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Ángela Paloma Martín: “La comunicación no hace magia”

Entrevista de Paz Álvarez para Cinco Días, publicada el 23 de enero de 2017

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La consultora ha sido reconocida en EE UU como una de las mujeres hispanas más influyentes

El 2016 lo cerró con un gran reconocimiento, el que le concedió The Washington Academy of Political Arts & Sciences (WAPAS) como una de las 12 mujeres hispanas más influyentes en la comunicación política. Ángela Paloma Martín (Puertollano, Ciudad Real, 1985), licenciada en Periodismo por la Universidad Carlos III de Madrid, ha trabajado como asesora de comunicación política en Ideograma, y dirigido Ideograma LatAm desde Ecuador. Regresa a España para fundar su propia compañía. Es autora del libro Se llamaba Alfredo. Las claves de una derrota electoral inevitable (Laertes) y prepara su segunda obra de la que prefiere no desvelar detalle alguno.

Pregunta. ¿Qué cree que valoró el jurado para destacarla como una de las mujeres más influyentes dentro de la comunicación política?

Respuesta. Creo que lo que hizo la Academia fue una apuesta por reconocer la labor de comunicación femenina. Las facultades de Comunicación están llenas de mujeres, al periodismo se dedican muchísimas mujeres, pero todos los premios y reconocimientos se los llevan los hombres. Las campañas electorales están también repletas de mujeres, por eso creo que también se reconoce esta labor.

P. ¿Existen diferencias entre las campañas de comunicación políticas dirigidas por mujeres y las que lideran los hombres?

R. Sí. Las mujeres somos más analíticas y prudentes. Cuando se tienen los datos se toman decisiones de manera rápida y a tiempo, pero teniendo siempre prudencia.

P. ¿América Latina es una zona difícil para el liderazgo femenino?

R. Hay muchas mujeres profesionales en Latinoamérica. El nivel de analfabetismo es elevado, y hay una tradición histórica de machismo importante, y el ser mujer dificulta un poco más las cosas. En América Latina hay que vacunarse de paciencia, ser muy profesional, demostrar cada día tu trabajo, hacerte respetar en cada momento y en cada palabra. Hablamos el mismo idioma pero no el mismo lenguaje.

P. Series como El ala oeste de la Casa Blanca han idealizado la profesión de asesor político.

R. Es una serie muy lograda, que describe muy bien el rol de cada persona de un equipo de comunicación. Uno es estratega, otro portavoz… Es un buen ejemplo. En el otro punto se encuentra otra serie como es House of Cards, donde se comprueba hasta qué punto es maquiavélico todo lo que rodea a la política. Yo no he visto otra cosa igual.

P. ¿La comunicación política se rige por los mismos parámetros que la empresarial?

R. Para hacer comunicación hay que hacer un manual, un diagnóstico, una estrategia y un plan de acción. En una campaña electoral se abre la perspectiva para comprender cada segmento de mercado, no siempre el objetivo es ganar, mientras que en la comunicación corporativa existe un plan para obtener resultados rápidos y concretos. La comunicación resuelve problemas pero no hace magia.

P. ¿En que estadio se encuentra la profesión de asesor de comunicación político?

R. Se cree poco en la profesionalización de la comunicación, se improvisa mucho, y hay que tener disciplina. Es importante que se entienda el lenguaje con el que la sociedad y las nuevas generaciones se comunican. Además, los políticos dan poco pie a la creatividad. En España el que mejor lo entendió fue Podemos. Alfredo Pérez Rubalcaba, por ejemplo, hizo una gran campaña, pero eso no fue condición para la victoria. En EE UU, la mejor campaña la hizo Hillary Clinton pero Trump supo capitalizar la ira.