Your address will show here +12 34 56 78

LLEVABA mucho tiempo con ganas de escribir este post… Y los motivos que han hecho brotar las palabras que vais a leer a continuación han sido las primeras 48 horas que he pasado en este país desde que volví de Inglaterra. A pesar de que marché en agosto y he venido de manera intermitente a España para colaborar haciendo lo que amo y así aprovechar las escasas oportunidades que van surgiendo aunque sean dos semanas, lo cierto es que de colaborar de manera intermitente no se come… Por mucho que se trabaje y por mucho que se colabore. En primer lugar porque no es un salario que de una estabilidad. Y en segundo lugar porque el 80% de las colaboraciones son gratuitas: dan experiencia, dan visibilidad, pero no dinero, ese es el trato.

La formación a muchos nos ha costado demasiado no sólo en términos económicos, sino mucho mucho esfuerzo dejando atrás a personas que adoras y que son tu vida. Arriesgamos el estar lejos de nuestras familias y de nuestros amigos, y tristemente también arriesgamos nuestra vida personal. Muchos años de estudios para conseguir las mejores notas y tardar el menos tiempo posible porque tus padres son ya mayores y el tiempo corre en tu contra. Muchos años trabajando al mismo tiempo incluso combinando becas y trabajando de madrugada mientras estás en clase todo el día… Exámenes para pasar al Máster de tus sueños… Retos y más retos porque piensas que tras ellos está tu futuro… Esperas y esperas… Y tras esa espera llega el momento de decidir y de preguntarte, ¿qué sigo haciendo aquí?

En Londres he tenido la oportunidad de conocer a muchas personas. Muchas. Pero me quedo con el sector femenino, mi área, mi especialización y mi motivo también. Cientos de mujeres que marchan de sus países persiguiendo sus sueños, malcomiendo y como decía Montse Veloso, rubia gallega y soñadora, “contando las monedas para ver si puedes tomarte un café”. Pero contamos las monedas también incluso para saber si nos llega para lavar la ropa…

En todas las partes del mundo podemos encontrar a miles de españoles que huyen de su país por carecer de oportunidades. Un país rico en capital humano, rico en vida, cultura y materia prima, rico en sectores y en gente. Pero que se está hundiendo con esta crisis económica. El capital humano se va de España, sí el mejor. La generación más preparada pero también la más humillada. Ya no somos una oportunidad para las empresas españolas sino una amenaza continua porque pueden pensar, aquellos que nos entrevistan, que vamos a quitarles el puesto… ¿Dónde vamos con algo más de 20 años, dos carreras, másteres, pensamiento de doctorado y más de 5 años de experiencia? Además de a la cola del INEM, nos vamos de España.

El nuevo Gobierno, o quién esté por la labor si se desea con saña, debería replantear una estrategia para volver a recuperar a todos los que estamos pensando en marchar de nuevo en este año 2012. Las estadísticas no muestran con acierto cuántos jóvenes y cuántas familias están probando suerte en otros países. Tampoco cuántas mujeres, aquellas que si encuentran su lugar en otro país acabarán por tener a su familia allá, la próxima población activa, como ocurrió en la época de vacas flacas cuando nos convertimos en emigrantes hacia Latinoamérica. En nuestra época no hay ya ni vacas, por eso vamos a buscarlas a otros lugares aún sabiendo que nos enfrentamos a otro idioma, tenemos que vivir en casas que no son la nuestra, convivimos con personas que no conocemos, y nos intentamos tapar las manos por el frío, sí, esas que nos llevamos: una delante y otra detrás. 

Tal y como aparece en el reportaje de El País, “quizá en las cuentas oficiales figuren como residentes en el extranjero, pero deberían aparecer como nuevos exiliados producto de la ceguera de nuestro país». Me quedo con la última parte: la ceguera de nuestro país. Así es, exiliados. Nunca olvidaré el llanto de una ingeniera en España pero ayudante de chef en Londres al llegar a casa. No olvidaré nunca las lágrimas de una diseñadora y modelo con marca propia en España, pero cuidadora de un niño en Londres cuando la echaron porque los padres decidieron llevar al niño a un colegio. Nunca olvidaré las palabras lacrimosas de una trabajadora social afirmando día tras día con tristeza “este no es nuestro lugar…” Nunca olvidaré el rostro amargo de ninguna mujer que he conocido y que hoy sigue luchando por sus sueños lejos de sus casas, lejos de sus familias y de sus parejas olvidándose de cómo un día vivieron… Pero si hay algo de lo que no se olvidan es de quiénes son y de cuáles son sus sueños…

13

AYER se celebró una gran cita: el debate sobre el estado de la Nación (que hoy ha continuado). Zapatero sabía que era importante, y sabía que se la jugaba. Abordar las reformas estructurales nunca fue tarea sencilla. Y Mariano Rajoy lo tenía fácil. Sabía que lo tenía fácil ante este panorama abrumador…

En su discurso, Zapatero dijo que quería muchas cosas para su país: «prosperidad, empleo y políticas sociales» (…) «esto es un reto y, como tal, debemos interiorizarlo». Habló del criticado «Plan E», del desempleo y la reforma laboral, de las víctimas de ETA, y su homenaje a través de la unidad democrática, la estrategia de economía sostenible, la reforma del sistema financiero, de la crisis y, como no, el estatut, que tantos quebraderos de cabeza e incomodidades le está dando… Y Rajoy habló de todo esto, pero se perdió entre sus palabras lo más importante: los intereses de España. ¿Por qué? Porque a pesar de pedirle a Zapatero que «lo mejor que puede hacer es disolver el parlamento y convocar elecciones generales», en su discurso prevaleció las críticas que el PSOE y el presidente mismo le hacía, o le hacen, o le harán,  cual novia enfadada por un mal beso. Y de pronto viene el colofón de las palabras del presidente, metidas sin calzador y con cuidado: «Voy a ejercer al máximo el principio de responsabilidad» (…) «gobernar, cueste lo que cueste y me cueste lo que me cueste». Y ahí quedó ese final bordado a ordenador, que no a «máquina», para los titulares de prensa, radio y televisión.

