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Artículo de Lourdes Abad para el Máster de Comunicación Política y Corporativa (MCPC) de la Universidad de Navarra  que comparto con muchísima ilusión después de la charla-coloquio a los alumnos del Máster a la que fui invitada

 

La antigua alumna del Máster en Comunicación Política y Corporativa (MCPC) Ángela Paloma Martín desgranó los entresijos de la campaña electoral de Alfredo Pérez Rubalcaba en una sesión con la décima promoción delMCPC en la que presentó su libro «Se llamaba Alfredo…«. Ángela Paloma afirmó que en esa última campaña del PSOE se buscó desesperadamente y de muy diversas maneras conectar con el electorado socialista, el que ya había votado en 2008 al PSOE, pero fue inútil porque la derrota era inevitable. Martín incluye en su libro numerosas entrevistas con políticos, como Rubalcaba o Elena Valenciano, directores de comunicación como Carlos Hernández y con periodistas, como María Rey o Manuel Campo Vidal.

«Había que centrar la campaña en torno a Rubalcaba. Él era lo único que le quedaba al PSOE después de los recortes de 2010 y la reforma constitucional en 2011. Él era lo único positivo en las encuestas», manifestó Martín. La periodista expresó que el eslogan electoral socialista «Pelea por lo que quieres» –que fue decidido por Elena Valenciano- describe una campaña que estaba perdida, pero en la que los socialistas sintieron que había que hacer algo.

En relación al mensaje de campaña, Martín explicó que Rubalcaba se centró en prevenir a los ciudadanos de lo que pasaría si el PP gobernaba. Sin embargo, la consultora política aseguró que falló en no saber explicar por qué antes, cuando Rubalcaba formaba parte del gobierno de Zapatero, no había sido capaz de poner solución a la crisis económica y ahora sí sería capaz. Además, la periodista señaló que el debate entre Mariano Rajoy y Alfredo Pérez Rubalcaba favoreció al candidato popular porque salió reforzado al ser capaz de hacer frente al socialista.

«Se llamaba Alfredo…» recoge las prácticas de marketing electoral que se pusieron en marcha durante esa campaña como los «Diálogos con Rubalcaba» o la vuelta a los tradicionales mini mítines en ruta. Sin embargo, según Martín, pese a todos los esfuerzos fue imposible deshacerse del contexto desfavorable y movilizar a los votantes para evitar el debacle socialista. El PSOE obtuvo en noviembre de 2011 su representación más baja en el Congreso de los Diputados en la historia de la democracia, con 110 escaños.

 

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Entre el aroma de un café de tarde, cerca del Congreso de los Diputados y en pleno en invierno en Madrid, alguien me preguntó por qué quería escribir un libro sobre la campaña electoral de un perdedor. Supongo que todo el mundo hace cosas porque un motivo los empuja. Y el motivo que me empujaba a mí, como periodista, no era otro que el recomponer las piezas de un rompecabezas que me parecía inconcluso. Contar y describirle a la gente la campaña electoral más difícil de la historia socialista, y ofrecer las respuestas que en su día, posiblemente, no se dieron. El desafío no era nada fácil. Pero, simplemente, me parecía justo hacerlo. Nada  más. Puede que la respuesta entre sorbos de café́ sonara utópica, quizás como cada comentario que hago generalmente sobre política, pero era la verdad. No había más motivo que ese. Y creo que esa persona supo comprenderme.

ESTAS son las primeras palabras con las que comienza el libro Se llamaba Alfredo… Y con esta cita arranqué la presentación de Argamasilla de Calatrava.  Porque… Esa persona que supo comprenderme no era otra que Paco Seoane. Y era imposible que no estuviera en la última presentación de este libro.

