Your address will show here +12 34 56 78

Diario de campaña. Día 8: La videoteca electoral

Publicado en BEZ el 11 de Diciembre de 2015

Y casi llegar a abrazarlo. Eso es lo que pretenden los spots electorales: transmitir un mensaje que vaya directo a los sentidos del elector, provocarle la valentía de ser capaz de rozar el futuro con sus manos. De que todo lo que lucha, ama y siente está a su alcance. Hacer sentir para movilizar el voto, para provocar la decisión de actuar el día de las elecciones. Sentir para actuar. Sentir para hacer. Sentir para hacer creer. Sentir para influir también en los demás. En esta campaña electoral, el eje estratégico de los spots electorales es la comparación temporal: recordar el pasado para soñar el futuro.

Una conversación con Ralph Murphine sobre los spots electorales sería menos optimista y más inteligente. Él los llama en su libro Ideas en la comunicación política moderna, “el ritual de los comerciales políticos por televisión”. Y dice: “el fenómeno del ritual se ha llevado casi al estatus de culto en ciertas partes del mundo (…). El comercial puede verse en campañas políticas desde Río Colorado hasta la Patagonia. Muestra a masas de ciudadanos echando porras con muchas ganas, sonriendo, bailando, agitando banderas y pancartas. (…) El concepto básico de este tipo de comercial en español se llama triunfalismo”.

Posiblemente en España, y en esta campaña electoral, estemos siendo testigos de menos triunfalismo, menos masas y menos jingles. La videopolítica también evoluciona, aunque se siguen cometiendo errores estratégicos y de diseño al copiar lo que en otros países y partidos hacen sin tener en cuenta los contextos y los tiempos políticos. El vídeo del PP apelando a la recuperación fue muy criticado el pasado mes de octubre al existir una campaña parecida, con la misma historia y los mismos mensajes. Además de poder sentir, el elector también es crítico. Como crítico también ha sido el spot “piensa sin prejuicios” que ha lanzado el pasado 6 de diciembre el partido de Mariano Rajoy aludiendo a los tipos de personas que les votan, incluido los hipsters. Crítico pero viral, y con una historia bien construida.

Para abordar uno de los principales spots de campaña, los populares han aprovechado las críticas que reciben a propósito de que sólo hablan de “números”. Y así lo han llamado. En ese vídeo la alocución enumera cifras, las que repiten una y otra vez, y que justifican el crecimiento en el país. Y posicionan datos positivos de la creación de empleo: “dicen que en el partido popular siempre estamos ocupándonos de los números. Es verdad, porque nos importa mucho lo que hay detrás de cada uno de ellos”. El spot titulado “Despertador”, nos invitan a despertar en una España que ha cambiado 4 años después, y nos invitan también a seguir en esa línea, una línea futura, también llena de datos, que quieren alcanzar. Aquí se establece el compromiso como motivo.

El PSOE apuesta por la narrativa que acompaña a su slogan, un futuro para la mayoría, y por recuperar el orgullo de ser socialista para conseguir dicha mayoría. Han creado un spot donde lanzan la siguiente pregunta: ¿qué le pides a los próximos cuatro años? La segmentación electoral es clave en este vídeo: vemos diferentes personas de diferente sexo y edad, y que hablan diferentes lenguas, las que se hablan en España. En ese futuro para la mayoría, el PSOE se para especialmente en los jóvenes, lanzando un spot titulado “un futuro para los jóvenes”. Este vídeo demuestra que la creatividad gana la batalla de los spots electorales: es el que más visualizaciones tiene hasta el momento. ¿Y cómo se consigue un futuro para la mayoría? En ese eje transversal, de mirar el pasado para el conseguir el futuro, publican el spot “un proyecto de futuro para la mayoría”.

Ciudadanos lanzó su spot el pasado 5 de diciembre. Un Albert Rivera se sienta ante un folio en blanco para escribir una carta, una carta para ser leída también en el futuro por alguien que ya viva en ese país que propone Ciudadanos: su hija Daniela. Apela especialmente a las emociones y entra en coherencia con el eslogan que repite cada día en su campaña: la ilusión.

El vídeo de Podemos es sencillo pero efectivo e identitario con ellos mismos. Lo han titulado “maldita casta, bendita gente”. Apela también a las emociones porque visualiza la situación de muchas familias en España. Y verse identificado es lo que mueve a la acción. El ataque es frontal contra el PP y el PSOE.

