Your address will show here +12 34 56 78

Publicado en BEZ el 07 de Noviembre de 2016

A medida que avanzan los días, los resultados de las encuestas son cada vez más ajustados. Si bien en Europa la campaña americana la dan como victoriosa para Clinton, en Estados Unidos no son nada triunfalistas. Los escándalos verbales de Donald Trump están pasando a un segundo plano mientras los errores de Hillary Clinton han copado las últimas portadas. Errar a estas alturas puede suponer un castigo en Estados que son clave, como Ohio, Virginia, California o Carolina del Norte. La incertidumbre impulsa a la acción de ambos equipos de campaña. Segmentar y movilizar es la clave.

Phone Bank

Este método de movilización es el que se está aplicando con mayor intensidad en los últimos días. Los organizadores, escogidos y remunerados por los partidos, captan voluntarios para que hagan llamadas específicas localizadas en listas de contactos y bases de datos. El método de phone bank funciona con un software específico en ordenadores cedidos por la campaña a voluntarios, teléfonos para que los voluntarios puedan realizar las llamadas de las personas previamente segmentadas y seleccionadas, y listas donde se anota información y el nivel de éxito de la llamada. Se realizan en oficinas específicas, muchas a nivel territorial, bien repartidas y con poca gente. Movilización con metodología micro para conseguir un efecto macro.

En cada periodo de la campaña el phone bank ha tenido un objetivo específico, principalmente porque los destinatarios han sido diferentes a medida que avanzaban los días, desde posibles votantes, pasando por ciudadanos registrados para votar, hasta ciudadanos con el voto seguro que se suman para ser voluntarios. En este punto, el objetivo es captar el máximo número de voluntarios para realizar dos tareas: visitas puerta a puerta para animar y asegurarse de que los ciudadanos registrados vayan a votar, y otro phone bank pensado para realizar llamadas sábado, domingo y lunes para obligar al votante seguro a que vaya a votar.

Las principales diferencias que existen entre los republicanos y los demócratas en este punto son dos: los republicanos tienen más dinero y más organizadores dispuestos a captar más gente.

Lo convencional está de moda

Si bien es cierto que se podría pensar en redes sociales al hablarse de movilización, lo cierto es que profesionalmente y desde las organizaciones de ambos partidos, las acciones principales que se están llevando a cabo con más ahínco son las llamadas que se realizan en el phone bank, el envío mensajes de texto (tradicionales, no por WhatsApp), y las visitas puerta a puerta. El WhatsApp en Estados Unidos no ha tenido la penetración que ha tenido en Europa, y los ciudadanos diferentes aplicaciones para el envío de mensajes cortos. Una de ellas es GoupMe. Es por ello que el mensaje de texto tradicional sigue siendo lo más efectivo. Además, a través del phone bank se obtiene más  información, que se añade a la base de datos existente, y cuanta más información más conocimiento. Y a más conocimiento, mayor exhaustividad a la hora de dirigirse a los ciudadanos.

En un segundo plano de acción movilizadora, no abandonan Twitter, más importante aún que Facebook en Estados Unidos, seguido de las dos herramientas más populares: Snapchat e Instagram.

Sin palabra mágica

Con diferentes estrategias, Donald Trump y Hillary Clinton siguen realizando dos ejercicios bajo un mismo patrón: superar crisis y atacar. Llegados a este punto de la campaña, la experiencia de Hillary Clinton y la demostración de su inocencia no serán suficientes para superar a Donald Trump. Trump sigue apostando por la parte mediática como contrapunto de su verborrea. Y ambas campañas siguen sonando técnicas. Más allá de aquellos que la apoyan, habrá demócratas que apoyen a Hillary Clinton porque es la candidata demócrata. Y habrá republicanos que la voten porque no confíen en Donald Trump, y no se sientan identificados con su candidato.

No obstante, Obama tenía el famoso Yes We Can y Hope como palabra mágica que aún hoy todos recordamos. Si bien Obama no es Hillary y ambos parten de trayectorias y relatos muy diferentes, Hillary Clinton aún carece de una palabra mágica que emocione, apasione, movilice y haga sentir. Los ataques a Donald Trump para defenderse o justificarse no valdrán en la recta final. Y su mayor reto será no cometer errores mientras Trump la incita a cometerlos. A escasos días del desenlace, Hillary necesita una palabra mágica que llega tarde, mientras a Trump sólo le valdrá sumar puntos de los errores que la rival pueda cometer.

0

Publicado en BEZ el 17 de Septiembre de 2016

Son ya pasadas las cinco de la tarde. Muy cerca de Dinwiddie Street, Arlington, en Virginia, decenas de personas se dan cita en la casa de una voluntaria de la campaña de Hillary Clinton. Ella es la anfitriona de una tarde más que movida. La puerta que da paso directamente al salón nos da la bienvenida con un cartel ya más que conocido que reza I’m Ready for Hillary”. La cartelería de la campaña en apoyo a Hillary protagoniza toda la decoración del hogar: la escalera, las estanterías, las mesas, las esquinas… Y aún queda espacio para colgar alguna que otra piñata que imita a Donald Trump que no tiene otro destino que recibir algunos golpes entre risas.

