Your address will show here +12 34 56 78

Publicado en Sesión De Control (09 de noviembre de 2013)

La convicción de que los políticos no representan a los ciudadanos alcanza a un sector importante de la sociedad: el voto ha quedado huérfano, como los ciudadanos.

Así es. Y no es de otra manera por mucho que la incoherencia discursiva nos haga creer en otra realidad paralela. Otra más. Huérfano, según la Real Academia de la Lengua es la persona menor de edad a quién se la ha muerto el padre y la madre o uno de los dos, especialmente el padre. Es la persona a quien se le han muerto los hijos. Es la falta de algo, y especialmente de amparo. Así se siente buena parte de la sociedad española, desamparada, huérfana, sintiendo que aquellos a quienes votaron no son capaces de proteger sus derechos sin exigirles más deberes imposibles de cumplir por la falta de todo. Los bolsillos de los ciudadanos están vacíos de monedas y llenos de desgana.

El voto huérfano en España crece. Y empezó a notarse ya en las elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2011 cuando el PSOE pierde todo su músculo territorial. Más de dos años más tarde, el termómetro social indica que pocos indecisos hay porque aunque no sepan a quiénes irían a votar, lo que sí saben es a quiénes no votarían más.

Así las cosas, buena parte de la sociedad española no se siente representada por quienes hoy gobiernan, empezando por sus municipios, pero no se sienten identificados ni conectan con una fuerza opositora cada vez más débil. Los últimos datos del CIS son reveladores, sobre todo a la hora de analizar el valor que la sociedad le pone a los líderes españoles, que ninguno aprueba, y a la hora de valorar sobre qué partido remonta.  Ojo a esta afirmación de Anabel Díez, “Un sentimiento de injusticia embarga al 88% respecto a los impuestos que paga, y un 66,4% estima que todo lo que paga no le aporta contrapartidas públicas”. El problema de hoy es el problema de siempre: el paro.

El liderazgo político es otra cuestión: ¿Tenemos en España líderes que movilicen, que motiven, que respeten y hagan respetar, que ilusionen y que hagan convencer? En la política española sigue existiendo un problema de liderazgo, pero también un problema de credibilidad en la política y en las instituciones. Y además, un problema de temas de agenda porque la agenda política sigue sin ir al ritmo de la agenda social.

Mientras la sociedad habla de líderes y de primarias necesarias, de ilusión, la política habla de reformas, de recortes y programas por hacer cuyas recetas sabemos que no son mágicas, aunque sí se es consciente de que puedan ayudar. La cuestión es… ¿cuándo?

La inaccesibilidad a la Administración pública, empezando, reitero, por la municipal y la autonómica, es cada vez más preocupante. Y ya ni hablar del silencio Administrativo con el que se les paga a los ciudadanos. Sería importante y de estudio ver la agenda o las citas que nuestros alcaldes o concejales han cumplido a tiempo. Y sería más importante aún estudiar los problemas que han resuelto evitando que se acumularan.

Hay ciudadanos de a pie que han podido saludar antes a un diputado del Congreso o a un senador que al propio concejal de su pueblo. Con esta actitud y con esta pasividad local lo único que se consigue es más desafección aún, más desgana y, cómo no, que la sensación de orfandad crezca en nuestro país. Solos y abandonados se sienten muchos ciudadanos a la hora de resolver las cuestiones relacionadas con la Administración y a la hora de acceder a ella. Pero para solucionar el problema hay que ir al origen del mismo, no evitarlo esperando a que, con el tiempo, venga Dios y lo resuelva.

¿Por qué en la calle se oye el grito de “no nos representan”? Fue una de las preguntas que se lanzaron el pasado 17 de octubre en Madrid en la presentación del libro Se llamaba Alfredo… Y sencillamente ese grito se oye en la calle porque la gente, la sociedad española, no se siente representada por sus líderes. Y continúan gritando porque esos líderes parecen no escuchar a quienes dicen que no están representados por ellos. Oídos sordos frente a una ciudadanía necesitada.

El reto está aquí y comenzó aquí desde el mismo momento en el que nació el sentimiento de la desgana, la incomprensión, la desilusión y la incoherencia. El reto está en acercarse a ellos, en identificarse con ellos, en conquistarlos a ellos: el voto huérfano.

