De Cerca

Aguirre cruza el rubicón

La dimisión de Aguirre. BERNARDO PÉREZ, El País

La dimisión de Aguirre. BERNARDO PÉREZ, El País

QUÉ difícil resulta a veces tomar algunas decisiones… Y más aún cuando crees que te encuentras fuerte, segura, capaz… Hasta a Alfredo Pérez Rubalcaba le sorprendió la dimisión de Esperanza Aguirre. Fue lo primero que dijo en la entrevista que le hicieron en TVE con el mismo formato que la de Mariano Rajoy la pasada semana.

Aguirre comunicó ayer lo que mucha gente posiblemente andaba rumoreando. Pero lo cierto es que el río sonaba sin mucha agua. Sus hechos no coincidían con lo que, hasta ayer, comunicó. Se retira de la primera línea de la política. La lideresa se marcha, este animal político que entró como ha salido, inesperadamente, deja Madrid. Después de 30 años al frente de esta profesión, su voz se entrecortaba al decir adiós. Su voz sonó más humana que otras veces metiéndose a la prensa de nuevo en el bolsillo, como ese plan de comunicación andante que es Aguirre sólo sabe hacer. Nos hablaba vestida de blanco, se acercó hasta la mesa con las gafas en la mano, y gesticulaba con un reloj con la bandera de España. Sí, era ella la que hablaba, no podría ser otra que Esperanza Aguirre.

Carlos Floriano aseguró que estaban tristes. Lo dijo en la rueda de prensa desde Génova. Pero… ¿entonces por qué sonreía mientras esperaba algunas preguntas de los periodistas? Si es un día triste, ¿por qué sonríe?

Achacan el adiós de Aguirre a su enfermedad, un cáncer presuntamente curado. Pero el adiós de Aguirre tan repentino tiene que deberse a otros motivos directamente políticos. Aguirre es la presidenta en la que siempre pensaba la gente cada vez que se hacía notar la debilidad de Rajoy en el partido. Ella lo ha conseguido casi todo, pero quizás no supo controlar sus ideas impuestas en esta Comunidad de Madrid por muchos aliados que tuviese. Era presidenta de la Comunidad pero… ¿quería más? ¿O no quería lo que quiere Rajoy? Aguirre dice adiós cuando todo está por terminar, cuando aún son muchas las explicaciones que faltan. Y es dudoso que su sucesor, Ignacio González, sepa comunicar del modo en el que Esperanza lo hacía, tantas medias tintas…

¿Hay vuelta atrás? Aguirre ya no tiene Esperanza. Esto es como cruzar el rubicón, dijo. Tomada la decisión ya no hay vuelta atrás. Ella creyó que la política es temporal y hay que saber cuándo es el momento oportuno de la retirada. Aguirre aseguró que este era el momento.

El 22 de mayo de 2011 salieron elegidas de unas elecciones dos personas: Alberto Ruíz Gallardón y Esperanza Aguirre. Hoy ninguno de los dos está al frente de su cargo. Claro es que, cuando todo no está tan claro, empezamos votando a unos para que nos acaben gobernando otros…