 

House to house: así se movilizan

Diferentes personas voluntarias y anónimas en apoyo a Hillary van llegando a la casa, se saludan entre el inglés y el español, se presentan los que son desconocidos y charlan de política, activismo y derechos entre bocado y bocado, tragos de vino, refrescos o agua. Alguien lleva empanadas, otros galletas, la anfitriona no para de sacar comida… No todos comparten la misma profesión, pero sí comparten un mismo fin con el mismo entusiasmo: ayudar a ganar a Hillary Clinton la presidencia de los Estados Unidos. El objetivo esa tarde es inspirar, motivar y movilizar el voto latino –y especialmente el voto latino femenino- en Estados Unidos, y más concretamente en esa zona de los Estados Unidos: Virginia.

Celebran micro actos en casas de lunes a domingo, todos los días y en todos los Estados. Existe la figura del “organizador”, remunerado por el partido Demócrata. El organizador tiene la obligación de captar voluntarios –que trabajan de manera gratuita- capaces de ayudar bajo el marco de diferentes compromisos: movilización del voto, inscribir a votantes, apoyar en comunidades, apoyar y crear vocerías locales; etc…

¿Por qué en casas? La gente que se acerca a las casas viven una experiencia más humana, más cercana, donde la emocionalidad de ser invitado a un hogar suele potenciarse, y donde los  discursos en torno a las problemáticas sociales cobran más vida. Aquellos que llegan están invitados por el organizador y son personas con cargos políticos o institucionales, por norma general, activistas o representantes de organizaciones. El número alcanza las 50 personas pero no todas están todo el tiempo. Al final se suelen quedar alrededor de 30 personas con la ilusión de escuchar diferentes discursos que siempre llegan al final de la tarde.

 

Palabras que inspiran

Esa tarde de agosto, alrededor de las ocho y cuando ya la noche empezó a dar señales de un nuevo tiempo, Allida Black, la cofundadora del movimiento “Ready for Hillary”, rompió el hielo con unas palabras cargadas de sentimiento e ilusión, empleando como forma la comparación de los derechos que defiende Hillary con la ruptura de los mismos que conseguiría Trump de llegar a la presidencia. Sus palabras provocaron varios aplausos, varias afirmaciones dibujadas en los rostros de muchos y varias preguntas maquilladas de consentimiento hacia lo que acababa de compartir.

Lorella Praeli fue la siguiente en intervenir. Ella es la Directora Nacional del Voto Latino para la campaña de Hillary Clinton. A diferencia de Allida, arrancó gritos de apoyo al unísono bajo la consigna de #JuntosSePuede. Exclamaciones, voces y aplausos. Provocó con sus palabras que a más de uno se le pusiera el vello de punta, y no paró de pedir la participación para el grito común de apoyo a Hillary. Sus palabras estuvieron más enfocadas a visibilizar la problemática de los latinos y las carencias de las mujeres latinas en Estados Unidos. Mucho trabajado ya, sí, pero todo por hacer.

Da igual los cargos que ocupan o su responsabilidad, van de casa en casa, algunos con escolta, todos los días. El partido demócrata tiene portavoces y protagonistas repartidos por todos los lugares del país con el sentimiento de hacer posible un cambio en la historia de los Estados Unidos.

 

Así trabajan

Esto sólo es posible con un trabajo minucioso, mucho orden y una cantidad ingente de  personas que laboran bajo el mismo fin. Los organizadores y los voluntarios tienen la obligación de hacer un reporte diario del trabajo realizado y lo que han conseguido, y enviar –sí, todos los días- a la central del partido en Nueva York. Es mucha información la que se genera a diario, pero es verdad que trabajan muchas personas detrás y existe una gran organización de los equipos. Sólo con este trabajo extremo de los organizadores y voluntarios tienen conocimiento del éxito de la movilización y del cumplimiento de los compromisos. Pero también tienen conocimiento de aquellos Estados donde son más débiles, donde existe una menor movilización o donde no cuajan las actividades de los organizadores o los voluntarios. Y del mismo modo que trabajan por pasión muchas personas, también salen otras de no conseguir los resultados esperados.

Las campañas, al fin y al cabo, las ganan los equipos. Como diría Margaret Mead: “un pequeño grupo de ciudadanos comprometidos pueden cambiar el mundo. De hecho son los únicos que lo han logrado”.

0

Publicado en El Telégrafo de Ecuador el 1 de Mayo de 2016

FullSizeRender (1)No existe un orden lógico para gestionar una crisis porque nunca se está preparado para afrontarla. Pero existen una serie de elementos que deben tenerse en cuenta para gestionar la comunicación en situaciones de emergencia, y que deben adaptarse y personalizarse en función de la situación, como ya escribiera en El Telégrafo el consultor de comunicación, Antoni Gutiérrez-Rubí. Esos elementos son: i) designar a un responsable visible que represente liderazgo y control; ii) designar el papel del portavoz; iii) coordinación independientemente de las competencias que se tengan; iv) gestión del tiempo; v) y la generación de marcos de interpretación en el lenguaje.

