Your address will show here +12 34 56 78

RESULTA complicado comenzar un post cuando tu principal objetivo es ser clara y concisa. Es complicado porque el tema es como vengo diciendo, de verdadera tesis doctoral. Dos políticos, una campaña y mucha gente que espera por un verdadero cambio. Dos políticos y una herramienta que emplear de manera muy muy (repito muy) estratégica: Internet.

Algo tienen en común Mariano Rajoy y Alfredo Pérez Rubalcaba, y no es sólo la barba y las canas. Largas carreras políticas, inteligencia, experiencia y gestión. Todo en el mundo de lo real, en el mundo “de lo OFF”. Construir cada uno de los relatos, comunicar en Internet y que resulte creíble no es nada fácil ya que ninguno de ellos está enganchado a estas herramientas, desconocen su funcionamiento, los potenciales grupos de interés a dirigirse y el comportamiento natural de los usuarios. E incluso, podemos llegar hasta a dudar de si creen en ellas o no con la misma intensidad con la que creen en las palabras de cualquier mitin o discurso.

Los dos equipos de campaña han decidido estar en las redes, pero también han decidido estar posicionados. La guerra en Twitter ha comenzado. El perfil de Alfredo Pérez Rubalcaba (@conRubalcaba) arrancó el pasado julio. El de Mariano Rajoy (@marianorajoy) más recientemente. Y los primeros análisis giran entorno a los seguidores. Ahora bien. ¿Son tan importante los seguidores? En estas elecciones se juega mucho. Pero hay que tener en cuenta que el electorado no sólo está en Twitter y que el número de seguidores no es un factor determinante a la hora de dar una noticia. En este caso, ambos perfiles tienen grandes diferencias.

 

Los populares presumen del brutal crecimiento que ha experimentado el perfil de su candidato (53.956 seguidores). Pero algo espectacular tuvo que ocurrir entre el 17 y 18 de septiembre (ya se una foto, Santiago Segura, o la inspiración divina) momento en el que pegó un salto brutal. En cinco días el número de seguidores aumentó en 29.242. A día de hoy, el perfil se ha calmado un poco y la media de crecimiento es de 722 seguidores más al día.

El perfil de Rubalcaba en Twitter tiene 37.000 seguidores, 16.956 menos que Rajoy. Y la media de crecimiento al día es de 424 seguidores. Ahora bien, la tendencia de crecimiento ha sido más constante que la de Rajoy en los meses que lleva abierto y conversando. En cuanto a los seguidores de ambos, más que pensar en el número hay que pensar en la calidad y si, efectivamente, son seguidores reales, personas preocupadas, usuarios que conversan, piden u opinan; o por el contrario son ejércitos de falsos de seguidores cuyo objetivo es (i) cargarse el discurso de rival o (ii) apoyar con trampas y cartones a su propio candidato sin importarles en absoluto que las campañas son para las personas y no contra ellas.

Un dato importante es la importancia de los dos candidatos por la gente. Rajoy tiene seguidores, sí, pero ¿él los sigue? En este caso,  Rubalcaba le gana por descontado ya que el candidato socialista sigue a más personas y mantiene conversación con ellas. La media de personas que sigue Rubalaba es de 67 más al día. Su rival 45.

En las redes sociales lo que desaparece es el monólogo, y más si se trata de un candidato electoral que debe dar cuentas a la ciudadanía. ¿Qué quiere la ciudadanía? Para saberlo sólo hay una forma y para saber comunicar, también: escuchar. Y para escuchar, hay que seguirles. ¿Quién conversa más? En el tiempo que Rajoy lleva en la red social, ha emitido 441 tweets. Rubalcaba, con dos meses más, ha emitido 2.858. En este sentido, el socialista también le gana a Rajoy en conversación y en respuesta: 13 tweets más al día.

El cómo conversan es otro capítulo que cabría analizar con más detenimiento porque una cosa es lo que ellos quieran emitir y lo que la gente espera de ellos. De momento, seguimos echamos en falta la personalidad de ambos líderes en las redes sociales y el comportamiento de Twitter hasta ahora es sólo un inicio y una clara idea general del propósito de ambos candidatos. Rajoy tiene más seguidores, pero sigue a menos gente y conversa menos que Rubalaba a pesar de que Rubalaba tiene menos seguidores que Rajoy.

19

UNOS hablan del muerto que ganó a pesar de un discurso ummm ¿flojo? Otros hablan del botón de Rajoy, ese que pedía piedad a gritos en el «calvario». Y otros hablan de la imposibilidad de comunicar en «la era del ON». Así lo ha explicado César Calderón en un post sencillo y breve, pero que no tiene desperdicio, aludiendo al tweet del diputado Mario Jiménez.

Con la conversación que se ha generado en las redes sociales, se abre el eterno debate de la comunicación online y de la transparencia política. Comunicación online no sólo en los despachos de los políticos o en sus aparatos móviles, no sólo a través del equipo de comunicación que está detrás de ellos. Además del estar o no estar en las redes, se cuestiona el dónde y el cuándo se establece comunicación online en política.

Tal y como dice Mario Jiménez, hay mucho que cambiar… ¿Empezamos?

13

CUATRO palabras, en vez de tres. Algún castellanomanchego ya se habrá olvidado de alguno de los pilares que acaba de levantar María Dolores de Cospedal en su investidura como presidenta de Castilla – La Mancha: honestidad, transparencia, austeridad y empleo.

  • Honestidad: hace falta, siempre. En política hay que pasar de la acción al pronunciamiento de la mera palabra. Las PYMES manchegas necesitan de la honestidad política para recuperar la credibilidad, sobre todo en el sector del transporte donde empresas de otras comunidades autónomas están haciendo que las manchegas pequeñas y familiares desaparezcan.
  • Transparencia: el Gobierno regional tiene que hacer un gran esfuerzo en este sentido, y como decía una gran profesora de la Universidad de Navarra, “datos, datos y datos”. La intuición puede ser sabia, pero hay que demostrarla con hechos para que la credibilidad y la confianza no decaiga. El PP ha ganado, pero no es transparente. El silencio estrategico ayuda, pero no es suficiente: depende del cuándo y del dónde.
  • Austeridad: los populares no son el mejor ejemplo de austeridad. Cospedal tampoco. De modo que tendrán que empezar desde cero si quieren que esos recortes sean efectivos y centrar el tiro, sobre todo en el mensaje de “austeridad” si quieren  conseguir la coherencia política entre lo que dicen y lo que hacen.
  • Empleo:  de dos millones de habitantes, más de 200.000 están en desempleo. Los socialistas le piden a la popular que comunique cómo va a conseguir la creación de tal cosa. Pero la estrategia de comunicación en este caso no es suficiente. Los manchegos creerán en sus propuestas en tanto que empiecen a ser efectivas. En este pilar ya no valdrá ni se podrá confundir ni relacionar el mensaje de “Castilla – La Mancha está en quiebra”.
13

POSTS ANTERIORESPágina 18 de 35POSTS SIGUIENTES