PACO, cuéntanos- le dije. Y Paco contó muchas cosas con su acento gallego y la humildad y la serenidad que lo caracteriza, pero también con esa sabiduría que lo envuelve. Habló de la campaña de Alfredo Pérez Rubalcaba, catalogada por él mismo como “aburrida” en sí misma, y habló de los elementos que más impacto tuvieron en esa campaña, como la reforma de la Constitución. Fue docente, explicativo, práctico, y me consta que enamoró al público por su sencillez, porque lo complejo lo hace sencillo. Él es así. Pero además de resaltar las palabras que Paco le dedicó a los vecinos de este pueblo manchego, me quedo con ellos mismos, con los propios vecinos.

Y me quedo con ellos porque, a pesar de que a priori iba a ser una presentación sencilla de poco más de una ahora, al final se alargó hasta las dos horas y pico, sencillamente porque los paisanos tenían muchas inquietudes acerca de lo que ocurrió y acerca de lo que está ocurriendo. Querían encontrar respuestas en nosotros, saciar su inquietud. Detrás de una pregunta iba otra y, detrás de otra, otra más… Este libro nació para dar una respuesta a la sociedad de un momento de nuestra historia. Pero poco a poco, a medida que los vecinos iban preguntando más el pasado sábado, me iba dando cuenta de que hay muchas preguntas sin responder y que el trabajo no ha hecho más que empezar para aquellos que tenemos como forma de vida la palabra. La gente, aunque sea de un pequeño pueblo de La Mancha, pregunta sobre las primarias ciudadanas, sobre la reforma de la Constitución, sobre por qué Rubalcaba y no Alfredo, sobre las campañas electorales a nivel local, sobre las encuestas, sobre la Ley de Partidos y la Ley Electoral… Sobre muchas cosas que deben responderse encima de la mesa y no irlas acumulando en un cajón.

LA sociedad tiene inquietudes, quiere conocer la información que se les omite, quiere participar… Desde el más pequeño, hasta el más mayor. Es una obviedad. Y me quedo con ellos, con sus preguntas, con su participación, con su implicación.

Y en este cierre de año, me quedo con todas las personas con las que he hablado de este libro, me quedo con todo lo que he aprendido de ellos. Me quedo con todas las personas que me han regalado un ratito de sus vidas para reconstruir la campaña más difícil de la historia socialista. Me quedo con todas las personas que han confiado en mí. Me quedo con mi familia, con su apoyo y su comprensión, con las personas que me rodean y me dan el calor necesario para continuar. Me quedo con los sueños cumplidos y los que quedan por cumplir…

GRACIAS…

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LA tarde del pasado viernes, 22 de noviembre, fue una tarde estupenda donde pude reconstruir con los alumnos del Máster de Comunicación Política y Corporativa (MCPC) de la Universidad de Navarra la derrota electoral inevitable, la peor derrota electoral de la historia socialista, desde el pedestal de la comunicación política.  La tarea no era nada fácil. Pero paso a paso fuimos desgranando la estrategia, las claves del contexto político y social que llevaron al PSOE a diseñar una campaña como la que se diseñó y que llevaron a emitir a Alfredo Pérez Rubalcaba un discurso como el que emitió el pasado 9 de julio de 2011. A pesar, como preguntaban ellos, de no haber una mínima esperanza de ganar las elecciones. Sus inquietudes eran enormes. Y subrayo que de las inquietudes, de las reflexiones y de las preguntas se extrae el mayor aprendizaje posible. 

