De Cerca
Hace algo más de 12 años él me enseñó a conducir. El que ayer me acompañaba me enseñó a conducir. Recuerdo, cuando era niña, cómo le pedía a ese señor pequeñito que me enseñase, que me guiase. Recuerdo la mirada de mi padre cuando yo le insistía. Recuerdo su sonrisa cuando yo le pedía que me llevase a los viajes para que, al regreso, me enseñase a conducir. Recuerdo sus palabras: “acelera y al mismo tiempo que levantas el pie del acelerador, pisas el embrague y, cuando esté la palanca […]