy fuerte desde el otro lado del Atlántico

Ángela Paloma