A medida que íbamos avanzando en los elementos de esa campaña de principio a fin, y que cuento de manera exhaustiva en este libro, se iban abriendo los debates… Debates que podríamos haber continuado tranquilamente sin minutero en el reloj. Entre ellos, sobre los porcentajes que salen en los titulares de los medios de comunicación inmediatamente el día después del debate electoral y por qué considero que esos porcentajes no son la esencia imprescindible que marque el ritmo de la noticia porque… ¿qué es noticia? ¿qué es los más responsable como medio de comunicación tras un debate electoral? ¿qué es lo que esperan los ciudadanos de esa noche?  Otro tema que se abrió fue acerca del lema de campaña “Pelea por lo que quieres” y la campaña de publicidad que echó por tierra Elena Valenciano con aquel “Hagamos que suceda” porque, según ella, pelear por lo que querían era lo que estaban haciendo cada día en aquella campaña electoral. Un mensaje negativo decían los compañeros del Máster… ¿necesario? También se intentó responder al por qué es más conveniente, quizás, que en los perfiles de los candidatos que se especifiquen las personas que llevan dicho perfil en el caso de que el candidato no lo gestione únicamente… En esta campaña electoral, sobre todo, cuando ni Mariano Rajoy ni Alfredo Pérez Rubalcaba tenían posicionamiento en la red ni credibilidad en ella para afrontar tamaña campaña. Un tema más surgió a raíz del porcentaje de engagement en Facebook y sobre la relación entre el número de seguidores frente al número de seguidores a los que le interesa lo que se publica. En este sentido, les traslado este artículo del momento y además les recomiendo que sigan a Mari Luz Congosto y a David Álvarez.

MUCHAS fueron las inquietudes, muchos los comentarios y muchas las cuestiones que se abrieron en relación a esa campaña electoral heroica, como dijo Teodoro León Gross en la presentación de Málaga, donde el objetivo nunca estuvo en cambiar ningún voto, ni en mover a los indecisos, sino sencilla y llanamente a conectar con su propia militancia y con su propio electorado, el que sí votó en el 2008 y el que decidió muchos meses antes de las elecciones de 2011 que no iría a votarles aunque no supieran a quiénes fueran a votar. Más 4 de millones de votos se centrifugaron en esas elecciones. Y mucha ilusión me hizo contarles todo esto a alumnos y compañeros que estaban sentados donde un día yo lo estuve no hace mucho. Y se lo estaba contando a aquellos que también, no dentro de mucho, diseñarán campañas electorales, a quienes, desde mi humildad, tendrán que aprender más de las derrotas que de las victorias. Imaginaos el reto…

PERO es cierto que me faltó tiempo el pasado viernes en esa charla-coloquio para compartirles algo que me parece importante resaltar en el hoy. Y aprovecho este pequeño espacio para que las palabras no se queden en el olvido deseando con toda ilusión que esto que les cuento les sirva de algo. El escritor Ambroise Bierce dijo un día que para que los sueños se hagan realidad, había que estar despiertos. Soy consciente –creo, porque un día también lo sentí- de que los alumnos del MCPC sueñan con salir de ese Máster con una mochila lo suficientemente cargada como para afrontar los retos profesionales y personales del mañana. Tienen ilusiones, esperanzas, compromisos consigo mismos y con lo que se les viene. Mi consejo es sencillo… Mi consejo es que gestionen muy bien las expectativas. Mi consejo es que un “título” únicamente no aporta la suficiente diferenciación si se trata de conseguir un trabajo o si se trata de conseguir aquello que cada uno desee. Pero por el contrario, cada uno, consigo mismo, con sus valores, con sus sueños, con las personas que le rodean –familiares y amigos, pareja…- y con sus actitudes va marcando, pasito a pasito, ese camino que le llevará a conseguir todo aquello que se proponga. La formación que cada uno elija, o en el caso de este Máster en concreto, sus contenidos, la formación, la academia, las relaciones… son un instrumento. No es el fin único. Pero sí es un grandísimo instrumento para aquellos que tienen la gran suerte y la grandísima oportunidad de poder estudiarlo, de poder participar en él, de poder ser parte de él, de poder aprovecharlo, de poder aprender de él… Un instrumento. El fin está en vosotros mismos y en todo lo que os envuelve, en cada estudiante. El fin está en vosotros mismos, en la paciencia, en la perseverancia, en los sueños de cada uno y en el no rendirse nunca para hacerlos realidad. El reto está en saber escuchar a los demás y, ante todo, aprender a escucharse a sí mismos…

“El futuro pertenece a quiénes creen en la naturaleza de sus sueños”

Eleanor Roosevelt, la primera dama del mundo

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