De Cerca

Como en la era de Trujillo… la era de Berlusconi…

Silvio Berlusconi y Rafael L. Trujillo

Silvio Berlusconi y Rafael L. Trujillo

A priori, puede que Berlusconi nada tenga que ver con el Jefe que tuvo la República Dominicana de 1930 a 1938 y de 1942 a 1952, aunque la pesadilla no terminase hasta 1961. Rafael Leónidas Trujillo puede que tuviese un semblante correcto y caballeroso, pero se escondía tras él la máscara del horror, del miedo. ¿Su debilidad? Las mujeres, como Berlusconi, pero no todas: si son vírgenes mejor y si tienen 14 años «mándamelas enseguida, que quiero sentirme hombre». Hombre probablemente es lo que quiera sentirse el primer ministro de la república italiana a su edad. Muchos capítulos con niñas son ya los que lleva este dirigente sin cabeza, este magnate sin pelos en la lengua cuando se trata de discriminar, marginar y humillar. Podrá «hacer de oro» a las niñas que se lleve a la cama comprando su silencio, pero tarde o temprano salen a la luz sus aventuras bien pagadas y sobornadas. Una actividad que nada tiene que ver con la política y que incomprensiblemente no le afecta en su proyecto de gobernabilidad, si se le puede llamar proyecto. A Trujillo no le afectó porque impuso una política dictatorial de lo más inhumano y asesina, violando a niñas, mujeres e hijas de sus ministros, y comprando a todo aquel que  se ponía por delante. No le afectó hasta que lo mataron. Berlusconi esquiva piedras, una y otra vez, que quizás califique de irrelevantes e inoportunas. Hasta que un mármol tallado con fino descuido, como tallaba Miguel Ángel, le caiga con todo el peso… La Fiesta de este Chivo también estará por terminar algún día…