Your address will show here +12 34 56 78

“El sargento Gibson recibió la orden de abrir fuego. Colocó una granada hueca, sin explosivo, en el disparador del cañón. (…) En el suelo, boca arriba, como un bulto deslabazado, estaba el cuerpo de José. (…)  Me puse a la altura de sus ojos. Las gafas habían saltado por algún lugar de la habitación. ‘Ha sido el tanque – me dijo -, ha sido el tanque. ’(…) Ya no solté su mano fría hasta que la puta máquina dejó de pitar”. 

JON SISTIAGA

NINGUNA GUERRA SE PARECE A OTRA

 MAÑANA hará una semana que pisé la Universidad Carlos III de Madrid desde otro pedestal. La profesora Laura Pérez del Toro me invitó a su clase de 4º de periodismo del grupo bilingüe. Y acostumbrada a escuchar siempre durante mucho tiempo a lo largo de mi formación entre estos muros, el martes pasado la que hablaba era yo. Mis palabras emanaban mensajes relacionados con el valor del periodismo, que existen, y son muchos, aunque cientos de personas quieran convencernos de todo lo contrario. Se puede ser un profesional en el  periodismo y un profesional en la comunicación y estas dos palabras, en la práctica, no tienen porqué ser contradictorias. Empecé compartiendo con ellos un pequeño discurso que escribí hace un par de años cuando opté por dar valor a aquello que tanto se cuestionaba. No hice otra cosa que contar mi propia experiencia, una pequeña historia como ejemplo, la que iba creciendo dentro de mi ser desde que supe lo que era la justicia, el poder de la ignorancia, la manipulación, y la verdad.

«Era en las tabernas, en los cafés, donde la gente se reunía para comentar los sucesos del día, para escuchar de boca de quién sabía aquello que el Gobierno no quería transmitir a su pueblo. “Hazme saber qué sabes”, pero bajito. Censura. Rondaban entonces, los años de la prensa clandestina. Periodistas y políticos exiliados por dar voz al pueblo. Rondaban los inicios de los sindicatos y el nacimiento de diversos partidos políticos. Pero ofrecer información veraz, luchar en contra de la propaganda política para alcanzar la libertad, nunca, nunca, fue un crimen.»

Tenemos un objetivo claro: creer en nosotros mismos, porque somos necesarios. Primero, aprendamos a valorarnos a nosotros, después valoremos lo que hacemos. ¿Y para poder trabajar? ¿Y para poder salir adelante en estos momentos de tanta crisis en los medios?

«En el camino de nuestra profesión, nos encontraremos con muchos tanques, como el que asesinó a Couso. Tanques que nos impedirán ejercer nuestra labor. Deberemos cumplir lo que la empresa para la que trabajamos nos pide y seguir esa línea ideológica. Y así es. Pero no olvidemos que aquellos para los que trabajamos, no son periodistas, son máquinas de hacer de dinero desde que descubrieron que las noticias eran un negocio. Depende de nosotros el convencer y transmitir lo que hacemos y para lo que valemos.»

Ese es el principal mensaje. Son máquinas de hacer negocio. Y hoy podemos hacer algo. No podemos ver esta situación como una amenza, sino como una oportunidad para reinventarnos, para salir hacia adelante con un verdadero diferencial. ¿Cuál es vuestro objetivo? ¿Qué es lo que mejor sabéis hacer? ¿Cuáles son vuestras habilidades y competencias? Y… ¿lo más importante? ¿Cuál es vuestro sueño? La salida estará siempre en el esfuerzo, en el trabajo y sobre todo respondiendo a las preguntas más adecuadas. Pero, sobre todo, creyendo en vosotros mismos. Contad lo que hacéis, quiénes sois y en lo que creéis…

¿Empezamos?

13

ESTE número, el equipo de Campaigns & Elections, hemos querido trabajar, con los colaboradores, contenidos que hagan entender mejor las elecciones de los Estados Unidos. Estoy convencida de que este número no sólo te descubrirá, a ti lector, los entresijos de la política americana y las estrategias más complejas. Está hecho también para disfrutarlo de verdad. Mi aportación está relacionada con el voto femenino, de principio a fin, desde que se consiguió la participación femenina en la vida pública hasta el descontento por las falsas promesas que cuestan algo más que tiempo cumplirlas…

Espero que lo disfrutes…

 

Pincha para leer el artículo completo

keep reading

19

QUÉ difícil resulta a veces tomar algunas decisiones… Y más aún cuando crees que te encuentras fuerte, segura, capaz… Hasta a Alfredo Pérez Rubalcaba le sorprendió la dimisión de Esperanza Aguirre. Fue lo primero que dijo en la entrevista que le hicieron en TVE con el mismo formato que la de Mariano Rajoy la pasada semana.

Aguirre comunicó ayer lo que mucha gente posiblemente andaba rumoreando. Pero lo cierto es que el río sonaba sin mucha agua. Sus hechos no coincidían con lo que, hasta ayer, comunicó. Se retira de la primera línea de la política. La lideresa se marcha, este animal político que entró como ha salido, inesperadamente, deja Madrid. Después de 30 años al frente de esta profesión, su voz se entrecortaba al decir adiós. Su voz sonó más humana que otras veces metiéndose a la prensa de nuevo en el bolsillo, como ese plan de comunicación andante que es Aguirre sólo sabe hacer. Nos hablaba vestida de blanco, se acercó hasta la mesa con las gafas en la mano, y gesticulaba con un reloj con la bandera de España. Sí, era ella la que hablaba, no podría ser otra que Esperanza Aguirre.

Carlos Floriano aseguró que estaban tristes. Lo dijo en la rueda de prensa desde Génova. Pero… ¿entonces por qué sonreía mientras esperaba algunas preguntas de los periodistas? Si es un día triste, ¿por qué sonríe?

Achacan el adiós de Aguirre a su enfermedad, un cáncer presuntamente curado. Pero el adiós de Aguirre tan repentino tiene que deberse a otros motivos directamente políticos. Aguirre es la presidenta en la que siempre pensaba la gente cada vez que se hacía notar la debilidad de Rajoy en el partido. Ella lo ha conseguido casi todo, pero quizás no supo controlar sus ideas impuestas en esta Comunidad de Madrid por muchos aliados que tuviese. Era presidenta de la Comunidad pero… ¿quería más? ¿O no quería lo que quiere Rajoy? Aguirre dice adiós cuando todo está por terminar, cuando aún son muchas las explicaciones que faltan. Y es dudoso que su sucesor, Ignacio González, sepa comunicar del modo en el que Esperanza lo hacía, tantas medias tintas…

¿Hay vuelta atrás? Aguirre ya no tiene Esperanza. Esto es como cruzar el rubicón, dijo. Tomada la decisión ya no hay vuelta atrás. Ella creyó que la política es temporal y hay que saber cuándo es el momento oportuno de la retirada. Aguirre aseguró que este era el momento.

El 22 de mayo de 2011 salieron elegidas de unas elecciones dos personas: Alberto Ruíz Gallardón y Esperanza Aguirre. Hoy ninguno de los dos está al frente de su cargo. Claro es que, cuando todo no está tan claro, empezamos votando a unos para que nos acaben gobernando otros…

6

POSTS ANTERIORESPágina 80 de 222POSTS SIGUIENTES