De Cerca
Esperanza Aguirre: «un plan de comunicación andante»
QUIZÁ no. No sugeriría al asesorar una cortina de humo en estos tiempos. Quizá sea utópica, o como Soledad Alcaide, periodista de El País, me comentó también, purista. Pero los tiempos que corren necesitan de respuestas, de soluciones, de temas bien gestionados, pero sobre todo bien comunicados. Esta sociedad necesita de apertura, de transparencia y de accesibilidad. Aguirre quiso ser eso mismo, humo. Humo cuando habló de fútbol. Un humo espeso que durase y perdurase para ganar tiempo hasta encontrar alguna respuesta o alguna solución frente a los temas que le acechan a la Comunidad de Madrid, el déficit, Bankia, la educación.
En este artículo comenté que el discurso ironizador es el que se dedica a socavar versiones. Y lo que hizo ella en ese preciso momento fue eso mismo: ironizó utilizando el llamado “discurso de la conveniencia”. Tenía un tiempo, un mensaje, un público y el altavoz perfecto. Tenía un objetivo claro, una intención y la oportunidad de multiplicar la audiencia gracias al fútbol. Y lo hizo. Pero no gestionó bien una parte de su público: el político.
A día de hoy nadie duda de que Esperanza Aguirre, tal y como he afirmado en más de una ocasión, es un plan de comunicación andante. A partir de ese trabajo basado en la proyección, ha generado una fortaleza incuestionable que se ve reflejada en las urnas a pesar de su gestión política. Sus palabras, el diagnóstico del contexto, los medios de comunicación, el receptor… El espectáculo y el escenario… Todo medido al milímetro por y para ella.
Soledad Alcaide publica hoy en El País El arte de cambiar de tema (y atraer la atención). Un artículo en el que analizo, junto con Pau Canaleta y Yuri Morejón, el comportamiento, la estrategia y las tácticas de este plan de comunicación andante. Sin duda, no tiene desperdicio…
7 comentarios
Ángela Paloma Martín (Author)
Querida Sandra,
Creo que es complicado ejercer el periodismo desde los puntos de vista que propones. La actividad periodística no es un juego, es una profesión. Y profesión vocacional. Seria. Aunque el lenguaje de la crisis sea otro. Aunque la intrusión borre la calidad. Aunque lo empresarial y el negocio se impongan ante la palabra en estos tiempos que corren.
Es interesante el tema que planteas desde tu perspectiva, que respeto y acepto, aunque también crea que es imparcial. En su caso, te diré que quedo a tu disposición para un café cuando gustes y así poder charlar sobre este asunto que se tercia más que interesante… 😉
Un abrazo
Sandra
«A pesar de su gestión política», ¡olé la impacialidad periodística!. Con frases como esa, creo que se demuestra el sectarismo del que hacen gala determinad@s «periodist@s» (¿Por qué motivo no ponéis en jaque la gestión de los señores Bono o Barreda en Castilla La Mancha, o en Andalucía con Chaves y Griñán a la cabeza?, no, es más fácil atacar a Espe, que no es de los nuestros). Luego iréis de neutrales, me da la risa: anticlericales, anti-PP´eros, anti-banqueros, anti-medios de comunicación afines a ideologías con las que no comulgáis…en fin, y soberbia, mucha soberbia. Sin acritud.
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