LAS máquinas se están calentando ya para arrancar con las campañas de las elecciones municipales en España. He aportado mi granito de arena en Campaigns & Elections este mes hablando de un elmento de comunicación vital para interpretar los análisis cuantitativos: la infografía. Espero que os sea interesante…
«¿Y este señor va a ser capaz de darnos trabajo?» Este es el título del vídeo que se muestra a continuación. Un gran periodista, Juanjo Ibáñez, acaba de compartirlo conmigo y merece un post un tanto especial para poner un ejemplo de como NO se debe comunicar en política. Y menos cuando los jóvenes estamos tan preocupados por encontrar trabajo… Puede que el señor Mariano Rajoy no entienda su letra, pero… ¿entenderá los problemas de los estudiantes y jóvenes desempleados? ¿Entenderá cómo hay que emitir los mensajes en política para que entendamos qué es lo que va a hacer por nosotros?
PENÉLOPE. Símbolo de la fidelidad femenina. Símbolo de la esperanza y la serenidad. Símbolo y ejemplo de la eterna espera. ¿Espera por amor? Quizás…
Así es, Penélope. La mujer de Ulises (Odiseo). La mujer que esperó 20 años a que su marido volviese de la Guerra de Troya. Y muchos pretendientes le surgieron a lo largo de esos años a la bella Penélope. Por ello ideó una estrategia con sus pretendientes: aceptaría la desaparición de Odiseo y se casaría cuando terminase de tejer un sudario. Para prolongar la espera, la mujer tejía por la mañana y destejía lo hecho cada noche. Hasta que por fin llegó Ulises.
Una metáfora que, a la vez que bella, es utilizada en comunicación política. O mal utilizada. Son pocas las personas que conocen tal historia y al introducirla en un discurso puede ser interpretada de diversas maneras:
(i) Que desconozcan a quién se dirigen cuando dicen Penélope (¿a la actriz?)
(ii) Que lo relacionen con la fiel Penélope
(iii) O que se asemeje al hacer y deshacer de ese sudario que se alargó hasta que Ulises regresó.
Las metáforas en política son otra forma de introducir el mensaje y la noticia de una manera original y diferente. Pero el preparar bien dicha metáfora conlleva tiempo. No tendrá éxito si no entendemos a qué público va dirigida.