Pero… ¿Y la tecnología? ¿Actúa de la misma manera en una situación de emergencia? En el terremoto, el uso la tecnología tuvo y tiene dos momentos: reacción y movilización. El periodo de reacción fue corto: actuación inmediata para localizar, buscar, saber. El periodo de movilización es una etapa que aún continua: desarrollar tecnología para reaccionar frente a la catástrofe, ser apoyo en la etapa de búsqueda de supervivientes y desaparecidos, geolocalizar puntos críticos, movilización ciudadana para las donaciones y periodo de reconstrucción –en el que ahora nos encontramos- y cuyo eje sigue siendo la movilización.

Los primeros momentos que configuraron la etapa de reacción se necesitaba conocer para tranquilizar. Twitter se convirtió en la principal fuente de información. Los primeros actores que reaccionaron fueron las personas porque eran las personas quienes daban las noticias, y los hashtags inmediatos donde se concentraba la conversación de lo sucedido fueron #SismoEcuador, #TerremotoEcuador, #Pedernales, #EcuadorListoySolidario, #sismo y #terremoto. Los perfiles institucionales y los medios de comunicación emitían información actualizada, de prevención y servicio. El perfil de Twitter del Instituto Geofísico de Ecuador (@IGecuador) se convirtió en una de las principales fuentes de información junto con el portal estadounidense http://earthquake.usgs.gov/). El contenido agregado por los usuarios en Twitter y en Facebook, como las imágenes, delataban la realidad. Ver para comprender la dimensión de lo sucedido era una necesidad.

Facebook actuó pocos minutos después activando su función  Safety Check y fue la herramienta de comunicación que reportaba la situación de cientos de personas a través de los muros personales, como ocurriera con el terremoto de Nepal o Japón. Google también actuó rápido y activó su localizador de personas earthquake, un espacio con dos botones principales: el azul se activa en el caso de que se busque a alguien, y el verde se activa en el caso de que se tenga información sobre alguien. Skype, en la mañana del 17 de abril, anunció que todas sus llamadas serían gratuitas en los días posteriores. Y si bien Whatsapp no es una aplicación que activara ninguna alerta, lo cierto es cada mensaje que se recibiera a lo largo de la noche era una alerta. Whatsapp fue el primer canal de comunicación para hablar, enviar mensajes y compartir contenido a las personas que configuran nuestra personal agenda de contactos. Ha sido, y es, la alerta permanente.

Posteriormente, la etapa de movilización, clave aún hoy: movilizar para localizar desaparecidos, buscar ayuda, mostrar solidaridad –dentro y fuera de las fronteras de Ecuador-, y para las donaciones y la ayuda humanitaria –extraordinaria capacidad de movilización en Ecuador para localizar puntos de encuentro y recogida de víveres-. Movilizar para la reconstrucción. En Google Drive se publicaron las fotografías de los desparecidos que circulaban en Twitter y en Facebook bajo el hashtag #DesaparecidosEC, de tal manera que la sociedad pudiese compartir el enlace y aumentasen las oportunidades de encontrar a esas personas. La unidad de un país por una causa se vio reflejada en el activismo cívico.

Las aplicaciones móviles han jugado un papel imprescindible en lo que se refiere a reportes de información para la movilización. La aplicación Yoveoveo, añadió 16 categorías más para recoger toda la información posible y generar así planes de acción coordinados. Cuestionarix.com creo la plataforma unidosecuador.org: se reporta dónde se necesita ayuda y ubica el punto exacto geolocalizado. Daniel Menieta, Gerente de Fábrica de Software Libre, indica que minutos después del desastre, desarrolladores se pusieron a trabajar en iniciativas de Software Libre que diesen apoyo en la tragedia. ¿Cómo cuáles? Divi-Damos vio la luz para contribuir en la logística y el reparto de las donaciones. También, en menos de 24 horas, nació https://desastre.ec/ que permitía a las personas solicitar ayuda en las zonas afectadas. El hashtag #MappingEcuador fue una iniciativa para seguir las actualizaciones de la cartografía del desastre a través de openstreetmap.org. El proyecto terremotoecuador.com utiliza esta última tecnología: evitar el caos y geolocalizar las emergencias para facilitar la logística era su objetivo. Ecuadorsolidario.org aún es un espacio en construcción: su actividad se puede seguir bajo el hashtag #HackPorEcuador.

La tecnología ha copado la inmediatez dando respuesta a una sociedad ávida de dar información a sus seres queridos, de querer ayudar a aquellos que inevitablemente han sido víctimas y de consultar el estado de situación de la crisis. Tranquilizar en momentos de crisis no es una opción. Tampoco coordinarse para optimizar la logística y operativizar las siguientes etapas de una catástrofe, como las ayudas y las donaciones. Y en Ecuador la tecnología no sólo ha sido útil, sino imprescindible por ser protagonista.

 

Información relacionada

0

POSTS ANTERIORESPágina 2 de 4POSTS SIGUIENTES