De Cerca

La memoria de las vencidas

“Como consecuencia de la victoria franquista, las “rojas” fueron barridas de los ámbitos públicos y las mujeres, en general, se vieron recluidas en unos hogares que constituyeron un verdadero “exilio doméstico”. Los mecanismo de represión impuestos fueron de muy diversa índole: desde la persecución , el encarcelamiento o el ajusticiamiento y la destrucción de sus pertenencias (…)”.

 

ÉSTE párrafo corresponde al artículo que publicó Susanna Tavera, Catedrática en la Universidad de Barcelona en Ayer (60/2005 (4): 197-224). El título original es “La memoria de las vencidas: política, género y exilio en la experiencia republicana”. Y entre sus párrafos podemos encontrar a mujeres cuyo ademán lo protagonizaban ideologías diferentes pero con un fin común: el compromiso por el cambio. Pero por el cambio de verdad, no aquél mensaje que se repite una y otra vez en diferentes campañas electorales con un fin puramente “marketiniano” más que verdaderamente político y significativo. Hemos de recordar que el mensaje  del “cambio” que verdaderamente funciona es aquél que se ejecuta, no que meramente se predispone.

A lo largo de los años 30 existieron muchas mujeres que fomentaron el cambio. Y muchas de ellas las desconocemos. Han quedado por siempre en el olvido o enterradas por la memoria de otras mujeres que, con razón o no, se convirtieron en verdaderos iconos.

Dar importancia a sus memorias es un ejercicio de modernidad para afrontar los retos del hoy y del mañana. Susanna no sólo las menciona, también ejerce una labor de investigación más allá de las fronteras de la admiración o el odio.

Algunas de esas mujeres son:

  • María Lejárraga (La Rioja 1874 – Buenos Aires 1974). Feminista y afiliada al Partido Socialista. Lo que escribió María acerca de Dolores Ibarruri: “(…) pero lo dice de tal manera y con tal convicción aparente y real que no hay entendimiento sencillo que pueda sustraerse a su influencia; y aún los escépticos (…) lloramos al oír [su] voz”.