Y esta mañana cambia el tono y despertamos con las palabras de Rajoy como protagonistas en casi todos los medios.  Quizás porque sean muchos los que desean esa moción porque no ven otra alternativa. Sin embargo, vemos esa foto, la de El Mundo. Que dice mucho y todo, que comunica todo y mucho. Y precisamente es El Mundo quién la saca y no en mal puesto, sino en portada. A Zapatero se le han complicado las cosas, y lo vemos guardar sus papeles con tranquilidad y parsimonia. Y a su lado aplauden, y a su alrededor también. Pero ahí está, sentado con una mueca en su rostro con el convencimiento de haber cumplido, al menos así lo piensa él. Y sentado está, como presidente del Gobierno, mientras vemos marcharse a un Rajoy ensombrecido en segundo plano. Lo vemos irse difuminado cual sombra empobrecida. Y Zapatero, sentado en su sitio, observa como se marcha ese político que borroso aparece en esa imagen.

Y es que hay momentos en los que una imagen dice más que mil palabras…


2

 

“No soy triunfalista, soy optimista”. Éstas han sido las palabras que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha emitido durante la entrevista radiofónica, esta mañana en el Palacio de La Moncloa, al plantear su postura de cara a la crisis económica en la que estamos inmersos. Asegura que, para afrontar este “año malo”, espera que el catálogo de medidas del famoso Plan E, ayude a relanzar la economía  y ayude también a las familias con más dificultades: “lo que me importa subrayar es que vamos a recuperar la economía de nuestro país”. No obstante, ha hecho hincapié en que su principal compromiso es la reactivación del empleo. Y pide a los ciudadanos a que “tengan confianza y sigan consumiendo de forma normal”.

 

El ejecutivo ha anunciado que en marzo estarán en marcha entorno a 28.000 obras públicas promovidas por el Estado. Los ayuntamientos tendrán como objetivo mejorar la red urbana y crear empleo directo e indirecto: “250.000 puestos del fondo municipal”. “Hay que dar alternativas a las personas que se han quedado sin empleo y vamos a intensificar la formación de los trabajadores”. “Vamos a trabajar para que no se produzcan los 4 millones de parados”.

 

El Presidente del Gobierno continúa mostrando su confianza hacia el vicepresidente económico Pedro Solbes: “Solbes no es pesimista”; “es un momento en el que administrar las cuentas públicas es muy importante y Pedro Solbes da solvencia y seguridad”. Confía en que su ministro de economía responde ante inversores y ante gobiernos europeos a pesar de los datos negativos publicados en los últimos días. Y no sólo confía en él. También en las medidas que se aprobaron en Washington tras la cumbre del G-20.

 

Entre Obama y Bush

 

“Tenemos que mejorar nuestra competitividad y apostar en lo sectores de futuro”. El Presidente del gobierno se refiere a la inversión en energías renovables: “si seguimos apostando por ahí, podremos ver una recuperación económica más rápida”. Un sector y un país, España, que el presidente electo a La Casa Blanca, Barack Obama, ha puesto como ejemplo.

 

Zapatero tiene esperanzas en la administración de Obama y está seguro “de que va a haber buenas relaciones” con el nuevo Presidente de los Estados Unidos. En cuanto a la figura de George Bush, ha subrayado que considera haber sido uno de los presidentes del Gobierno que más crítico ha sido con su política: “tanto es así que no he tenido ningún encuentro con él”. “Esperemos que no vuelva a haber una política neoconservadora”.

 

Financiación y elecciones

 

El Presidente del Gobierno ha asegurado que pretende mejorar la financiación y espera que haya un pronto acuerdo. “Mejorar la financiación autonómica es mejorar los recursos para la educación y para la sanidad” ya que casi el 70% del gasto de las comunidades va a parar a estos dos sectores.

 

En cuanto a las elecciones vascas y gallegas, Zapatero ha dicho que en Galicia aspira a “revalidar el Gobierno” con Emilio Pérez Touriño y en el País Vasco, con Patxi López, aspira a “ser la alternativa” de Ibarretxe, del PNV. El Ejecutivo cree “que es el momento de otro tiempo en el País Vasco” porque Patxi López representa con “seriedad y sencillez”.

 

Conflicto en Oriente Medio

 

El Presidente del Gobierno ha asegurado con respecto al conflicto en Oriente Medio que “Israel ha tenido una presión internacional fuerte para que el alto el fuego se consumara”. Explica que este acuerdo ha sido fruto de las negociaciones que ha se han estado llevando a cabo en el foro internacional y, en concreto, ha resaltado la tarea del ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos. “Hay una abismo en la necesidad de un entendimiento entre Israel y Palestina”. “La paz en Oriente Medio es también la paz del mundo”. Sobre si la diplomacia española pesa, el Presidente ha recalcado que la posición de España en el mundo es una posición que “hay que preservar” y, de la cual, “estar orgullosos”.

4

POSTS ANTERIORESPágina 7 de 8POSTS SIGUIENTES