7

“Manchega errante con ole”. Así empieza la descripción de mi biografía en Twitter. Y es que es imposible alejarse de las raíces familiares que la unen a una con Andalucía. Por ello no podía dejar de ir a presentar el libro a una tierra que adoro, la malagueña, y a la que me escapo siempre que el tiempo lo permite para andar por las playas de San Luis de Sabinillas, rozar, una vez más, esas piedras que adormecen los sentidos, y esas sus agua cuyo frío penetra en el interior de una misma sin dar tiempo a la reacción para impedirlo.

SIEMPRE es un placer disfrutar del sol malagueño, de sus vinos y de las sonrisas de sus gentes. Y allá que me fui para hablar de “Se llamaba Alfredo…”. Tuve una cálida y fabulosa acogida. Y aquí tengo que dar las gracias a Fernando Arcas y a Mavi Navarro por adoptarme en su casa, el Ateneo, para hablar de este libro. Fue algo familiar, cercano, por y para la gente, continuando con la filosofía de este libro.  Y se consiguió. Tanto es así que se alargó el debate hasta bien tarde superando con creces la audiencia del fútbol malagueño que se disputaba a la misma hora que esta presentación.

EN esta ocasión me acompañaron dos grandes personas del mundo de la información política y de la comunicación política. Teodoro León Gross y Francis Paniagua. Teo estuvo más que acertado en su explicación y en sus citas, dando por sentado algunas y muchas claves del transcurso de la profesión periodística en campaña electoral. Citó, se acercó y enamoró. Mientras que Francis nos dio una lección de liderazgo político aproximándonos a un debate que aunque parezca que está empezado, puede que la intención política sea evadirlo.

SENCILLAMENTE genial un acto en el que estuve muy apoyada también por Charo Moreno y, como no, por alguien considerado como un grandísimo profesional del mundo de los eventos en esta ciudad: Antonio J. Guzmán. A él le debo mucho y todo para que este día saliese mucho mejor de lo esperado. Lo llevo diciendo ya mucho tiempo pero, insisto: la idea pueda que nazca de una sola, pero nada se conseguiría sin el apoyo de tantas y tan buenas personas. GRACIAS.

1

SIEMPRE he querido venir a mi tierra, con mi gente, a mi casa… a presentar el que fuese mi primer libro. El viernes 25 de octubre por fin pude cumplir ese gran sueño. La concejalía de cultura cedió el Museo de Puertollano para tan ansiada cita, un lugar por el que yo pasaba de niña a diario, una y otra vez, al salir hacia el colegio, al volver, al ir a por los recados de la tarde que mi madre me enviaba… Y años después, allí nos encontramos. Entre familia, amigos y personas que también desconocía pero que me encantó saludar.

FERNANDO Garea e Imma Aguilar deslumbraron con su discurso y sus mensajes, sorprendieron y cerraron la brecha de muchas dudas que surgieron. Yo me limité a aportar mi propia experiencia y a disfrutar de ellos en un lugar único, en mi tierra. La gente disfrutó viéndolos a ellos, saludando y charlando. Y yo fui feliz.

HUBO personas que se esforzaron cambiando sus turnos de trabajo para poder compartir ese ratito junto a nosotros, y les estoy inmensamente agradecida. Hubo personas que estuvieron allí y que les hubiese encantad también estar en Madrid. Hubo personas, ya muy mayores, que fueron dando pasitos con mucho esfuerzo por la edad que no perdona, personas que me cogían en brazos de niña y que han sido testigos de toda una vida en familia. Y ese mérito inmenso lo recordaré por siempre. Al igual que siempre recordaré que me faltaron personas, como Javi “el grande”, mi gran consejero, mi maestro, mi amigo y mi hermano que nos dejó un abril de 2003 sin apenas darle tiempo la vida a preguntarle si quería quedarse o irse.

ME quedo con todo de ese día y con todos los que asistieron así como con Fernando e Imma que conocieron por primera vez esta ciudad industrial de la que tanto hablo cuando estoy fuera de casa: de Puertollano.

*Gracias a Ana Muñoz y a Pepe Vigara por facilitarlo todo para la celebración de este encuentro.

0

POSTS ANTERIORESPágina 6 de 7POSTS SIGUIENTES