De Cerca

Éxitos, oportunidades, valores y principios

Nº 35 de Campaigns & Elections en español. Septiembre - Octubre de 2013.

Nº 35 de Campaigns & Elections en español. Septiembre – Octubre de 2013.

EDITORIAL publicada en Campaigns & Elections. Número 35, septiembre-octubre 2013

Los días 9 y 10 de agosto se dieron cita en Miami las mejores prácticas en torno a la comunicación y al marketing político de Iberoamérica con el fin de premiar y reconocer los trabajos de mayor calidad a través de los premios Reed Latino. Muchísimas, muchísimas felicidades a todos los ganadores. Fue un placer para mí participar como jurado del premio y evaluar el trabajo exhaustivo de decenas de equipos que se dejan la piel en la arena de la consultoría política elección tras elección. Tuve la oportunidad de observar con detenimiento los diagnósticos, las estrategias, las acciones… que muchos profesionales llevan a cabo para asesorar de la mejor manera a aquellos que han decidido llegar a lo más alto en política. Un trabajo, quizás, desconocido para muchos en todas sus dimensiones si preguntan por la calle… y vd., ¿a qué se dedica?

Ciertamente es muy bonito reconocer el trabajo que durante meses se va cociendo en una campaña electoral. Las estrategias van de sentarse, estudiar, analizar y diseñar con precisión. Las campañas van de comprender a qué se enfrenta un equipo, más que de reconocer a quién se enfrenta un candidato. Y evaluar el resultado final, comunicarlo, que lo conozcan y, además, que lo reconozcan, es sin duda muy gratificante. Esa ilusión de triunfo es la que posiblemente hayan sentido los ganadores de las distintas categorías de los Reed Latino. Es obvio y notorio el trabajo desconocido que siempre hay detrás de la barrera, detrás de una mesa de despacho y/o detrás de una cámara. Y me gustaría destacar y valorar también a todos aquellos profesionales que por iniciativa propia desean mantener su trabajo en el anonimato. Al leer estas palabras, ellos mismos sabrán reconocerse.

Pero, por otro lado, en el curso interno de la profesión, las palabras honestidad y humildad deberían estar escritas a fuego en la pizarra. La consultoría política carece de manual vehicular donde además de compartir los éxitos propios de los profesionales y se premie por ello, se estimule la humanidad, la investigación y la profesionalidad siempre con el fin de mejorar aquello que decimos que hacemos. Con valores y principios se sabrá aprovechar mejor las oportunidades y desecharán por completo las prácticas oportunistas. Ambas palabras no son iguales. Las campañas electorales van de ciudadanos, más que de políticos. Si la sociedad demanda políticos responsables y honestos, los consultores estamos obligados a hacer una doble lectura, o quizás triple, entender muy bien qué significan esas palabras y predicar con el ejemplo. Sólo de este modo el trabajo será, además de exitoso y recompensado, reconocido y valorado. Si ganar resulta ser una palabra positiva, nuestro trabajo siempre debería ir en esa dirección.