El videoclip electoral de Izquierda Unida para las elecciones a la Comunidad de Madrid titulado “El corazón de la izquierda”, donde Joaquín Sabina le puso la música, fue muy logrado. En esta ocasión, titulan al spot “venimos de muy lejos”. Pocos planos, y la voz de Alberto Garzón describiendo el nuevo país que ellos dibujan en estas elecciones, el que repiten a diario. Aparece solo, de espaldas, pero no lo está. En el minuto uno lo enfocan a él acompañado de muchas personas más y, al final, un espacio a recuerdos emotivos: muestran el pasado reciente que debe justificar el voto a IU en el presente.

Recordando a Murphine, los spots de estas elecciones de 2015 son poco triunfalistas. No pueden serlo en un panorama donde nada está claro. Pero en un panorama donde todos tienen algo en común: desear el futuro, pero el futuro inmediato.

DIARIO DE CAMPAÑA

0

Diario de campaña. Día 6: Los votantes en el exterior

Publicado en BEZ el 9 de Diciembre de 2015

Empezar con un suspiro el día mientras cierras la puerta de una casa que no es la tuya. Bajar por un ascensor, en el mejor de los casos, con gente desconocida de lugares que quizás no hayas oído hablar jamás. Salir a la calle y, a pesar del tiempo, respiras un aire que aún no sientes familiar. Cada paso que se da por la avenida es un paso más hacia un lugar que probablemente no has escogido, y que tampoco te hace feliz, pero que te vendieron como la gran oportunidad. Y probablemente escuches un idioma que tampoco es el tuyo pero que en el fondo no desconoces porque no te queda opción para sobrevivir. Y, mucho cuidado porque, enfermarse lo prohíben las madres como orden soberana.

La soledad de los fines de semana atormenta la cordura. Y a veces no se tienen más fuerzas para continuar. Lo único que mantiene vivo el espíritu es el afán por creer que mañana será mejor, o que un mañana será posible, el mañana con el que crees haber soñado algún día. La esperanza. Bendita ilusión la de los 1,8 millones de españoles que están fuera del país. Hay muchos que eligen irse de España para crecer, porque les espera un reto más atractivo para sus carreras profesionales. Pero hay otros que no tienen elección. Se marcha con más inseguridades que miedos. Con más miedos que deseos. Con más deseos que protección o realidades posibles. Pasear se convierte en una pesadilla al tener que estar dialogando contigo mismo haciéndote pregunta cuyas respuestas sabes pero no quieres ni recordar. La situación económica y política en España no ha dado margen para aprovechar el talento de sus ciudadanos. Y ahora, son sus ciudadanos los que pagan las consecuencias.

Es el voto abandonado. Abandonados porque todos los candidatos en los distintos espacios públicos hablan de los jóvenes que se tienen que marchar fuera de España para buscar oportunidades. Pero, ¿saben quiénes son? ¿Conocen sus nombres? ¿Saben qué piensan sus familias? ¿Reconocen quiénes son los que sufren, por qué sufren, por quiénes sufren? ¿Saben si merece la pena que sufran? ¿Saben lo que dejan atrás? ¿Saben en qué momento dejaron de soñar? ¿Les han preguntado si merece la pena? Es el voto abandonado, del que todos se acuerdan, pero al que nadie atiende. El voto del que todos se acuerdan pero todos abandonan.

Muchos emigrantes no podrán votar en estas elecciones del 20 de diciembre. Por mucha información que diga el Gobierno que comparte para seguir el proceso, la burocracia es una pesadilla. No hay información efectiva. Tampoco tratamiento especial. La viralidad es espontánea y parte de la gente. ¿Y saben cuál es el proceso? El primer paso es la inscripción en el consulado o la embajada. Por cierto, ¡no te alegrarás tanto en tu vida de ver a un Guardia Civil que cuando te lo encuentras en el consulado! Y no se hace todo en la primera cita, sencillamente porque siempre hay algún documento que falta o algún documento impreso que es exactamente el que se imprime desde la web pero no necesariamente el que ellos solicitan. Por este motivo, toca pedir el favor a tu jefe o jefa –a riesgo de perder tu trabajo y por el que te marchaste de España, recuerda- para volver en más de una ocasión a cerrar el trámite.

