HACE algo más de un año nació un ángel llamado Marcos, mi sobrino. Un ángel que en vida era débil pero que luchó hasta el último momento por salvarse y estar en este mundo. Un día como el de hoy de hace un año se marchó para siempre a pesar de lo que se luchó por salvar su vida. Ese niño tenía fuerza y garra, y una sonrisa preciosa que hacía agrandar sus mofletes cada vez que nos regalaba el gesto. Los médicos lo intentaron y él lo intentó. Se intentó y no se pudo…
Un año después tenemos una España cada vez más débil, más demacrada y más pobre. Errores políticos que se cometen a diario a pesar de los consejos que desde aquellos que nos dedicamos a esto podemos enviar. Cientos de personas sin trabajo, sin ilusión y sin esperanzas. Cientos de noticias negativas cada día. Cientos de jóvenes que se marchan a otros países en busca de nuevas oportunidades. Qué gracia, tanta queja de la inmigración y ahora lo somos nosotros…
Los médicos, en muchas ocasiones y a pesar de muchos errores, intentan salvar las vidas de sus pacientes. Y con más ahínco si es un bebé que desea vivir y que tiene todo un mundo por delante por disfrutar. Pero… ¿Lo intentan los políticos con la misma decisión, con la misma garra? ¿Está un político 19 horas operando y con el sudor corriendo por su frente para salvar a este país de la peor de las catástrofes? El coste de los errores es muy alto. No vale tan sólo poner la palabra “cambio” en un cartel, hay que creérselo primero y parirlo después. Pero la operación sólo puede durar unas horas…. Hay personas que no pueden esperar más tiempo…
LA lectura de un artículo ha despertado en mi cierta curiosidad sobre temas obvios que andan dormidos. Muchas veces vamos a Congresos o Seminarios con la esperanza de escuchar algo nuevo y diferente que nos ofrezca las respuestas oportunas a nuestras cuestiones. Y sin embargo, puede que esas palabras sean tan obvias que las hayamos pasado de largo sin darnos cuenta de que son la fórmula adecuada.
Eso es lo que ocurre con la improvisación y la estrategia. ¿Estrategia? Sí, estrategia. Para los que siguen convencidos una y otra vez de que la llevan a cabo cuando, casi (o no tan casi) de manera inconsciente siguen desarrollando planes improvisados con el falso de nombre de estrategia y cuyas consecuencias son nefastas. En la toma de decisión, estrategia si el objetivo que queremos conseguir está cerca del éxito. Y a largo plazo es mejor. Las medidas cortoplacistas en este momentos nos conducen al fracaso. ¿Tú quieres fracasar?
Antoni Garrell, en su artículo, habla de algo que también hemos olvidado aunque lo veamos escrito en cientos de ocasiones y lo oigamos en boca de decenas de políticos.
- (i) “Afrontar los retos”: debemos preguntarnos si lo estamos haciendo o en realidad nos escondemos detrás de las improvisaciones.
- (ii) “Seguir creciendo”: España crece tan lento que tenemos la percepción de que está muriendo. Eso es lo que piensan de nuestro país fuera y lo que piensan el 20% de las personas desempleadas. Fruto de esto no es otra cosa que incertidumbre. Y la incertidumbre no es lo mismo que “seguir creciendo”.
- (iii) “Superar dificultades”: seguir creciendo va acompañado de esa superación de dificultades. Nunca superaremos las dificultades si no comprendemos que las tenemos y si no las aceptamos como tal. Y para superarlas, debemos estar preparados. ¿Lo estamos? Puede parecer obvia la respuesta positiva. Pero, una vez más, la obviamos…
Como bien dice Garrell, “hacerlo es ganar la conquista del futuro”.