Al llegar a primera hora al edificio, las colas son interminables y las esperas de 6 de horas de media, al menos es la experiencia en países de Latinoamérica. Después hay que solicitar el voto y nuevo papel que rellenar, pero… ¡ojo con las fechas para llegar a tiempo! Emigrante, si estás pensando en votar, ya no puedes hacerlo: el plazo para solicitar el voto era hasta el 21 de noviembre. A esto se le llama voto rogado. Un voto rogado que nunca debió serlo. Si tanto mencionan a los emigrantes en las entrevistas y debates en campaña electoral para proyectar una sensibilidad especial acompañada de emociones que bañen directamente a esos familiares y amigos de aquellos a los que se añora, si tanto mencionan a los jóvenes que tienen títulos académicos como para subastar, empiecen por contar con ellos. No seamos hipócritas. La democracia no premia la ignorancia, tampoco los intereses. Y la venganza se sirve fría. Voto rogado, sí, curioso nombre cuando ahora son los candidatos los que nos ruegan el voto a nosotros.

¿Y cuando llegan las papeletas a casa? -Le preguntas al tipo que hay detrás de la ventanilla en el consulado-. Te mira, y se echa a reír. –¡En muchos casos nunca llegan! Y, efectivamente, no llegan. ¿Creen que muchas personas insistirán tanto en demandar o rogar su voto? ¿Creen que aguantan tanto trámite? ¿Creen que harán cola con antelación para entrar a la institución pública a primera hora de la mañana, cogerán número y esperarán horas su turno? Si ya es difícil movilizar el voto en España cuando se tiene cerca la oportunidad, imagínense cuando no se tiene o parece que se niega.

Y a los abandonados… ¿quién los rescata? Ellos mismos. Nosotros mismos. Ya hay colectivos, como el caso de Marea Granate que nació con el objetivo de “luchar contra las causas y quienes han provocado la crisis económica y social” que obliga a emigrar. Son una extensión, dicen, de movimientos sociales aparecidos en España en los últimos años. Cada vez hay más emigrantes exteriores en España y el 95% de esos emigrantes se quedarán sin votar el próximo 20 de diciembre, parece. Pero… ¿saben? Ellos tienen familiares, amigos, compañeros… que sí irán a votar. No habrá votos emigrantes, pero sus voces tienen el poder de cruzar océanos. E aquí el poder de la comunicación. Y de la influencia.

*Nota: al igual que se expone la crítica constructiva, también hay que mostrar las buenas noticias. Esta que escribe puede considerarse dentro del 5% que podrá votar fuera de España en estas elecciones con la esperanza siempre de que llegue a su destino. 

DIARIO DE CAMPAÑA

0

Diario de campaña. Día 1: El arranque

Publicado en BEZ el 4 de Diciembre de 2015

Necesitamos héroes y heroínas que exciten nuestros sentidos, que nos emocionen y nos ilusionen con un tiempo nuevo que llegue real a nuestras vidas.

Aunque no sea inmediato, porque podremos desear que nuestras vidas mejoren, las de todos los españoles, pero el deseo de querer no nos lleva a un estado de idiotez, aunque muchos políticos nos hagan creer que puede que lo seamos. Necesitamos héroes y heroínas, y no es una frase sacada de un cuento de hadas, en realidad, es la realidad que esperan que suceda millones de españoles.

Pero esos millones de españoles se están desayunando cada día encuestas y datos que no saben muy bien qué significarán pero que, en el fondo, ya les hace reflexionar. De esos se trata… ¿o no? El pasado 30 de noviembre, la encuesta de Sigma Dos para El Mundo, revelaba que Ciudadanos adelantaba al PSOE y se quedaba a cuatro puntos del PP. Y la recién publicada encuesta del CIS publica que la victoria sería del PP con 40 escaños más que el PSOE. El partido de Mariano Rajoy obtendría entre 10 y 128 diputados, el PSOE de Pedro Sánchez entre 77 y 89, Ciudadanos entre 62 y 66. Podemos se quedaría entre 23 y 25. Sigue ganando el PP, aunque el 84,2% de la población valore su gestión como mala, regular y muy mala.

Ahora bien, el 41,6% de los españoles no ha decidido el voto, según el CIS. Y cuando no se ha decidido es porque en realidad se ha decidido lo más importante: a quién no votar. Hora de movilizar el voto, pero no cualquier voto. Porque el voto huérfano, el voto perezoso y el voto abandonado juegan un papel decisivo.Huérfano, porque son aquellos electores que no se sienten representados ni por los que gobiernan ni por aquellos partidos que siempre votaron. Perezoso porque son aquellos electores a quiénes poco les importa votar al no verse reflejado en la toma de decisiones de aquellos que los deben representar.

Una buena parte de esos perezosos son críticos de sofá a través del móvil, pero inmóviles a la hora de hacer crítica constructiva. Abandonados porque son electores que están fuera de España, los que han salido de nuestro país buscando nuevas oportunidades de vivir y de supervivencia, que tienen influencia, mucha, que tienen formación, más que nunca, y donde el voto es más complicado por el proceso burocrático al que hay que someterse.

Esta precampaña electoral ha sido una campaña sin precedentes con la única diferencia de no pedir el voto directamente, pero sí los apoyos. Hemos vivido una campaña electoral en plena pre campaña. Estrategias en pos de la máxima visibilidad para la máxima movilización. Visibilidad en las calles, en las redes y en los platós donde la gran pantalla, a través de los diferentes formatos, ha sido el gran canal de comunicación por excelencia.

Los decisivos están en los indecisos. Y se quiere llegar a ellos por tierra, mar y aire en una campaña electoral histórica donde las percepciones cuentan mucho más que los programas electorales, pero es en los programas electorales donde se encuentra la identidad de cada uno de los candidatos aunque los mensajes de cada uno de ellos poco tenga que ver con la realidad que después de las elecciones vayamos a vivir.

Mensajes que hemos visto repetidos en los carteles que inauguran un momento histórico en España. Una pegada que arranca con cinco partidos, aunque en todos los medios de comunicación se hable de cuatro: PP, PSOE, Ciudadanos, Podemos e Izquierda Unida. El PP presume de una España “en serio” describiendo una realidad que poco tiene que ver con la que se vive. Suena el despertador después de cuatro años, arranca su vídeo, pero muchos todavía tienen la sensación de estar inmersos en una pesadilla.

Y mientras el PP sigue anclado al pasado criticando la herencia recibida, el PSOE decide mirar al futuro, a “un futuro para la mayoría”, ese es el eslogan de campaña. El hashtag #VotaPSOE ha sido trending topic, una conversación en Red liderada por un cartel de campaña cuyos colores protagonistas han sido el blanco y el rojo. Un blanco más que simbólico en política, como blancas eran las camisas de Kennedy, como blancas siguen siendo las camisas de Obama.

“Con ilusión” empieza un Albert Rivera que parece tener la palanca de cambio en España.

El mensaje en la pegada de carteles lo protagoniza un #AdelanteCiudadanos. ¿Adelante para avanzar? No lo sabemos, tampoco las encuestas. Y tampoco está claro si con Ciudadanos avance la política española. Cuando otro tiene la llave de tu casa, siempre hay que esperar a que te abra la puerta. El mensaje de Podemos es claro en comunicación, y fácil de recordar, sobre todo porque es un reclamo común en el vocabulario de las personas: #PodemosGanarElFuturo. Y punto.

E Izquierda Unida reclama “por un nuevo país”: coherente, después de llevar casi 8 años escuchando la palabra crisis en cada esquina de nuestras calles. Lo necesitamos.

Sí, necesitamos un nuevo país. O quizás recuperar el nuestro.

En esta pegada de carteles hay una máxima ilusión, porque nada está decidido cuando los indecisos han decidido a quiénes no van a ir a votar. Y un elemento básico que sigue protagonizando la pegada de las imágenes: el cepillo. Un objetivo con una connotación especial y una metáfora objetiva: limpiar las calles, posiblemente de corrupción, pero también de un pasado sufrido.

¿Saben? De la campaña del 2011 casi nadie se acuerda. Alfredo Pérez Rubalcaba hubiese dicho: “ven, os dije que ocurriría”. Ahora todos somos actores y víctimas de las consecuencias.

DIARIO DE CAMPAÑA

0

NO HAY POSTS MÁS ANTIGUOSPágina 4 de 4POSTS SIGUIENTES